Mdina fue la antigua capital de Malta hasta la llegada de los caballeros de la Orden de San Juan. Los árabes fundaron esta ciudad en lo más alto de la isla desde donde podían divisarla por completo.

En esta ciudad se encuentra la Catedral de malta, a la que hoy en día resta protagonismo la Concatedral de San Juan en la Valeta.

La catedral de Mdina está dedicada a San Pablo que según cuenta la leyenda local les evangelizó allá por el año 60 d.c. cuando naufragó en la isla.

Esta catedral fue destruida casi por completo en 1693 durante un terremoto, para ser reconstruida años después en estilo barroco integrando en la nueva los restos aprovechables de la antigua.

Serpenteando por las calles medievales de Mdina llegas a la plaza en la cual se sitúa la catedral.

Contenido de la Guía

Exterior

El exterior de la Catedral de Mdina destaca por ser muy sencillo y sobrio, por lo que pasa desapercibida. Lo que más llama la atención son los dos cañones decorativos que hay en sus pies.

Catedral de Mdina, ¿dónde está?
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En la fachada también se pueden ver dos relojes de gran tamaño, uno situado en cada torre. Según cuenta la historia, que haya un reloj en la torre izquierda se debe a que el diablo miraba siempre hacia ese lado, por lo que colocaron allí un reloj con la hora incorrecta para engañarle y evitar así que supiera cuándo estaban en misa.

Esto es algo que se puede apreciar en casi todas las iglesias de Malta, aunque es cierto que en la actualidad están cambiando el reloj de la izquierda por un calendario o dejándolo sin usar.

Interior

El interior de la Catedral está cubierto de espectaculares lápidas en mármol de distintos colores. Los personajes allí enterrados son personas influyentes de la época como médicos, religiosos o caballeros, pero no los caballeros de la Orden de San Juan que están enterrados en la de La Valeta.

Los techos de la catedral están cubiertos de frescos de vivos colores. En las paredes hay cuadros de gran valor, como las obras de Matia Pretti. Cruces de plata maciza y demás riquezas se encuentran igualmente en el interior de la Catedral.

Catedral de Mdina

En esta Catedral hay incluso una lápida de un personaje religioso enterrado en los últimos 10 años, cosa poco habitual y poco legal, pero la influencia era suficiente para vencer estas trabas.

La Catedral de Mdina es muy recomendable, pero se puede quedar en poco como visita, o sean que hay que completarla con la visita a la pequeña ciudad de dentro de las murallas, las vistas desde las murallas, y las catacumbas que se encuentran repartidas por Rabat, los arrabales de Mdina.