Portomaso, un lugar donde relajarte, donde dejar en blanco tu mente y simplemente disfrutar del paisaje, de las vistas, de todas las sensaciones que te ofrece este precioso rincón maltés: añoranza, libertad, esperanza, ilusiones, soledad…

Cada persona es un mundo y a cada uno le «afectará» de alguna forma su estancia en Portomaso, pero seguro que no te deja indiferente. Como dice el título de una bonita película, mi paseo por Portomaso fue «Un paseo para recordar». Muy lejos queda ya aquella noche en la Portomaso hizo ‘click’ dentro de mí, pero hoy me gustaría compartirlo con vosotros y recordar aquel inolvidable momento…

Tanto por el día como por la noche, Portomaso es un lugar precioso, pero se vuelve mágico a la luz de la Luna y bajo la atenta mirada de las estrellas. Estuve un día por la mañana, visitando un lujoso (y carísimo) centro comercial, y regresé una noche…

Quizás dejó más huella en mi por la fecha en la que lo visité. Finales de Octubre, en apenas 48 horas acababa mi experiencia maltesa y con ella un mes de momentos inolvidables, de encuentros y desencuentros, de esperanzas, ilusiones y tb, como no, momentos agridulces. Con la maleta a medio hacer y ya recogiendo mis pertenencias, sabiendo que algo de mí murió y nació en esta (no muy bonita) isla del Mediterráneo. Precisamente escogí esta noche para dar uno de mis últimos paseos por Malta, un paseo por Portomaso que me hizo ser consciente de que la cuenta atrás había comenzado a sonar incesablemente en mi reloj…

Cómo llegar a Portomaso

La localización de Portomaso es inmejorable. En la ciudad más bonita y mas ‘civilizada’ de Malta, a 5 minutos del centro de St Julians y de Paceville.

Si vamos desde St. Julians, antes de llegar a la comisaría (frente al famoso LOVE), bajamos en dirección a la gran torre naranja y azul (que se ve desde prácticamente toda Malta).

Portomaso, ¿dónde está?
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Si vamos desde Paceville tenemos que bajar a la playa y desde allí coger el camino que sube hasta el Dragonara Complex (el casino).

Qué hacer en Portomaso

Llegamos a Portomaso y lo primero que debemos hacer es entrar en el hotel de la torre. En recepción decimos que vamos a subir al mirador-azotea y no ponen ningún problema (cuando yo fui estaba abierto al público de 21.00 a 09.00). Coges el ascensor hasta el piso 22 y después subes otros dos pisos a pie. A tu izquierda en cada piso verás una puerta, son fiestas privadas. Entramos en una por error (xD) y son las típicas fiestas de ricachones. La azotea del hotel está un poco mal cuidada y muy pequeñita, pero las vistas te harán olvidarte de eso.

Desde aquí, el edificio más alto de Malta, podrás ver las luces de todo el país, de los aviones que pasan incesantemente y de los barcos que se pierden en la inmensidad del mar. Ver el casino desde esta altura, con las olas rompiendo contra él, es todo un lujo para la vista. Tómate un tiempo para disfrutar de este precioso paisaje…

Continuamos nuestro paseo sin prisas y con todas las pausas que quieras. Pasamos por unas terracitas muy elegantes, con una clientela de unos 30-50 años, todos muy bien vestidos y con música clásica como fantástica banda sonora para la noche maltesa. Lo siguiente que encontramos es el Hotel Hilton, hecho con la sencillez de la elegancia y en perfecta armonía con la esencia cosmopolita de la zona. Frente a él, encontramos el fantástico puerto, llenito de yates y lujosas embarcaciones.Sientate frente al puerto y deja volar tu mente…

Podemos elegir entre quedanos un ratito aquí o continuar nuestro paseo adentrándonos en el Dragonara Complex, un complejo de apartamentos de lujo custodiados por el casino que lleva el mismo nombre. Merece la pena pararse frente a él o, si lo deseas, entrar dentro (solo necesitas llevar encima tu pasaporte)

En Portomaso encontrarás la paz que tanto necesitas, conseguirás librarte del estrés y pensar… Pensar en lo que tienes, en lo que te falta, en lo que está a punto de llegar o en lo que está a punto de irse… Paseando por Portomaso comprendí que solo me quedaban 48 horas para decirle adios a mi vida maltesa y a todo lo que había conseguido en ella. Comprendí que en apenas 48 horas Malta no sería más que un inolvidable recuerdo. Comprendí que llegaban tiempos de dudas, de volver a mi vida de siempre… comprendí que no me hacía especial ilusión, y entonces comprendí… que algo fallaba, que algo me faltaba antes de empezar esta aventura. Y que había sido en Malta donde lo había encontrado… o quizás no.

portomaso malta

Me detuve un rato a mirar los aviones que pasaban y fue entonces cuando fui consciente de que dentro de tan solo 2 días sería yo la que estuviera en ese avión sobrevolando Portomaso; también observé las lejanas luces que se perdían en la oscuridad de la noche y pensé que más allá del mar, estaba mi España, mi querida España, esperando por mí, en standby, sin ningún cambio, todo tal y como lo dejé… ¿era eso lo que realmente quería? Mirando las estrellas, los aviones, las luces, el mar, los barcos, rodeada de un ambiente elegante pero sencillo, de un lugar donde no hay prisa, donde hay sitio para todos, donde el tiempo se congela para quienes así lo desean, me vino a la mente la famosa canción de Carlos Gardel «ya adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno… bajo el burlón mirar de las estrellas, que con indiferencia hoy me ven VoLVeR…»

Portomaso, para mí el lugar más bonito de Malta, alojarte aquí es todo un privilegio, si te lo puedes permitir te lo recomiendo totalmente (en el hotel de la torre o en el Hilton, son los mejor situados). Si no, siempre puedes buscar algo más económico en St Julians o Paceville. Pero sobre todo, no te olvides de dar un paseo por Portomaso…seguro que será, un paseo para recordar…