Y la verdad es que así me siento; privilegiada por estar en Córdoba lo primero, y además por poder disfrutar diariamente de lo que tantas personas vienen a visitar como algo excepcional: la Casa del Indiano.

Comenzaré diciendo que «la calleja del indiano», que así es como la llama la gente en córdoba, está situada en la parte más central del barrio de la judería (supongo que de algo os suena no?) :P.
Si miras hacia la izquierda te encuentras con la Puerta de Almodóvar; ubicada en la parte superior de la muralla cordobesa. Su origen se encuentra en época de al-Andalus, en la que la ciudad llegó a ser conocida como la Ciudad de las siete puertas, y ésta, claro es una de ellas :).

Esta puerta, llamada también Bab al Chawz o puerta del nogal, forma parte del recinto medieval de entrada a la judería. Su construcción data del siglo XIV. Es la única gran puerta medieval superviviente entre las que rodeaban la ciudad en aquella época. Así que no está mal una de las vistas que tiene mi calle no? ^_^

Pues si nos situamos a la derecha de la misma, a unos 500 metros, (la verdad es que mi cálculo no es muy bueno para estas cosas), se encuentra la inigualable, estupenda, maravillosa, espectacular…. mi querida Mezquita. Llena de tesoros arquitectónicos y de una historia digna de ser contada.

Me rodeo como podéis ver de un marco incomparable. Cada vez que salgo a la calle el entorno de tranquilidad y de historia se respira en cada rinconcito de este barrio, en cada casa, en cada maceta colgada de los balcones…. Parece más bien un pueblo independiente dentro de una ciudad ( no excesivamente grande, eso sí) como es Córdoba.

Ahora que os he introducido » en mi paraíso particular», pasemos a hablar un poco de esta calleja, callejón o como querais llamarlo.

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La historia del nombre es bastante curiosa. La verdad, fue hace poco cuando me enteré de donde provenía. «LA calleja del indiano».

-¿Un indio?,¿Uno de la india? ¿Uno de las indias??… ajjajaja. Pues la verdad es que lo que yo pensaba no iba mal encaminado del todo.

Por lo visto, esta bella casa fue construida por Don Juan Cosme de Paniagua a su regreso de América, de ahí su nombre (lo de indiano vamos) ^_^. Constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil en estilo mudéjar existentes en mi ciudad, y a lo largo de los años ha sufrido cambios espectaculares.

El señor Juan Cosme vivió durante toda su vida en esta zona, y un día, con su gran espíritu aventurero, surco los mares y llegó hasta las indias, convirtiéndose así en un gran celebridad entre los habitantes.

-¡el indianooo!- gritaron todos a su regreso.

Pero Juan ya no era él mismo. Venía cargado de tesoros y riquezas, por lo que decidió hacerse una impresionante casa en el mismo centro de la judería.

La portada, que aún se mantiene en pie, está hecha de arquitectura mudéjar de fines del s. XV, con restauraciones de comienzos de este siglo en las que intervino el escultor Mateo Inurria.

Pasaron muchos años hasta que la casa se derribó, más que nada por motivos financieros, una lástima vamos, pero los cordobeses eran conscientes de lo grandioso de aquello y el portón que abría paso al inmenso caserío siguió en pie.

Desde una fábrica de jamones, hasta bloques de pisos (en uno de los cuales vivo yo) ^_^, han pasado por los cimientos de esta casa tan particular.

casa del indiano

A lo largo del día son cientos de personas las que pasan por mi calle, se paran, observan, me piden que les haga fotos..jajajajaj. Vienen a disfrutar de todo esto y se interesan por nuestras costumbres y forma de vida (como si fuéramos de otro planeta vamos :P)

Sin duda me alegro cada mañana de poder disfrutar de esta zona encantadora, donde el
ambiente inspira pureza (la mayoría de las calles de la judería son peatonales) y sobre todo, armonía.

Ahora que viene mayo os recomiendo que os paséis por aquí. Son fiestas en las que los cordobeses se vuelcan a la calle, decoran con esmero los balcones y sacan a relucir lo más bonito de esta ciudad.

La judería, un lugar para reflexionar y evadirse de todo, caminar por sus calles es andar sobre suelo lleno de historia. Que suerte tengo de poder pisarlo cada día. ^_^ (uys que trascendental)