Cómo yo no conocía el castillo de Almodóvar, perteneciente a Almodóvar del Río, un pueblecito de Córdoba, quedamos con otro matrimonio y allá que nos fuimos a conocerlo, ya que habíamos escuchado que lo habían arreglado para las visitas turísticas y que se le estaba sacando más partido, ya que antes poco se podía ver.

Pues hecha esta introducción, vamos a meternos en materia.

Situación

Pues este bonito castillo, como su nombre índica se encuentra en la localidad cordobesa de Almodóvar del Río, situado sobre una colina y dominando el pueblo y los alrededores, donde se aprecia sobre todo desde el castillo, el río Guadalquivir a sus pies.

Para llegar desde Córdoba capital, hay que coger la carreterra A-431 dirección Palma del Río, habiendo unos 12 km más o menos.

Hace tiempo esta carretera dejaba que desear, pero hoy después de su remodelación, es bastante transitable.

Es fácil llegar, pues ya desde lejos se divisa el castillo, y conforme te vas acercando, debes buscar la salida de Almodóvar. Cuando fuimos, la primera salida estaba cortada, pero nos vino mucho mejor, porque la segunda aunque en un principio parecía que dejábamos atrás Almodóvar, nos llevó más rápidamente al castillo, ya que nos ahorramos tener que pasar por el centro de la localidad.

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Una vez accedes al pueblo, aunque no está muy bien señalizado el castillo, la intuición te llevará sin problemas, ya que lo estás viendo en todo momento.

Lo que sí debes saber, es que la carretera que te conduce al castillo una vez inicias el ascenso, es que es algo tortuosa y estrecha, por lo que debes ir con cuidado por si te viene uno de frente.

Y por último, decir que ya desde lejos, la estampa es preciosa, prestándose a unas bonitas fotografías.

Aparcamiento

Sobre el aparcamiento teníamos una gran duda. No sabíamos si se podía aparcar arriba, o había que dejar el coche abajo. Aún así nos arriesgamos, pues el calor, el atuendo, y el asfalto, no nos lo hubiera puesto nada fácil, si hubiéramos subido a pie.

Por suerte, hay un pequeño aparcamiento justo arriba, y también se podía aparcar en el filo de la carretera justo antes de iniciar el descenso, que es donde lo pusimos nosotros. Hay bastantes árboles por lo que con el sol que pegaba, era casi mejor ponerlo ahí que arriba del todo que era una zona más abierta.

Visitas

Las visitas pueden ser libres como fue nuestra opción, ya que fue algo más bien improvisado, pero también existen las visitas guiadas, aunque sólo los fines de semana y festivos bajo previa reserva.

Otra opción para colegios y grupos, son visitas teatralizadas, en la que hacen escenificaciones medievales.

Nuestra visita por libre duró cerca de dos hora

Horarios y tarifas

El horario es el siguiente:

  • De lunes a viernes de 11:30 a 14:30 y de 16 a 19 en invierno; para verano igual aunque el cierre por la tarde es a las 20.
  • Los fines de semana y festivos el horario es initerrumpido de11 a 19 en invierno y de 11 a 20 en verano.
  • El horario de verano comienza el 1 de abril y termina el 30 de septiembre y el horario de invierno desde el 1 de octubre al 31 de marzo.

Los precios de la visita son de 5 euros, habiendo descuentos para niños y personas mayores.

Historia del Castillo de Almodóvar del Río

Voy a dar unas breves pinceladas nada más, ya que sino me extendería demasiado.

El castillo es de origen árabe y data del año 740. Se empleaba como fortaleza militar y existen indicios que Pedro I “El cruel” en el siglo XIV fue un ilustre habitante de este castillo.

La remodelación más importante que tuvo fue en el año 1902 por el Conde de Torralba.

Por lo que hoy en día, conserva más el estilo medieval en su estructura, dependencias, y en los restos materiales que aún se conservan en él.

Qué ver en el Castillo de Almodóvar

Nada más aparcar, y llegar a la entrada del castillo, hay una pequeñita explanada, que sirve de aparcamiento y también como mirador, pues las vistas son excelentes y si quieres disfrutar más aún, tienes unos catalejos que por un euro te acercarán más la visión.

Justo en la esquina de este mirador y el castillo, había una flecha que te señalizaba un camino que bordeaba el castillo, una especie de ruta exterior por los alrededores, que como pude comprobar después asomándome desde el castillo, tiene pequeños merenderos.

Una vez que vas a entrar y subes una pequeña rampa, te encuentras con la taquilla donde vas a iniciar este recorrido que te transportará a la época medieval. Para ello te bastará con seguir las flechas.

Yo no voy a ir por orden de visita ya que no recuerdo el orden exacto.

Las Torres

Primeramente decir que como todo castillo que se precie, las torres son su señal de identidad y este castillo cuenta con varias de ellas, las cuales eran llamadas así, por alguna característica:

  • Torre Pequeña.
  • Torreón del Moro.
  • Torre del Homenaje.
  • Torre Cuadrada.
  • Torre Redonda.
  • Torre de la Ceniza
  • Torre de la Escuela.
  • Torre de la Escucha.
  • Torre de las Campanas o de la Miga.

Podría ponerme a hablaros de ellas, pero creo que sería excesivo, así que os comentaré las que me parecieron más atractivas.

La Torre del Homenaje

Simplemente espectacular. A la izquierda hay unas escaleras de acceso a la parte superior, y a la derecha se bajan a las mazmorras. Justo al entrar ves una representación mediante maniquís de una ofrenda al rey dada por un caballero. Y ahí aprendí algo que me llamó la atención. Para todos aquellos a los que os guste la historia, ¿sabíais que cuando alguien hacía una ofrenda a la nobleza se arrodillaban hincando la rodilla izquierda, y si se hacía reverencia al clero, era hincando la rodilla derecha? No sé, pero es algo que nunca había leído en ningún libro, y me llamó la atención.

En la parte superior hay unas vistas increíbles. Incluso hay una pequeña plataforma metálica, a modo de mirador, con un mapa de localización de los pueblos colindantes. Sin duda alguna es un lugar estratégico, pues si miras alrededor, en 360 grados, verás todo llano, por lo que en su época se podría divisar al enemigo a leguas de distancia. Por cierto, nos comentaron que era el punto más alto de la fortaleza, a unos 220 metros de altura.

Y en las mazmorras, en la parte inferior, más historias sobre el castillo, los tesoros de Pedro I el Cruel, cómo los custodiaba, la historia de porqué lo asesinó su hermano Pero no las voy a contar, jeje.

Justo al salir, girando a la derecha, la guía nos hizo especial mención sobre la diferencia entre merlón piramidal (lo que normalmente se conoce como almena), y almena, valga la redundancia, que es el especio entre dos merlones. Y ahí se encuentra el único merlón original de todo el castillo. Es decir, que absolutamente todo está reconstruido por completo.

La Torre del Moro

Esta es una torre pequeña. Nosotros no llegamos a entrar, no sé si es porque está cerrada o porque la están reformando. Pero lo que llama la atención, si te quedas fijando, es que es la única torre que tiene los arcos de las ventanas de forma típica musulmana.

Torre de la Escuela

En ella nos encontramos algo singular. Además de que en el centro hay unas vitrinas con algunos objetos hallados durante la reconstrucción (diversas monedas de varias épocas, botones antiguos, fíbulas visigodas, etc.) lo que llama la atención son series de fotografías que contrastan el edificio antes y después de su reconstrucción. Es decir, puedes ver, por ejemplo, fotografías de la Torre del Homenaje de principios del siglo XX y en la actualidad, y así sucesivamente con otras partes del castillo. También hay diversos documentos originales sobre la procedencia de los materiales utilizados, permisos, precios pagados, y todo lo demás. No sé, pero a mi me resultó realmente curioso.

Algunas te permiten subir hasta arriba de ellas, como la Torre del Homenaje y ver el resto del castillo desde las alturas. En ésta en concreto recuerdo que arriba ondeaban las banderas, y había una especie de estructura metálica para subirte con un mapa dibujado de la zona, pudiendo hacerte una idea para dónde quedan los pueblos de alrededor o incluso más lejos, ya que hasta Sierra Nevada, aparecía en el mapa. Sin duda, las vistas son impresionantes, en dirección sur el río serpenteando a sus pies y en dirección norte el pantano de la Breña.

Para mí la torre más significativa era ésta del Homenaje, pues en ella se hacía una recreación haciendo alusión a su nombre, con figuras a tamaño real, el trono, el arrodillamiento, aunque las figuras la verdad no estaban muy bien curradas.

En el resto de torres, lo que se podía ver eran exposiciones temáticas, con fotografías, dibujos, objetos, utensilios,…así por ejemplo en una de ellas se exponían dibujos de los personajes típicos de la corte, los oficios de la época, las vestimentas,…todo muy bien hecho y con mucha información. También en otra puedes ver una vitrina con monedas, puntas de lanza, y objetos variados de la época.

Mazmorras

Este es otro de los sitios en los que se hace una recreación con figuras encadenadas en bancos, otras colgadas, y utensilios de tortura. Algo curioso, que observamos era que en la cadena central de la sala, había una falsa araña gigante, como de peluche, que nos extrañó en un principio, pero luego leyendo la información, comprendimos el por qué. Y es que Pedro I, el Cruel, la hizo traer de África para intimidar a sus prisioneros y proteger sus tesoros.

Patio de armas

Es algo a destacar de la visita, por su amplitud y belleza, además puedes dominar visualmente las torres y sentir que verdaderamente estás en una fortaleza En este lugar se conservan dos antiguos aljibes y la nota negativa es que tienen una especie de carpa montada, lo que afea un poco, ya que en este castillo es posible celebrar bodas como os contaré más adelante.

Hall de los Leones

Justo desde el patio de armas, se accede al hall de los leones, que era como un pequeño recibidor con un trono y unos leones de mármol blancos, uno a cada lado.

Historia de las Espadas

Cuando vas realizando el recorrido de las torres, y deambulando por pasos estrechos, subidas y bajadas, te encuentras de pronto con una zona amplia, una especie de terraza diríamos, que está dedicada a las espadas y en la cual se da un lugar privilegiado a la famosa espada de Excalibur, pues están recreadas las rocas con la espada clavada en el centro de la explanadita.

En los laterales que bordean esta terraza, en vitrinas con su correspondiente información hay réplicas de grandes espadas, unas de personajes reales y otras ficticias, así está la espada del Cid Campeador, de William Wallace, de Robin Hood, de los masones, de los vikingos,…

Patio de la Capilla

En este patio, más pequeño que el de armas y con frondosas sombras, tienes acceso a los siguientes puntos:

  • Capilla del Castillo: Es pequeñita pero muy bonita y supongo que si celebras tu boda en el castillo aquí se podrá oficiar la ceremonia religiosa.
  • Vestidor del rey: Aquí en esta dependencia, podremos ver como era una armadura real, y varios detalles de la vestimenta de los reyes y caballeros de la época. Lo que más me llamó la atención fue un utensilio que servía como grúa para subir el caballero a lomos de su caballo, pues con la armadura no podía hacerlo por su propio pie.
  • Armero: Cómo su nombre indica, encontramos la zona del castillo dedicada a este oficio tan importante en la época, con utensilios y explicaciones que te pondrán en verdadera situación.
  • Taberna Medieval: En su interior dispone de un inmenso salón medieval decorado muy acorde a la época, lámparas, tapices, vajillas,…y en su exterior en el mismo patio de la capilla una terraza con varias mesas. Aquí tomamos algo al terminar la visita y los precios no estaban mal, aunque la carta de comidas si se iba de precio.
  • Tienda: Nada fuera de lo común, objetos de recuerdo de todo tipo, y también réplicas de escudos, espadas, con unos precios elevados como es normal en estos sitios.

Casa Palacio

En todo el centro del castillo se aprecia un edificio que es la casa palacio del castillo. Se diferencia por su diferente arquitectura, y colores más grisáceos, a diferencia del resto del castillo.

Aunque en esta parte sólo se puede visitar el hall de los leones, estando el resto cerrado al público, merece la pena observar su exterior.

Huellas históricas

Castillo de Almodovar

Aquí os voy a contar dos cosas que realmente me llamaron la atención, y son dos huellas de la historia que están perfectamente visibles en el castillo. En la misma puerta de acceso se puede observar la magnífica Torre del Homenaje. Pues si te quedas fijando, en la parte izquierda, podrás ver un boquete, no muy grande. Si os soy sincero, nosotros ni nos habíamos dado cuenta hasta que lo comentó la guía, así que lo hicimos al salir. Pues bien, ese boquete es debido a un cañonazo que sufrió la fortaleza durante la Guerra Civil Española. Por suerte no hizo mayor estrago.

Y otro detalle, cuanto menos curioso también, es que, al ir a acceder al Hall de los Leones desde el Patio de Armas, en el suelo puedes observar la inscripción “VIVA LA REPÚBLICA. Es algo que el actual propietario quiso dejar cuando decidió terminar de rehabilitarlo para abrir sus puertas al público.

Eventos en el castillo

Se pueden celebrar bodas en el castillo haciendo uso de varias de sus dependencias, patio de armas, capilla, y dando un toque medieval a este día tan importante.

La verdad que está teniendo bastante resultado y es un sitio elegido por muchas parejas.

Almuerzos medievales

En la taberna, se organizan almuerzos medievales, con viandas de la época, pero tiene que ser bajo una previa reserva.

Mi experiencia

La verdad que fue una visita bastante agradable a pesar de que el día fue muy caluroso.

También fue una visita tranquila, ya que no había mucha gente ese día y en la mayor parte de las dependencias nos encontrábamos solos, disfrutando del silencio y tengo que decir fresquitas estancias.

Fue todo un acierto el concertar la visita guiada por los motivos expuestos. Aunque creo que es algo caro, merece la pena. Además, como no cerraban hasta la siete, pues luego tuvimos otro rato para seguir visitando más tranquilamente el lugar y tomar alguna foto más.

Lo que si aconsejo es llevar calzado cómodo, pues en el recorrido, hay muchas escaleras de subida y bajada, y en algunas incluso peligrosas, sobretodo la bajada a la mazmorra me lo pareció, ya que era oscura y apenas veías los escalones. Por lo que las visitas con carritos de bebé se haría muy dificultosa y a personas minusválidas mucho más, ya que el castillo como conserva su estructura original al igual que muchos monumentos en todos las ciudades y lugares, no está preparada para ello.

Respecto a la conservación me pareció correcta, aunque en algunas zonas la limpieza dejaba que desear, ya que creo que algunas torres son el hogar de algunas palomas, ya que vimos varias en el exterior, y había plumas en algunos rincones, ya que entran por las aberturas verticales que hay en los muros y que antiguamente servían para lanzar las flechas.

De todas formas es una visita que recomiendo enormemente, simplemente por ser un castillo y por sus dependencias, porque los restos de objetos y demás, son la mayoría réplicas, dibujos o fotografías, es decir que no hay gran patrimonio, aparte de lo que son sus muros.

Para más información os dejo el enlace a su web.

Y si tenéis oportunidad, no dejéis de visitarlo…