Hacía tiempo que no me perdía haciendo turismo por las calles de la ciudad en la que más tiempo he vivido, en Córdoba, y es que suele pasar, que rara vez sabemos apreciar el valor de lo que tenemos más cercano. Córdoba es una ciudad cargada de historia, la ciudad de las tres culturas. Me atrevo a decir que pocas ciudades europeas tienen un legado histórico tan rico y es que no debemos olvidar que en un tiempo Córdoba fue la capital del mundo, al menos del mundo occidental. De hecho posee el segundo casco histórico más grande de Europa, “casi ná”.

No hace mucho me detuve a contemplar una torre, por la que habré pasado por delante miles de veces y que desde el siglo XV se alza entre los edificios cordobeses. Me refiero a la Torre de la Malmuerta, muchos, seguro que ni siquiera habéis oído hablar de ella pues generalmente no consta en los planos o rutas turísticas de la ciudad califal. Además, al no encontrarse muy cercana a la Judería donde está el centro histórico de la ciudad, suele pasar desapercibida para los turistas.

Por eso me he animado a mostrárosla, con mis fotos y mis palabras y con la intención de que si alguna vez vais por allí os acerquéis a visitarla.

La Muralla

Como sabéis Córdoba fue desde sus orígenes una ciudad amurallada. La ciudad hizo durante mucho tiempo uso de la misma con fines defensivos y así se mantuvo hasta que en el siglo XIX que, al no cumplir ya esta finalidad, empieza a destruirse. Aunque la muralla desempeñó también una importante función aduanera, en el tráfico de mercancías con otras provincias.

La muralla, de origen musulmán, permanece tras la conquista de la ciudad en el siglo XIII. Podíamos decir que era la línea que dividía la ciudad en dos zonas, la Villa o lo que era la antigua Al-medina y la Axerquía. Tenía una altura que oscilaba entre los 4 y los 15m, y para reforzar su carácter defensivo, contaba con varias torres y se abrían al exterior a través de diferentes puertas. Córdoba fue conocida durante mucho tiempo como “ La ciudad de las siete puertas”.

La Puerta de Almodóvar

Seguro que la habéis visto si alguna vez habéis visitado el caso histórico de la ciudad, ya que se encuentra muy cerca del Alcázar de los Reyes Cristianos, uno de los lugares de visita obligada en Córdoba. Es la puerta más próxima a la Judería y, por lo tanto, la que se suele utilizar para acceder a ella.

Torre de la Malmuerta, ¿dónde está?
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Es muy bonita, con almenas en la parte superior. Al lado de esta puerta, rodeada de jardines y albercas, encontramos una escultura de Séneca.

La puerta de Sevilla

Es la que tenemos que cruzar para entrar en el barrio de San Basilio. Cuenta con dos arcos simétricos. Frente a ella está la escultura de Ibn Hazam que fue un reconocido poeta y político musulmán.

La puerta del Puente

Seguro que la conocéis también ya que se encuentra junto al río. Remodelada en el siglo XVI, se le dotó de un carácter muy monumental que la aleja bastante de las anteriores. En la actualidad acoge exposiciones y cuenta con un mirador visitable en la parte superior. Ésta es la más próxima a la Mezquita y la que la separa del Puente Romano y, por lo tanto, del Guadalquivir.

Torre de la puerta del Rincón

Se encuentra en la Calle Alfaros y es de origen medieval, posiblemente cristiana sobre la muralla musulmana. Era el lugar de paso entre la Medina y la Axerquía en el lado oriental de la urbe.

De igual modo desempeñaba esta función el sencillo arco del Portillo, en la calle de la Feria.

Y como restos de la Muralla, tenemos la de Marrubial, junto a la parroquia de Nuestra Señora de Gracia y la de la calle Cairuán.

La Malmuerta

Se trata de una torre albarrana. Os preguntaréis qué quiere decir esto. Pues bien, se trata de torres que forman parte de edificios o recintos fortificados pero que se conectan con el mismo con una especie de arco.

La finalidad de este carácter accesorio de este tipo de construcción no es otra que en el caso que la torre cayera en manos del enemigo, bastaría con destruir el arco o puente que lo une al edificio principal, evitando así su avance.

Podemos decir por tanto que es una atalaya defensiva, normalmente comunicada con la muralla pero exenta.

La Torre de la Malmuerta, por tanto, está unida a la muralla cordobesa, o a lo que queda de ella.

Para encontrar ejemplos de torres albarranas no tenemos que viajar muy lejos, en la cercana Sevilla tenemos La Torre del Oro.

Está unida a la muralla por un arco de medio punto, bajo él podemos advertir la presencia de una leyenda alusiva al momento de su construcción y en la que se dice algo curioso, que si un jinete al pasar bajo el arco pudiera leer la inscripción, la torre se derrumbaría para ofrecer al afortunado jinete un gran tesoro. La verdad es que la inscripción es casi ilegible pero lo suficiente para desmontar esta historia y las sucesivas leyendas que en torno a la torre han sido creadas por los cordobeses. Dice así:

«En el nombre de Dios: porque los buenos fechos de los Reyes no se olviden, esta torre mandó facer el muy poderoso Rey Don Henrique, é comenzóse á sentar en el año de nuestro Señor Jeso Christo de M.CCCCVI años, é sendo Obispo Don Fernando Deza, é oficiales por el Rey Diego Fernandez, Mariscal, Alguacil Mayor, el Doctor Luis Sanchez, Corregidor, é regidores Fernando Diaz de Cabrera é Ruy Gutierrez……. é Ruy Alfonso…….. de Albolafia, é Fernan Gomez, é acabose en el año de M.CCCCVIII años».

Tiene planta octogonal, en la parte exterior hay una escalera que nos lleva hasta la parte superior del arco o puente que hacía las veces de cordón umbilical con la muralla. El motivo de que la escalera sea exterior es porque la torre en su mayor parte es maciza. En la parte de arriba de la escalera tendremos que cruzar el puente sobre el arco para llegar a una puerta que da a una sala abovedada que recibe la luz a través de saeteras.

En la parte superior de la torre hay una especie de mirador desde el que se pueden contemplar unas buenas vistas de la ciudad. El conjunto se remata con almenas .

Origen

La Torre de la Malmuerta data de la época medieval, aunque se cree que se construyó sobre una torre islámica anterior, además lo más seguro es que fuera construida por moriscos ya que de ello quedan huellas en sus almenas o en el trabajado friso que hay bajo las mismas.

Al principio tenía una finalidad sobre todo defensiva, ya que había dos importantes puertas cercanas, la del Colodro y la del Rincón. Una vez perdida esta función, durante un tiempo fue usada como prisión para nobles en la época de los Reyes Católicos o incluso como lugar para la observación astronómica en el Siglo XVIII.

Situación

torre de la mallmuerta

Se encuentra muy cerca de la La Plaza de Colón, en concreto se encuentra en La Avenida de la Ollerías .

La Leyenda

La Torre debe su nombre a una curiosa leyenda, que relataba que la torre se construyó por un noble que mató a su mujer pensando que ésta le había sido infiel. Luego de demostró la inocencia de la mujer y, como castigo, el Rey le ordenó construirla, para que le sirviera como prisión hasta su muerte. Por eso se llama de la Malmuerta. Más tarde Juan Rufo y Lope de Vega recogieron literariamente la historia en el Romance y en el Drama De los Comendadores de Córdoba respectivamente.

Otra versión de esta curiosa leyenda dice que la torre la construyó el hombre para encerrar a su esposa infiel y ella acabaría muriendo en este lugar. En ambos casos vemos que de trataba de un asunto de cuernos y celos.

La inscripción que encontramos en la parte interior del arco, y que se puede leer más arriba, desmonta estas leyendas ya que explica que fue mandada construir por el Rey Don Henrique, que no es otro que Enrique III, también conocido como “el Doliente”, y cuyo escudo de armas se puede observar encima de la inscripción.

Conclusión

Córdoba es una ciudad llena de historia. Cada vez que se excava para hacer cualquier obra aparecen piedras y ruinas de una u otra civilización que muchas veces hace que sea necesario abandonar el proyecto de construcción.

Al visitar Córdoba por supuesto que debemos ir a los sitios recomendados, la Mezquita, el Alcázar, el Puente Romano….pero lo cierto es que en cualquier rincón de la ciudad podemos contemplar un poquito de su historia.

Es lo que ocurre con la Torre de la Malmuerta, está situada muy cerca de la Plaza de Colón, un lugar que se encuentra casi en el centro neurálgico y comercial de la ciudad y que se caracteriza por contar con grandes edificios de pisos y con un tráfico bastante abundante. Y, en medio de tanta modernidad, asoman impasibles la almenas de una torre cargada de historia.

Si alguna vez estáis por allí y os animáis a visitarla os recomiendo que vayáis mejor al anochecer, porque de noche estos monumentos lucen más. Y ya que estáis por allí, podéis tomaros un vino de Montilla-Moriles y alguna ración en La Taberna de Acedo, que está justo al lado y es una de las tabernas con más tradición en la capital cordobesa.

En la proximidades podréis visitar también el Convento de la Merced, sede de la actual Diputación, el Cristo de los Faroles o el Palacio de Viana, todos ellos monumentos que están bastante cercanos.

Hace unos años la Torre de la Malmuerta estaba bastante descuidada, en la actualidad ha sido salvaguardada creando a su alrededor una amplia acera que se extiende por el lado de la Avenida de las Ollerías, con plantas y bancos de forja y una fuente. Un lugar desde donde podremos contemplarla con detenimiento y desde el que he tirado algunas de las fotos que os muestro.

Ya no atraviesa el tráfico rodado por debajo del arco que unía la torre con la muralla. Hoy en día sólo se puede transitar por debajo andando, por lo que podremos observar hasta el más mínimo detalle de la construcción. Si os fijáis con atención también podréis observar una Virgen sobre una hornacina en uno de los rincones que hace el arco con la construcción principal.

Los actuales edificios cercanos, que lógicamente ya la rebasan en altura, no han conseguido quitarle protagonismo a esta torre llena de leyenda, que permanecerá ya no con fines defensivos pero sí para recordarnos lo que en un día fue la ciudad.