Continuo con la serie que inicié hace ya algunos meses y que en su momento titulé “Las ciudades de mi vida”, dedicada a aquellos lugares donde he vivido o al menos he transcurrido una buena parte de mi vida. Y como buen tinerfeño que soy, esta entrega la voy a dedicar a Las Palmas de Gran Canaria.

Dónde está y cómo se llega

Las Palmas de Gran Canaria (en adelante Las Palmas para abreviar un poco) es la capital de la isla de Gran Canaria y también una de las dos cocapitales de Canarias, junto a Santa Cruz de Tenerife. Se sitúa en el noreste de la isla, cuya superficie es de 1560 km cuadrados. Las Palmas es la mayor urbe de Canarias, su población según el último padrón asciende a 376.953 personas. 

Obviamente para la mayoría de viajeros la forma más cómoda de llegar es en avión. El aeropuerto de Gran Canaria es uno de los principales de España y se encuentra a unos 18 km de la ciudad. Desde varias de las demás islas se puede acceder además en barco. Desde Tenerife, concretamente, están los fast-ferries de Trasmediterránea (unas 2 horas de trayecto entre Santa Cruz y Las Palmas) y de Fred Olsen (algo más de una hora, entre Santa Cruz y el Puerto de Las Nieves, en el municipio de Agaete, desde allí, una media hora de guagua –autobús, incluido en el precio del barco-) hasta Las Palmas.

Por último, la distancia a la zona turística de Playa del Inglés y Maspalomas (sur) es de 43 km, , y al Puerto de Las Nieves (noroeste) de 35 km.

Un poco de historia

Al igual que todas las islas Canarias, Gran Canaria fue poblada por gentes de proveniencia aún no determinada con total seguridad, pero muy probablemente originarias del norte de África. Se ha dado en llamarlos a todos guanches, pero ese nombre corresponde realmente sólo a los habitantes prehispánicos de Tenerife. Los antiguos habitantes de Gran Canaria llamaban a su isla Tamarán, que significa precisamente “las palmas”, dada la abundancia de palmeras en la isla, incluso mayor entonces que en la actualidad.

Mientras que las restantes islas fueron conquistadas por señores feudales al servicio del reino de Castilla, éste se reservó el privilegio de conquistar Gran Canaria, La Palma y Tenerife (las llamadas islas de realengo). Así, el 24 de junio de 1478 el capitán castellano Juan Rejón desembarca en la desembocadura del barranco de Guiniguada y funda el Real de Las Palmas, núcleo originario de la ciudad que se corresponde hoy con el barrio de Vegueta. La isla se dividía en dos reinos, Telde y Gáldar; y la resistencia de sus pobladores a la conquista fue importante, así que no terminaría hasta 1483.

Las Palmas de Gran Canaria, ¿dónde está?
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La administración castellana situó en Las Palmas las sedes de las principales instituciones del Archipiélago, como el Obispado, el Tribunal de la Santa Inquisición o la Audiencia de Cuentas. Su motor económico durante varios siglos fue el comercio de productos agrícolas como la caña de azúcar, lo que trajo como consecuencia varios ataques de piratas. El gran despegue de la ciudad se produce a finales del siglo XIX, cuando se construye el Puerto de La Luz, que sustituye al antiguo muelle de Las Palmas.

Después de la guerra civil la ciudad crece espectacularmente, tras absorber el vecino municipio de San Lorenzo y añadir a su nombre el apellido “de Gran Canaria”. Se produce una gran inmigración desde el interior de la isla, otras islas y después también desde la península y el extranjero, cuando se produce el boom turístico. El crecimiento de la ciudad es en muchos casos caótico, y hoy en día se intentan remediar muchos de los errores cometidos entonces, a la vez que se cometen otros nuevos. En todos estos siglos, el pleito insular entre Gran Canaria y Tenerife ha sido una constante, y en poco o nada ha beneficiado a los habitantes de a pie de ambas islas; y sin embargo mucho a sus caciques.

Distribución de la ciudad

Las Palmas es una ciudad más grande de lo que se podría pensar en un principio, dado que se extiende en una franja algo estrecha de terreno y que además ha crecido hacia la zona alta. No tiene un centro, sino dos; y dos son los puntos neurálgicos, los parques de San Telmo y Santa Catalina, que en realidad no son parques sino plazas.

A efectos prácticos (que probablemente no tengan nada que ver con la división administrativa), la podemos dividir en cinco zonas:

  • Las Palmas: Es el núcleo fundacional de la ciudad y sus aledaños. Se extiende desde el casco antiguo de Vegueta al Parque San Telmo, pasando por el barrio comercial de Triana.
  • El Puerto: Es el núcleo que se desarrolló como consecuencia de la construcción del Puerto de La Luz, en las cercanías de éste. Aunque hoy hay un entramado urbano bien desarrollado entre ambas zonas, El Puerto y las Palmas estaban completamente separados en sus orígenes. Abarca el popular barrio de La Isleta, la playa de Las Canteras, el parque de Santa Catalina y la zona comercial de Mesa y López.
  • Ciudad Jardín – Arenales: Es una zona de transición entre El Puerto y Las Palmas, llena de edificios administrativos, algunos chalets y el Parque Doramas (este sí que es un parque, aunque no demasiado grande).
  • Ciudad Alta: Zona construida en las últimas décadas, en la parte alta de la ciudad, donde no hay gran cosa que destacar. Si acaso merece la pena acercarse a su parte más baja, el Paseo de Chil, para ver las bonitas vistas de la ciudad. En la zona de urbanización más reciente, Siete Palmas, está el nuevo Estadio de Gran Canaria.
  • Cono Sur: Zona que se extiende hacia el sur de Vegueta, también formada por barrios de reciente construcción y sin mayor interés, sólo destaca el castillo de San Cristóbal.
  • Tafira y El Monte: Esta zona ya está en la periferia de la ciudad, aunque pertenece al mismo municipio. Es donde habitan los más pudientes, y también se encuentran aquí el campus principal de la Universidad y el Jardín Canario, un interesantísimo recinto botánico. Se llega por la carretera del centro o también por la nueva circunvalación.

Qué ver

Sin ser una ciudad con muchos siglos de historia, Las Palmas tiene suficiente pasado como para encontrar en ella suficientes lugares de interés. Los iré nombrando siguiendo la misma clasificación en zonas usada antes:

Las Palmas (Vegueta y Triana)

casa de colon en las palmas

Todo el casco antiguo del barrio de Vegueta es en sí mismo un lugar de gran interés. Sus calles y plazas empedradas tienen gran encanto, al igual que los edificios señoriales y religiosos. Dentro de este barrio, los principales centros de interés son:

  • CAAM (Centro Atlántico de Arte Moderno): Su nombre deja bien claro en que consiste. Basta darse una vuelta por allí y enterarse de que exposición hay en ese momento; las que yo he visto me han parecido demasiado vanguardistas para mi gusto, pero sobre estos no hay nada escrito.
  • Catedral de Santa Ana: Situada en la plaza del mismo nombre, en cuyo otro extremo se alza el Ayuntamiento. De estilo gótico, se construyó en el siglo XVI, aunque posteriormente experimentó ampliaciones y reformas. En la plaza hay unas curiosas esculturas de varios perros, otro de los símbolos de la ciudad.
  • Casa de Colón: En ella se alojó el almirante durante algunos de sus viajes a América, aunque entonces la casa poco o nada tenía que ver con lo que es en la actualidad. Sus fachadas tienen una original mezcla de arquitectura popular canaria con gótico tardío. En el interior hay algunos patios de gran encanto, dos loros bastante escandalosos (mejor no hacerles fotos con flash) y varias salas: en una se recrea el interior de una carabela, en otra se explican los viajes de Colón, también hay una dedicada al arte precolombino y además en la casa de Colón está también el museo de Bellas Artes de la ciudad, además de exposiciones temporales que se organizan de vez en cuando.
  • Museo Canario: Es el mejor lugar para conocer la cultura prehispánica de las islas, y especialmente, de Gran Canaria. Gran cantidad de restos arqueológicos y excelentes paneles explicativos. Una visita que sin duda merece la pena.
  • Plaza del Espíritu Santo: Se encuentra cerca del Museo Canario, y está presidida por un bello tabernáculo de piedra labrada.
  • Plaza del Pilar Nuevo: En la trasera de la catedral, es un rincón con mucho encanto. Da a ella la fachada verde de la casa de Colón, y los domingos alberga un mercadillo de artesanía y cultura.
  • Plaza de Santo Domingo: La descubrí en mi ultima visita, es un rincón lleno de tranquilidad a los pies de la iglesia del mismo nombre.
  • Mercado de Vegueta: Es el principal de la ciudad, vale la pena entrar un rato a ver la animación y el colorido de sus puestos de venta.
    Salimos de Vegueta, cruzamos la carretera del Guiniguada que cubre el barranco del mismo nombre y nos encontramos ya en Triana y sus aledaños:
  • Teatro Pérez Galdós: Es el principal de la ciudad, aunque también hay otros como el Guiniguada o el Cuyás, todos en la misma zona. Se construyó a finales del siglo XIX, aunque un incendió obligó a restaurarlo poco después. La decoración de su interior es del genial pintor Néstor Fernández de la Torre. Actualmente se encuentra cerrado por obras de restauración.
  • Plaza Cairasco: Un rincón con mucho encanto, presidido por el Gabinete Literario, bello edificio neoclásico que acoge una sociedad cultural y el histórico hotel Madrid.
  • Plaza de Las Ranas: Su nombre oficial es plazuela Hurtado de Mendoza, pero debido a la fuente central todo el mundo la conoce con el otro nombre. Se encuentra en la misma la biblioteca insular y el centro comercial Monopol, muy diferente de los centros comerciales a los que estamos acostumbrados, además tiene unos multicines donde ponen películas poco o nada comerciales.
  • Alameda de Colón: A continuación de la plaza Cairasco, se abre otra amplia plaza a los pies del antiguo convento de San Francisco. En el otro extremo se alza el Cicca, un centro cultural de la caja de ahorros que acoge exposiciones, actuaciones y representaciones.
  • Calle Triana: Principal arteria comercial de la ciudad, es una calle bastante larga y también ancha, completamente peatonal y por la que se puede pasear a gusto. Desde las cercanías del teatro, desemboca en el parque San Telmo. Su nombre se debe a que muchos de los primeros colonizadores de esta zona eran sevillanos. En las calles transversales también se encuentran comercios, así como algunos restaurantes y piscolabis (así llaman los canariones a los bares donde se puede comer algo). Las tiendas son obviamente de todo tipo: electrónica, moda, librerías, papelerías,…
  • Casa-Museo Pérez Galdós: Está en la calle Cano, una paralela a Triana. Fue su casa natal, y donde pasó los primeros años de su vida. Hoy es un museo dedicado a su vida y obra. Se puede hacer una visita guiada, realmente interesante. Además la casa es bonita por sí sola. No muy lejos está la plaza de San Bernardo, que poco tiene de plaza porque por allí pasan los coches tranquilamente, pero no deja de ser un lugar bonito a la sombra de los laureles de indias.
  • Parque San Telmo: Como ya he explicado, no es un parque sino una plaza algo más grande de lo habitual. En la esquina que da a la calle Triana está la ermita del mismo nombre. Aquí se encontraba el antiguo muelle de Las Palmas, que nunca llegó a funcionar a pleno rendimiento debido a la fuerza del mar en esta zona. En otra de las esquinas hay un precioso kiosco modernista, que albergaba una cafetería con terraza (lleva ya bastantes meses cerrada), además de presentar un aspecto tirando a ruinoso. Una pena. Por un pasadizo subterráneo se accede desde el parque a la estación de guaguas, donde se pueden tomar los autocares para dirigirse a otros puntos de la isla.

El puerto

playa de las canteras

  • Parque Santa Catalina: Centro neurálgico de esta parte de la ciudad. Su origen está unido a los del propio puerto, y tengo entendido que su construcción fue promovida por comerciantes ingleses asentados en esta zona. Es una plaza amplia, en la que se encuentra casi de todo: tiendas de comerciantes indios, bares con terrazas (el más conocido es probablemente el Derby), jubilados jugando al dominó o a las cartas, kioscos de prensa, paradas de guaguas o la estatua de Lolita Pluma y sus gatos (más adelante contaré algo más sobre este personaje). Aquí se montan también los escenarios para los carnavales o cualquier otra celebración importante, como el festival Womad. Además, importantes edificios como el Miller y casi contiguo a éste, el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, alojado en un antiguo almacén del puerto al que se ha adosado por encima una nueva construcción bastante llamativa. Es otro lugar interesante para hacer una visita, previo pago de la entrada. En las proximidades, el emblemático Hotel Bardinos, muy llamativo por su planta cilíndrica y que en su día fue el edificio más alto de la ciudad, calles llenas de comercios, restaurantes, hoteles y apartamentos, la plaza Islas Canarias con su carpa bajo la cual está el intercambiador de transportes (otra estación de autobuses) y el también llamativo centro comercial El Muelle: hay opiniones para todos los gustos, incluso hay quien lo llama “el mamotreto”, particularmente no me parece feo del todo, pero su ubicación sí que me parece a todas luces inadecuada, ya que tapa la vista del mar.
  • Playa de Las Canteras: Lo mejor que tiene esta ciudad, una auténtica bendición de la naturaleza. Es un largo arenal (más de 3 kilómetros) que se extiende por el lado de la ciudad contrario al puerto de La Luz. Un paseo peatonal la recorre de cabo a rabo, y tiene un arrecife natural (que es el que le da nombre, ya que del mismo se extraía piedra) que frena el oleaje en buena parte de la playa, en el resto de la misma se practica el surf. Si el tiempo acompaña, el baño se lo puede dar uno incluso en invierno, de hecho cuando uno ni se atreve algún guiri encantado de la vida se ve dentro del agua. Por supuesto, en el paseo hay toda clase de bares y restaurantes, además de otros comercios; al igual que en las calles transversales y paralelas que la comunican con la otra orilla del istmo. Hablando de istmo, hay un polémico proyecto para su regeneración urbana, léase especulación inmobiliaria. Ya se ha dado algún paso, como el derribo de un edificio catalogado como histórico, el Woermann, y la construcción en su lugar de un rascacielos de igual nombre, muy original con su inclinación en lo alto, cierto, pero que a ciertas horas proyecta su sombra sobre la playa (vaya gracia). Y al otro lado del istmo, junto al club náutico, hay otra playa, la de Las Alcaravaneras, pero mejor no bañarse en ella (aunque hay quien lo hace) porque está dentro del puerto.
  • Auditorio Alfredo Kraus: Se encuentra al final del paseo de Las Canteras, en una zona llamada El Rincón. Es un edificio muy original, cuya cúpula imita la luminaria de un faro, además de contener otros muchos motivos marineros. Lo proyectó Óscar Tusquets, y su construcción finalizó en 1997. Se pueden hacer visitas guiadas a su interior, y sus alrededores también son dignos de verse. Una gran escultura del famoso tenor preside la entrada. Justo enfrente, un centro comercial.
  • Avenida Mesa y López: Es una rambla, aunque sin tanto encanto como las de Santa Cruz y no digamos las de Barcelona. Eso sí, la actividad es frenética: es la principal arteria comercial de esta parte de la ciudad, impulsada sobre todo por los centros de El Corte Inglés que se encuentran en la misma. Dato interesante por esta zona: En una calle paralela a ésta, Juan Manuel Durán, está el pub La Chistera, propiedad del genial humorista canario Manolo Vieira, el cual actúa en el mismo con cierta frecuencia. Vale la pena ir a echarse unas risas, aunque el que no sea canario se perderá muchos detalles. Eso sí, mejor ir con tiempo porque el local es pequeño y la demanda grande.
  • Castillo de La Luz: recuerdo verlo hace ya muchos años, hace bastante tiempo que no paso por allí, se encuentra a la entrada del recinto portuario. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XV, aunque luego ha sido reconstruido y ampliado. Leí algo hace poco de un ascensor que le habían puesto rompiendo su estética, pero no sé nada más al respecto.

Ciudad Jardín – Arenales

Como decía antes, esta es zona de pudientes, basta ver los chalets en los alrededores del Parque Doramas. Y de edificios administrativos, si tienes que resolver algún asunto de papeleo en Las Palmas, es muy probable que acabes por esta zona.

  • Parque Doramas: Al fin, un parque propiamente dicho, aunque tampoco excesivamente grande. Tiene eso sí unos hermosos jardines y un precioso estanque artificial. En su interior se encuentra además el hotel Santa Catalina, el más lujoso de la ciudad, construido con muy buen gusto imitando el estilo tradicional canario. En la entrada principal del parque, el conjunto escultórico Atis Tirma, que representa el suicidio de aborígenes que se negaban a rendirse a los conquistadores.. Y al otro lado de la avenida León y Castillo –la principal de la ciudad después de la marítima, que es más bien una autopista- otro zona ajardinada, el parque Romano y el conocido club de natación Metropole. Más allá aún, cruzando la Avenida Marítima, está el muelle deportivo, también buen sitio para dar un paseo viendo el mar y los barquitos.
  • Pueblo Canario y Museo Néstor: En realidad forman parte del conjunto del parque Doramas, aun cuando son espacios independientes. El Pueblo Canario es eso, una especie de recreación de un típico pueblo canario (similar al Poble Espanyol de Barcelona), pero no deja de tener su encanto. Los domingos por la mañana se hacen bailes folklóricos para el disfrute de los turistas. Y dentro del mismo, el Museo Néstor, dedicado a la obra de Néstor Fernández de La Torre, un gran artista local del primer tercio del siglo XX. Una de sus obras más conocidas es el “Poema del mar”, un conjunto de 8 cuadros que se expone en una original sala octogonal del museo. Y el más erótico “Poema de la tierra”, también formado por 8 obras.
  • Plaza de La Feria: está a los pies de la Delegación del Gobierno, y tiene una escultura con una gran efigie de Benito Pérez Galdós. Por debajo, más cerca de la avenida marítima, otra plaza más moderna y desangelada, la de la Fuente Luminosa.

Ciudad alta

Como ya dije, esta es una zona urbanizada después de la guerra civil, y además de manera no precisamente ejemplar, aunque algunas partes están mejor que otras.

Lo más interesante es el Paseo de Chil, por las excelentes vistas sobre una gran parte de la ciudad y por estar allí el Estadio Insular, aunque parece ser que poco tiempo le queda en pie después de la construcción del nuevo. Eso sí, a modo de curiosidad, en esta zona hay calles y barrios con nombres muy curiosos, como Schamann (se pronuncia “Chamán”), Escaleritas, Doña Perfecta o Pedro Infinito (la principal arteria comercial de la Ciudad Alta).

La parte más nueva es Siete Palmas, estructurada alrededor de la avenida Pintor Felo Monzón y con el nuevo estadio y un centro comercial como principales hitos.

Cono Sur

Se extiende más al sur del barrio de Vegueta, y está formando mayoritariamente también por barrios de reciente planta, así que poco interés hay por esta zona. Puedo citar en todo caso el barrio marinero de San Cristóbal, con su castillo del mismo nombre, casi siempre rodeado por el mar. En los locales de este barrio se come buen pescado.

Y aún más al sur, ya fuera de la ciudad y al lado de la autopista está la tercera playa de Las Palmas, la de La Laja, de arena negra y algo peligrosa por las corrientes y la fuerza del mar.

Tarifa y el monte

Esta es una zona de medianías, a la vera de la carretera que conduce al centro de la isla. En Tafira (dividida en dos núcleos, Tafira Alta y Tafira Baja) abundan las viviendas de alto standing. El principal foco de atracción es el campus de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, fundada a finales de los años 80 del pasado siglo. Desde luego el entorno es excelente para estudiar.

El año pasado estuve trabajando unas pocas semanas en un instituto situado en esta misma zona, y da gusto pasear por los amplios jardines del campus y del propio instituto y respirar aire puro. Un poco más arriba del campus está el Jardín Canario Viera y Clavijo, que es el mayor jardín botánico de España. Reúne básicamente especies vegetales canarias, y se desarrolla en una ladera que se desciende por un sencillo sendero. El acceso es gratuito (agradable sorpresa) y tiene un restaurante cerca de la entrada.

Y aún más arriba está la caldera de Bandama, un espacio natural protegido formado por un antiguo cráter volcánico erosionado, realmente espectacular y además también con buenas vistas sobre el conjunto de la ciudad. Hay un campo de golf de igual nombre en sus proximidades. Por cierto Bandama viene de Van Damme.

Alojamiento y comida

Las Palmas es una ciudad con una gran oferta alojativa, y entre el hotel Santa Catalina y las pensiones más sencillas hay un amplio abanico de posibilidades, aptas para todos los bolsillos. La mayoría de los alojamientos (tanto hoteles como apartamentos) están por la zona de El Puerto, y especialmente en los aledaños de la playa de Las Canteras. Hay hoteles, pensiones y también apartamentos. En las cercanías del parque San Telmo también hay algunos hoteles. De los que conozco, recomiendo el Tryp Iberia (cuatro estrellas y con buenas ofertas, justo en el límite entre las zonas de Arenales y Las Palmas) y el Faycán (en la calle Nicolás Estévanez, a pocos pasos de la playa de Las Canteras, éste además tiene algunas habitaciones habilitadas como apartamentos y tiene excelentes ofertas al alquilar un apartamento por una semana).

Las Palmas es puerto de mar (y de los grandes) y eso ha influido notablemente en la oferta gastronómica: se encuentran restaurantes de todas las latitudes. Naturalmente hay chinos para dar y tomar (un amigo canarión me dijo que llegó a contar cerca de 80), yo recomiendo uno bueno, bonito y barato, se llama Shangai y está en la calle Bravo Murillo, a dos pasos del parque San Telmo.

Hay también italianos, por supuesto (recomiendo dos en el paseo de Las Canteras: Al Maccaroni y Paparazzi), pero lo interesante es quizás descubrir los menos comunes: húngaros, marroquíes, iraníes, coreanos,… Yo me quedo con un restaurante indio que está en la calle Sagasta (zona El Puerto), llamado Polar. Y por supuesto también hay sitios donde probar comida canaria, recomiendo El Herreño, en la calle Mendizábal (barrio de Vegueta, zona Las Palmas). Está siempre a tope, pero yendo un poco pronto se consigue sitio, recomiendo las costillas, la pata asada y las papas arrugadas, además de por supuesto las quesadillas de postre.

También se puede comer de forma sencilla en cualquier bar piscolabis, a base de tapas, bocatas y similares. Para eso me quedo por ejemplo con el Cristal, en la calle Murga (transversal a León y Castillo, cerca del parque San Telmo) y con otro local más pequeño en una de las transversales a Triana

Ocio

En una ciudad tan cosmopolita y abierta al resto del mundo la oferta de ocio tiene que ser por fuerza abundante. Una playa como Las Canteras es un buen lugar para pasar un rato todos los día, bañándose y tomando el sol. Eso de día, por la noche se puede ir a cualquiera de los restaurantes del apartado anterior o a cualquier otro que se descubra, al cine (la mayoría de las salas están ya en centros comerciales) o de copas. Para éstas las mejor zona está de nuevo por El Puerto, en los alrededores del parque Santa Catalina, hay pubs para todos los gustos, desde el típico irlandés a uno muy de moda llamado Treinta y Tantos. También está por allí una famosa terraza llamada La Ola, y por supuesto también hay locales en el centro comercial El Muelle.

En la zona de Las Palmas hay otro pub irlandés en la calle Triana, algún pub en el centro comercial Monopol y sus cercanías y también proliferan últimamente en el barrio de Vegueta, con un ambiente bastante pijo. Por supuesto en la zona turística del sur también hay amplias posibilidades de marcha.

En el resto de la isla hay más lugares de interés, como las playas del sur y las dunas de Maspalomas (aquí hay una zona nudista); los pueblos del centro como Teror, Artenara o Tejeda (los paisajes de esta zona son espectaculares, y en Teror está la basílica de la Virgen del Pino, patrona de la isla); el pico de Las Nieves o las presas (sobre todo la de la Cueva de Las Niñas, con zona recreativa y de camping), el pinar de Tamadaba, el valle de Agaete y su puerto de Las Nieves (gran sitio para comer pescado), Arucas y su “catedral” (la llaman así por lo grande que es, pero es iglesia) o la remota Aldea de San Nicolás.

Aunque hay buenos servicios de guaguas interurbanas (empresa Global, con vehículos azules o verdes), lo mejor es recurrir a un coche para tener más independencia. En la capital sí que es más aconsejable recurrir al transporte público, dado el intenso tráfico, la conducción bastante alocada de los canariones y el tamaño considerable de la ciudad. El servicio es excelente, hay muchísimas líneas y son bastante puntuales. La empresa municipal se llama Guaguas Municipales y sus vehículos son amarillos. Incluso por la noche hay bastantes líneas. El billete vale 90 céntimos, hay un bono de 10 viajes por 5,10 € y también hay abonos mensuales a precios más que razonables.

Curiosidades

las palmas de gran canaria

Cuando voy a Las Palmas enseguida me siento muy a gusto gracias al carácter de la ciudad. Su cosmopolitismo no es cosa de los últimos años de inmigración común a toda España, desde hace muchos años ya se veían por sus calles gentes de todas partes, gracias al puerto, al comercio y al carácter turístico. Asiáticos, rusos, africanos,… Muchos ya han echado raíces en la ciudad y no es extraño escuchar a un negro en la guagua diciéndole a su compañero de asiento “¡chacho, chacho!” Junto con el carácter cosmopolita está la gran tolerancia que muestran los canariones, especialmente en materia sexual.

Las Palmas es una ciudad en la que los homosexuales, transexuales y travestis llevan mucho tiempo dejándose ver, incluso desde antes que muriera el tipo de la estatua que retiraron en Madrid. Y es algo plenamente aceptado. La citada Lolita Pluma, que tiene un monumento en el parque Santa Catalina, era un hombre que se vestía de mujer. En los últimos años se ha hecho muy popular la gala drag queen de los carnavales, y está claro que eso no ha surgido de la noche a la mañana, ahí estaban los precedentes.

Naturalmente, por la zona de El Puerto hay multitud de locales donde los marineros y no sólo ellos pueden satisfacer sus instintos previo pago (¿me he explicado?).

Por otro lado, los canariones son excepcionalmente simpáticos, conversadores y amables, y llenos de sentido del humor además de muy juerguistas. Si pasas algunos días por allá y conoces gente del lugar, no te extrañe que te inviten a una fiesta o a un asadero (una chuletada en el monte). Si tengo que decir algún defecto de los habitantes de Gran Canaria, pues diría si acaso que tienden a considerarse demasiado importantes y a olvidar que existen otros muchos lugares en Canarias y en todo el mundo (eso también nos pasa a los tinerfeños, debo reconocerlo).

Ya he dicho que la gente es muy amable, así que en los comercios, bares y restaurantes seguro que te atenderán muy bien, aunque con cierta pachorra (tampoco hay que estresarse, desde luego). Junto al carnaval en febrero, la otra fiesta principal es la de San Juan (recordemos que el Real de Las Palmas se fundó el 24 de junio), y tengo entendido que se hacen hogueras en la playa de Las Canteras.

Si te gusta hacer deporte por tu cuenta, tal como ciclismo o footing, tienes el paseo de Las Canteras o la avenida Marítima para moverte a tus anchas. Para espectáculos deportivos, tienes fútbol en el estadio de Gran Canaria (Ciudad Alta), o también baloncesto y voleibol en el Centro Insular de Deportes (Avenida Marítima, por la zona de Arenales).

En conclusión

Tal vez convenga irlo pensando… Ir a Las Palmas en cualquier momento es una buena idea, sin duda, pero tampoco descartaría la posibilidad de establecerme allá, si las circunstancias así lo aconsejan. Calidad de vida no le falta, desde luego.