En San Sebastián hay tres fiestas que podemos considerar realmente nuestras: el día de San Sebastián (20 de enero), el día de Santo Tomás (21 de diciembre) y la Semana Grande (segunda semana de agosto, coincidiendo con la Virgen).

San Sebastián es el patrón de la ciudad y la forma de celebrarlo es mediante la famosa Tamborrada.

El día 20 de enero es festivo: los colegios y las empresas se cierran (incluso, este año, que cae en domingo, la fiesta se traslada al lunes siguiente).

Es una de las fiestas que más viven los ciudadanos ya que en ella participa muchísima gente: los adultos la víspera, los niños la mañana del día 20.

La noche del 19 de enero, a las doce de la noche, el alcalde de la ciudad (Odón Elorza desde hace muchos años) arria una bandera blanca y azul (los colores de la ciudad) en la plaza de la Constitución (situada en plena Parte Vieja), en lo que era el antiguo Ayuntamiento. Al mismo tiempo, comparsas de donostiarras hacen de tamborreros, vestidos como los cocineros o soldados franceses del siglo XVIII. Lo difícil es hacerse un sitio en la Plaza, ya que suele estar hasta los topes.

Esa misma noche, son muy típicas las cenas de cuadrillas: en sociedades gastronómicas o en restaurantes. Las sociedades son un fenómeno típico vasco, al que pertenecen los hombres, que hacen todo: compran la comida, cocinan, etc… En algunas ni siquiera se permite entrar a las mujeres. Si no se es miembro de alguna de esas sociedades, es imposible entrar en ellas, salvo mediante invitación. Así que para el común de los mortales, nos quedan los restaurantes. Casi todos los restaurantes del centro ofrecen una cena típica para la víspera de San Sebastián y la reserva hay que hacerla con mucha antelación si se quiere encontrar mesa. El menú se asemeja al de una cena de Nochebuena o Nochevieja, pero no suele faltar las angulas y la sopa de ajo a medianoche. Los precios, podéis imaginaros, tremendos. La última cena a la que acudieron mis padres (en un hotel de cuatro estrellas), les costó 25.000 pesetas (no existían aún los euros), así que ya os podéis imaginar el nivel. Por supuesto, también hay alternativas más baratas…

Día de San Sebastián, ¿dónde está?
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En los restaurantes, sobre todo en los más reconocidos, se suele amenizar la velada con música típica y a los comensales se les da un gorro de cocinero, unos palillos y un tambor, para que puedan tocar la tamborrada. Si venís alguna vez por aquí en estas fechas, os aconsejo que acudáis a una de esas cenas. Es caro pero merece la pena porque, se come genial, se lo pasa uno muy bien y se vive una experiencia diferente.

Después de la cena, lo normal es ir a la Parte Vieja, donde sigue la marcha. Allí podéis encontrar la música típica en la mayoría de bares y pubs. Es una música preciosa, muy pegadiza y fácil de seguir con los palillos y el tambor, así que seguro que la acabaréis tocando.

El día 20 de enero por la mañana es la tamborrada infantil que desfila por las calles más céntricas de la ciudad. En ella salen todos los colegios de la capital y sus alumnos forman las compañías de soldados franceses y de cocineros y pinches vascos. Serán más de 5.000 niños los que desfilan. Para los niños es muy emocionante y, dependiendo del número de alumnos que tenga cada colegio, pueden desfilar dos o más años. Con la música a todo volumen, los niños desfilan en perfecta armonía tocando los tambores.

Para hacerlo, ensayan durante todo el mes de enero, a la salida de las clases. Es un espectáculo muy bonito porque todo va bien, ordenado, bonito y alegre. Para los niños es muy cansado, ya que están desfilando durante unas dos horas -más el tiempo de preparación- pero ninguno se queja. Y verlo también merece la pena. Se forman filas de gente a lo largo de las calles por las que pasa el desfile, intentando encontrar un hueco. Si queréis verlo bien, tendréis que madrugar y coger sitio desde una hora antes del comienzo.

La música que suena es la Marcha de San Sebastián, compuesta por Sarriegui, con letra de Serafín Baroja. Es solemne, como muy pomposa, con ritmos muy marcados. Es alegre, lo mismo que la letra que viene a decir algo así como «Ya estamos, nosotros también, voy a la calle, siempre alegre, siempre contento» («Ba gera, gure bai, kalera noa, beti pozez, beti alai»). Una música muy bonita y pegadiza.

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Una cosa muy positiva que tiene esta fiesta es que no tiene ningún tipo de carácter político: es apta para todos los gustos, ideas políticas y gente. Es una fiesta alegre, en la que la gente participa para pasarlo bien, sin importar de qué partido eres, ni si has nacido aquí o fuera. A todo el mundo le gusta.

En cuanto a su origen, pues la verdad es que he olvidado las enseñanzas del colegio. Creo que tenía algo que ver con los tiempos en los que San Sebastián había sido invadido por los franceses y en lo que todo tenía un carácter militar. Cocineros y otros trabajadores, se hartaron un día, y salieron a desfilar detrás de los soldados, armados de sus herramientas (cazuelas, tenedores, etc…), golpeándolos unos contra otros, haciendo ruido. Se popularizó tras echar a los franceses de la ciudad, como una forma de demostrar su alegría por ser libres de nuevo.

Tamborrada infantil

Pero es de la tamborrada infantil de la que quiero hablaros.

Son, alrededor de 5000 niños, de diferentes colegios, los que con orgullo desfilarán por las calles del centro de San Sebastián y demostrarán el resultado del esfuerzo realizado en los ensayos, durante un mes atrás.

Cantineras, tamborreros, barriles, aguadoras, gastadores… todos deben estar bien temprano en sus colegios para terminar de completar sus atuendos y hacer un último ensayo general.

Por supuesto, La Marcha se San Sebastián será la más sonada. La que todo el mundo canta y la que todo el mundo acompaña, simulando tocar el tambor, como si tuviéramos palillos en las manos.

Destino: Alderdi Eder

Se suben a sus autobuses escolares, que les llevarán hacia el Boulevard y que irán aparcando uno tras otro en las calles cercanas.

Sería un caos si todas las compañías llegaran al mismo tiempo. Es por eso que también tienen una hora de llegada en función del orden de salida al desfile.

El punto de encuentro son los jardines de Alderdi Eder, delante del ayuntamiento y allí, cada colegio tiene su espacio reservado.

Llegan a los jardines, en riguroso orden y desfilando. Se colocan en su puesto correspondiente en espera de que lleguen todos los demás.

Durante este tiempo se les suministra un aporte calórico como dulces y galletas para que resistan hasta el final, ya que algunos de ellos, por los nervios, están sin desayunar.

Cada colegio tiene un orden de salida al desfile, como he dicho antes. Según se iban incorporando al desfile, a través de los años, se iban colocando en cola. El último colegio que se ha unido a participar en este evento es el Colegio San José, que lo hizo en el 2006 y por ello ocupa el último lugar de salida.

Cómo nació esta tradición

En 1927 desfiló, por primera vez, la tamborrada infantil de Euskal Billera y tras su éxito, repitieron año tras año, haciendo un paréntesis para salvar los años de la guerra civil, del 36 al 39. Después se reanudaron los desfiles hasta que años mas tarde, se han ido formando nuevas compañías.

Hoy por hoy casi todos los centros escolares tienen su propio batallón de tamborreros y la formación de todas las compañías se hace a las 12:00 del medio día en los jardines de Alderdi Eder, donde les pasarán revista, los altos cargos.

Cargos de honor

Tenemos al Tambor Mayor, al General, al Ayudante, a la Bella Easo, la 1ª Dama de Honor, la 2ª Dama de Honor y 8 Damas de honor más. Y nos quedan los palafreneros.

Estos cargos se eligen por sorteo entre los colegios que todavía no han tenido su representación, a excepción del Tambor Mayor que es elegido de manera correlativa.

Desde el balcón del ayuntamiento y acompañados por el alcalde, estos cargos de honor, se dirigen a los participantes enviándoles un mensaje de bienvenida, y deseándoles a todos que disfruten al máximo de una fiesta tan importante. Terminan su discurso con un “Viva San Sebastián!!!” y un “Gora Donostia!!!”

Llega el momento

dia de San sebastian

Cuando comienzan a sonar las campanadas de las 12 del medio día, Comienza también el himno de San Sebastián que irá acompañado por todas las compañías al unísono y dirigidas por el Tambor Mayor.

Es el momento más importante, el mas significativo, el más nuestro, el que hace saltar las lágrimas, al ver a tantos miles de niños tocar a la vez sus tambores y barriles.

Y da comienzo el desfile. Los primeros en salir son los gastadores de Igueldo, seguidos por la sociedad Euskal Billera y así, uno tras otro, todos los colegios.

La carroza sale entre los puestos 12 y 13, entre los colegios Herri Ametza y Zuhaizti. En ella van presidiendo la Bella Easo y sus Damas de Honor. El Tambor Mayor y El General irán a caballo.

El recorrido suele ser siempre el mismo, por las calles del centro de la ciudad. Tiene, aproximadamente unos 2 Km. Van acompañados por personal voluntario de cada centro, para controlar su buena marcha y reponer los palillos rotos y si es necesario, ofrecerles agua para paliar su sed.

Año tras año, siguen teniendo la misma asignatura pendiente y es en las curvas. Todos se apelotonan hacia un lado y son los monitores acompañantes los que les tienen que colocar de nuevo, y eso que hacen ensayos en los patios de los colegios durante un mes, pero nada, no hay forma.

Una sugerencia personal, por si alguien de la organización lo llegara a leer, es que estas personas voluntarias, podrían ir vestidas, al menos de cocineros, para no estropear las fotos. Siempre que sacamos fotos, aparece el monitor con su abrigo marrón o cazadora roja estropeando la foto.

El tema que está en auge, en esto momentos, es precisamente el orden de salida de los colegios.

Sucede que desde que sale la primera compañía, a las 12:00, de los jardines de
Alderdi Eder, hasta que sale la última, fácilmente ha pasado una hora y media y los pobres niños que salen en los últimos lugares, terminan derrotados por el cansancio de la espera, de pié y en formación.

Se está barajando la posibilidad de que estos puestos de salida sean a sorteo cada año, pero no parece que guste la idea, ya que son muchos los que están a favor de la tradición y quitarles los primeros puestos a las compañías que iniciaron hace tantos años la tamborrada infantil, no les hace gracia.

Por otro lado, cuando comienza el desfile, las calles están, literalmente, abarrotadas por familiares y amigos de los participantes y demás curiosos del evento y según van terminando de desfilar las compañías, la gente va desapareciendo, en busca de sus niños o a recogerlos al colegio, pero aún faltan por desfilar los últimos y es muy triste ver como las calles se quedan casi vacías para cuando salen los de cola, que solo tienen a sus más allegados para darles ánimo y aplaudir su esfuerzo. Y no te digo nada si llueve. Yo creo que desfilan solos y corriendo.

No sé cual va a ser la solución, pero que hay que hacer algo, eso es seguro.

Hay un total de 90 altavoces a lo largo de todo el recorrido, los cuales emiten las marchas que los niños van tocando.

Las marchas de San Sebastián

Las más repetidas y conocidas son:

  • La Marcha de San Sebastián
  • Diana
  • Polka
  • Retreta
  • Iriyarena
  • Tatiago

Todas ellas compuestas por Raimundo Sarriegi. Solo tenía 23 años, cuando en 1861 creó el Himno.

La letra del himno de San Sebastián, compuesta allá por el año 1884, es obra de Serafín Baroja, (padre de Pío Baroja), la cual fue modificada obteniendo el resultado que conocemos.

Para los que quieran ver la letra original, os dejo este link del wikipedia.

Hoy por hoy es como sigue:

Versión actual en euskera

Bagera!
gu (e)re bai
gu beti pozez, beti alai!

Sebastian bat bada zeruan
Donosti(a) bat bakarra munduan
hura da santua ta hau da herria
horra zer den gure Donostia!

Irutxuloko, Gaztelupeko
Joxemaritar zahar eta gazte
Joxemaritar zahar eta gazte
kalerik kale danborra joaz
umore ona zabaltzen hor dihoaz
Joxemari!

Gaurtandik gerora penak zokora
Festara! Dantzara!
Donostiarrei oihu egitera gatoz
pozaldiz!
Inauteriak datoz!

Traducción al español

¡Estamos!
nosotros también
nosotros siempre contentos, ¡siempre alegres!

Hay un Sebastián en el cielo
un único San Sebastián en el mundo
él es el santo y éste es el pueblo
¡he ahí lo que es nuestro San Sebastián!

De Irutxulo, de Gaztelupe
Joxemaritar viejo y joven
Joxemaritar viejo y joven
de calle en calle tocando el tambor
allí van extendiendo el buen humor
¡Joxemari!

De hoy en adelante las penas fuera
¡A la fiesta! ¡A bailar!
Venimos a llamar a los donostiarras
¡Contentos!
¡Vienen los Carnavales!

¿Qué pasa si llueve?

El mayor adversario: la climatología.

Nada más hermoso que un día soleado para disfrutar del desfile de colores que inundan las calles, pero desgraciadamente, es “cosa del cielo” que el desfile no se suspenda, como ya ha ocurrido en alguna ocasión, trasladándose al Domingo siguiente.

Gracias a las nuevas tecnologías, que vía SMS, facilitan la comunicación constante con todas las compañías, si las previsiones no son buenas, la Comisión de Tamborradas, las mantienen informadas durante la víspera y el mismo día 20.

En previsión de lo que pudiera ocurrir, muchos de los colegios, llevan escondido en el interior de su gorro un chubasquero transparente, para utilizarlo en caso de lluvia. Es muy triste cuando esto sucede, pero los trajes y los gorros hay que protegerlos, debido a su alto coste.

Terminando el desfile

Una vez que las compañías van terminando el recorrido, se dirigen a sus autobuses escolares, que los llevarán de vuelta al colegio. Será allí donde podremos recoger a los niños.

Aunque no todos los centros utilizan este sistema, dando la opción de recoger al niño en el lugar del evento, es mucho más seguro, ya que se evita el despiste y el descontrol de quienes los recogen sin avisar, para susto de sus monitores.

Muchos centros, aprovechan ese momento para despojar a los pequeños de los gorros, correajes, cestitas, hachas y demás complementos, evitando así su pérdida o deterioro. Práctica que entiendo aunque no comparto, ya que les dejan solo con el traje. Y un traje sin complementos no dice nada. Lo peor llega, cuando a lo largo del día, se juntan con sus amigos, primos o vecinos de otros centros que sí les permiten tenerlos durante ese día y se les llena el semblante con un halo de tristeza.

Propongo desde aquí, ofrecer tales complementos bajo un alquiler o fianza. Propuesta que ya ha sido denegada en el centro de estudios de mi hijo.

Uniformes

Esto es lo más de lo más. Es el toque de distinción.

Supone una tarea ardua investigar el origen de los uniformes que lucen los niños. La mayoría pertenecen a grandes ejércitos del siglo XIX, desplegando una gran lista de batallones, de batallas históricas, del ejercito francés en la época napoleónica, del ejército portugués, de españoles, de Iparralde, de regimientos y batallones que combatieron en Donostia.

Antaño, era el propio alcalde quien asesoraba en la adjudicación del uniforme, el cual debía tener cierta relación con la ciudad donostiarra.

Unos de los primeros en elegir entre tantos modelos, fue el colegio de los Jesuitas. A otros colegios les fueron adjudicados por sorteo.

Entre ellos nos encontramos con uniformes del ejercito de marinos de 1826, de granadero español, de miqueletes, del batallón de Iparralde, del traje de gala del almirante Oquendo, del batallón Portugués… y así una larga lista que comparten un mismo punto en común y es pertenecer a épocas napoleónicas y tener cierta relación con la ciudad de San Sebastián. Es el único requisito que hoy por hoy se les exige.

Así que, ya sabéis, si la semana que viene andáis por aquí y os apetece pasar un buen rato, no tenéis más que pasaros por aquí.