Durante las vacaciones de Semana Santa he estado en Vizcaya, y además de otras muchas excursiones, he podido al fin, ver el Museo de Bellas Artes de Bilbao, al que tenía muchísimas ganas de acudir desde hace mucho tiempo, y es que sin ser tan famoso como el Guggenheim, tiene también un encanto especial.

Habíamos pasado por la puerta en multitud de ocasiones, pero como os digo, por unas razones o por otras, nunca habíamos conseguido entrar, y es que o bien no era el horario adecuado, o bien nos dirigíamos hacia otro sitio y no nos daba tiempo a parar.

Sin embargo, en esta ocasión, como el tiempo solo ha acompañado para ir a la playa y de excursión dos de los días, los demás hemos decidido hacer planes de interior, y qué mejor que acudir a este museo!

Antes de nada me gustaría contaros que fue fundado en 1908, abrió sus puertas por primera vez en 1914, y el de Arte moderno, anexionado a él, fue inaugurado en 1924. Ambas instituciones se unieron en 1945. En 1970 se añadió el edificio moderno y en 2001 se hizo una reforma que presenta el edificio tal y como podemos verlo ahora. Os cuento estos datos técnicos para que veáis que es un sitio con historia, que ya solo por eso merece la pena ser visitado, y por supuesto, los amantes de la pintura tendréis que hacer una parada obligatoria en esta pinacoteca.

El Museo está dividido en cuatro grandes grupos: El primero de ellos tiene 15 salas, y en ellas podremos ver las obras que abarcan los estilos románico, gótico, renacimiento, manierismo, barroco, rococó y clasicismo. Como veis, muchos siglos en pocas salas, lo cual ya da la pista para que nos hagamos una idea de que la representación de estos estilos es poca, pero también muy buena. Ya os he comentado en otras ocasiones mi predilección por el románico, así que en esta sala hice una parada más dilatada y pude ver auténticas joyas como tallas de madera policromadas. Pero también una obra de El Greco, “La Anunciación”, un Zurbarán, “La Virgen con el Niño Jesús y San Juan Bautista niño”, o algún retrato de Goya.

El segundo gran grupo lo conforman las salas 16 a 31 y aquí veremos romanticismo, realismo e impresionismo y la selección de pinturas de artistas vascos. Aquí destacaría sobre todo una pintura de Gauguin y otra de Zuloaga (salas 21 y 23 respectivamente).

Museo de Bellas Artes de Bilbao, ¿dónde está?
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El tercer grupo está formado por las salas 32 y 33, y en ellas se recoge arte contemporáneo. Este es quizá el que menos me gusta, que quitando algunas obras más llamativas, suele gustarme mucho menos por aquello de que la transgresión que intentan transmitirnos, en mí muchas veces no se consigue. Sin embargo, sí que destacaré una escultura de Chillida o un cuadro de Barceló (disculpad que no recuerde los nombres, pero ya se sabéis que suelen ser un poco abstractos…)

Por último veremos la sala de exposiciones temporales, llamada sala BBK (a que os imagináis por quién está financiada, ¿no?) Pues bien, en nuestra visita de hace unos días, lo que pudimos ver fue la exposición del “Novecentismo” y os reconozco que me pareció realmente buena. No conozco demasiado de esta corriente pictórica, pero ciertamente me gustó y os recomiendo que la visitéis si tenéis oportunidad, pues creo que solo estará unos meses más.

Otra información de interés

En este apartado os diré los horarios: de martes a domingo de 10.00h a 20.00h. Los lunes está cerrado.

Con respecto a la tarifa, yo cogí la entrada general, es decir, con la que puedes acceder a la colección permanente y a la temporal y esa cuesta 5,50 €.

Os recomiendo que cojáis también la audioguía, que por un euro más, os irá explicando los cuadros más relevantes. Siempre que tengo oportunidad, procuro contratar este servicio, pues es la forma más eficiente de aprender nuevas cosas, sobre todo porque tú eliges qué es lo que quieres escuchar, o sea, que si no te interesa un cuadro en particular, pasas de largo, o al contrario, igual en una sala quieres escuchar todos los posibles… De este modo se puede disfrutar del museo de una manera mucho más independiente.

También hay tarifas reducidas, pero no sé deciros cuáles son, de modo que lo mejor será que lo preguntéis directamente allí.

Cuenta con guardarropa, lo que viene genial ya no solo para los abrigos, sino también para los paraguas!!!

Museo de Bellas Artes de Bilbao

Tiene una cafetería (pero no puedo contaros nada sobre ella porque solo la vi por fuera) y una tienda de regalos (compré un par de postales y tan caras como en cualquier otro museo, que ya sabéis como va esto de las tiendas de los museos!)
Destacar también los diversos puntos de lectura que están repartidos por todo el museo, y que desde luego me parecieron una buenísima idea.

A esto hay que añadir que está totalmente adaptado para personas con movilidad reducida, pues hay rampas para acceder a todas partes del edificio y tiene también diversos ascensores.

Por todo esto os recomiendo su visita, pues como os decía al principio, puede no ser tan conocido como el Guggenheim pero desde luego tiene una colección muy destacable de obras de todos los estilos. Una gran representación que bien merece una parada.

Ya me contaréis vuestras impresiones si os animáis a seguir mi consejo.