Si el otro día os hablaba del Submarino Peral (símbolo cartagenero por excelencia), hoy prefiero hablaros de la ciudad murciana en sí, de cara a una futura visita a Cartagena y dando mi punto de vista de la misma. A decir verdad, tengo bastante ganas de hablaros de la ciudad, prácticamente las mismas que tenía de visitarla, y es que es una ciudad que siempre me ha llamado la atención, pero que entre una cosa y otra la había ido dejando en las pendientes. No obstante, hará cosa de una semana pude visitarla con la familia y empaparme de su esencia, de su estilo, y sobre todo, de su historia.

Y es que si Cartagena es algo, ese algo es historia, y mucha. Y prueba de ello la encontramos a lo largo de toda la urbe, en sus diferentes rincones, y por supuesto, en sus diferentes monumentos, museos y lugares de interés. Y es que la antigua Cartagonova se caracteriza por mostrar su evolución y su historia en cada punto, en cada calle y hasta si me apuras, en los propios habitantes, que miran orgullosos su ciudad y la muestran y la dan a conocer de la mejor forma posible.

A mi familia y a mí nos gustó mucho, aunque la primera impresión, como luego os contaré, no es que fuera muy buena. Pero vamos, que al final nos fuimos bien contentos, y hasta con ganas de volver, pues algunas cosillas nos quedaron pendientes…pero mejor os cuento poco a poco…

Datos de interés

Como digo, Cartagena es una ciudad histórica, ubicada en la región de Murcia, a la vera del Mediterráneo. De hecho se nota que la ciudad ha evolucionado en torno al mar, y en general en torno a toda la industria marítima, y hasta militar. A ella podemos llegar en poco más de 45 minutos desde la vecina ciudad de Murcia, a través de la A30. Ambas están muy buen comunicadas, y digamos que si se visita la una, debería visitarse también la otra, ya que se complementan muy bien. Además, Cartagena tiene un número de población bastante alto, convirtiéndola incluso en una de las ciudades más grandes de España, y la segunda más grande de la región, después de Murcia.

Su pasado pasa por muy diferentes etapas, pero es quizá la romana la que más le caracteriza, y la que más hace honor a su nombre. Hay que tener en cuenta que antaño era uno de los principales puertos del Mediterráneo, en cuanto al comercio marítimo se trataba, tanto con otras ciudades como con la propia Roma. Y dicho pasado la persigue incluso hasta nuestros días, pues Cartagena tiene un puerto muy importante, y es considerado uno de los puertos navales más importantes de la península.

Así, la antigua Cartagonova sobrevive hoy gracias a la industria marítima, naval, de horticultura y también, jugando un papel muy importante, gracias al turismo. Y porqué no decirlo, es una ciudad enfocada al turista dónde las haya, ya que encontramos muchísimas facilidades, muchísima oferta gastronómica y hotelera y muy diferentes rincones que harán las delicias del turista de a pie, y así como de los que les guste la arqueología, ruinas romanas y demás.

Cartagena, ¿dónde está?
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Antes de pasar a deciros qué ver y hacer en la ciudad, quisiera destacar el carácter amable y abierto de la amplia mayoría de la población de la zona, que dice mucho de ellos, y que hace a uno sentirse más agusto.

De cara a una visita turística, deciros que la oficina de turismo se encuentra en la Plaza de Almirante Bastarreche, en una edificación que antaño era una de las puertas de entrada a la ciudad, ubicada en la muralla (las Puertas de San José). De esta plaza es también de donde parte el autobús turístico. Allí nos dan gratis un plano más que bueno, dónde se destaca lo principal y dónde se nos establecen diferentes rutas, según la etapa histórica que más nos interese. La atención es muy buena y muy eficiente.

Qué ver en Cartagena: Las rutas

Cartagena, al tener mucha historia a sus espaldas, ha desarrollado una serie de turismo de rutas, por llamarlo de alguna manera, siendo la más importante la llamada ruta arqueológica. Así, de cara a un visita, y con plano en mano, podemos ver la ciudad desde la C, pasando por artagen y terminando en la A. Ya digo que ha desarrollado una industria turística muy importante y muy buena, y el turista tiene muchísimas facilidades para conocer todo y guiarse sin perderse. Eso, y que todo está muy bien señalizado.

Pero pasamos a las rutas, y a lo que en mi caso considero más importante. Así, tenemos:

Ruta Arqueológica

Con esta ruta conocemos el legado histórico de la Cartagena romana, bizantina, musulmana y hasta medieval. Es, por decirlo de alguna manera, la más característica y la que más va a gustar a los apasionados de la historia. Y es sin duda el Teatro Romano, el punto fuerte de la misma. Dentro de esta ruta tenemos:

Teatro Romano y museo homónimo

Ubicado en pleno centro de la ciudad, las ruinas de lo que antaño era el mayor centro de ocio y espectáculos de Cartagonova, hoy es un rincón imprescindible. Bien conservado, bien mantenido, y sobre todo, muy bien mostrado. Y es que el que es uno de los teatros romanos más grandes de España, hoy se muestra a través de un moderno museo, en el que se nos cuenta su historia, su construcción y por supuesto, en el que accedemos al propio teatro, pudiendo recorrerlo cual espectador. El museo, construido de manera que la luz natural sea la dominante, para así destacar lo que allí se expone, cuenta con visitas guiadas (dentro de la entrada), tienda, aseos y acceso también para minusválidos.

Además, al museo se accede desde la propia plaza principal, la del Ayuntamiento, con lo que no tiene pérdida.
Para los entendidos y para los aficionados (aquí me incluyo yo), ver el teatro es una auténtica delicia, y también el ver su evolución con el paso de los siglos, y el pensar que estuvo durante mucho tiempo oculto. Además, al verlo, podemos contemplar también, los restos de la antigua catedral de Santa María, del s.XIII, que hoy se asoman en lo alto de uno de los laterales, y así como restos de la muralla bizantina, en el lateral derecho (si miramos desde arriba) de la zona del escenario. Asimismo, lo que más destaca es su integración con la zona, para mí fantástica.

* Horario: M-S de 10 a 18 h. y D 10-14 h. (esto último sólo en t. alta, del 1 de mayo al 30 de septiembre, incluyendo Semana Santa). Los lunes cierra. El precio de la entrada es de 5 euros, 4 la reducida.

Castillo de la Concepción y ascensor panorámico

A la vera del teatro, muy cerca, tenemos los restos del Castillo de la Concepción, ubicado en el cerro homónimo. Éste, mucho más reciente que el teatro, pues data del s.XVII, nos ofrece ya no solo unas espléndidas vistas desde lo alto de la Torre del Homenaje, sino también parte de la historia de la ciudad. De hecho, en el recinto apredemos más sobre la ciudad medieval (Centro de Interpretación de la historia y la Cartagena Medieval).

La zona en sí está muy bien, hay bastante verde, hay pavos reales, y en cuanto a la exposición se refiere, simplemente magnífica. Vídeos, hologramas, y muchas piezas. Y lo que es más original y hasta vertiginoso, el ascensor panorámico, que nos conduce hasta lo alto, ahorrándonos los cerca de 15 minutos que supone la subida andando. El ascensor no es gratuito, pero suele entrar con la entrada o con un abono del que luego os hablaré. Pero merece la pena.

* Horario Castillo: 10-14:30 y de 16 a 20:30 h. en t. alta (cerrando los lunes), idem en el resto del año, salvo que se abren los lunes en septiembre , y que es continuo de 10 a 17:30 del 2 de noviembre al 15 de marzo. El horario del ascensor, ubicado en la calle Gisbert es el mismo. Precio del primero es 3,75 y un euro menos reducida, y el del ascensor 1 euro, 0.8 reducida. Y entrada conjunta es de 4,25, uno menos reducida.

Museos Arqueológicos

Se trata del Museo Arqueológico Municipal, ubicado un tanto alejado del centro de la ciudad, con lo que habrá que coger transporte público para llegar al mismo (en el plano nos indica su ubicación, y en la oficina de turismo nos informan que autobús tomar, con lo que sin problema), y así como del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (conocido como ARQUA), moderno edificio ubicado en la zona del puerto.

Ambos de visita obligada, y para mí gusto, si tuviéramos que elegir entre los dos, mejor optar por el segundo, pues es mucho más original y no vamos a encontrar otro en mucho tiempo. Pero vamos, que si hay tiempo, conviene echar un vistazillo a los dos, en los que además de la exposición que hay en el interior, es el exterior igual de destacable. Ambos son edificios muy modernos y llamativos. La exposición es excelente, así como su orden y su limpieza.

* Tenemos más datos en http://www.museoarqueologicocartagena.es/, y en
http://museoarqua.mcu.es/. Os recomiendo visitéis las web si pensáis verlos, pues en determinados horarios, sobre el ARQUA, nos puede salir gratis (como a nosotros el otro día, al verlo a partir de las 15 h.).

Otros rincones de interés

Casa de la Fortuna (fue la primera visita que hicimos, y dónde adquirimos el abono del que después os hablaré), antigua casa romana ubicada en la pequeña y modesta Plaza Risueño. Su precio es 2,5 euros, 2 reducida.

Su horario es similar al resto de lugares, como el castillo, para que os hagáis una idea. Pero además de ver esta casa (en la que también se nos ofrece visita guiada y en la que vemos las diferentes estancias y así como la disposición de la casa, y parte de las calzadas delantera y posterior) también podemos entrar al Decumano (que corresponde a una antigua calzada romana, y donde vemos lo que antes eran las termas – destacar aquí lo bien que nos lo explicaron todo, la atención y la explicación de maravilla-), el Augusteum (zona que antes correspondía a una edifcio romano de ámbito religioso), la zona del Foro Romano en torno al Cerro del Molinete (este, sin embargo, hoy día no es visitable, pues están todavía excavando y haciéndolo visitable, y se prevee que para el próximo año, a mediados, esté abierto) y el Centro de Interpretación de la Muralla Púnica, ubicado frente a la oficina de turismo.

* El horario de los mismo es el dicho antes, y su precio ronda los 3 euros.

Ruta Barroca y Neoclásica

Dónde lo más destacable es la Muralla de Carlos III, que bordea parte de la ciudad antigua, y que es la que encontramos frente a la zona del puerto.

Pero no es lo único, pues también el Campus Muralla del Mar (del que tenemos muy buena panorámica desde el castillo), la Puerta del Arsenal del S.XVIII (la única que se conserva de aquella época) ubicada en el Arsenal Militar, la Casa Molina (s. XVIII) y las Iglesias de Santo Domingo y Santa María de Gracia (de esta salen las procesiones de Semana Santa).

También el Museo Histórico Militar es interesante dentro de esta ruta, además de que lo encontramos muy cerca del centro de la ciudad. No obstante, nosotros preferimos dedicar tiempo a otros rincones que nos llamaban más la atención, con lo que del museo poco os puedo decir.

Ruta Modernista y Ecléctica

Bonita y original ruta dónde las haya, que además nos lleva por las principales calles de la ciudad, entre ellas la famosa Calle Mayor, la de más ambiente y dónde se concentran infinidad de comercios, tiendas (también de souvenirs), restaurantes y hasta hoteles. El Gran Hotel y su bonita cúpula, el magnifico Ayuntamiento, el Casino, la Estación de tren, el MURAM (Museo Regional de Arte Moderno, dónde el edifcio es también parte del museo) o la Casa Cervantes son algunos de los ejemplos de esta etapa y corriente histórica de la ciudad.

Pero es sin duda el Fuerte de Navidad, construido con fines defensivos a mediados del s.XIX, el mayor atractivo de la ruta. A el podemos acceder en coche, o bien por barco. Su precio es de 3,5 euros (uno menos reducida), y 8 si incluimos el barco que sale del puerto ( 6 la reducida).

Y por qué visitar el fuerte?…..muy sencillo, ya no sólo por si mismo y su arquitectura, sino por su ubicación (a la vera del mar, casi en el mismo) y sus vistas de la ciudad. Una batería costera que defendía de los ataques, y que hos es visitable durante todo el año, normalmente a partir de las 10:30 de la mañana, hasta las 20 h. de la tarde, de martes a domingo.

En cuanto a lo del barco, no liaros, pues digamos que hay dos opciones, una que es hacer un recorrido de apróximadamente una hora y que vuelve al punto de partida, y otro que te acerca al fuerte y que luego te puedes volver a subir y terminar el recorrido. En el puerto hay una oficina que te informa de todo, y que abre hasta las 14 h, para luego reabrir a las 16 h. En esa oficina te informan y es donde se adquiere el billete para ambos barcos (para que sepáis cual es, aunque suene un tanto cutre, deciros que es el «quiosco» azul que hay más cerca del Burger King,Xd,jeje).

Otro punto de interés de esta ruta, es la Iglesia de la Caridad, la iglesia por excelencia de la ciudad de Cartagena y una de las más emblemáticas para los cartageneros. De hecho la Virgen de la Caridad es la patrona de la ciudad. La iglesia es destacable no tanto por su exterior, y si más por su interior, dónde la cúpula es el elemento dominante. Recomendable visitar si tenéis tiempo, además de que la visita es gratuita.

Ruta contemporánea

La ruta más moderna, dónde podemos visitar el Refugio-Museo de la Guerra Civil (3,5 euros, uno menos r.) en el Cerro de la Concepción, el Museo Naval, el ascensor de 45 metros del que antes os hablaba, la Asamblea Regional o mismamente, el famoso Submarino Peral, en la zona del puerto. No obstante, esta etapa ya es un tanto más diluida y digamos que no hay puntos tan concretos.

Monumentos como a los Héroes de Santiago de Cuba y Cavite o esculturas modernas como las que encontramos en el puerto forman parte de esta ruta que prácticamente iremos haciendo sin darnos cuenta.

Fuera de estas rutas, encontramos o tenemos la posibilidad de tomar el bus turístico el barco que antes comentaba. Sin duda el barco lo que más merece la pena (por lo que nos contaron), ya que ofrece una imagen de la ciudad totalmente diferente a la cualquier otra visita puede ofrecer, y eso y que el billete no es muy caro o bien entra en el abono del que os hablaré a continuación.

A nosotros nos quedó por tiempo, además de que hacía frío como para tomar el barco, así que para otras fechas y si regresamos, que es lo más probable, tomaremos el barco lo primero!!*** Cartagena no es sólo conocida por sus monumentos y restos arqueológicos, sino también por sus fiestas. Así, la Semana Santa y la Fiesta mayor de Cartaginenses y Romanos son dos de las imprescindibles, declaradas de interés turístico nacional! Otro punto a favor de la ciudad.

Mi opinión de Cartagena

Quizá de una sola visita no se puedan sacar conclusiones exactas, pero si desde luego determinadas conclusiones relacionadas, por ejemplo, con su cuidado (limpieza incluida), su arquitectura (y su urbanismo) o mismamente con su población (de lo que derivaríamos ambiente y seguridad, entre otras). Pues bien, os diré que a nivel general Cartagena nos gustó bastante, aunque no de primeras, todo hay que decirlo.

Cuando llegamos, a eso de las 11 de la mañana de un sábado, la ciudad nos pareció grande, pero un tanto «liosa», y tras intentar encontrar aparcamiento (también algo un tanto complicado si lo queremos hacer por el centro, pues casi todo es parking de pago) al final nos topamos con un hueco frente a la estación de tren (digamos que tampoco es una zona excesivamente buena, pero al menos está «pegada» al centro y no hay que pagar, y luego además para salir de la ciudad lo tenemos más fácil). Eso sí, para llegar hasta ahí, pasamos por unas zonas de Cartagena que diferían mucho en lo que a ciudad se refiere, pues más bien parecían zonas un tanto marginales y dejadas de la mano de dios. Pero bueno, como toda ciudad, al fin y al cabo…

La primera visita, por tanto, la hicimos a la estación de tren, que por cierto bastante bien. Ya que estábamos por ahí, no dudé en entrar aunque fuera un segundo para verla, y la verdad que todo lo que es el hall está bastante bien, aunque se nota que es muy pequeña. De todos modos, la impresión, si uno viene en tren, cuando se sale de la estación y nos topamos con la ciudad, digamos que tampoco es muy buena, pues ya digo que esa zona no es de las más seguras, además de que hay mucha inmigración. Y quizá esto sea de lo más llamativo de la visita.

Toda la ciudad estaba a rebosar de inmigrantes (la mayoría, sin ánimo de ofender, moros), y ya no solo en las calles secundarias o en las plazitas, sino también en algunas de las calles principales, como la Calle Mayor o mismamente la zona del puerto. Ojo!

Que no tengo nada en contra, pero es que vamos con lo mismo de siempre, y es que allá por donde fuéramos nos encontrábamos con más gente inmigrante que autóctona y eso desluce mucho la imagen de la ciudad (eso y que encima muchos no tenían precisamente cara de buenos amigos, lo que da una sensación de inseguridad que no debería ser así). Así, poca gente cartagenera veíamos (salvo en las principales calles y plazas), y luego también que había calles totalmente desiertas y otras casi atestadas de gente (sobre en cuanto a inmigrantes se refiere). Pero bueno, se va acostumbrando uno, y más conforme va viendo los entresijos de la ciudad y sus principales atractivos, que digamos que van ganando todo eso…

Teatro Romano de Cartagena murcia

Así, uno a uno fuimos visitando varios de sus atractivos, de los que antes os hablaba……el magnífico Teatro Romano (y su espectacular y moderno museo), la Casa de la Fortuna, el Castillo de la Concepción (subiendo en el vertiginoso ascensor panorámico, y acabando en su torre del homenaje, con una presentación más que atractiva de lo que se expone, y que no es otra cosa que la historia de la ciudad, y sus diferentes etapas), la zona del puerto, la Plaza del Ayuntamiento, la Iglesia de la Caridad, etc.

La verdad es que el día nos cundió mucho, y vimos casi todo lo que se tenía que ver, quedándonos solo pendiente (para una futura visita, quizá para las fiestas de Semana Santa, catalogadas de Interés Turístico Internacional) el paseo en barco y algunos otros restos romanos a los que también se podía entrar. Pero vamos, que vimos lo que se debe de ver, el resto es «secundario», con lo que tampoco tenemos que ir con prisa ni preocuparnos si nos queda cualquier cosilla.

Personalmente fueron, por cierto, la zona del puerto (y esa luz que tiene), la Plaza del Ayuntamiento y la Calle Mayor, y también el Teatro Romano, lo que más nos gustó y lo que consideramos indentificativo de las diferentes etapas de la ciudad. El edificio consistorial es impresionante y su ubicación ídem de lo mismo.

La Calle Mayor y sus aledañas, es de las de más ambiente, está a rebosar de comercios y tiendas y además es un joya en cuanto a arquitectura se refiere, pues encontramos hasta edificios de principios del siglo pasado y de fachadas modernistas, elegantes y la mar de originales. Desde luego esta calle está a la altura de cualquier gran ciudad.

El puerto, con su luz, su paseo, sus monumentos (entre los que destaca sin duda el Submarino Peral del que os hablaba el otro día) y el espléndido y gran Teatro Romano no hacen más que poner la guinda de una Cartagena histórica, a la que hoy día solo podríamos ponerle las pegas antes nombradas, como la saturación en cuanto a inmigración, la dejadez en determinadas zonas (y los muchísimos edificios en ruinas o vallados que había) o, si nos ponemos más pejilgueros, lo caro que resulta entrar a sus diferentes monumentos/sitios de interés (tanto si lo hacemos de forma individual, como si lo hacemos con el bono, que digamos también se deja uno su dinerito).

La ciudad en sí es relativamente fácil de recorrer, aunque hay algunas zonas de subidad y bajadas, sobre todo en torno a los diferentes cerros que hay repartidos por la ciudad. Diría yo que con un día tenemos de «sobra», sobre todo si queremos hacer el famoso paseo en barco. Pero vamos, que lo esencial se ve en poco más de medio día, si vamos a un buen ritmo (eso sí, hay que tener en cuenta que en temporada alta es una ciudad bastante turística, de las que más de toda la región de Murcia).

En cuanto a oferta gastronómica, la verdad es que vimos muchísimos restaurantes, sobre todo en las zonas antes nombradas, y tanto en la zona del puerto, como en la Calle Mayor, hay muchos, que van desde un Burguer King frente al mar, hasta una especie de barco-restaurante radicado en el puerto, pasando por elegantes rincones de comida murciana en la avenida principal. Así que en este aspecto no tenemos problema.

Cartagena y sus abonos

No quisiera finalizar la opinión, sin comentaros el tema de los abonos, sobre todo para lo que es la ruta arqueológica, el Fuerte de Navidad, el refugio y los transportes turísticos. No se si habiendo leído las tarifas de los diferentes sitios, os habréis dado cuenta de que las entradas no son precisamente baratas de manera individual, de ahí que hayan decidido hacer diferentes abonos turísticos.

Estos se pueden comprar en cualquiera de los centros de la ruta arqueológica antes nombrada (El Teatro, el Decumano, El Augusteum, la Casa de la Fortuna…) y en función del abono podremos visitar más o menos centros.

Tenemos el abono completo (20 euros normal, 16 reducido), que incluye entrada a Castillo (y ascensor), Teatro y museo, Casa Fortuna, Augusteum, Decumano, Fuerte de Navidad, C.I. de la Muralla Púnica, Refugio-Museo Guerra Civil, Bus Turístico y Barco Turístico (estos dos últimos se nos descuenta parte del precio si son abonos parciales, y entran dentro del completo).

Pero también tenemos abonos de 4 centros (a elegir, 11 e. y 8 e. la r.), 5 centros (13,75/10) y 6 centros (16,5/12).

Estos abonos, por cierto, son válidos durante 2 semanas. Y sinceramente, merecen la pena, ya que sino nos puede salir cada cosa de forma individual por bastante dinero, y no está la cosa para eso.

Resumiendo, ¿es Cartagena recomendable?

Lo es, y sin duda alguna. Como gran ciudad que es tiene sus pegas, pero que poco a poco se van «tapando» conforme descubrimos sus entresijos y sus lugares más pintorescos. Me atrevería a decir que su mayor «problema» está relacionado con la inmigración y con la imagen que esta pueda dar de la ciudad, y si nos ponemos más detallistas, con su urbanismo o la dejadez en determinadas zonas. Pero vamos, que por lo demás, una ciudad muy a la altura y con mucha historia, que ha sabido sobrevivir al paso del tiempo y que está orgullosa de haber sido casa de muy diferentes culturas, y de ahí la frase que mejor la  define…..»Cartagena, Puerto de Culturas»….

Nosotros volveremos, y a ser posible, o para Semana Santa o bien para sus fiestas mayores, que conmemoran la llegada y conquista de la ciudad por parte de los romanos.

Poco más os puedo decir, creo que la ciudad merecía una opinión un poco más extensa. Eso sí, os dejo unas cuantas foticos de la visita!!!