Llevo varios años pasando buenas temporadas en verano en La Manga del Mar Menor, y aun en otras épocas del año también nos acercamos algún que otro fin de semana. Ante todo, la playa del Pedruchillo destaca su gran tranquilidad.

Quien conozca La Manga sabrá que es una franja de arena que separa el Mar Mediterráneo del Mar Menor; esta franja tiene diferente anchura siendo al principio más ancha y estrechándose cada vez más hasta llegar al final de la misma, de igual modo al principio está muy urbanizada y a medida que avanzamos hacia el Norte las edificaciones se hacen más escasas hasta llegar a la punta, que es una zona más virgen y mucho más tranquila.

Un poco sobre La Manga

Como quiera que La Manga tiene una longitud aproximada de 20 Km y playas a ambos lados de la misma, nos encontramos con cerca de unos 40 Km de playa (todo en la misma población).

Y esto de decir la misma población es justamente un decir, porque La Manga no tiene ayuntamiento propio dividiéndose su terreno en dos partes, la primera parte más al Sur pertenece al Ayuntamiento de Cartagena, y desde aproximadamente el cuarto o quinto kilómetro pertenece al Ayuntamiento de San Javier.

En esta franja hay varias playas, aun cuando, y sobre todo en el lado del Mar Mediterráneo hay continuidad absoluta.

En esta ocasión voy a dar mi opinión sobre la Playa del Pedruchillo, situada entorno a los Km 7 a 10 (más menos) y en el lado del Mar Menor.

Playa del Pedruchillo, ¿dónde está?
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Cómo es la Playa del Pedruchillo

El Mar Menor es realmente una laguna de aguas muy saladas, con propiedades terapeúticas y escasa profundidad, de manera que puedes andar metros y metros hacia dentro y cuando te hayas cansado de andar todavía te cubre por la cintura.

La playa del Pedruchillo tiene una longitud aproximada de un kilómetro y medio, contando con varias playas pequeñas, produciéndose discontinuidad en la misma según las diferentes urbanizaciones que la ocupan.

Tiene una anchura de unos 5 o 6 metros (que para tratarse del Mar Menor no está nada mal, quien quiera anchura que cruce al Mediterráneo y tendrá la anchura que desee), su arena es de color dorado oscuro y de grano fino.

El baño es de lo más tranquilo que uno se imagine, pues en este Mar nunca hay oleaje, por lo que es un baño muy adecuado para los niños, a los que puedes dejar a su aire con muy poco peligro, y también para las personas mayores que prefieren un baño relajado y sin olas que les desestabilice.

Igualmente es muy aparente para los surfistas, no en vano en toda La Manga, es donde más escuelas de Windsurf por metro cuadrado existen de todo el territorio español; lo cierto es que el paisaje de la playa siempre está adornado de un montón de tablas de surf y de veleros pequeños.

Tiene servicios varios de aseos, duchas, teléfonos, papeleras y servicio de limpieza diario.

También se dispone de sombrillas y hamacas para alquilar si a alguien le molesta tumbarse en la arena, estos servicios los prestan los hoteles situados en la orilla de la playa.

Otra característica de la Playa del Pedruchillo, característica que comparte con el resto de playas del Mar Menor, son sus lodos marinos, aconsejados para diferentes dolencias del sistema óseo y muscular por su composición terapeútica, ello hace muy habitual el ver a muchas personas untadas y hasta embadurnadas con estos barros negros, que siguen el tratamiento que se les haya prescrito o incluso el que ellos mismos y por la experiencia de otros años ven que les mejora su estado de salud.

Pero, no abrumarse, pues a quien tanta tranquilidad le aburra, no tiene más que cruzar la calle y a unos 100 m (a veces más y otras hasta menos, depende el punto exacto en el que estés), total a unos 2 minutos andando se encuentra la Playa del Pedrucho, que es la situada en el margen del Mar Mediterráneo -Mar Mayor, como allí se le llama-, esta playa es mucho más ancha, sobre 30 metros, de arena más fina todavía y un oleaje moderado; la típica playa que gusta a los jóvenes y mediana edad.

Playa del Pedruchillo Murcia

Lo realmente bueno de estas playas es que son bastante tranquilas, ni siquiera en agosto tienes problemas para encontrar un buen sitio en primera o segunda línea, y todo ello sin madrugar ni tener que ir a poner la sombrilla a tales horas de la mañana, -que a lo que vamos es a descansar, ya hemos madrugado suficiente el resto del año-. Y esto, no es porque a estas playas les falte aliciente o servicios, no, es porque la anchura del terreno no da para más, y por eso no hay población suficiente para agobiar la playa.

Y a quien le guste la marcha palillera, el rollo nocturno, no porque esté alojado en esta parte de La Manga le va a faltar, no, no, ni mucho menos, pues a pocos kilómetros va a encontrar zonas de juerga y de ocio a raudales, lo bueno es que cuando ya te has cansado de tanta música y tanto ruido, pillas el bus, o tu coche, o te das un paseo hasta el hotel o apartamento que tengas alquilado, y allí no te molesta ni Dios (con su permiso).

Es una zona que recomiendo visitar, espero que os guste, y con algo de suerte hasta nos conocemos.