La Manga del Mar Menor no sería nada más que un monstruoso complejo veraniego de hormigón si no se tuviera en cuenta todo su entorno geográfico:

  1. El Mar Menor, mar interior que confiere el carácter especial a la zona
  2. La Manga, despropósito urbanístico
  3. Las salinas y arenales de San Pedro del Pinatar, humedales ricos en aves migratorias
  4. El Cabo de Palos, último refugio de pescadores artesanales
  5. La Reserva Marina de las islas Hormigas
  6. El Espacio Natural Protegido de Calblanque

Sin esta visión de conjunto, La Manga sólo sería un lugar de tostaje al sol y sesteo playero (“deportes” diurnos por excelencia), y de juerga “marchosa” y alcohólica (otro sublime “deporte”, nocturno y alevoso). Intentaré ser lo más breve posible en cada uno de estos seis puntos. A aquell@s que se queden dormidos les deseo felices sueños 😉

El Mar Menor

En tiempos del imperio romano, este mar tenía mas pasos que lo conectaban con el Mediterráneo, de forma que sirvió de bahía de refugio a las grandes embarcaciones de la época. El Mar Menor se formó dentro de la amplia bahía por la acción geológica (acelerada en los últimos 1.000 años) de vientos y corrientes que acumularon sedimentos y arena sobre la barrera litoral que ha dado lugar a La Manga, franja de dunas sobre la que se han cometido las mayores barbaridades urbanísticas posibles (e imposibles). Hoy solo voy a glosar las maravillas, y los lamentos los dejaré para otra ocasión.

El Menor es un paraíso para la navegación a vela ligera, con un calado medio de 1,20 m y poco más de 6 m en su sonda máxima. Por lo tanto, cualquier embarcación que no sea de vela ligera tiene muy restringidas las zonas navegables. Rara es la temporada en que no vare en alguno de los múltiples bancos de arena algún que otro yate de vela por un mal cálculo (o ninguno 😉 del correspondiente patrón despistado.

Los tres vientos predominantes son el Levante (componente E), el Poniente (componente W) y el espectacular Leveche (componente S). Este último se produce con mayor frecuencia en primavera y es el ideal para la práctica del windsurf: su máxima intensidad comienza a mediodía, incrementando hasta fuerza 5 – 6, con alguna racha de 7, y rolando a poniente con el sol. Es un viento también divertido para catamaranes de vela ligera, especialmente en esloras medias (16 a 18 pies). El resto del año el Leveche es más suave y su frecuencia es menor (se alterna con los otros vientos predominantes).

El Menor, tiene una longitud máxima (en el sentido N – S) de 21 km, y una anchura máxima (en el sentido (E – W) de 10 km, con cinco islas de origen volcánico en la mitad meridional, destacando la isla Mayor (o del Barón) y la isla Perdiguera. El perímetro costero es de 73 km de playas de arena y la superficie de mar navegable es de 170 km2.

La Manga del Mar Menor, ¿dónde está?
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El lecho del Mar Menor es fundamentalmente arenoso. La flora marina esta formada casi exclusiva por algas fanerógamas. La fauna marina autóctona esta constituida por langostinos, ostras, berberechos, caballitos y agujas de mar, chirretes, magres, mújoles y salmonetes. A través de las golas que comunican con el Mediterráneo, entran a desovar en esta albufera: sardinas, anguilas y doradas.

La Manga

La Manga se extiende 22 km en sentido S – N, desde Cabo Palos hasta San Pedro del Pinatar, encerrando al Menor excepto por las golas de las encañizadas de La Llana (al norte de Veneziola), el canal del Estacio (comienzo del tercio norte) y la gola de Marchamalo (en el tercio sur). La anchura media es de 300 m, llegando a haber sólo una veintena de metros entre ambos mares (playas del Pedrucho y de Pudrimel). Sólo la zona norte ha quedado relativamente a salvo de la especulación urbanística.

Además de los puertos deportivos de los pueblos del margen occidental del Mar Menor, en La Manga existen diversos clubs de playa (fundamentalmente dedicados al windsurf y a catamaranes) y tres puertos deportivos:

  • La Isleta (Calle H, s/n), consta de un dique de casi 300 m y una superficie de agua abrigada de 27.000 m2
  • Dos Mares (Camino Varadero, s/n), aprovecha el abrigo natural del istmo que conecta La Manga con la isla del Ciervo, dando abrigo a 45.000 m2 de agua (capacidad para casi 300 embarcaciones, de 8 m de eslora máxima y 1,20 m de calado máximo).
  • Tomás Maestre (La Manga Norte – canal del Estacio), con una capacidad de casi 1.000 puntos de atraque para embarcaciones de hasta 20 m de eslora y 3 m de calado máximo.

Las zonas (spots) de La Manga más habituales para reunión y navegación con otros colegas de windsurf y de catamaranes son:

  • Gola Surf: cerca de la gola de Marchamalo (sur de La Manga).
  • Aquavana: en la playa del hotel Cavanna.
  • Galán: al E 1/4 SE de la isla Mayor (del Barón), hacia la mitad de La Manga.
  • Pedruchillo: un par de kilómetros al norte del Galán, al E 1/4 NE de la isla Mayor (del Barón).
  • Veneziola: unos tres kilómetros al norte del canal del Estacio. Es la zona de mayor fetch (y, por tanto, mayor oleaje) cuando sopla el Leveche.

Hace más de dos años que no voy, pero no creo que hayan cambiado mucho los spots (zonas), ya que han sido los tradicionales en los últimos quince años.

Salinas de San Pedro del Pinatar

En el extremo Norte de La Manga se encuentran las salinas de San Pedro del Pinatar que, con una superficie de 800 hectáreas, contiene una variedad de ecosistemas acuáticos y terrestres de gran riqueza de flora y fauna, especialmente aves migratorias.

Entre las aves migratorias que hacen escala en los humedales y salinas, podemos encontrar las siguientes especies: flamenco, chorlito, garza real, andarrío, martín pescador, chorlitejo, aguja, zarapito, correlimo, vuelvepiedra, archibele, zampullín cuellinegro, garceta y alcatraz, entre otras. Hay habilitado un observatorio de aves en las salinas de San Pedro del Pinatar, siendo la mejor época de observación a principios de la primavera, así como en otoño.

En las salinas se distinguen cuatro zonas con vegetación diferenciada: los saladares (salicornia, carrizo, rabo de lobo, taray), las dunas (barrón, cardo marino, cuernecillo de mar, lirio de mar, barrilla espinosa, espiga de mar, pita), el pinar y los carrizales.

Cabo de Palos

Al Sudeste del Menor, encarando al Mediterráneo, se encuentra el puerto pesquero de Cabo Palos. Quedan ya pocos reductos del antiguo pueblo de pescadores pero, si lo comparamos con los desmanes constructivos de La Manga, tiene su encanto. Próximos a la dársena hay varios restaurantes con excelente pescado y la joya gastronómica del lugar: el caldero. Éste arroz se prepara con el caldo de la cocción de mújol, dorada y peces de roca de la zona, y se sazona con pimentón y ñora: «de la mar el mero, y de Cabo Palos el caldero».

Uno de los lugares interesantes a visitar es el faro, que se eleva sobre un promontorio a 20 m sobre el nivel del mar, y cuya torre mide 70 m. Otros lugares de interés son los acantilados que se extienden al sur de Cabo Palos, hasta Cala Reona.

Islas Hormigas

Al nordeste del Cabo de Palos se extiende la Reserva Marina, siendo las islas Hormigas parte de la zona de la reserva integral. El ecosistema de la Reserva contiene en excelente estado praderas de Posidonia y corales. L

a biodiversidad, sobre todo en especies de moluscos, es de gran riqueza. Las únicas actividades permitidas en estas zonas son la pesca artesanal (permisos sólo para los pescadores tradicionales de Cabo Palos) y el buceo previa autorización.

En estos fondos rocosos son abundantes el mero, la lubina, el dentón, la dorada y el bonito. Las actividades prohibidas en la Reserva son: pesca submarina y pesca de recreo, pesca comercial (salvo a los pescadores artesanales), extracción de flora y fauna marina. En la reserva integral está prohibida toda actividad, salvo las de fines científicos autorizados.

Parque Regional de Calblanque

Al sur de Cabo Palos existe un Espacio Natural Protegido, uno de los pocos ecosistemas mediterráneos de la península sin alterar por la especulación urbanística. En este parque natural son reseñables las dunas fósiles, los acantilados, con múltiples calas y playas. Sobre éstas, una advertencia: las peligrosas corrientes pueden dar más de un susto a los bañistas imprudentes. El parque es de orografía rocosa de origen volcánico. La vegetación es escasa: en algunas zonas hay sabinas, palmitos, jaguarzos y pino carrasco.

Otros datos de interés

la manga del mar menor

  • Temperaturas: 17º C de media anual (10º C de mínima en invierno; 40º C de máxima en verano)
  • Sol: 320 días/año (zona más soleada de Europa)
  • Lluvia: menos de 300 litros/m2 año

La época más saturada de veraneantes es Julio y Agosto (además de Semana Santa), por lo que os recomiendo ir en Junio o Septiembre. Las temperaturas son más agradables, y vuestra economía también lo agradecerá 😉

El clima permite disfrutar de sol, playa y deportes náuticos en otros meses distintos a los apuntados, pero hay menos comercios abiertos, especialmente en invierno, en que puedes disfrutar de una tranquilidad casi monacal 😉

Conclusiones

Por último, hace más de dos años que no he vuelto por allí, pero las noticias que tengo es que siguen construyendo en La Manga, incluso al norte del canal del Estacio, que era la zona más tranquila y de menos facilidad de acceso (el tráfico de vehículos quedaba cortado a las horas en punto en el puente giratorio que salva dicho canal, para dar paso a los yates que entran y salen del Menor, especialmente del puerto Tomás Maestre).

Incluso están construyendo un nuevo puente sobre el canal, que facilitará un incremento del tráfico de vehículos. Mientras la política medioambiental en las comunidades autónomas esté supeditada a los intereses urbanísticos de las administraciones locales, donde los concejales son meros peones de los especuladores (cuando no coinciden ambas figuras en la misma persona), las costas de la península ibérica seguirán degradándose.

Los políticos de la península, sin excepción, en lugar de la vocación de servir al contribuyente, están instaurados en la profesión de servirse de sus cargos para su solaz y beneficio: en la línea de tradición picaresca que sufre el ciudadano de a pie desde el siglo XVI. Y me imagino que no será diferente en las ínsulas.

Os recomiendo plenamente su visita, ya que como llevo diciendo durante toda la opinión es un lugar mágico y único en España.