Muchos de vosotros habréis oido hablar de la playa de las Salinas aqui en Ibiza, es famosa yo creo que en el mundo entero. Aquí en verano se congregan cientos y cientos de personas de todas la nacionalidades, luciendo cuerpo de gimnasio generosamente mientras montan en moto de agua, juegan voley-playa, palas o los mas descansan en las carísimas tumbonas de los carísimos Malibu, el preferido de futbolistas y famosillos, Jockey, algo más bohemio, Chiringay, como su propio nombre indica y demás chiringitos que se extienden a lo largo de toda esta magnífica playa

Es uno de esos sitios que no te cansas nunca de ir, la playa es de arena blanca y el agua cristalina, aunque a veces hay algo de algas, además cubre poco a poco, no entras y ya tienes 5 metros.

La playa es bastante grande, pero suele estar muy llena, con lo cual es difícil encontrar un sitio libre para poner la toalla. Hay poco espacio sobre todo en las zonas en las que hay chiringuitos cerca, pero nosotros seguimos caminando hasta casi el final de la playa y encontramos un sitio bastante tranquilo, apartado de la playa grande.

Era una playita rodeada por rocas. Lo curioso es que se podían ver las antiguas salinas, ya que las piedras estaban cortadas de forma rectangular (de ahí el nombre de la playa). Estos rectángulos en la roca se llenaban de agua cuando llegaban las olas y parecían pequeñas piscinas. La verdad es que era muy agradable estar allí y mucho menos agobiante que en la otra parte de la playa, aunque entrar al agua era mucho más sencillo allí que aquí, porque en este sitio había muchas piedras al entrar.

En la playa principal había varios chiringuitos, masajistas y alquiler de barcas de pedales. El agua parecía estar más sucia en esta playa que en la pequeña, seguramente porque había muchos yates amarrados cerca. Cada vez está más concurrida aunque es bastante grande y con una oferta muy diversa, si te apetece un lugar de marcha y divertido Xa Trincha el chiringuito creo más conocido de Ibiza con pincha y un ambiente muy pintoresco, si vas a salir sales de allí ya animado.

Los bares son bastante caros y suele haber bebidas más que comidas. Por ejemplo, una botella pequeña de agua nos costó 3 euros y un mojito 12 euros. Como en otras playas de Ibiza, aquí suele haber relaciones públicas de discotecas como Amnesia, Pacha o Privilege que te ofrecen entradas gratis o precios reducidos a cualquier hora.

Playa de Ses Salines, ¿dónde está?
Booking.com

Jockey está justo al lado, es algo más tranquilo y la música más baja y menos divertida, pero también es muy agradable y se come muy bien. La sangría está especial.

Algo más en el otro lado de la playa Malibú sitio de famoseo actualmente a la baja, es agradable y bastante tranquilo, para ir más en familia o a descansar, caro como casi todo en Ibiza y la verdad es que la comida no es para tirar cohetes. Lo mejor las instalaciones, servicios y duchas, está muy cuidado.
El último de la playa conforme entramos al final a nuestra derecha es Guaraná, no he ido nunca pero por una amiga me comentó que era bueno pero bastante caro.

A la hora de aparcar hay que intentar ir algo antes de la hora de comer porque se pone hasta la bandera, si bien siempre podemos aparcar en un parking que hay justo detrás de los chiringuitos, por supuesto previo pago de su importe (4€ en Agosto), y no he visto nunca problema de sitio. Por cierto de cuatro veces que pasé al parking dos no me dieron ticket, y otras dos hicieron como que arrancaban un ticket del talonario y me dieron uno arrugado y usado (vamos de otro coche que ya había salido o bien de otro día), por lo visto es una isla que todo el mundo es muy listo y hacen el agosto desde el primero al último.

playa de ses salines

Fuera de anécdotas la playa es impresionante, bajo mi punto de vista una de las mejores de la isla con cala salada y aguas blancas, si bien estas dos últimas son algo más salvajes y menos masificadas. Ojo en Aguas Blancas también tenemos parking con espabilados, en esta ocasión te ponen una valla de la policía local para que no bajes por el camino y dejes el coche en el parking que hay justo junto a la valla, luego al bajar ves que hay ciertos sitios en la zona inferior y el paseo es importante. La verdad es que la mayoría pican, y me incluyo.

Lo que peor tiene son los mosquitos ya que depende de como venga el viento a veces te tienes que marchar pues está inundada de estos bichillos.

Sa Trinxa

El mejor sitio de toda la playa era Sa Trinxa, así que allá que fuimos. La playa es preciosa, y Sa Trinxa está situada en el extremo del fondo.

En Sa Trinxa he encontrado un ambiente realmente agradable; tanto los camareros, como la carta o la música hacen de este local el sitio perfecto para los almuerzos o aperitivos.

En Sa Trinxa se encargan de poner la música de estilo chill-out y que acompaña en todo momento y envolviendo la zona de la playa que lo rodea y que por cierto, a mí me pareció buenísima. También sirven comida y bebida, tanto en la barra como en la playa, así que es todo un lujazo tomarte una bebida bien fría tumbada en la hamaca mientras ves el mar y escuchas musiquita…. Ainsssssss, qué pena la vuelta a la realidad!

En cuanto a los precios, no está mal, quizá es un poco carillo, pero tampoco demasiado. Creo que pagamos unos 9 € por una hamburguesa con una bebida, así que es asequible.

Es una playa estupenda, bulliciosa, moderna, con mucha música, buena marcha y gente guapa donde se puede apreciar y ver el espectáculo veraniego propio de esta isla.