Cuando el año pasado decidimos ir de vacaciones a Lanzarote, estaba claro que una de las visitas que teníamos que hacer era al Parque Nacional del Timanfaya. Y ya no es sólo que tú lo tengas claro, es que cuando a alguien le dices que vas a visitar la isla lo primero que te dice es que tienes que ir al Timanfaya.

Quienes han ido no tardarán en recomendarte que, aunque tengas coche, ese día prescindas de él y te apuntes a una excursión organizada. No será difícil encontrar donde apuntarte y menos si estás hospedado en un hotel donde enseguida encontrarás folletos e información sobre precios y tipos de excursión, ya que algunas, a parte de la visita al parque, engloban la comida, que suele ser un menú bastante malo, en algún pueblo cercano al Parque, además de otras visitas a lugares casi igual de atractivos.

El por qué de la decisión de ir en una visita organizada la tendremos clara nada más aproximarnos al cartel «diablillo», obra de César Manrique y que es representativo tanto del Parque como seña identificativa de Lanzarote, que nos da la bienvenida. Según nos acerquemos a la entrada al Parque propiamente dicha veremos una cola de coches que tardarán, seguramente, horas en entrar en él. Pero si tú vas en una excursión, tu autobús irá por un carril destinado para las visitas programadas, y tras un pequeño parón, me imagino que para el tema de las entradas y, según nos dijeron, una comprobación y darnos autorización, tuvimos el camino expedito para ver como los coches quedaban allí estancados.

Pero vayamos por partes y luego retomaremos la visita al Parque. Ahora vamos con algunos datos

Este espacio, fue declarado Parque Nacional del Timanfaya por Decreto, el 9 de agosto de 1974, tiene una extensión de 51’07 kilómetros cuadrados, y está situado en el suroeste de la isla de Lanzarote.

Todo él es de origen volcánico y las últimas erupciones de los volcanes no son tan lejanas ya que no hace tres siglos que se produjeron, las que tuvieron lugar, consecutivamente, entre los años 1730 y 1736, que fueron las que tuvieron más intensidad, y se puede decir que asolaron la isla, siendo la última erupción la que se registró en el año 1824. En la actualidad no existe ningún tipo de actividad volcánica.

Timanfaya, ¿dónde está?
Booking.com

Fruto de esas violentas erupciones volcánicas la isla quedó cubierta de material volcánico y ceniza y destruyeron todo lo que había en ella, pero también fueron las que provocaron que se formasen cientos de cráteres que hoy en día conforman un paisaje con el que deleitar nuestra vista, haciendo del Parque un lugar impresionante, mágico y magnifico.

En cuando a la flora que podemos encontrar, sólo decir que es escasa debido a las pocas precipitaciones que se dan, con grandes cambios de temperatura entre el día y la noche, lo que hace que no encontremos árboles, pero si hay gran cantidad de líquenes.

En cuanto a la fauna, también se encuentra bastante afectada por las condiciones climatológicas pero podemos encontrar rata negra, musaraña canaria, conejo; entre los reptiles: el lagarto de Haría y el perenquén o salamanquesa. Además podremos encontrar algunas aves que anidan allí como la perdiz moruna, la tórtola, la lechuza o el cernícalo, aunque la mayor cantidad de aves que veremos sean las de paso. En el litoral hay grupos de cangrejos rojos, lapas y los pequeños burgados. Y en cuanto a la fauna marina encontraremos la estrella de mar, el pulpo, la sepia, la morena, la salema, el policromado pejeverde y la vieja.

En todo caso, si tuviera que hacer un resumen básico de lo que uno tiene y debe encontrar en el Parque Nacional de Timanfaya, yo acudiría a cuatro puntos esenciales:

Ruta de los camellos

El despertador suena a las 05:00 horas y empieza un nuevo día para un camellero. La canícula de Septiembre golpea sin cesar y le espera un duro día de trabajo en el Parque Nacional de Timanfaya. Sale de su casa y se dirige hasta la cuadra donde prepara a los camellos. A las 06:00 todo está listo e inicia el camino hasta el Parque donde llega sobre las 08:00. Una vez en el echadero de camellos, limpia las sillas y ya está todo listo para las 09:00 cuando empiezan a llegar los primeros turistas e inicia los primeros paseos…

Mucho tiempo ha pasado desde que me monté por primera vez en los camellos para recorrer las afueras del parque. Prácticamente la ruta aunque ha variado, está desde que se creó el parque en el año 1974. El camello es una animal que era utilizado junto con el burro, en labores de labranza en Lanzarote hace más de cuarenta años. Animal noble, no necesita mucha agua, dócil de comportamiento a lo único que podemos temer es a un buen escupitajo, aunque tampoco es normal en éstos camellos amaestrados y que tienen bozal en la boca.

La ruta de los camellos está situada en las afueras del parque en la carretera Yaiza –Tinajo junto a la entrada meridional del parque. El horario que tienen es de nueve de la mañana a 6 de la tarde. Cuando terminan de faenar es clásico en el atardecer ver una hilera de camellos conducida por el cuidador a su lugar de reposo situado en un valle de Yaiza. La ruta circunda la ladera sur del monte Timanfaya ofreciendo unas vistas del parque maravillosas. Con el tiempo se han adecuado una serie de instalaciones para el visitante subterráneas y perfectamente camufladas en el paisaje, y existe un museo geológico, una cafetería con sus baños correspondientes, una tienda para comprar souvenirs etc.

La ruta es de unos 600 metros y no se hace pesada desde mi punto de vista y siempre es algo sugerente y original montar en un animal que difícilmente encontrarás en la península. Un dato se debe matizar, aunque se habla de camellos, en realidad son dromedarios animales menos robustos que los camellos, pelaje más corto y de una sóla joroba, a diferencia de los camellos que poseen dos jorobas.

Venir a Lanzarote y dar un paseo en camello es lo mismo que ir a Tenerife y subir a ver el Teide. Cada sitio tiene su símbolo y en Lanzarote bien podía ser el camello.

Centro de visitantes e interpretación de Mancha Blanca

En la carretera desde el Taro hacia Tinajo, ya fuera de los límites del Parque Nacional nos encontramos el centro de Visitantes e Interpretación de Mancha Blanca. Estamos ante un edificio moderno muy bien integrado en el paisaje construido años después de la declaración de Parque Natural –hace doce años más o menos-, edificio que ha obtenido varios galardones por su integración en el paisaje. Tres veces he ido, en su inauguración y dos veces con visitas de amigos a la isla. En el edificio podemos encontrar en primer lugar una sala amplia permanente en el que se intenta que los visitantes conozcan el fenómeno vulcanológico de Timanfaya, su fauna, flora y litoral, logrando que el conocimiento adquirido, le permita posteriormente comprender todo lo que observe durante su visita al Parque. Toda la información de los paneles se encuentra en español, inglés y alemán. Como particularidad reseñar que existen también maquetas sobre el origen volcánico de Canarias y otra sobre las especies del litoral. Además, se puede observar una Cabina de instrumentación científica, para la prevención y vigilancia del riesgo sísmico y volcanológico. Asimismo en dicha Cabina de Instrumentación puede contemplarse la imagen del satélite METEOSAT, en tiempo real. Por último, hay un espacio dedicado al cultivo de la Geria.

La sala que probablemente más despertará curiosidad en los pequeños y en los no tan pequeños, es la sala de Simulación, donde se realiza una simulación de una erupción volcánica. Cuándo menos es interesante.

Nos encontramos igualmente diversas salas de proyecciones: La primera vez que yo fui, sólo había un programa audiovisual, aunque me consta que en la actualidad hay dos programas audiovisuales diferenciados, con una duración total aproximada de 30 minutos. Se nos examina la flora, fauna e historias del parque. Todo esto se complementa con la biblioteca, la fototeca, videoteca y la hemeroteca. No está la alucinoteca pero cómo si estuviera, JA, JA, .

Tenemos también, una tienda que tiene ofrece souvenirs interesantes con el logotipo del parque, y existen amplios aparcamiento para los coches, encontrándonos dentro también unos amplios miradores con unas vistas y paisajes que uno nunca puede olvidar.

Creo importante subrayar y me parece un paso que debería cualquier museo o centro tener que el Centro de Visitantes e Interpretación de Mancha Blanca se encuentra dotado de accesos para disminuidos físicos, con un servicio especial personalizado para aquellos visitantes que lo soliciten y que por sus limitaciones físicas o psíquicas así lo requieran. Aplaudamos iniciativas cómo estas que redundan en la mejora del ser humano.

Ruta de los volcanes. Islote de Hilario

El parque en su esencia, lo que al turista ve y examina, La Ruta de los Volcanes, fue diseñada por Jesús Soto en colaboración con Ildefonso Aguilar. En el promontorio denominado islote de Hilario tenemos un restaurante llamado » El diablo «, símbolo ademas del parque y que lo encontramos tallado en metal en diferentes zonas del parque. Este conjunto arquitectónico es obra de Cesar Manrique. -¿Quién es Cesar Manrique?_:Creo que lo he explicado en opiniones anteriores, pero basta comentar que Lanzarote no sería Lanzarote sin César. El edificio como toda la obra de Manrique se integra perfectamente en el paisaje. El comedor, de planta redonda, proporciona unas maravillosas vistas del paisaje lunar lanzaroteño, cuyo espíritu de naturaleza muerta introdujo César hasta el centro mismo del restaurante, con la colocación de una higuera seca junto a una osamenta de dromedario protegidos por una mampara acristalada.

Innumerables veces he ido por la ruta de los Volcanes ya que como residente, a veces cuando tengo visita de amigos, pues les acompaño. En la entrada un agujero en la tierra en forma de pozo, aprovecha el calor de la tierra para asar diferentes tipos de carne. En las afueras del restaurante la zona todavía caliente por las erupciones, es aprovechada para ofertar diferentes espectáculos. Así en unos tubos de hierro anclados en el suelo se deposita agua que por el calor en segundos sale expulsada en forma de vapor por el calor reinante debajo de la tierra. En un agujero en el suelo, se deposita una aulaga seca que arde al momento. Se fríen huevos en la piedra por el calor existente. . etc. Aconsejo simplemente escarbar un poco en las afueras del restaurante, sin que te vea el guía, para apreciar el curiosísimo fenómeno.

La base de la ruta de los volcanes, reside en un recorrido en guagua, que sale del Islote de Hilario. En la guagua, una cinta en off, recoge parte del fragmento del parroco de Yaiza que comienza este relato, mientras una música dulce, te envuelve mágicamente. La Ruta de los Volcanes serpentea entre pequeños conos, formas volcánicas de formas aparentemente humanas y paisajes exclusivos, ofreciendo al visitante un cuadro sobrecogedor, formas caprichosas e íntimas sensaciones que le desnudan de la realidad y parece que le transporten a la misma luna.

A mi, siempre me ha admirado el contraste de sus paisajes; podemos disfrutar con tonalidades negras y rojizas de lapillis y arenas y las obscuras de las lavas basálticas, pero es que además en determinadas zonas del parque encontramos un verde frondoso cual pradera fruto de la colonización del liquen sobre la piedra. Animalitos pocos hay solo tres mamíferos entre los que destaca la musaraña canaria y un lagarto grande autóctono. Pájaros y aves es más variado, siendo típico la pardela –no me he encontrado yo crías de pardelas perdidas que se ciegan por la luz de los coches por la noche -, y el guirre y algún cernícalo, cómo el que ví hoy sábado por la mañana cuándo iba a sacar las fotos que acompañan éste comentario. . En definitiva, un recorrido inolvidable…. .

Ruta de Tremesana y Ruta del Litoral

timanfaya

El parque Nacional de Timanfaya ofrece igualmente dos rutas para caminar. Un parque de estas dimensiones que tiene tantas zonas paisajísticas maravillosas debía ofrecer algún espacio para los aman mover libremente las piernas sin estar sentados en una guagua todo el día.

La primera ruta interesante es la llamada ruta de Tremesana que dura aproximadamente unas tres horas y que es gratuita –al menos hasta hace unos años-. No tiene mucha dificultad y se hace con un guía del parque pero debes concertar con anterioridad una cita. El servicio es gratuito, pero hay que concertarlo previamente (T. 34 (928) 840 839.

Si el visitante prefiere andar por cuenta propia, existe otra Ruta, llamada del Litoral. Es una ruta que serpentea la costa en un camino o sendero muy estrecho de piedra volcánica de aproximadamente unos diez kilómetros. Yo he estado miles de veces, porque lo utilizo para pescar o hace años para simplemente buscar sitios para la pesca submarina. Por ese lado está la llamada Costa del Cochino que es un manantial de vida submarina. Este sendero, sí que no es aconsejable para niños y podríamos calificarlo como de dificultad media o alta. Hay que avisar al Centro de Visitantes e Interpretación de Mancha Blanca, pero yo si les soy sincero, no lo hecho entero. Lo he recorrido para buscar zonas de pesca submarina o de caña y puedo decir que es muy estrecho hecho con la misma lava aplanada. Eso si las vistas maravillosas…

Visitando el Timanfaya con excursión organizada

Retomando la visita y dejando atrás la interminable fila de coches que quieren llegar a su destino, nosotros nos encaminamos, en primer lugar al lugar donde se encuentra el restaurante «el Diablo» un lugar enclavado en un lugar excepcional.

El que hayamos ido a este restaurante no es por razones gastronómicas, que también pueden serlo (creo que se come muy bien, aunque yo no probé su comida, y de precio no voy a decir que sea barato, pero no tenía los precios astronómicos que yo le presuponía), sino que allí mismo, hay un aparcamiento y va a ser el único sitio en el que nos van a permitir descender del autobús. Además podremos ver esta bella construcción realizada César Manrique, que alberga el restaurante, y nos harán una demostración de la fuerza que sigue teniendo la naturaleza en este lugar.

Una vez nos bajamos del autobús, nos dieron instrucciones al grupo para que nos dirigiésemos a una zona donde podríamos observar ciertos fenómenos de la naturaleza, así que después de darnos unas instrucciones para nuestra seguridad vimos como después de hacer una perforación en el suelo, a no muy profunda, e introduciendo únicamente hierva seca esta procedía a incendiarse, y esto es debido a las altas temperaturas que tiene la tierra a poca, muy poca, distancia bajo nuestros pies. Mejor no pensar si excavamos unos metros la temperatura que podemos encontrar.

También nos pondrán un puñadito de tierra en las manos para que comprobemos la temperatura que tiene y el tiempo que somos capaces de retenerla en las manos. Según nos den este puñadito ya nos advertirán que la cantidad que logremos mantener en ellas va a ser lo único que podamos sacar el Parque, como recuerdo de nuestra visita, si es que nos queremos llevar algo, ya que está totalmente prohibido coger cualquier cosa del espacio natural: ni tierra, ni piedras, ni nada de nada. ¡¡¡Hasta está castigado!!!!.

Otra de las demostraciones es ver como si echan un cubo de agua en una perforación en el suelo, en muy pocos minutos se transforma de un geiser. Aquí sí que hay que tener especial cuidado de no estar demasiado cerca ya que nos podríamos quemar con el vapor y el agua que salen despedidos.

También obligada es la visita al horno del restaurante, es otro de los puntos fuertes de la parada, donde veremos cocinar los alimentos utilizando solamente el calor que procede de la tierra. Aquí sí que pasaremos mucho calor y además nos veremos obligados a ponernos contra las paredes ya que el calor que desprende, el lugar donde se cocinan los alimentos, es grande.

También nos dejarán colarnos dentro del restaurante, aunque no vayamos a degustar sus manjares, para que podamos admirar la belleza de la obra de César Manrique y lo que se puede ver desde allí, ya que está situado en un enclave privilegiado.

También encontraremos aquí, una tienda de souvenir y unos aseos públicos por si lo necesitamos, ya que aunque llevamos ya algún tiempo de excursión, por lo menos la nuestra, ésta no se ha acabado.

Esta parada es todo el tiempo que vamos a poner los pies en el recorrido por el Parque Natural del Timanfaya, ya que el resto de la visita será abordo del autobús y está totalmente prohibido bajarse de él.

A partir de aquí, el autobús nos hizo un recorrido por diferentes lugares para que pudiéramos apreciar este paisaje que más parecía sacado de una película de ciencia ficción que parte de nuestro planeta.

Pudimos transitar por unas estrechas y empinadas carreteras (mejor no plantearse por donde era capaz de girar y desplazarse lo que en aquellos momentos nos parecía una gran autobús, si no querías sentir vértigo), para poder admirar aquellos cráteres y ese paisaje donde los colores quedan reducidos al ocre, a tonos de rojo, al negro, al gris …. Además en el autobús nos pondrán una cinta en la que nos relatan como debieron ser los acontecimientos que allí tuvieron lugar, durante las erupciones, con algunas descripciones, como las del entonces párroco de Yaiza que dejó testimonio escrito, y esa música que acompaña también al paisaje y que te transporta. De vez en cuando el autobús hará alguna mínima parada para resaltar algún enclave especial y que podamos apreciar mejor algún paraje, podamos hacer fotos, etc, pero siempre desde dentro del autobús, a través de las ventanillas.

Este recorrido no lo pueden hacer las personas que acceden en los coches particulares, al estar restringida su visita, y necesitas un permiso especial que otorgan a los autobuses de visitas guiadas.

Sugerencias

Mi residencia en la isla, me permite con la licencia de ustedes, plantearles algunos consejos que humildemente creo pueden servirles de ayuda. Si no estuviera trabajando en lo que estoy actualmente, la verdad es que ser guía me encantaría y más de sitios que me producen admiración y llenan mi espíritu de felicidad. Haciendo un planteamiento diferente según las personas, les diría.

  • Unidad familiar, pareja con niños:Les aconsejaría ir primero al Centro de Visitantes y Interpretación de playa blanca para entender el proceso volcánico, y experimentar una erupción. Despues la ruta de los camellos y por último al islote de Hilario. Eso si empezar desde mu temprano porque aunque varía lo cierto es que mediodía en Timanfaya es un desierto de fuego.
  • Unidad familiar pareja sin niños :A lo anterior le añadiría la Ruta de Tremesana a primera hora de la mañana, para no coger mucho sol. Una caminata saludable que abriera el apetito lo suficiente para comer una buena carne después en el restaurante El Diablo con el calor de la tierra como punto. Es muy fácil de hacer y entretenida. O incluso algunos senderos anexos al parque como el camino de las Malvas de fácil caminata.
  • Jóvenes, amantes de la aventura. Independientemente de lo descrito con anterioridad el paseo o ruta del Litoral, nueve kilómetros de magia en la lava y olas y mar bravo. También es posible por ejemplo hacer pesca submarina concertada y por ejemplo se puede citar entre otros, el club de Actividades Subacuáticas Pastinaca cuya sede está en Tinecheira 6 – Playa Honda y teléfono Tlf: 928 805 592, que les podría ayudar. A mí, me encanta igualmente hacer Mountain Bike. En la carretera a Tinajo desvío de Tinguatón y pasado el Volcán del Cuervo –perece que hablo en sánscrito pero no se explicarlo de otra manera -, existen una serie de senderos con subidas y bajadas divertidísimos.

Después en las afueras del Parque existen una serie de Volcanes con senderos estrechísimos que te liberan del corsé etiquetado que se ofrece al turista y te da la posibilidad de embriagarte de plena naturaleza volcánica. Así El Volcán del Cuervo está muy cerca de la carretera y es de muy fácil acceso, pero más hacia Tinajo, hay unos volcanes a los que puedes acceder al cráter si estas en forma física buena, y que proporcionan las mejores vistas, y más originales que puedas encontrar en la zona cercana al parque.

Para que nos hagamos una idea en el parque hay cuatro zonas :

  • Clase I : Zona de Reserva: Zona cerrada al uso público. Se prohíbe la libre circulación en ella. Tan sólo podría visitarse, previa autorización, por motivos científicos o de manejo del medio ambiente.
  • Clase II: Zona de uso Restringido: Acceso público regulado mediante permisos. No se pueden abandonar los senderos señalados salvo en aquellos casos autorizados por la Administración del Parque.
  • Clase III: Zona de uso Moderado: Se admite el acceso con vehículos. Área capaz de soportar el recreo al aire libre y actividades interpretativas.
  • Clase IV: Zona de uso Especial: Alberga las construcciones y servicios esenciales para la administración del Parque y algunos destinados a los visitantes.

La de clase II son las rutas señaladas pero la de clase I está prohibida, es la descrita por él sujeto, ser, individuo, mancebo que humildemente les habla cuando hablo del Volcán del Cuervo y otros, y quizás no se debe hacer sino vas con un residente, ya que teoría si los guardias del parque te ven, te pueden imponer una buena multa.

Es recomendable pues ropa ligerita pues hace bastante calor y a los que vayan a caminar pues eso, buen calzado. Por último cuando el ocaso llama a la puerta, hay que ir a Geria, ese campo de ceniza volcánica dónde la vid crece con el rocío de la noche, y asistir a uno de los atardeceres más bonitos y con más colorido que puedan existir sobre la faz de la tierra. La Geria es punto y aparte, será objeto de otro comentario. Magia, imágenes sugerentes, tranquilidad. Visitar el parque es reencontrarse con la esencia de la vida, con la poesía del color y la lava. Una visita absolutamente recomendable…

Para los amantes de la fotografía

8:30 de la mañana. Es Sábado. Buena señal. Abro la ventana. -¡Que día !-. Dia claro, claro, ni una nube, día de playa día, de excursión:

Me permito la licencia de añadir un apartado más que tiene relación con la fotografía. Ciertamente puede parecer pretencioso, pero es que Timanfaya puede dar lugar a todo un álbum de fotografías, sin que una desmerezca a otra por su originalidad, belleza y singularidad del paisaje. Veremos pues fotos del echadero de camellos que he descrito en el comentario, del centro de Visitantes e Interpretación de Mancha Blanca y del parque en su extensión ;el mar de lava a la entrada del parque, zonas coloreadas en verde que adivinan la conquista del liquen sobre la piedra. En todo caso, ninguna fotografía refleja la esencia del parque, si uno no ha estado físicamente allí. . . . «La tierra se abrió de pronto cerca de Timanfaya…»

Aunque lo que sin duda hemos visto es algo de gran belleza, único, distinto, difícil de encontrar, lo que vamos a sentir cuando visitemos este lugar, es difícil de describir, es algo que hay que vivir, ver, dejarte empapar por ello, y que sin duda no nos va a dejar indiferentes.

Si vas a Lanzarote no dejes de visitar este lugar.