Un muy acertado nombre ha puesto el Ayuntamiento a este Museo, originalmente creado como Museo Provincial de Antigüedades en 1879. En el año 1967 el Ayuntamiento lo trasladó desde su antiguo emplazamiento en el Palacio de Santa Cruz hasta el actual en el Palacio de Fabio Nelli de Espinosa.

Digo que acertado el cambio de nombre, porque este museo que no es otra cosa que un Museo de Arqueología, huye así de comparaciones odiosas. Porque compararlo con otros museos arqueológicos como el de Madrid, solo serviría para decir que este museo es muy poca cosa, cuando lo cierto es que desde su pequeñez, nos muestra sin embargo una evolución de la historia de la provincia de Valladolid.

Su visita está incluida dentro de la Valladolid Card que recogida en la Oficina de Información y Turismo, viene incluida en el paquete de oferta que muchos hoteles de la localidad en colaboración con el Ayuntamiento está ofertando a sus visitantes.

Decía que no es un gran museo, pues en poco más de media hora puede visitarse. Sin embargo no hay que confundir pequeño con menospreciable, pues merece la pena emplear esa parte de nuestro tiempo en conocer un poco mejor la historia de esta localidad.

Como decía se encuentra en el Palacio de Fabio Nelli, en la plaza del mismo nombre y muy cerca de la Plaza Mayor de Valladolid. El citado Palacio es uno de los mejores representantes de la arquitectura vallisoletana del siglo XVI y es obra de los arquitectos Juan de Lastra, Diego de Praves , Pedro de Mazuecos y el escultor Francisco de la Maza.

Es un edifico muy bonito por fuera, pero que guarda lo mejor dentro de si mismo, pues tras pasar un pequeño vestíbulo de entrada a la izquierda del cual está el puesto en el que te dan las entradas y a la izquierda un Cristo crucificado, accedes al patio. Un precioso patio renacentista con un pozo central del que brota una higuera.

Museo de Valladolid, ¿dónde está?
Booking.com

Y alrededor de este patio está organizada la vivienda, con unos corredores con arcos que dan al citado patio y con una preciosa escalera de subida a las plantas superiores, escalera destacable por el artesonado de su techo y la serie de azulejos que tiene.

La exposición está dividida y organizada en torno a dos secciones.  Arqueología y Bellas artes y su objetivo es darnos una idea de la evolución de la historia de esta ciudad a través de su arte.

Un total de dieciocho salas, diez dedicadas a la arqueología y ocho dedicadas al arte en las que podemos ver la evolución desde la prehistoria con restos paleolíticos y neolíticos, continuando por la edad del Hierro, con objetos celtibéricos hasta llegar a la romanización, pudiendo ver algunas esculturas y mosaicos romanos, hasta finalizar con el arte visigodo.

Las salas que contiene el museo son:

  • I. Del Paleolítico a la Edad del Bronce. Entre otras cosas tiene un colmillo de elefante antiguo hallado en Villanueva de Duero.
  • II. Primera Edad del Hierro.
  • III y IV. Segunda Edad del Hierro.
  • V, VI y VII. Romanización
  • VIII. Romanización y Bajo Imperio. Muy interesante es el torso de Dyonisos y la cabeza de un fauno en bronce y un mosaico de las Cuatro Estaciones que ocupa gran parte de la pared y algo del suelo.
  • IX. Bajo Imperio.
  • X. Visigodo y Mozárabe.
  • XI, XII, XIII, XIV, XV, XVI. Bellas Artes
  • XVII – XVIII. Historia de Valladolid Planos, maquetas, documentos, monedas,
    rejería y cerámica procedente de excavaciones en el casco urbano.

En las últimas ocho salas dedicadas al arte, podemos contemplar pinturas murales góticas, objetos litúrgicos, orfebrería, cerámica española de los siglos XVI al XIX y finalmente maquetas de edificios vallisoletanos y objetos relacionados con la historia de la ciudad.

Hay además otra sala destinada a recoger exposiciones con historia de la ciudad de Valladolid. En estos momentos podemos ver una curiosa exposición que lleva por nombre “Tesoros de la Guerra de Independencia”.

museo de valladolid

Valladolid también se levantó contra las tropas francesas y el clima de miedo y los desmanes provocados por los franceses hizo que mucha gente ocultase sus riquezas, riquezas que en algunos casos como en el tesoro de Cabezón de Pisuerga y Peñafiel, no se ha podido encontrar hasta nuestros días y es lo que podemos contemplar aquí.

Fundamentalmente se trata de monedas y joyas que en el caso del tesoro de Peñafiel, encontrado en 1989 se hallaba oculto en una barrilla de barro en un almacén de la plaza del Mercado Viejo y contenía 280 monedas de plata.

Un buen remate para un Museo al que sin duda merece la pena que dediquemos unos minutos de nuestra visita a Valladolid.