Hoy os quiero llevar hasta la isla de Mallorca, lugar de playas y discotecas, hoteles monstruosos a pie de playa llenos de alemanes y británicos, pero también un rincón de tranquilidad y belleza, si se sabe donde buscar.

Uno de los lugares más desconocidos para la mayoría es el interior de la isla, en particular, sus valles en las faldas de la Serra de Tramuntana, donde ha llegado el turismo –como no-, pero se ha sabido preservar la esencia, aunque a veces ésta esencia sea tan sorprendente como en La Granja, el palacio multiusos mallorquín. Un lugar muy peculiar.

Dónde está

Para llegar a la Granja hay que ir en dirección Esporlas, si se sale de la capital mallorquina, pues se encuentra en las estribaciones de la Sierra de Tramuntana, a media hora de Palma, unos 16 kilómetros. El lugar tiene un amplio párking, desde el que se accede caminando a todo el recinto.

La dirección exacta, para fans del GPS es: Carretera de Esporlas a Puigpunyent, kilómetro 2.

Toda la información que queráis sobre horarios y localización, con un montón de fotos del lugar, están en la página web: https://www.lagranja.net/

Es un lugar digno de visitar por todos aquellos que quieran disfrutar de un día agradable bien sea en contacto con la flora y la fauna endémica de nuestra Isla, o para los que quieran paladear unos menús excelentes o bien poder visitar los diversos museos etnológicos, con todo tipo de instrumentos, bien sea de labranza, de cocina, o incluso una sala especial provista de antiguos aparatos de tortura y terror.

La Granja de Esporles, ¿dónde está?
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Todo ello ha sido recopilado durante años para poder ofrecer a sus visitantes un sinfín de valiosos objetos de otras épocas, rescatados de puntos muy diversos de nuestra geografía y rehabilitados para su exposición en el recinto.

Permanece abierta durante todo el año,en verano de Verano 10:00h 19:00h y en Invierno 10:00h 18:00h.

También podemos contemplar en directo, los Miércoles y Viernes de 15:30 A 17:00 muestras artesanales como son la fabricación de velas, zapatos, espartería, herrería, encajes de bolillos, hilado en rueca, telares, alfarería, etc, todo ello conservando el estilo auténtico artesanal y tradicional ya casi perdido en nuestros tiempos.

En la entrada encontraremos la tienda, allí podemos contemplar como se elaboran los buñuelos, confituras o pan de higo que luego podemos degustar antes de adquirir para nosotros.Su elaboración sigue los cánones artesanales y todo es delicioso y de gran calidad. Sus vendedores van vestidos con los trajes típicos de la Isla e incluso podemos hacernos una foto recuerdo junto a ellos si no disponemos de cámara, aunque si vais, no olvidéis llevarla, ¡vale la pena!.

Qué es la Granja de Esporlas

La Granja son varias cosas: es un antiguo convento reconvertido en posesión mallorquina (palacete propiedad rural tradicional, el equivalente a las Masías catalanas o a los Cortijos andaluces), es un museo de las costumbres, la arquitectura y la ganadería de una época pasada, y es también un lugar de celebración de eventos, banquetes, conciertos y bodas.

El estilo de «Sa Granja» es definido entre lo señorial y lo rústico, es una mezcla armoniosa de ambos, su conservación es más que excelente, no le falta ni un solo detalle, todo en la Granja está bien conservado y limpio.

Posee unos hermosísimos jardines, poblados de hermosas encinas, pinos, un tejo milenario, plateros, romeros, mirtos, esparragueras, rosales, madroños y otras hermosas plantas de flores multicolores que alegran la vista y dan frescura a los paseos por tan bellos jardines.

Es de destacar sus fuentes y su enorme surtidor de agua de presión natural que alcanza según las épocas del año hasta unos 30 pies de altura, muchas personas de Esporles y otros pueblos van a buscar agua de este surtidor pues es muy buena, doy fe de ello.

Para comprender este edificio hay que entender la forma de vida inmemorial de las posesiones, centros de la vida rural en cada una de las comarcas, estos palacios-vivienda aglutinaban a una gran familia propietaria, a la familia del que llevaba el día a día de las fincas y a multitud de sirvientes, artesanos y agricultores, algunos de estos últimos vivían en condición de semi-esclavitud, siguiendo unas normas casi feudales que perduraron durante siglos.

En esta Granja están presentes todas estas labores, la pecuaria, pues hay cabras y algunos animales, como muestra de lo que suponían para la alimentación de sus habitantes; la agrícola, pues el valle donde está situada tiene un microclima particular, protegido del frío de la Tramuntana y con mucho sol, se pueden ver instrumentos de labranza y transformación de los productos básicos. En cuanto a la artesanía, también se pueden visitar unos talleres de confección de ropa y una alfarería, además de otros instrumentos.

Por otro lado estos edificios eran el centro de la vida social acomodada de la época, y por ello, hay suntuosos salones, dormitorios infantiles con estancias llenas de juguetes, un salón de juegos, cocinas enormes, patios para celebrar reuniones, etc. Todas estas salas mantienen el mobiliario original y se pueden visitar.

Como es habitual en una granja, allí conviven en armonía con la naturaleza y separados en forma de corrales distintos repartidos por toda la extensión de sus tierras, animales como el cerdo mallorquín negro, cuya carne es utilizada en la elaboración de las sobrasadas de calidad, patos, faisanes, ocas, pavos, cabras mallorquinas, conejos, liebres silvestres, y todo tipo de aves voladoras como son las palomas torcaces, las tórtolas, los cernícalos, los gorriones, jilgueros, alcaudones, etc. A los cazadores se les ponen los dientes largos ante tanta variedad de especies.

Museo de lo Extraño

Además están las curiosidades: el sótano esconde una cámara de tortura, o más bien, un museo de instrumentos de tortura, dolorosos y punzantes. También hay un pequeño teatro de juguete, con los palcos llenos de invitados, figuras de tamaño reducido, que junto a la colección de muñecas y marionetas son uno de los elementos sorprendentes de la exposición (algunos dan bastante mal rollito, sobre todo el teatro y las muñecas, no sé que tienen éstas, pero son muy inquietantes, dan más miedo que los instrumentos de tortura, que ya es decir)

Se pueden visitar todas estas salas, los campos adyacentes, las fuentes, los patio y los corrales, y se pueden adquirir las mermeladas y otros productos típicos que aún hoy se elaboran con lo que produce la finca.

Bodas, bautizos y comuniones

granja de esporles

Por otra parte se puede disfrutar de La Granja como lugar de celebraciones y eventos. Ya he asistido a dos bodas en el recinto y hay que señalar que el entorno de cuento es fantástico, los responsables ponen todas las facilidades para que el acontecimiento se desarrolle con éxito, y si bien la comida no es todo lo abundante que podría ser (algo que notarán sobre todo los que provienen del norte de España, acostumbrados a banquetes pantagruélicos, pero las comilonas mallorquinas son bastante moderadas), sí es destacable la calidad y la ambientación del lugar, que lo convierten en uno de los escenarios predilectos de Mallorca.

En el banquete que fuimos invitados, se nos ofreció el aperitivo en el denominado «Patio Plateros», patio al aire libre rodeado de hermosos árboles plateros, con una capacidad de hasta 250 personas. El vino y los refrescos del aperitivo se los podía servir uno mismo tomándolos de unos toneles perfectamente señalados con el contenido, aunque esto lo encontré un fallo, en un banquete de comunión suele haber muchos niños, y en un recinto tan grande uno los pierde facilmente de vista, y algunos de los adolescentes picaruelos, aprovecharon que los padres estaban aún en el almuerzo para servirse más de una copa del vino que contenían los toneles, por suerte mis hijos fueron muy sensatos.

Si ese día hubiese llovido, el aperitivo se hubiese servido en el Jardín-Claustro cubierto del del SXV.

El almuerzo fue servido en el Salón Señorial del SXV cuya capacidad es de hasta 100 personas. En todo momento estuvimos perfectamente atendidos por un personal muy atento y servicial.

El Salón está decorado con mesas engalanadas de manteles y centros florales( esto último es una opción a contratar), las sillas están vestidas con telas coordinadas con los manteles y en armonía cromática con los trampantojos decorados de las paredes.

Aquí merece destacar, que el acceso a esta sala es mediante una escalera terriblemente empinada, con una rampa lateral para subir personas con minusvalías, pero a mi me costó terriblemente sobretodo bajar por la rampa con mi madre, hubo momentos que pensé que ambas nos caeríamos. Los baños de la sala, también están accediendo por escaleras y resultan algo peligrosas, aunque su limpieza es inmejorable.

Y si te quieres casar con gaitas mallorquinas (los Xeremiers son los que tocan estos instrumentos de viento) en un jardín cuidado y en un lugar fresquito y que huele a campo, sin tener que irte lejísimos, éste es tu sitio.

El almuerzo fue realmente exquisito y abundante, consistió en unos entrantes de frituras varias, arroz de marisco caldoso, cordero al horno con guarnición de setas y patatas y unas deliciosas mini tartas de queso y frutas.

A los niños se les sirvió un menú especial adaptado a ellos, pactado previamente y una mini tarta de chocolate individual.

De los precios no puedo hablaros, porque estaba invitada, pero quizás el próximo año contrate sus servicios para celebrar la Comunión de mi hijo menor, si se decide a seguir adelante con ella. Sé que es caro, pero merece la pena pasar el día allí.Además se pueden contratar servicios adicionales, como espectáculos ecuestres, carruajes del siglo XVI (suelen pedirlo los novios), orquestas variadas, magos, payasos, etc.

Con la contratación del banquete , tienes derecho a la visita de todas las instalaciones de Sa Granja, incluidos los museos, los niños se asustaron y se divirtieron a la vez especialmente en la sala de torturas, realizando todo tipo de preguntas sobre esos macabros artefactos y en la parte del museo dedicada a los juguetes antiguos, todo un espectáculo que ellos jamás habían visto.

Es de destacar que ofrecen sus servicios también a colegios e institutos, los niños pasan un hermoso día cultural en sus instalaciones, además participan en la elaboración de pan o queso, estos vuelven encantados a sus casas con un pedazo de pan o queso hechos por ellos mismos, mi hijo mayor nunca han probado nada tan delicioso que el pan que hizo de pequeño en una excursión del colegio a «Sa granja» de Esporles.

Olvidé explicar que también os podéis hospedar allí en régimen de desayuno o media pensión, disponen de habitaciones individuales, dobles, y suites, el precio según la temporada.

Recomendación

Seguramente no hay otro lugar igual en Mallorca, una verdadera muestra antropológica de cómo vivían los mallorquines no hace tanto tiempo, cuando la explotación de la tierra y sus productos eran la principal fuente de riqueza, mucho antes de que el turismo lo cambiara todo.

La manera en que los atractivos del palacete están presentados es bastante curiosa y no muy ortodoxa (la mezcla de museo de los horrores, las cabras, los trajes de payeses y la venta de mermelada y productos caseros es resultado de la sobreexplotación turística de cada rincón de la isla), pero como visita es sorprendente y educativa a la vez.

Desde aquí quiero dar las gracias a la familia Seguí, por la labor que están haciendo para la conservación de nuestras costumbres , que ya no se perderán en el olvido del tiempo.

Quizás la mayor parte de turistas y visitantes no estén interesados en esta Mallorca interior, alejada del mar y de las playas, pero la visita a La Granja no defrauda, y como lugar para bodorrios y banquetes no falla, pues es un lugar que tiene la clase y calidad necesaria para un evento tan importante, sin resultar pasteloso.