Hace más de un mes que nos escapamos un fin de semana a Mallorca, y entre pitos y flautas aún no os he hablado sobre la Ciudad Romana de Pollentia, un lugar que visitamos el último día de nuestra escapada, el domingo por la mañana.

La verdad es que tenía en mente hablar de Pollentia desde hace semanas y por unas cosas y por otras me dediqué a escribir otras guías y ésta se quedó en el tintero. Hoy me pongo con ganas a escribiros sobre las ruinas romanas que podemos visitar en la localidad mallorquina de Alcudia.

Planeando sitios a visitar

Creo que ésta es la cuarta opinión que os escribo sobre nuestra escapada a Mallorca, que, aunque corta en el tiempo (nos fuimos un sábado a primera hora y volvimos el domingo a última hora), fue sin lugar a dudas intensa. Mi maridete había estado buscando información en internet y se había llevado impresas unas cuantas hojas con lugares para visitar. Entre ellos estaba precisamente la ciudad romana de Pollentia, situada en la actual localidad de Alcudia. Digo esto porque existe en Mallorca una localidad que se llama Pollença y que lógicamente toma su nombre de la antigua Pollentia romana. Esta localidad se encuentra muy cerca de Alcudia, pero las ruinas romanas de Pollentia se encuentran en Alcudia, no en Pollença.

La verdad es que yo no había oído hablar antes de este lugar. Hablando después con mi padre, me dijo que habíamos estado allí en unas vacaciones familiares en el año 1984. Por aquel entonces yo aún no había cumplido los 4 años, y desde esa fecha hasta este invierno no había vuelto, razón por la que lógicamente no lo recordaba. El caso es que en Mallorca, como isla fundamental del Mediterráneo occidental lógicamente hubo asentamientos romanos, y uno de ellos fue el de la ciudad romana de Pollentia, que hoy podemos visitar, tanto la ciudad excavada (más bien la parte ya excavada, porque queda una parte aún por excavar) como un museo en el que se atesoran algunas de las principales piezas encontradas durante las excavaciones.

Seguro que era un lugar digno de ver, y como teníamos el coche alquilado para poder desplazarnos por toda la isla a nuestro gusto y según nuestros tiempos, como os decía, el domingo decidimos acercarnos hasta allí. Salimos del hotel sobre las 10.30 de la mañana, estuvimos un rato en el centro de Palma visitando la Catedral y desayunando, y después tomamos carretera hasta Alcudia para visitar la ciudad romana de Pollentia. Después, nos fuimos a comer otra magnífica paella frente al mar en Port Pollença (muy cerca de allí) y ya después nos fuimos tranquilamente al aeropuerto.

Pollentia, uno de los principales emplazamientos romanos en Mallorca

Esta ciudad romana fue construida en el siglo II a.C. Fundada por Quintus Caecilius Metellus, constituye junto con la propia Palma los dos emplazamientos romanos más importantes en la isla de Mallorca, fundados ambos por la misma persona, cónsul romano en la isla. Se cree que la ciudad se desarrolló hasta el siglo IV d.C., época en la que empezó su decadencia, que sería casi absoluta tras las invasiones de los pueblos vándalos y bizantinos años después.

Pollentia, ¿dónde está?
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Lo primero que llama la atención es la extensión de la ciudad, y eso de que yo siempre tengo la sensación de que las ruinas son pequeñas. Me explico: cuando vemos el emplazamiento de una casa romana en una excavación por ejemplo, normalmente como mucho podemos intuir su contorno gracias a cuatro paredes con una altura de cuarenta centímetros a lo sumo. Normalmente, parece pequeña cualquier habitación de esas características, pero si nos fijamos mejor, se trataba de habitaciones muy amplias (mucho más de las que solemos tener ahora en nuestras casas) y la extensión suele ser mucho mayor de la que nuestro ojo inicialmente cree. Pues bien, aquí lógicamente también pasa eso (o al menos a mi ojo también le pasó) pero llama la atención que la extensión de esta ciudad resulta bastante grande.

La superficie excavada ocupa aproximadamente unas 12 hectáreas y en ella podemos encontrarnos el Foro (donde incluso existía un templo capitolino), un barrio residencial con diversas edificaciones, un teatro romano e incluso parte de una muralla construida en el siglo III d.C.

Esta ciudad es conocida desde el siglo XVI, sin embargo y curiosamente, no se iniciaron los trabajos de excavación hasta el siglo XX. Aunque está excavada en gran parte, aún no lo está totalmente y todos los veranos siguen realizándose trabajos de excavación y descubriendo muchas cosas. Por todo lo encontrado en ella, se cree que fue una ciudad realmente importante, muy rica y conectada económicamente con la propia Roma y con el norte del continente africano. Sin lugar a dudas, resulta muy interesante acercarse hasta allí en un viaje a Mallorca y poder disfrutarla.

Cómo llegar a Pollentia

Las excavaciones de la ciudad romana de Pollentia se encuentran en el mismísimo centro de Alcudia, pero, para no variar, no están señalizadas. Para llegar desde Palma hasta Alcudia (situada en el noreste de la isla de Mallorca) es fácil, en seguida encontraréis la carretera que lleva a Alcudia y Pollença. Sin embargo, cuando llegas a Alcudia no hay ni una sola señalización de dónde se encuentra la ciudad romana de Pollentia. Hasta el punto de que vimos un parking gratuito en una zona que parecía el centro de Alcudia y decidimos aparcar allí y luego preguntar. La sorpresa fue que nos encontrábamos justo enfrente de las ruinas de Pollentia y que, de no haber llegado hasta allí expresamente buscando este lugar, no lo habríamos encontrado.

Con el museo arqueológico ocurre tres cuartos de lo mismo. También se encuentra en pleno centro (más aún que las excavaciones) y resulta difícil de encontrarlo porque tampoco hay ninguna señalización. Es algo que me llama la atención de este país nuestro, ni nos molestamos en señalizar y vender nuestra cultura, ¿para qué?

Nosotros fuimos en coche, pero además, existen autobuses que conectan Palma con Alcudia y que salen cada hora de la capital de Mallorca.

Horarios

Al encontrarse en un lugar tan turístico como Mallorca y además tratarse en el caso de las ruinas de un lugar exterior, poseen dos horarios, uno de invierno y otro de verano. Todos los lunes (en ambas temporadas) permanece cerrada (como suele ocurrir en casi todos los museos de nuestro país).

Horario de invierno: de octubre a abril.

  • Martes a viernes: de 10 de la mañana a 4 de la tarde.
  • Sábados y domingos: de 10 de la mañana a 2 de la tarde.

Horario de verano: de mayo a septiembre.

  • Martes a domingo: de 9.30 de la mañana a 8 de la tarde ininterrumpidamente.

Precio

La entrada a la ciudad romana de Pollentia nos costó 3€, se abona a la entrada del recinto excavado, en una pequeña caseta, y te permite visitar las excavaciones y el museo, eso sí tendrás que buscarlo y encontrarlo.

Existen reducciones a la tarifa de la entrada. Los mayores de 65 años, los estudiantes menores de 25 años, así como los grupos de más de 15 personas pagan 2€ por entrar en el recinto excavado y el museo. Para el caso de los grupos escolares, pagarán 1€ por cada entrada.

Impresiones

Este apartado será personal (muy personal), pero incluiré información real y práctica. Por ejemplo, junto con la entrada te dan un pequeño folleto y te indican por dónde tienes que entrar y por dónde va el recorrido (sin entrar en más detalles). El folleto te va explicando la excavación y podréis ver también carteles de identificación de los diferentes lugares (el Foro, el barrio residencial, el Mercado, el Teatro…).

La verdad es que se echa de menos un poco más de información porque, como suele pasar en casi todos estos lugares, te dejan a tu libre albedrío y creo que se pierden muchos elementos importantes de la visita.

En el caso del museo, había un chico a la entrada que no tenía ni la más remota idea (tampoco es que los de la caseta tuviesen demasiada), parecía más que pasaba por allí de casualidad que otra cosa. El museo es pequeñito y se ve rápido, tiene piezas interesantes pero TODOS, absolutamente todos los carteles están escritos únicamente en catalán o mallorquín. Por ello, me dispuse a poner una hoja de reclamaciones indicando que debían estar escritos en esa lengua, en español y además por cortesía en inglés y alemán, que al fin y al cabo son los que mayoritariamente les dan dinero en Mallorca, sobre todo estos últimos. No sé si tendrán en cuenta la queja, pero ahí quedó, y yo también lo reflejo aquí, e internet llega a muuuuuuuchos rincones.

Mi experiencia

Pollentia

Me encantan este tipo de lugares ya de por sí, todo lo que huela a historia, excavaciones, culturas y piedras es capaz por sí mismo de subyugarme. Sin embargo, salí bastante decepcionada de la ciudad romana de Pollentia. No por el lugar en sí, que es realmente fantástico, sino por cómo lo tienen organizado, o quizá debería decir mejor desorganizado.

Siempre tengo la sensación de que otros países lo tienen todo mucho mejor que nosotros. Por ejemplo, si pienso en las ruinas de Bath, no se me ocurre pensar en el desconcierto español de no saber dónde se encuentra, ni cómo llegar, ni dónde comprar las entradas… De Italia no hablo, porque hay dos Italias, el norte y el sur, y la del sur (que es la que incluye Roma) también deja mucho que desear. Pero a lo que vamos, que en Alcudia existe una auténtica joya, la ciudad romana de Pollentia, y que pasa totalmente desapercibida, porque ni aparece señalizada en la carretera ni casi en el centro del pueblo. Es más, de no haber sacado información en internet previamente a este viaje, probablemente no la habríamos visitado jamás, ya que nos habría pasado desapercibida.

Lo de los carteles únicamente en catalán me parece de vergüenza, y desgraciadamente creo que es un mal mayor de este país. Ya me ocurrió en la Torre de Hércules, Patrimonio de la Unesco para más inri, y con los carteles únicamente en gallego. Lugares como éstos, en el caso de Pollentia declarado como Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico, lugares que además viven del turismo y que todos debemos tener derecho a visitarlos, es de expediente X que sólo estén informados en la lengua de la región. Lengua oficial, no seré yo quien lo ponga en duda ni quien quiera desdeñarla, ya que creo que las lenguas oficiales lo son y que tienen tanto derecho como el resto de las lenguas oficiales a ser expuestas. Esto quiere decir que junto al catalán o mallorquín debería aparecer el español. Y más aún, si se trata de un lugar tan turístico como Mallorca, cuyo principal ingreso económico es el turismo, y más específicamente sobre todo el alemán y después el inglés, qué menos que incluir alemán e inglés en esos carteles. Ésta es mi opinión.

En cualquier forma, y a pesar de los pesares, insisto en que este lugar es una joya, y las cuatro estrellas sobre cinco se las otorgo porque es un bien cultural e histórico que todos podemos o debemos conocer y visitar. Si tuviese en cuenta la falta de información y el desinterés que muestra el Consorcio de la Ciudad Romana de Pollentia sobre este lugar, probablemente mi valoración no fuese más allá de las dos estrellas.