Actualización: La Expo de Zaragoza es un evento de 2008. Con esta opinión pretendo contaros lo que viví durante su celebración para que vosotros os podáis hacer una idea de cómo era. Espero que os guste.

No obstante, todos los edificios e instalaciones exteriores se pueden visitar todavía.

Ya hace casi un mes que pasamos la familia al completo por ExpoZaragoza, y para ser una familia con miembros menores de 5 años, con el consiguiente desplazamiento mas lento, puedo decir que con la entrada de 3 días la visita fue bastante satisfactoria, eso si, allí el que no corre vuela, al segundo día ya te espabilas y aprendes todos los trucos para poder visitar lo «invisitable», el caso es que ahora solo nos quedan bonitos recuerdos y poco os puedo ayudar ya que se acaba este gran evento, grande para unos y fracaso para otros, pero analicemos un poco con mi opinión…

Entrada anticipada

Esta fue una de las mejores ideas que tuve, la de anticiparme en la compra, pues como tenia claro que iba a visitarla, pues con tiempo me quito una preocupación de encima, a la vez que me ahorraba unos euros, la entrada de 3 días me salía por 61,60€ y la infantil por 37€, en mi caso solo tuvimos que sacar 2 de adultos y una de niño, mi hijo menor no pagaba entrada. Después tenias que pagar 35€ al día y las cuentas obviamente se incrementaban mucho mas.

El parking

Como es lógico no es gratuito y si asistes desde fuera de Zaragoza, vas con el tiempo en contra y no te conoces los alrededores… mejor aparca en este parking, pero hazlo en el parking Sur; me explico, el primer día aparcamos en el primero que nos encontramos a la entrada de Zaragoza, el sur. Desde este se accede directamente a la entrada del pabellón puente, o sea, que entrar y salir al coche te coged bien, pero si aparcas en el parking norte tienes que acceder a tu coche desde una autobús lanzadera, creo que esto se debe de avisar, por lo que el tercer día volvimos a aparcar en el sur.

Como podéis observar de los errores se aprende y para mi la mejor opción es este parking, desde allí se pueden acceder a unos comercios de Zaragoza, cercanos a la Expo, como farmacia, supermercado o cafeterías. Por el contrario el parking norte se encuentra mas aislado del núcleo urbano.

Expo Zaragoza, ¿dónde está?
Booking.com

La entrada

Como es lógico entramos dos veces por la entrada del pabellón puente y una por la entrada de la torre del agua, mi intención era entrar por la puerta del Ebro, pero esa opción es mas bien para los que se alojan en la ciudad o los que se arriesgan a dejar el coche en las cercanías; en todos los casos lo mejor era estar una hora antes de la apertura de la Expo 9:30 por las colas que se formaban, por lo que perder el tiempo en buscar aparcamiento en la ciudad no estaba en mi agenda puesto que entrar después de las 10 de la mañana daba pie a que te quedases sin ver muchas de las cosas mas interesantes.

El primer día llegamos mas tarde y tuvimos que aguardar mas tiempo de espera y al llegar al interior todo era un cúmulo de colas nada apetecibles. Los siguientes días todos era una rutina para nosotros, una hora de espera y acceso rápido al recinto. Las entradas iban rápidas lo que mas retrasaba era el registro de bolsos. Como anécdota el primer día a mi mujer no se le ocurrió mejor idea que intentar pasar un pequeño cuchillo de cocina para poder pelar la fruta a los niños, automáticamente se lo detectaron y lo tuvimos que dejar en la basura de la misma entrada. La seguridad muy buena, sin discusión…

También y como habéis leído dejaban pasar comida, de esa forma pudimos ahorrar dinero y tiempo, mejor lo explico luego…

El primer día, primeras impresiones

Martes 19 de Agosto de 2008, record de visitantes.Justo nada más entrar te dan en la entrada un plano del recinto y una hoja de actividades del día en concreto. Medio leyendo te encaminas hacia el interior a través del pabellón puente, que mas tarde te enteras que tiene una parte visitable, al llegar el final de este compruebas lo grande que es el sitio y la de cosas por ver… al principio te asusta la cantidad de gente, pero acabas acostumbrándote rápidamente, sobre todo si eres de los que huyes de las colas, nosotros el primer día visitamos una cantidad impresionante de pabellones que apenas tenían gente y como es lógico no hacia falta de guardar cola; estos no tienen atracciones en su interior, pero la decoración y contenidos siempre es interesante, mi consejo es ir poco a poco y comenzar por este tipo de pabellones, al mismo tiempo te vas enterando donde se ubican los mas difíciles de visitar y los trucos para poder acceder a ellos.

Lo primero que ves al entrar es la zona de edificios, donde hay muchos pabellones, con y sin cola. La zona de actuaciones y las plazas temáticas. El pabellón de España y el acuario. El pabellón puente y la torre del agua. El auditorio y pabellón de congresos. Y en la zona cercana al río se puede divisar el Iceberg.

El circo del Sol

Ese día por la mañana comenzamos por los pabellones menos importantes hasta las 12 del mediodía, donde pudimos ver la actuación del Circo del Sol sin ninguna dificultad. Una actuación muy recomendable que se puede ver desde muchos puntos del recinto, ya que consiste en una especie de pasacalles donde los artistas acrobáticos actúan alrededor de una gigantesca serpiente. Nos gusto bastante y aprovechamos para dar el bocadillo a los niños, los mayores comimos el bocata un poco mas tarde y aprovechar para usar el primer «truco Expo» que te permitía ver cosas sin apenas o sin guardar cola. Como podéis pensar es fácil; a la hora de comer se ponen las cafeterías y restaurantes a rebosar, por lo que si en ese tiempo aprovechas puedes ver pabellones mas interesantes.

La torre del agua

Después de tomar el bocadillo nos encaminamos a una zona nueva donde explorando divisamos la torre del agua y para sorpresa nuestra no había nadie en la entrada, la gente entraba y salía sin problemas, entonces decidimos que podía ser una buena opción.

El interior es de un diseño extraordinario y con dos zonas descomunales, además las vistas desde la misma son interesantes, el inconveniente es que si quieres llegar hasta la planta mas alta debes de hacerlo andando, por mi parte no recomendaría perder tiempo en llegar a ese punto puesto que lo mas interesante esta en la planta inferior y la planta que esta justo encima de esta, a la que se accede por escaleras mecánicas, lo demás es subir y bajar…

Como buen expovisitante hay que hacer pausas, y mas si vas con niños, a medio día ya se notaba el cansancio por lo que al salir de la torre tomamos un café y refrigerios en una de las múltiples cafeterías de la Expo. Estas se encuentran en diversos puntos y dependiendo de la hora también pueden tener colas, por el contrario a la misma hora puede haber una cafetería de este recinto que apenas tenga gente, cosas de la Expo…

Esta en concreto estaba a la espalda de la entrada de la torre del agua y a la hora del café podíamos decir que habíamos visto algo importante del total de pabellones.

Pabellón puente

Después del descanso y de vuelta al meollo de pabellones descubrimos que el puente también tenía una zona de visita con tres cubos en la entrada y lo más importante, sin apenas gente. Todo muy bonito y curiosa manera de presentar los mensajes de concienciación a la sociedad con respecto al uso del agua, algunos muy impactantes. Como anécdota en este pabellón se podía dejar la firma en una de sus secciones donde sorprendentemente se podía leer: «si lo se no vengo a la Expo» y multitud de mensajes contrarios a este, creía intuir que había visitantes frustrados por lo poco que se podía ver en un día y que cuando te ibas a «enterar» ya te tenias que marchar.

Pabellón SED

A la salida de este pabellón hicimos uso de nuestro primer FAST PASS en una de las plazas temáticas.

Este pase rápido permitía el acceso instantáneo al pabellón, sin guardar cola, solo se podía sacar uno por entrada y otro cuando agotas el mismo.

Este pabellón era el de la SED al cual nos dirigimos en busca de un voluntario o personal de la Expo para preguntar por donde se accedía con este pase especial, nos dijeron que siguiésemos a esta persona, la cual nos llevo a la puerta de entrada pasando de la cola de mas de 2 horas que había en la calle. Pasamos a una sala muy oscura donde se podía ver una especie de tronco grande donde nos podíamos sentar, al poco se apago la poca luz existente y vimos un audiovisual nada extraordinario. A continuación pasamos a otra sala oscura donde había una especie de urna con arena y una proyección encima de la misma que simulaba el cielo; cuando estábamos todos alrededor de dicha urna simularon una tormenta en la proyección y la arena comenzaba a saltar, simulando que le llegaba esa lluvia, poco después terminaba la visita a este pabellón de la SED.

Estuvo bien, PERO pensando en los que no tenían Fast pass y que estaban 2 hora en la cola… vaya decepción iban a tener… por eso no me gusta guardar tanta cola.

Animación en la calle

¿Dónde estaba Fluvi? Esa es la pregunta que se hacían los niños, por lo que sobre las 18 horas nos acercamos a una de las animaciones con la mascota de ExpoZaragoza, los niños saludaron a Fluvi y se hicieron una fotografía con el, después a reponer el agua en las fuentes y grifos que había por el recinto; una buena idea fue llevar una pequeña nevera-bolso con un poco de hielo para evitar el tener que comprar agua en los kioscos o cafeterías, si no improvisabas te podía salir una pasta la estancia diaria en el recinto…

Después un descansito en la zona del río, donde podías descansar en el césped o los bancos contemplando el río y el Iceberg, al mismo tiempo, si los niños no están cansados pueden entrar a las actividades que hay en esta zona cercana a las plazas temáticas, ese no era el caso, pasamos de las actividades…

Los restaurantes

Después de visitar unos cuantos países (pabellones) mas, decidimos ir a cenar al buffet libre, el bocadillo no daba más de si…

La zona de restaurantes rápidos se encontraba entre las plazas temáticas y la parte baja de los pabellones, son fáciles de localizar porque se encuentran bajo unas cascadas que desembocan en una especie de piscinas, donde mucha gente ponía sus pies y algunos mas atrevidos se bañaban desafiando las prohibiciones al respecto, el caso es que podías comer desde unas mesas con excelentes vistas de las plazas temáticas. Habían tres restaurantes con diferentes opciones: buffet, menú y pizza. También podías pedirte algo y combinarlo con algo de la nevera, como estabas consumiendo nadie iba a llamarte la atención.

También para los más selectos se podía comer en los restaurantes de las comunidades autónomas, no llegamos a entrar pero ahí se podía encontrar cocina con las especialidades de cada región o comunidad.

El iceberg

Para acabar la jornada tenias gran cantidad de actividades nocturnas hasta las 3 de la mañana, pero con niños solo podías ver algo a una hora temprana y partir a la cama, por lo que optamos por ver el espectáculo en las gradas llamado Iceberg. A las 22:30 horas con las gradas a rebosar solo pudimos sentarnos en el suelo casi en la misma orilla del río y gracias a que nos dejaron pasar, porque estaba todo al completo.

El espectáculo es muy bonito e impresionante, a pesar de la distancia se veía y escuchaba a la perfección, por el día solo ves un Iceberg en la otra orilla del río, pero en el momento del espectáculo este se abre y ofrece una visión muy original de la tierra y el daño que le estamos haciendo, de nuevo muy concienciador.

A su termino retornamos a casa a través del pabellón puente, dejando atrás increíbles experiencias y otras muchas por ver. Es el momento de pagar el aparcamiento (12€) para poder salir del mismo, siempre y cuando no lo tuvieses ya pagado. Ya me hubiese gustado seguir con algún concierto o actividad nocturna pero la familia es la familia.

Segundo día, a correr

Miércoles 20 de Agosto de 2008.Este día ya teníamos la lección aprendida y sabíamos que había que estar a las 8:30 horas en la entrada para ser de los primeros en entrar, y así fue a las 9:40 horas ya estábamos corriendo para coger cola en el pabellón de España y sacar un Fast Pass para una plaza temática o el acuario, la estrategia consistió en ir rápidamente a la cola del pabellón de España para sacar un pase especial que nos permitía visitarlo a una hora elegida por nosotros, siempre que se pudiese elegir, el caso es que me puse en cola después de una larga carrera y cuando me relevo mi familia me fui a por un Fast Pass, que con un poco de suerte fue para el Acuario, finalmente, a las 11 horas ya teníamos el pase para el pabellón de España a ultima hora de la tarde y un Fast Pass para el acuario sobre las 14 horas, dos grandes logros en apenas hora y media, pero claro eso no lo sabe todo el mundo y la frustración llega cuando te tienes que ir sin poder ver cosas tan importantes como estas.

Otros pabellones

Seguimos visitando mas pabellones, en esta ocasión de algunas empresas, como Correos o Acciona, no estaban mal y además obtuvimos regalos. En Acciona entramos sin cola y los niños se lo pasaron dentro con un multimedia que consistía pisar bichos y objetos, que a su vez desaparecían o rompían, al salir increíblemente había cola para entrar. Después en correos los niños matasellaron una carta de recuerdo con la fecha y recogimos regalos como imanes, pines y gorras. En el pabellón de al lado pintaron unos dibujos y vieron en un pequeño cine dos capítulos de los dibujos de Fluvi.

Al acabar subimos por unas escaleras mecánicas que nos llevaron a la terraza de uno de los edificios, las vistas impresionaban, después y como es de costumbre tomamos un café, pero en esta ocasión en el pabellón de la ciudad de Zaragoza, donde aprovechamos y pedimos información para visitar la ciudad. Después del descanso vimos a una animadora vestida de Fluvi que firmaba los dibujos que los niños pintaban, a la vez que hablaba con ellos, que vergüenza les daba… con lo mal que se portaban a veces y lo cortados que estaban en ese momento…

El acuario

Por fin llego el momento de visitar uno de los platos fuertes de la exposición, el mayor acuario de peces fluviales, eso decían… la verdad es que fue una visita de mas de una hora y la organización estaba a la medida, ordenaban a la gente según la hora de entrada de su Fast Pass y apenas hubo que esperar.
Después de una pequeña explicación comenzamos la visita a través de un recorrido lleno de ventanas a modo de grandes peceras, separados por zonas o ríos más importantes, nos impresionaron unos cocodrilos del Nilo, que aunque inmóviles se hacían de respetar. Una visita muy recomendable por su presentación y limpieza.

Plaza temática de las ciudades y energías

Curiosamente esta plaza es una de las que se encuentran en la lista del Fast Pass pero que nunca tiene cola para entrar, entonces todo el mundo se pregunta ¿Por qué no ponen un Fast Pass para pabellones con más cola como Alemania o Japón? Por el contrario siempre quedaban pases para pabellones que apenas tenían afluencia masiva de gente.

Es bonito este pabellón de las ciudades donde en un recorrido vas viendo las ciudades más importantes junto al agua, terminando en un bonito jardín-terraza. A continuación y justamente al lado hay una pequeña zona, que no se parece a un pabellón, más bien a una atracción de feria donde se pueden ver ejemplos de los distintos tipos de energía a base de diversos mecanismos explicativos, entretenidos y muy didácticos.

El pabellón de España

Es uno de los más bonitos por su construcción. Esta formado por unas columnas que parten de una especie de lago que rodea todo el recinto, estas columnas cerámicas se encargan de crear y ayudar a mantener un micro-clima en su interior, la verdad es que pensaba que no necesitaba de aire acondicionado pero luego te informas que también lo usan un poco.

Al igual que en el acuario te organizan en filas dependiendo de la hora de entrada y en poco tiempo estas dentro. Justo al entrar te explican de cómo va la visita y seguidamente pasas a un cine 3D especial, la pantalla de proyección esta en el techo y es circular. He de reconocer que la sensación de realismo fue espectacular hubo momentos que creía estar volando y muchos confundían este efecto con mareos.

Después del visionado de la película de 6 minutos pasamos a visitar una exposición que sobrepasaba a muchas de los pabellones que habíamos visitado, podíamos ver un perfecto resumen de todas las cuencas de España y un museo bastante original e interesante, lastima que los niños pedían ir deprisa, merecía la pena parar a leerlo todo.

Tercer día, adiós a la Expo

expo zaragoza 2008

Viernes 22 de Agosto de 2008.

Alemania

Como es costumbre, entramos con una pequeña carrera, en esta ocasión hacia el pabellón de Alemania y mientras hacíamos cola allí aproveche para sacar un Fast, con la suerte de haber localidades para el Agua Extrema.

Poco antes de las 11 horas entrábamos al pabellón de Alemania cuando por sorpresa nos encontramos con un paseo en barca, entonces relacionamos las colas que pudimos ver durante los dos días anteriores.

Se trataba de unas barcas donde montaban 2 personas y se podía observar una audiovisual a la vez que se desplazaba la barca. En unos de los puntos del recorrido te hacían una foto que podías ver a la salida de dicho recorrido. Después el pabellón no se acababa allí, seguías viendo muestras de cómo el país controla sus recursos hídricos y todo un detalle, una maquina gratuita donde podías beber agua. Una visita interesante pero que no justifica las 3 o 4 horas de cola en su exterior, por eso lo primero que hicimos es salir corriendo a guardar cola, pero en este caso de apenas 1 hora.

Egipto

Una cola de 15 a 30 min. Cuando pasamos a visitarlo pero en otras ocasiones vimos colas de más de 1 hora, de ahí el consejo de evitar las mismas, porque al final del día terminas por no ver nada.
E

sperábamos una decoración mas acorde al país, alguna pirámide o algo parecido, pues nada de nada, un mini-museo con la cabeza de una escultura y algunos papiros, sobre todo muchas copias o replicas y un riachuelo, no merecía la pena.

El Faro

Este fue un curioso pabellón que parecía hecho de cartón y madera, su forma simulaba una montaña. Al acercarnos no había nadie haciendo cola y nos recibió un personaje disfrazado de W.C. que nos obsequio temporalmente con una caca, el mismo se ofreció para hacernos una foto con el obsequio en la mano, teníais que vernos a los cuatro con aquellos montoncillos en la mano, todo por no hacerle la contra a un W.C.

El interior tenia un anfiteatro en el centro donde en ese momento había comenzado una preciosa obra de teatro infantil donde podía participar todo el mundo, mis hijos se quedaron maravillados e incluso participaron en la misma. El resto tenia unas exposiciones con fotografías y escritos para la concienciación. Una visita muy productiva.

La comunidad del caribe

Otra del Fast Pass «no necesario», entrada directa a una sala con un audiovisual acompañado de agua, simulaba una tormenta tropical, me gusto mucho, al salir pasamos a la zona de las comunidades donde simulaban una calle con una decoración muy caribeña, merece la pena por la decoración.

Pabellón de Aragón

Este solía tener mucha gente, pero ya se sabe, aprovechando que a la salida de Egipto vimos poca gente decidimos su visita y en 20 minutos ya estábamos en el ascensor de subida al museo de la planta superior, incluso aprovechamos para tomar un café en su bar antes de comenzar la visita. La cafetería tenía unas vistas de la Expo y la ciudad de Zaragoza, un café interesante. Seguidamente pasamos a un museo con muchas fotografías terminando por bajar a una gran sala donde tenían pantallas de cine donde la gente se sentaba en el suelo para ver el documental sobre Aragón.

Latinoamérica

Otro de los clásicos, no merecía la pena porque todo eran fotografías, aun con una decoración excelente la comunidad del caribe le superaba, pero la gente buscaba este pabellón porque tenían una degustación de café en la sección de Colombia, muy bueno y adecuado después de comer. Como anécdota la «geta» de un grupo de señoritas ya mayores que se colaron de lleno, por sus comentarios tenia un «master» en ese tipo de malos hábitos.

Agua Extrema

Una mezcla entre pabellón y atracción de parque de atracciones, que finalmente no es lo esperado, me explico; aquí llegamos a entrar gracias a un Fast puesto que la cola de espera era superior a 3 horas y como advierten que no pueden entrar los enfermos de corazón pues como que acojona… el caso es que el Fast Pass funciona y en poco tiempo estamos dentro, allí nos explican como funciona y que podíamos ver un mapa donde habían ocurrido importantes desastres naturales, después de ver estos pasamos a una sala de acceso a unas puertas de entrada a un simulador, para el cual te proporcionan un chubasquero de plástico, al poco se abren las puertas y te sientan en unas plataformas frente a una pantalla de proyección, antes de empezar se baja una barra de seguridad muy parecida a la de la montaña rusa, todo esto impresiona…

Después comienza una película donde se cuentan tres historias o tres situaciones diferentes donde el agua y el movimiento es real, para mi falto un poco de mas realismo, estuvo bien pero poco tiempo. A la salida nos dejamos puesto el chubasquero ya que comenzaba a llover.

El hombre vertiente

Después de haberlo visto casi todo solo quedaba ver una actuación en el anfiteatro, con el chubasquero nos fuimos a guardar cola para este evento. Cada vez llovía más y el caso es que en la zona de entrada había unos toldos y estos se encontraban recogidos ¿Por qué no los desplegaron por la lluvia? Pues allí estuvimos 1 hora bajo la lluvia, la gente enfadada pitaba a los encargados para que nos dejasen entrar al anfiteatro, en fin, medio cabreados nos acomodamos en los asientos y una voz con la sala a oscuras anunciaba a que se dedicaba el hombre vertiente. Un espectáculo con mucha agua y un final apoteósico, personalmente me gusto, hay quien no.

Resumiendo

Como es normal sobre gustos no hay nada escrito y posiblemente nada de lo que había en la Expo merecía «tanto» la pena, pero en mi opinión si se aprovechan al 100% los tres días, merece la pena por la gran cantidad de experiencias que se acumulan. Por desgracia la Expo no trae un manual de instrucciones y la vas descubriendo poco a poco y creo que es imposible sacarle partido en un solo día, mejor informarse un poco antes y ponerse las pilas una vez allí.Ahora eso es casi historia y solo podemos hacer recuento de esa explosión de culturas expuestas para todo el mundo en un recinto ferial girando en torno al agua y a la concienciación de las personas respecto al uso y aprovechamiento de este bien tan preciado y escaso.

Si hubiese sido habitante de Zaragoza no hubiese dudado en sacar el pase de temporada y pasar un verano en torno a la Expo, por lo que con un poco de nostalgia se despide de todos vosotros uno más de los que paso por aquel lugar.