Ruta Castillos del Loira

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Me casé en septiembre  y tanto el que es ahora mi marido como yo no queríamos hacer el típico viaje de novios. Nos gusta mucho la historia y nuestra intención en nuestra luna de miel era ver muchas cosas, pero a nuestro ritmo, que si nos cansábamos, parábamos y se acabó. Por eso decidimos montarnos el viaje por nuestra cuenta. Acabamos encantados!!!

Elegimos el Loira porque es una zona que nos atraía mucho, preñada de historia, en la que no teníamos dificultades con el idioma. Eso sí, yo le puse como condición que, ya que íbamos a la vuelta de la esquina, íbamos a ir en un plan que nunca más pudiéramos ir. Sin reparar en gastos! Y así lo hicimos.

Excursión de 1 día por los Castillos del Loira

Si vas con el tiempo justo, te propongo ver 3 castillos que destacan por ser de los más famosos del recorrido. Si tienes varios días, más adelante te propongo otro recorrido de varios días en el que puedes disfrutar de varios puntos de interés en el Valle del Loira:

Castillo de Chambord

Castillo de Chambord

El primero y más hermoso de los tres castillos que vimos, a mí personalmente me fascinó entero. A lo lejos según bajas del autobús, ves un castillo enorme, pasas junto a un canal que separa el castillo, de otras tierras y que servía a modo defensivo antiguamente.

Fuimos a la parte delantera donde estaba el acceso de entrada al castillo y accedimos a su interior.

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Subimos por una de las ocho torres que hay y pasó algo que nos llamó la atención: la escalera que nos llevaba al techo tenía unos orificios por los que veías bajar a la gente mientras tú seguías subiendo y decías, «¿pero donde va esta gente que está bajando?, ¿se habrán dado la vuelta?». Pero la guía nos comentó que la torre tenía truco y es que estaba construida en forma de hélice, de forma que la subida y la bajada nunca coinciden. Esto suponía que cuando el castillo era invadido, los que atacaban desconocedores de esto, cuando subían y veían bajar a los oponentes se quedaban esperando y al ver que no llegaban se quedaban un poco desconcertados, y se iban pensando que era cosas de magia.

vistas desde el castillo de chambord

Una vez arriba, pudimos ver la majestuosidad de todo el castillo, con sus torres preciosas y desde allí también pudimos observar el coto de caza pegado a este castillo también inmenso.

Bajamos y entramos en varias habitaciones del castillo y es que allí había al menos 300 habitaciones, con sus chimeneas enormes. Había habitaciones para la reina, para el rey, para la guardia real, un salón para el rey, para la reina, había todo tipo de habitaciones, todas las que podáis imaginar.

Castillo de Chambord

Bajamos al patio interior y para poder hacer foto me fui corriendo hasta el final donde estaba el canal y así poder sacar la foto entera como recuerdo, merecía mucho la pena, en serio.

A la hora de salir, podías ir al servicio que tienen instalados para la gente a la que le urge alguna necesidad, y pasas por una tiendecilla de recuerdos, yo en ella me compré una botellita con vino de Chambord. Después nos montamos en el autobús con destino al siguiente castillo. Muy contento.

Castillo de Chenonceau

Castillo de Chenonceau

Segundo castillo que visitamos y precioso también a su manera, pero no tanto como el de Chambord (para mi gusto).

Situado sobre un río con varios puentes, y es que su situación era estratégica, desde él se recibía todas las provisiones, de ahí que cuando bajéis encontrareis una de las cocinas, que es donde recibían la comida.

La entrada al castillo es preciosa, una torre antes de la entrada que te invita a entrar en el castillo. Al lado de la torre hay un pozo enorme que no se ve ni el fondo.

Jardines del Castillo de Chenonceau

Nos indicó la guía que este castillo es el llamado de las mujeres porque es al que solían ir las reinas. Lo que más me llamó la atención fue un gran salón con el suelo negro y blanco como si de una mesa de ajedrez se tratara, este salón era el de baile, con ventanales que dan al río.

Fuera el castillo estaban los jardines, preciosos todos ellos y que pasear entre ellos te llenaba de una fragancia agradable. La guía nos comentó que todas las primaveras cambian las flores para dar otro toque distinto al castillo.

En uno de los jardines había un laberinto, como modo de juego para los que allí estaban, la intención llegar al centro y salir ¿quién se anima?

Comer y volver al autobús, vamos al tercer castillo.

Castillo de Cheverny

Castillo de Cheverny

El tercer castillo fue el de Cheverny, es el único habitable. La forma de este castillo era la más feilla de todas, y la más aburrida de ver siendo objetivos por que al estar habitada te dejaban ver solo una parte del castillo donde había algunas habitaciones, algunos baños y una sala de armas donde podías ver armaduras antiguas y armas de esas épocas.

De este castillo no puedo reseñar muchas cosas porque no me llamó mucho la atención a lo mejor por que al ver los otros dos que eran geniales, pues esperabas algo más.

Quizás puedo destacar el jardín interior, precioso, con una especie de salita de bailes donde se habían montado una tiendecilla donde comprar algún recuerdo. Los jardines estaban llenos de flores y de fuentes muy bonitas, todo hay que decirlo.

Y si algo me llamó especialmente la atención fue una perrera con más de 100 perros, aluciné ver tanto perro.

Ruta de los Castillos del Loira en 6 días

Esta es la crónica (muy resumida) de nuestro itinerario.

Día 1

Alojamiento:

Castillo de Marçay (Cadena Relais et Chateaux). Está situado en el pueblo del mismo nombre, muy cerquita de Chinon. Al castillo se accede por un camino entre unos preciosos viñedos.

Ese día cenamos en el hotel, donde ya nos dimos cuenta de que en Francia comer es todo un ritual. Y todo se elige; el pan, el vino, la marca del agua, y sobre todo los quesos.

Castillo de Chinon

Visita: CHINON

La ciudad es una preciosa villa con callejuelas de aire medieval y un castillo medio derruido que no vimos. Y es la cuna de vinos ¡’y qué vinos!.

Comida: HOSTELLIER GARGANTÚA (73 rue Voltaire, Chinon).

Precio del menú: 25 euros. Lo cierto es que hace honor a su nombre. Una comida realmente pantagruélica.

Nos pusimos hasta arriba de comer, porque además, la dueña, no hacía más que insistirnos para que comiéramos más. Casi salimos de ahí rodando. Todo delicioso. Y el sitio, para verlo. Casi era una visita cultural más! Estaba decorado a la renacentista y era realmente precioso. Creo que también tienen hotel, merecería la pena seguro.

Castillo de Usse

Visita: CASTILLO DE USSE.

Es el castillo en el que se inspiró Perrault para escribir su historia sobre la Bella Durmiente. Muy bonito por fuera y se accede por unas carreteras de ensueño (qué maravilla de carreteras, por cierto, fenomenal indicadas y con un firme que es firme!!!).

No entramos puesto que nos dijeron que era caro y que el interior no merecía tanto la pena como el exterior.

Día 2

AZAY LE RIDEAU

Visita: AZAY LE RIDEAU.

Es un pequeño castillo del siglo XVI reconstruido por el tesorero real del Reino como signo de su ascenso social. Como casi todos, está rodeado de un foso y un bonito jardín.

Está bonito, aunque comparado con los que vimos después es bastante sencillo.

VILLANDRY

Visita: VILLANDRY.

El castillo con los mejores jardines del Loira. No es para menos. Sólo por ver los jardines ya merece la pena. La entrada cuesta 5,50 con acceso únicamente a los jardines. El interior debe estar bien, pero no es lo más destacable.

Los jardines son realmente de ensueño. Calabazas, setos, flores de todos los colores del arco iris dispuestas con un increíble gusto, hacen que te mueras por volver otra vez. Precioso como marco para un viaje de novios.

Como curiosidad, el castillo fue comprado en 1906 por Joaquín Carvallo, un español que fue el que salvó el castillo que estaba a punto de ser demolido y construyó los preciosos jardines a la manera renacentista. Actualmente el castillo está en manos de Henri Carvallo, descendiente de éste.

LANGEAIS

Visita: LANGEAIS.

Es una ciudad pequeñita, en la que dieron nuestros huesos en busca de un sitio para comer, camino de Saumur. Tiene un castillo pequeñito en el que no entramos pero que tenía buena pinta.

castillo de saumur

Visita: SAUMUR.

Es un pueblito bastante mono. Fuimos ahí porque tiene un estupendo museo del tanque (¡) que hizo las delicias de mi marido.

Al parecer tienen una colección impresionante.. yo me quedé en el coche, pero él salió fascinado. Costaba 6 euros la entrada. (Museo des Blindes. 1043 Route de Fontevraud. Saumur. Horario: verano: 9,30 a 18,30 y en invierno de 10 a 17)

Visita: ABADÍA DE FONTEVRAUD.

Aquí me empeñé en ir yo porque nos medio venía de camino de Saumur a Marçay. Me hacía mucha ilusión porque en ella están enterrados Leonor de Aquitania (por la que siento especial veneración) y su hijo Ricardo Corazón de León.

Es una abadía muy grande y llama la especial atención la escalera medieval, en la que está pintada una escena en el frontis de los escalones. De esta manera, conforme subes, dejas de verla. Curioso.

Día 3

Alojamiento: Chateau de Noizay. (Cadena Relais et Chateaux).

Muy bonito aunque más «urbano» que el de Marçay. Teníamos una armadura en la puerta de la habitación, y alfombra roja hasta ella. A mí me hacía mucha ilusión 😉

Puente en Tours

Visita: TOURS.

Llama la atención especialmente la Plaza Plummerau (conocida por nosotros como la del Plumero), que está llena de vida en las noches de verano, y la catedral de St. Gateen, una maravilla gótica.

Día 4

Desayuno: BIGOT.

Place de Michel Debré (a los pies del castillo). Aún sueño con esos desayunos. Es una chocolatería que tienen anexa la tienda de chocolate y unos pocos metros la misma fábrica.

Cuando fuimos enseñaban el proceso. Nos sorprendió que daban chocolate para probar y cuando había pasado por todos los visitantes sobraba. Pensamos, en España, para rato… BUENISIMO!!!

Ciudad de Amboisse

Visita: AMBOISE. LE CLOS LUCÉ.

Este pequeño chateau es la última morada del Gran-Gran Leonardo Da Vinci. Está completamente amueblada, con la cama de Da Vinci incluso, y con todo detalle.

Así mismo, tienen una pequeña colección de réplicas de sus inventos para poderlas ver muy bien explicadas. Destaca el parque de los inventos, un divertido y bonito paseo entre los árboles donde te vas encontrando los distintos inventos de Da Vinci.

Castillo de Amboise

Visita: CHATEAU ROYAL DE AMBOISE.

Este castillo es el primero que introdujo el estilo italiano en el valle del Loira. Se puede ver en él la transición del gótico flamígero al estilo renacentista.

Es un castillo que está parcialmente derruido. Se encuentra en lo alto de Amboise (Muy alto!) con lo que tiene unas vistas estupendas. Destaca la capilla de St. Hubert, fuera del castillo, pero en su recinto, que alberga la tumba de Da Vinci.

Castillo de CHENONCEAU

Visita: CHENONCEAU

Es un castillo construido sobre el río Cher que se conoce como el de las Damas, puesto que fueron ellas quienes le dieron esplendor.

Muy bonito, uno de los grandes castillos del Loira. Merece la pena verlo con tranquilidad. N

o os perdáis las historias de la Galería y disfrutad de la cocina. Los jardines son muy chulos.

Día 5

Castillo de cheverny

Visita: CHEVERNY.

Aunque no lo suelen englobar dentro de los grandes castillos del Loira, para mí es un error. Es uno de los que más nos gustó. Es el castillo que inspiró a Hergé para su castillo de Moulinsart del Capitán Haddock de Tintín.

El castillo es una pasada y como estuvo habitado hasta hace nada (creo que hasta los años 80), pues tiene absolutamente todo el mobiliario. Para entrar a vivir, vamos. Increíble! Se puede hacer una visita a la exposición de Tintín. Merece la pena. Yo me lo pasé bomba!

Castillo de Chambord

Visita: CHAMBORD.

Es el más grande de todos los castillos del Loira…. Tan enorme que era inhabitable ¡qué frío y qué incómodo! Unos jardines de kilómetros y kilómetros, de hecho es el mayor parque forestal cerrado de Europa. Tiene un muro de cercado de 31 kilómetros ininterrumpidos.

Alberga una reserva nacional de caza. Me gustó mucho la escalera de doble hélice diseñada por Da Vinci que se encuentra en el cuerpo central.

Día 6

Castillo de Blois

Visita: BLOIS

La ciudad es muy bonita en sí. El castillo, para nosotros, es uno de los más completos de los que vimos. Nos gustó un montón . El castillo está construido sobre una colina, a la que aprovecha para su construcción.

Se le conoce como el castillo Azul porque ese es el color de sus paredes interiores. Esto es muy característico, la policromía de los muros. Tiene parte gótica (el castillo de la Edad Media), Gótico Flamígero (el ala de Luis XII), Renacentista (ala de Francisco I) y Clasicismo (Ala de Gastón de Orleáns).

Así que es un castillo muy bonito y coqueto.

Visita: EL MUSEO DE HOUDINI (mansión de la magia)

Me quedé con las ganas de verlo. Justo entonces estaba cerrado. Está justo enfrente de la entrada del castillo y tiene un dragón divertidísimo que se asoma por la ventana y gruñe.

Castillo de Chaumont

Visita: CHAUMONT

Está en lo alto de una colina a la que llegas sin resuello. Por cierto, ahí vimos a los primeros españoles de todo el viaje!!!!

Este es el castillo por el que Catalina de Medicis consiguió Chenonceau, cambiándoselo a Diana de Poitiers por este. Tiene un bonito parque, y es un castillo amueblado que está bien. Coqueto. Se visita rápido.

A partir de aquí, dejamos ya el Loira y nos fuimos a Bretaña. Nos alojamos en Les Maisons de Bricourt, un precioso hotelito situado en la bahía de Bretaña, justo enfrente de Mont Saint MIchel. Está en Cancale y es el hotel de mis sueños. Por cierto, si alguien va a ir, contratad desde España la cena ahí!!!! Es uno de los mejores restaurantes de la zona, y ni reservando con cuatro días teníamos sitio!!!! Merece la pena pagar un poco más por tener una habitación que dé a la bahía puesto que se puede ver el espectáculo de las mareas divinamente.

Chambord

Visitamos el Mont Saint Michel (no se puede pasar por ahí sin verlo) (8 euros la entrada). Casi nos morimos de risa porque en el ticket del parking pone que «les parkings sont submersibles», ellos avisan por si acaso!!!. Es muy bonito por ahí también Dinan, un pueblecito con encanto, y Saint Malo, que a mí me recordó mucho a Cádiz.

Después subimos hacia Normandía y paramos en Caen donde visitamos el Memorial (26 euros, pero merece la pena), un museo dedicado a la Segunda Guerra Mundial. Por ahí merece la pena ver Bayeux, con su impresionante catedral, y está bien Arromanches, aunque su museo del desembarco es un atraco a mano armada (13 euros y no merece la pena).

Por último estuvimos de relax en Honfleur, al lado de Deauville, porque después de 15 días a todo tren, estábamos reventados. Luego cogimos el tren de vuelta en Blois y hala, para casa.

Nos encantó. Fue un viaje diferente, muy a nuestro rollo, muy caro (jo, si hubiéramos ido con un presupuesto nos morimos, porque era todo infernalmente caro), y que nos encantó. Altamente recomendable.

Cada vez que pienso en el Valle del Loira y sus magníficos castillos me vienen a la memoria muchos gratos recuerdo.

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