Hoy me iré un tanto más hacia el sur de España, concretamente a la provincia de Almería, y su capital homónima. Y lo haré para hablaros de la Catedral de Almería, uno de los rincones de visita obligada si se va de visita por esta ciudad andaluza.

Dicho sea de paso, Almería no es ni una de las ciudades más turísticas de Andalucía ni mucho menos de las más atractivas, aunque ello no quita que tenga su encanto y que haya varios rincones que merezcan algo más la pena, como la espléndida Alcazaba, la zona del puerto y ese Cable inglés, o mismamente su catedral-fortaleza que digamos son de los más destacables, y tres de los puntos que no debemos perdernos. De la Alcazaba ya os hablaré con más detenimiento, pero hoy sin embargo quiero centrarme en su edificio religioso por excelencia, la Catedral de la Encarnación, famosa por parecer más una fortaleza que una catedral…

Dónde está la Catedral de Almería

La Catedral se encuentra en pleno centro de la ciudad, en el llamado casco histórico, y no os preocupés que viene muy bien indicada tanto en los planos turísticos, como en los propios carteles que hay repartidos a lo largo de la urbe. Vamos, que llegar hasta la misma es bien sencillo, no tiene pérdida.

Concretamente se encuentra en la Plaza de la Catedral, una placita más bien sencilla, de planta cuadrada, y en la que las palmeras que la salpican comparten protagonismo junto a la robusta fachada del edificio, y así como junto a otras edificaciones de la misma, como el Palacio del Obispo.

Poco más se puede decir de la plaza, más bien placita, salvo que destaca sobre todo por eso, por su sencillez, y también, por su tranquilidad (aunque relativa, ya que pueden circular coches por los laterales).

El exterior de la catedral de Almería

Sin dejar la plaza, y desde el centro de la misma, conviene fijarse tranquilamente en la fachada de la catedral. De muros altos y robustos que dan a entender otro tipo de edificación, nos encontramos con determinados detalles que no podemos pasar por alto, como toda la zona de la portada principal, de estilo renacentista o mismamente las campanas que encontramos en lo alto. Así, entre esbeltos y altos muros y contrafuertes, nos topamos con la imagen de la virgen, centro de una portada principal digna de una catedral de esta envergadura…….columnas, capiteles, ángeles y otros elementos decorativos nos dan la bienvenida, y nos invitan a descubrir su interior…..

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Quizá, de la parte exterior, más allá de su apariencia de fortaleza, sea esta portada lo más destacable. Para mí es, sin duda, uno de los elementos más atractivos de la catedral, y es por ello que no debemos pasarlo por alto, y percatarnos de los diferentes detallles (y digo percatarnos, ya que hemos de darnos cuenta del doble sentido de la portada, por un lado religiosa, apareciendo hasta San Pedro y San Pablo, además de la Virgen, y por otro un tanto más política y/o militar, con el escudo de Carlos V como uno de los motivos principales). Así, es interesante comprobar hasta que punto jugó un papel relevante la historia en su construcción, allá por el siglo XVI, época convulsa dónde las haya…

No obstante, toda la fachada que da a la plaza merece la pena, precisamente por dicha apariencia, y porque pocas catedrales encontraremos tan diferentes y originales como la de Almería (al menos exteriormente hablando). Los elementos principales, como digo, son esa portada principal, los anchos contrafuertes y así como la especie de torre rectangular que hace las veces de campanario. Ello, mirado desde el centro de la plaza, por entre las palmeras que se alzan a nuestro alrededor, tiene bastante encanto…

Pero seguimos, y vamos bordeando la catedral, en busca de una entrada secundaria, la de la Calle Velázquez, ya que la portada principal estaba cerrada e indicaba que se entrada por uno de los laterales. Así, escusa perfecta para ver mejor los exteriores del gran edificio. Siguen los altos muros, siguen los contrafuertes, aparecen cabezas de leones que decoran los laterales (y a más baja altura de lo que podamos imaginar), y nos topamos con una segunda portada, que bien podría decirse que hace la competencia a la principal. Aunque sólo en principio, pues si nos paramos un poco más, nos damos cuenta que es un tanto más sencilla que la anterior, aunque siguiendo prácticamente el mismo esquema en cuanto a distribución de los diferentes elementos. Aquí conviene fijarse en el escudo que la domina, que ya no es de Carlos V, sino de Felipe II. Esta segunda «portada» se conoce, por cierto, como Puerta de los Perdones. Y sin dejarla de lado, fijarse también lo grandes que son los contrafuertes en esta parte de la catedral, aumentando aún más la apariencia de fortaleza que antes comentaba.

….pero seguimos, pues tampoco se entra por dicha puerta, sino que entraremos por una de las «secundarias», casi al final de la calle…….la razón es sencilla, y es que allí han establecido la «recepción» para las visitas turísticas, y es dónde se cobra la entrada…….sí, habéis oído bien, y es que para entrar y ver los interiores hay que pagar 3 euros………quizá demasiado para lo que es la catedral por dentro, aunque pasable si tenemos en cuenta que podemos tener visita guiada a la misma…..

El interior de la Catedral de Almería

catedral de almeria

Así, tras pagar la entrada, nos informan que en 15 minutos habrá una visita guiada, aunque nosotros decidimos empezar la visita (más que nada por falta de tiempo)…..subimos unas escaleras que llevan directamente al claustro de la catedral, de tonos blancos y robustas columnas, pero en el que la sobriedad y la sencillez son las claras protagonistas…..un claustro en el no hay nada de vegetación, salvo algunas palmeras, y que gira en torno a una pequeña fuente que hay en el centro de la estancia…….se nota que está rehabilitado y restaurado, y se nota sobre todo la presencia del mármol, que le da un toque palaciego y señorial que choca un tanto con los muros y contrafuertes de la catedral que podemos ver a pocos metros……no obstante, rincón tranquilo, en el un gran cartel nos hará un repaso por la historia….

Tras pasear por entre las galerías del claustro, llega la hora de entrar a la catedral….y es ahí cuando la tranquilidad y la paz se tornan las verdaderas protagonistas……….y es dónde el gótico tardío toma las riendas……imprescindible fijarse en las columnas que se alzan hasta el techo, en el esplendido Altar Mayor, en la parte del Coro, en las diferentes capillas, en la luz que entra por las ventanas…..personalmente, como ya dije en otras opiniones, me encanta hacer este tipo de visitas por la paz y el sosiego que se respira, por la invitación a la reflexión o mismamente para admirar la arquitectura religiosa, y todo esto más allá de lo religioso que pueda ser cada uno…..

Sin duda, son el Altar Mayor, de aspecto barroco (por lo recargado del mismo), y la zona del Coro los que más atractivo tienen. Aunque en sí la catedral está bastante bien. Eso sí, es más bien pequeña, y la vamos a ver en poco tiempo, ya que digamos es todo una nave central de planta rectangular, en torno a la cual se disponen varias capillas (aunque pocas, en comparación con otras catedrales). Lo malo, que se nota bastante el que ha sido restaurada y rehabilitada, con lo que ello le hace perder un poco de encanto (aunque sólo un poco).

Y llega la hora de salir, otra vez a través del claustro, y admirar por última vez la fachada exterior de la catedral, que como comprobaremos al final, es lo que verdaderamente llama la atención y lo que más la diferenciará de otras catedrales que ya hayamos visto. No obstante, determinados detalles del interior bien merecen ser vistos (y admirados), con lo que vale la pena pagar la entrada (y acordaros que incluye, si queremos, visita guiada).

Horarios

Poco más puedo deciros, salvo dejaros unas fotos de la visita y así como el horario de la catedral, que esto bien lo hubiera agradecido yo antes de ir para Almería. Debéis saber que abre de Lunes a Viernes de 10 a 14 h. y de 16 a 18 h. (siendo el último pase a las 13 y a las 17 h. , respectivamente). Los sábados, por su parte, abre sólo de 10 a 14 h. (último pase a las 13:30 h.). Lógicamente, la catedral está abierta también los domingos, aunque por respeto a la misa y al horario de la misma, sólo se recomienda hacer la visita turística durante el horario que os he indicado.

En Fin! Que es un rincón obligado en Almería capital, y su visita apenas nos abarcará mucho tiempo, teniendo en cuenta que en general es bastante sencilla….