Hoy os voy a hablar de esta maravilla de playa de Los Muertos que tenemos en España.

En el viaje que hicimos hace 2 años a Mojacar (Almería), cuando estábamos en el hotel, uno de mis amigos dijo que podíamos ir a la playa de los muertos, que le habían dicho que era preciosa. Como es tan guasón, pensé que era una coña de él, yo dije si claro, una leche ahí te vas tú, si se llama así es porque todo el que entra en el agua seguro que «se va pa triana» (esta expresión la usa mucho mi padre, para decir que alguien se va para el otro barrio, jeje). Él me dijo que eso no tenía nada que ver, que se llamaría así por alguna otra razón.

Así que nos encaminamos hacia la playa.

¿Por qué se la llama la Playa de Los Muertos?

Seguro que os estaréis preguntando que por qué si esta playa es tan maravillosa tiene este nombre tan tétrico de «los muertos», esto es por una tradición marinera que nació de la triste circunstancia de ser allí donde han arrojado más de un cadáver de náufrago las corrientes de agua originadas por la influencia de la gran punta del Cabo de Gata; por esto y porque cuando abandonas este paradisíaco lugar te sientes morir un poco.

Cómo llegar

Las playas de Almería se pueden dividir en dos zonas: las playas del Poniente partiendo desde la capital y yendo dirección Málaga que son las que más hoteles, chiringuitos, servicios y zonas turísticas ofrecen y las playas del Levante que son las más escondidas, desiertas, salvajes y mis favoritas.

La Playa de los Muertos está situada en esta zona del Levante, cerca del pueblo de Carboneras,

Hoteles cerca de Playa de los Muertos
Booking.com

Encuentra actividades, visitas guiadas, excursiones, tours gratuitos y más en Almería
Buscar

Hay varias posibilidades en función de dónde procedas. Os pondré la más normal si llegais desde fuera de Almeria y la que hice yo para compareis.

  1. La más normal y típica es ir por la autovía A-7, una vez llegados a la salida de Carboneras vamos en esa dirección. Una vez más adelante tienes dos posibilidades, llegar casi hasta la misma Carboneras y luego ir por la costa hasta la playa de los muertos, ó coger una desviación hacia Agua Amarga (al contrario que Aguadulce) y desde ahí llegar por el otro lado de la playa de los muertos. Serán unos 18km aproximadamente desde la A-7 a la playa.
  2. En mi caso estábamos en el Camping La Caleta (Las Negras), por tanto, nuestro camino fue: Las Negras–> Fernán Perez–> Agua Amarga–> Playa de los Muertos.

En ambos casos la carretera es buena y apenas suele haber circulación, con lo que se llega a todos los sitios con una buena disposición y muy agradecido por la ausencia de atascos y colas.

Mirador de la Playa de los Muertos

Desde el coche al mirador hay 5 minutos andando más o menos, y cuando llegas es IMPRESIONANTE. Os juro que en mi vida había visto una cosa igual. Se veía la playa de los muertos abajo. Como si fuera una playa de una isla perdida.

Cuando estaba en el mirador entendí porque se llamaba playa de los muertos, porque había un letrero describiendo de dónde provenía su nombre. Se debe a que las fuertes corrientes que había por esa zona, arrastraba hasta esta playa los cadáveres de los naufragios que ocurrían por la zona. Lo único que me acojonó fue pensar que te estuvieras bañando y alguien te tocara por detrás y te encontraras ahí el pastel del cadáver, pero como me dijeron mis amigos, eso pasaba hacía mucho tiempo y que me olvidara.

La Playa de los Muertos

Después de estar en el mirador, fuimos a bajar a la playa, pero nosotros no íbamos vestidos apropiadamente, es más, había una que llevaba tacones (que ya la vale también), y la gente solía ir con deportivas o chanclas para bajar los 10 minutos andando hasta la playa. Así que decidimos volver al hotel y al día siguiente irnos a pasar el día entero a esta increíble playa.

Nos levantamos temprano, volvimos a pasar por el precipicio de Carboneraas, ufff, y en un ratillo ya teníamos aparcado el coche en un parking que hay de arena. Cogimos las sillas, sombrilla, bocatas, etc,… y nos encaminamos a bajar.

Eso, hay que reconocer que jode un poco, porque claro con toda la solana pegándote, y cargado de cosas, bajar 10 minutos andando…. pero después de pasar ese trago, llegas a la PLAYA y se te olvida todo.

Si pensáis en una playa con mucha gente, chiringuito, etc, … olvidaros de ella. Esta playa es muy muy tranquila.

La arena no es fina, más bien, son piedrecillas chiquitillas, así que lo bueno que tiene es que no te llenas de arena y lo malo que tiene es que se metían las mamonas entre los dedos, y dolía un poco, pero bueno.

El agua es cristalina y limpia como jamás había visto una playa. Hay que reconocer que es una playa casi virgen, y ahí sólo acude la gente que ama el silencio y huye de los bullicios.

Cuando te sientas en la playa miras hacia el frente y ves el horizonte, miras a la derecha y al final de la playa hay como una especie de cueva, voy a llamarlo así (que ahora hablaré de ella), y si miras para atrás en vez de encontrarte con moles de edificios, te encuentras con una montaña que es la que anteriormente has tenido que bajar para poder llegar a la playa.

Una cosa es que hay bastante oleaje (claro y con razón llegaban ahí los muertos), pero te metes en esa playa y da gusto que te toquen las olas, agua fresquita, cristalina, tan cristalina que se veían unos peces blancos, esos peces sólo los había visto en esa playa, y no eran medusas eh, os lo prometo, eran peces. Las medusas ahí se tienen que ver a distancia con ese agua.

Ojo, y cubre rápidamente. Pero os aseguro que hasta una de mis amigas que no sabe nadar, se metió, y claro me toco quedarme con ella en la orilla, que es donde más golpes meten las olas porque es donde rompen. Yo la decía entra un poco más, pero como la daba miedo, ahí se quedaba, sin darse cuenta, de que más fuerza tienen ahí las olas, y al final parecía una croqueta rebozada, jeje. Pero también nos reímos bastante que era lo suyo.

La Cueva

Bueno o como la llamé yo, quizá parecía más un islote. El grupo de personas con el que iba son unos pachorrones, se acoplaron en las sillas y en el agua y a zampar. Hay que reconocer que andar por esa playa es más jorobado por las piedrecitas, que al rato pican, pero te hacen un pedazo de masaje en los pies impresionante, jeje. EL caso es que dije ¿vamos al final de la playa a ver eso que hay ahí que es? Y como en el colegio, todos agacharon la cabeza, asi que dije, pues ale me voy yo, que aunque me joroben los pies, tengo que visitar entera esta playa con fantasía.

Me cogí mis chanclas y me fui por la arena. Al empezar a andar, me di cuenta de que era mejor ir descalzo porque las chinas se metían por todos los lados y era peor.

Seguí caminando, con mi cámara de video colgada y cuando llegué al final, me encontré con que había bastante gente. Cogí mi cámara y me puse a grabar ese agua cristalina, pero yo que soy muy despistada no me fije en la gente, ahí madre cuando giro la cámara para grabar la roca y me encuentro a la gente en bolas, yo no sabía si seguir grabando o dejarlo, porque digo a ver si se van a a creer que soy una salida grabando cuerpos desnudos, por dios, que no era mi intención, me dio palo y apagué la cámara. ¡Era una playa nudista! o no sé si nudista, ya que ahí no hay normas, pero vamos que la gente estaba muy despechugada, otros medio vestidos, etc,…. La cueva es preciosa, te adentras más como en una película, es como una isla de estas del caribe.

Se veían unos pececillos de colores muy chulos, y un agua… me diréis que soy pesada, pero es que es impresionante.

Rutas para llegar desde el aparcamiento a la playa

playa de los muertos

Tenemos dos a elegir, según el grado de dificultad y kilometraje que quieras hacer.

La primera se empieza por dónde se sitúa el quiosquillo de información. El trayecto es mucho mayor en cuanto a Km y su superficie es mucho más lisa y llana. Su desnivel es mucho menos pronunciado que la otra opción. De hecho si vas en plan familia, con niños y con «equipaje playero» es la mejor opción. Se tardan unos 15 minutos a paso ligero. Llegarías a través de un trayecto diagonal.

La otra opción es para los amantes de la aventura. Tirando hacia la zona del mirador de la playa te encuentras una nueva ruta. Es más corta que la anterior, lo cual se agradece, pero su pendiente y el número de rocas y piedras en su camino la hace un camino de cabras. Desde luego es la más emocionante y divertida, eso sí, si te toca ir cargado te acordarás de ella. Llegas a través de un trayecto recto. Ganas unos 5 minutillos con respecto el otro camino.

Como puedes ver, es imprescindible un buen calzado para la bajada y subida de la playa de los muertos.

Debido a la dificultad de llegar a esta playa, es una de las playas con menor densidad de personas mayores por kilómetro cuadrado.

Alrededores

En la zona SUR tenemos: el Faro, la Torre y la Mesa Roldán. La Mesa Roldán es un promontorio de 222m de altura de base volcánica y a caliza de restos de un arrecife de coral. Merece la pena acercarse a verlo.

En la zona NORTE: el mirador de la playa y Carboneras. Desde la playa se ve una especie de puerto de transporte de mercancías ya sea de minería o no, lo cual no es lo que te sueles esperar dentro del marco de una playa virgen.

Opinión personal

Después de comentaros un poco esta playa, os digo que si vais a Almería no dejeis de visitarla. Eso si, llevaros agua que allí no hay na de na. Ni duchas, ni barecitos ni nada.

Es ideal para descansar, deleitarte mirando el horizonte, y meditando sobre como es posible que existan aun estas playas en el siglo XXI.

Yo espero de todo corazón, que se sigan cuidando estas playas, y que sigan conservando sus características, para que nunca dejen de ser playas vírgenes o playas «semivírgenes», porque no quedan muchas así en España.

Lo ideal es ir a pasar un día entero ya que te pegas el viaje y la caminata; coger mochilas bocadillos y mucha agua además de sombrilla y protección para el sol, ya que en verano el sol en Almería pega bastante fuerte. Si nos falta agua, refrescos o nos apetece una cervecilla un vez allí, no hay problema puesto que siempre suele haber un par de alemanes con neveras que te venden la bebida que quieras bien fresquita. En «los Muertos» no te da tiempo a aburrirte, las aguas magníficas que tiene te invitan a largos baños, puedes ver toda la fauna que hay allí: peces plateados en el agua, almejas en las rocas, conchas, gaviotas… coger un bonito bronceado, escalar las rocas, contemplar el paisaje, tirar piedrecitas al mar, meditar y disfrutar de los amigos o de tu pareja, en un ambiente tranquilo y sin aglomeraciones.

También fuimos a otra playa que se llama Playa de los Genoveses, pero esa playa está en otra dirección. Ya haré un comentario de ella.

Muchas veces elegimos pasar nuestras vacaciones en las exóticas playas del caribe o en islas vírgenes, cuando desconocemos que estos pequeños paraisos los tenemos más cerca de casa de lo que imaginamos. Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras, os dejo estas fotos para vuestro deleite…