En Canarias tenemos muchísimos lugares bellos, de eso no hay ninguna duda. Todo el que viene, repite, por algo será ^_^. Y muchos son los lugares que ostentan con orgullo la denominación de Parque Natural, como este, el de Caldera, uno de los más hermosos de toda Europa. Arropa unas 4.690 hectáreas de naturaleza volcánica y tropical que choca por su contraste.

En esencia, la Caldera de Taburiente es una gran depresión cuyo fondo se encuentra entre los 600 y los 900 metros sobre el nivel del mar, mientras que las cresterías que forman el cerco rocoso que la rodea sobrepasa los 2.400 metros de altitud.

Su origen es, probablemente, un cráter volcánico de muchos kilómetros de diámetro. En la línea divisoria de los pequeños valles torrenciales que forman parte de él surgieron unas rocas de aspecto monolítico, como el de Idafe, en el que se rendía culto al dios guanche Abora, que jugó un papel muy importante en la religión de los primitivos pobladores de las Islas.

En la actualidad, la actividad erosiva continúa su acción implacable. Durante la época de fuertes lluvias las aguas que salen del Parque llevan entre sí una gran cantidad de materia.

El agua constituye una de las bellezas naturales más importante en este paisaje volcánico. Numerosas fuentes brotan de las entrañas de la tierra formando al unirse impresionantes riachuelos y caprichosas cascadas. El parque es ideal para olvidarse del mundo y las preocupaciones en medio de sus imponentes roques (como el Roque de Idafe o el Roque del Huso) o entre grandes cascadas de agua pura como la Desfondada, con una caída de 100 metros de altura. No faltan riachuelos (porque ríos…ni en ¡La Palma!) de aguas ferruginosas y otras sorpresas que tienen como elemento EL AGUA.

En invierno, en las cumbres, las precipitaciones suelen llegar en forma de nieve y un fenómeno bastante común es la formación de mares de nubes en el interior de la Caldera, por la ascensión del aire caliente y que se desvanecen con la llegada de la noche.

Caldera de Taburiente, ¿dónde está?
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La vegetación que predomina en el Parque es el pino canario, árbol de gran talla y de porte piramidal, de hoja fina que puede alcanzar los 30 cm. También podemos encontrar jaras, faya , brezo, acebiño, laurel, bejeque, sauce canario, taginastes y helechos.

El hombre, morador de la Caldera desde hace muchos años, ha introducido en algunas zonas del Parque de pendiente suave, pequeños cultivos de cereales, vid, tabaco y frutales entre las que destacan las gigantescas higueras.

La fauna, en cambio, es escasa. Una especie de cabra muy rara (rara como especie, no como ella misma) y casi perdida por ser muy apetecible para la caza 🙁 . Muflones que se colocaron estratégicamente pero que no quieren vivir en el Parque, grupos de conejos, y algunos enormes gatos cimarrones.

El cernícalo también suele sobrevolar el cielo de Caldera, o la graja, el cuervo negro y el mirlo.

En reptiles destaca el lagarto tizón.

Precisamente hay que tener en cuenta que las temperaturas pueden llegar a ser extremas en este paraje perteneciente al municipio palmero de El Paso. No es recomendable bajar en pleno verano o al menos durante las horas de sol más fuerte, ni tampoco en invierno si hay lluvias o desprendimientos. Hay una red de señalización como para recorrer el Parque pero conviene estar bien entrenado y no salirse de los márgenes del camino.

Para llegar al Parque hay que desplazarse primero a la Isla de la Palma, por avión o en Ferry desde Tenerife. Se puede acceder en coche por tres itinerarios distintos, desde El Paso, o desde Los Llanos de Ariadne, con todoterreno mejor, o desde el Caserío de Mirca, al norte de Santa Cruz de la Palma, tomando la Pista Forestal.

El segundo itinerario, para mi gusto, es el más interesante, pero hay que llevar un buen guía si queremos ver los Barrancos.

Se puede visitar la Cueva de Tanasú y nunca debemos ir solos por estos parajes. Se recomienda, como mínimo, grupos de tres. Ni debemos abandonar los senderos señalizados, un buen calzado, nada de jabones para bañarse en las cristalinas aguas, ni de fogatas, aunque llegue la época de San Juan y…….a disfrutar de la Naturaleza

caldera de taburiente

En lo más alto de la caldera se encuentra el Observatorio del Roque de Los Muchachos, considerado el mejor lugar para la observación astronómica del hemisferio Norte por la pureza de la atmósfera. Sólo me viene a la mente un calificativo: ESPECTACULAR…ver, desde aquella altura la silueta en el horizonte de La Gomera, El Hierro y Tenerife no tiene precio. Los caminos son estrechos y rocosos, no apto para los que padezcan de vértigo pero sí para los que disfruten teniendo la adrenalina al límite.

Sin duda, una visita muy recomendable.