Aquí, en Tenerife, se dice que los chicharreros viven seis meses recordando el Carnaval y seis meses preparando el Carnaval. Y no les falta un poco de razón. Ya por el mes de septiembre comienzan los ensayos de las agrupaciones carnavaleras (murgas, comparsas, agrupaciones líricas y musicales). En el más absoluto secreto se termina de diseñar el disfraz, los bailes, las letras de las canciones. Se preparan las voces, los instrumentos, los cuerpos de baile.

Cuando se llega a enero todo empieza el nerviosismo, ensayos todos los días, los disfraces que no se acaban, la canción nueva sobre el tema de actualidad, las críticas al cartel de la fiesta, el escenario de la Plaza de España, la gente preparando los coches y guaguas (traducción: autobús) viejas que se engalanan para usarlas de auténticas salas de fiesta andantes.

Se acercan las fechas y comienzan los primeros concursos, (sube el nerviosismo) el de comparsas en dos fases una en escenario y otra en la calle improvisando, las agrupaciones y sus canciones de toda la vida y, por supuesto, las murgas. Las murgas vienen a ser como las chirigotas de Cádiz, pero mucho, pero que mucho mejor (y lo siento por los gaditanos pero es totalmente cierto). Con disfraces, letras y músicas para morirse de risa y voces de conservatorio se despachan a gusto contra todo Dios. Sin faltar nunca un poco de guerra a la isla de enfrente (Gran Canaria), sus carnaves de drag queen, y su equipo de fútbol.

Ya como colofón viene la gala de elección de la reina, donde participan toda la gente del carnaval, se elige a la nueva reina y se abren oficialmente las fiestas.

Ahora sí que todo el mundo está nervioso. La juerga comienza y durante 9 días se llenan totalmente las calles con cientos de miles de personas que acuden, dependiendo de los gustos, a los conciertos de salsa, la zona de makina total y niñas hardkoritas, los kioskos de los institutos y facultades. Y, por supuesto, todo el mundo disfrazado. Cuanto más divertido mejor. Yo llevo cuatro años bajando con mi novia, disfrazados los dos de negra culona, con cojines dentro para parar un tren.

Una fauna increíble y muchísimo buen rollo, donde la gente te para para gastarte una broma a cada paso (una de las mejores que me hicieron este año… un chico vestido de embarazada va y me dice -Hay, mira lo que me hicieron, ¿quieres ver al padre?. Yo lo dije que sí, y me sacó una foto de un enorrrme pene gigante 🙂

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carnaval tenerife

Bueno, hay más, pero es mejor que lo veas por ti mismo. Yo, cuando estaba en el instituto (que tiempos aquellos) salía a las 11 de la noche, volvía a las siete, dormía hasta las cinco, comía, me vestía y otra vez para abajo, durante 9 días 🙂