Conozco muy bien Tenerife y el lugar que siempre he elegido para alojarme es una famosa ciudad del norte de la isla: el Puerto de la Cruz.

De pueblo marinero a ciudad turística por excelencia de las Islas Canarias

Al visitar cualquier ciudad me parece que siempre es fundamental conocer su historia porque de esta forma se entenderá mucho mejor lo que se ve.

El Puerto de la Cruz nació en el siglo XVII, en un principio como municipio dependiente de la Orotava. Siempre fue una villa de pescadores, principal actividad económica de la zona: aún quedan restos de ese pasado en forma de edificios y pequeños rincones cercados al mar que da gusto observar mientras uno va paseando.

En los años 50-60 del siglo XX, con la mejora de las comunicaciones por el aire y el creciente despertar económico de España la situación dio un vuelco extraordinario, y es que el Puerto de la Cruz dejó de ser ese tranquilo pueblo marinero para convertirse en un referente turístico de primer nivel, para mí el más importante de las Islas Canarias. A partir de esos años se inició una ferviente construcción de infraestructuras hoteleras, la cual prosigue en nuestros días, dándole a esta localidad ese toque que la hace tan especial: la unión de lo nuevo y lo antiguo.

Cómo llegar

Ya he comentado que el Puerto de la Cruz se localiza en el norte de Tenerife. Por allí pasa la TF-5, que desde esta localidad conduce al aeropuerto de los Rodeos y a Santa Cruz. Esta autovía ofrece una bella panorámica de la ciudad,’ con el Atlántico golpeando su costa, ya que trascurre a más altura que la localidad.Para los que no vayan en un viaje organizado y tengan que llegar por su cuenta desde los aeropuertos de la isla una excelente opción es coger el autobús.

Todos los rincones de la isla están muy bien comunicados entre sí por estas guaguas que dirían los canarios. Son vehículos cómodos, rápidos y con amplios maleteros. Como el Puerto de la Cruz está a 15 kilómetros del aeropuerto de los Rodeos y a 100 del Reina Sofía, las comunicaciones son mucho mejores desde el primero que desde el segundo.

Puerto de la Cruz, ¿dónde está?
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Aeropuerto Reina Sofía (Tenerife Sur)

Hay que coger la línea 343, que en algo más de una hora os dejará en el Puerto de la Cruz. Salen autobuses a las 9.45, 14.00, 20.00 y 23.30. La vuelta es a las 7.10, 12.00, 17.20 y 21.45.

El viaje cuesta 2,70 euros aunque si cogéis un bono os saldrá por 1,35. Esta última opción es muy económica, ya que si van tres personas, sólo con el viaje de ida y el vuelta se ahorrarán bastante dinero.

Con más viajeros y más viajes durante la estancia en la isla sale mejor que el billete normal. Se pueden comprar al montar en el autobús.

Aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife Norte)

La línea 102 realiza el itinerario Puerto de la Cruz-Aeropuerto de Los Rodeos-La Laguna-Santa Cruz y viceversa. Estad atentos a la dirección que lleva porque con un simple despiste se puede acabar en La Laguna en vez de en el Puerto de la Cruz. El viaje dura unos 20 minutos.

Desde aquí sale un autobús cada media hora desde las 6:30 hasta las 22:30. ¿Es posible una mejor combinación? Yo creo que no.

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Los precios son iguales que en el Aeropuerto Reína Sofía.

Alojamientos y mi recomendación en la elección de la zona

Si algo caracteriza al Puerto de la Cruz es la gran cantidad de hoteles que posee. Yo he estado dos veces allí y he elegido establecimientos de 4 estrellas.

Yo agrupo los numerosos alojamientos del Puerto de la Cruz en tres zonas diferentes, cada una con sus ventajas y sus inconvenientes que ahora paso a exponer.

Parte alta

La explosión urbanística de la segunda mitad del siglo XX se inició, como es lógico, por la zona más cercana al mar, de forma que allí están los establecimientos más antiguos. Con el paso de los años los terrenos disponibles iban estando cada vez más alejados de la costa, en la parte más alta de la localidad.
Por este motivo aquí encontraremos los hoteles más nuevos del Puerto de la Cruz: mejor adaptados, con todas las comodidades, un mobiliario moderno, etc.En esta zona está el único hotel de 5 estrellas de la ciudad, el famoso Semiramis.

El inconveniente de alojarse aquí es que este área está alejada del Atlántico. Tampoco es que se tarde mucho tiempo en llegar al mar pero para regresar al hotel hay que tener unas buenas piernas porque todo el recorrido discurre por fortísimas pendientes que, irremediablemente, hay que subir. No obstante, según me comentaba hace varios meses nuestra amiga LAKY, existen autobuses que van desde la zona costera hasta los hoteles, aunque hay que adaptarse a los horarios que tienen. Yo como vivo en el interior de la península lo que más ansío cuando voy a Tenerife es ver el mar y tenerlo muy cerquita, así que lo de alojarse aquí como que no.

Parte oriental

Esta zona se localiza al lado de Loro Parque y de la Playa Jardín, así que, lógicamente, está junto al Atlántico.

Los apartamentos son más numerosos que los hoteles y en general todos los establecimientos tienen una categoría muy inferior a los de otras zonas de la ciudad.

Además, este área queda un poco alejada (unos 20 minutos andando) de los puntos con más ambiente del Puerto de la Cruz, la Plaza del Charco y el entorno de los lagos Martiánez, por lo tanto, carece de animación.

Recomendable para los que busquen precios más económicos y tranquilidad.

Zona Maritánez

Aquí es donde me he alojado yo siempre. Esta es la zona que más tempranamente se urbanizó de cara al turismo y en ella tenemos los mejores paseos, tiendas, bares y rincones antiguos de la ciudad. Es un área muy alegre y llena de gente, sin que esto impida el descanso de los que se alojan por allí.El inconveniente es la antigüedad de los hoteles, ya que la mayoría son edificios que tienen 40 o 50 años.

Las desventajas que he mencionado en otras zonas de la ciudad son imposibles de solucionar (no podemos acercar al Atlántico al Semiramis) pero este problema de la antigüedad tiene arreglo: reformar los hoteles. Y es precisamente lo que sucede en la mayoría de ellos. Nunca ofrecerán las comodidades de los situados en la zona alta pero arreglándolos bien dan la impresión de ser nuevos. Así ocurre con los dos hoteles en los que yo he estado: el San Felipe sólo estaba reformado en las zonas comunes, siendo las habitaciones un poco viejas, sin embargo, el Beatriz fue sometido a una remodelación completa de todas sus instalaciones, y el resultado es extraordinario: disfrutar de un hotel renovado y con una situación magnífica.

El clima envidiable

Desde luego que el sobrenombre de “islas afortunadas” se lo tienen bien merecido las Canarias porque el clima del que disfrutan todo el año es excepcional a pesar de que las islas de mayor relieve son como pequeños continentes, ya que en cuestión de poquísimos kilómetros podemos pasar de disfrutar de un sol radiante y calor a estar en medio de la niebla y con una temperatura que se desploma a la mitad.

El hecho de el Puerto de la Cruz tenga inmediatamente detrás al Teide hace que en esta localidad los días no sean tan soleados como en el sur de la isla. Suelen predominar las nubes, alternando con más o menos claros y más precipitaciones. Durante la última vez que yo estuve el Sol permaneció oculto 5 días consecutivos, eso sí con una temperatura entre los 20 grados de la noche y los 24 del día.”’Esto permite que la vegetación crezca por todas partes, pudiendo disfrutar de parques y paisajes imposibles de imaginar tan solo unos kilómetros más al sur,”’ en la parte meridional de la isla, que en algunos tramos se asemeja a un desierto.

La temperatura permanece prácticamente constante todo el año, entre los 15 de mínima en el invierno y hasta los 27 o 28 que se pueden alcanzar en los días más cálidos del verano, sumando eso sí la humedad.

Así, en la época estival puede que las condiciones no sean las más apropiadas para bañarse pero para eso tenemos el sur de la isla. El clima tan perfecto del Puerto de la Cruz permite hacer muchas otras cosas que serían impensables con más calor

Cómo moverse por el Puerto de la Cruz

La ciudad se recorre muy bien andando, aunque hay que tener en cuenta lo que antes comentaba: exceptuando la zona costera y la Plaza del Charco el resto de la localidad está compuesto por cuestas, en general bastante pronunciadas. Las distancias son cortas y los puntos de interés turístico más lejanos, Lago Martiánez y Loro Parque, distan 30 minutos a pie.

Las zonas más bonitas y concurridas son peatonales, algo que se agradece porque permite pasear tranquilamente.

La circulación de coches, al igual que en el resto del archipiélago, es un tanto caótica, derivada del excesivo número de vehículos en un espacio tan pequeño(recordemos que muchos de ellos son de alquiler). Encontrar aparcamiento en la calle es una tarea muy complicada. Si queréis aparcar sin problemas mi consejo es que dejéis el coche en la zona conocida como “el túnel”, situada en la salida de la zona Martiánez hacia la TF-5. En teoría está prohibido pero todo el mundo aparca allí.

Los rincones más importantes del Puerto de la Cruz

Ahora iré dando mi opinión sobre los 10 principales enclaves de la ciudad. Como esto es mi impresión personal, no voy a hablar con detenimiento de ningún edificio religioso porque comprenderéis que acostumbrado a los templos salmantinos las iglesias canarias me llaman poco o más bien nada la atención, con todos mis respetos para los que son de allí. Sin embargo, muchas plantas que sólo se ven en ese archipiélago me resultan más interesantes que las ermitas de la localidad.

Como comenté al principio, de aquellos lugares sobre los que ya haya escrito en Ciao me limitaré a poner una breve reseña de los mismos y el enlace a la opinión correspondiente para los que quieran más información de mi experiencia en los mismos.

Lago Martiánez

Es el lugar que más me gusta de toda la ciudad. Se trata de un enorme complejo de piscinas con agua de mar, situado en la Avenida de Colón, al lado del Océano Atlántico. Incluye 7 piscinas (4 de adultos y 3 de niños) con diferentes temperaturas del agua, jacuzzi, cascadas, bares, restaurantes, un casino, tumbonas, miradores a los rompeolas del mar, etc. Está muy bien construido y aún mejor decorado, con muchas plantas cuyo verdor contrasta con el negro de la piedra volcánica. Los 3,50 € que vale la entrada son una excelente inversión para pasar un día de relax.

Avenida de Colón

Esta avenida es en realidad un paseo peatonal y ajardinado, ideal para caminar tranquilo. A un lado tiene el Lago Martiánez y a otro multitud de establecimientos hosteleros, siendo los más numerosos los bares; todos ellos cuentan con amplias terrazas en las que a veces, por la noches, se ofrecen espectáculos.

En las primeras horas de la noche el paseo está abarrotado de gente, da gusto ver ese buen ambiente. Diferentes personas se ganan la vida en esta avenida:las que hacen trenzas, chicos que pintan retratos de la gente que se ofrece y paga una pequeña cantidad, vendedores de relojes, discos, etc.

En las calles que desembocan en esta vía se encuentran los hoteles más antiguos del Puerto de la Cruz: Catalonia las Vegas, Valle Mar, Orotava, San Felipe, Beatriz, etc.

En cualquier paseo por la ciudad no podemos olvidar pasar por la Avenida de Colón.

Playa Martiánez

Se encuentra en un extremo de la Avenida de Colón, frente al Hotel Beatriz (imagen número 8). Es una playa muy mala y no se la recomiendo a nadie. El principal motivo es la enorme cantidad de piedras que hay en la orilla y también más al fondo; meterse en el agua sin chanclas es una temeridad y cualquier tropiezo o verse arrastrado por una ola puede acabar mal.

Es una playa pequeña, sucia y poco cuidada: malos accesos, no hay duchas ni aseos, tampoco chiringuitos y el socorrista aparece muy de vez en cuando, sin molestarse en cambiar la permanente y descolorida bandera roja.

Si tuviera mejores instalaciones y más arena estaría siempre llena de gente dada su excelente localización. Yo siempre me he alojado a escasísimos metros de ella y sin embargo prefiero ir a la Playa Jardín, a media hora de distancia.

Paseo de San Telmo

Sería como la continuación natural de la Avenida de Colón. No tiene tantas zonas ajardinadas pero a cambio ofrece una perspectiva muy buena del Atlántico(imágenes 1, 2, 3 y 4). Aconsejo ir cuando la marea está tanto alta como baja para poder observar las diferencias, y es que el panorama cambia bastante con las diferentes horas del día.

Tiene una pequeñísima cala formada por piedras (nada de arena) que muchos llaman “Playa de San Telmo”; para mí eso no es una playa pero bien es cierto que siempre está llena de gente, imagino yo que será por la mayor temperatura del agua.

Del otro lado los cafés de la Avenida de Colón dan paso a restaurantes y tiendas de recuerdos y de electrónica.

Plaza del Charco y sus alrededores

Podríamos decir que la Plaza del Charco hace las funciones de Plaza Mayor del Puerto de la Cruz. Se trata de un amplio espacio con palmeras y multitud de establecimientos de diverso tipo. Siempre hay mucha gente caminando por ella y es uno de los lugares más animados y con más ambiente de la ciudad.Las calles que la rodean son peatonales en su mayoría y en ellas volvemos a encontrar a los pintores o a las figuras humanas que se mueven a cambio de unas monedas.

Estas vías permiten contemplar la arquitectura típica de la isla (algo imposible de observar en el sur de Tenerife): me encantan las casas antiguas canarias. Una de ellas es una especie de tienda-restaurante y se puede visitar por dentro; está bastante bien pero si queréis ver auténticas joyas cuya conservación es más que extraordinaria no os podéis perder la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, a 20 kilómetros del Puerto de la Cruz y que ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad; escribiré sobre ella en Ciao en los próximos meses.

Todas estas casas tienen la misma estructura: un patio central, del que salen las habitaciones, para los señores de la casa y otro trasero para el servicio. También muy cerca de esta plaza tenemos la iglesia más importante y antigua de la ciudad, dedicada a Nuestra Señora de la Peña de Francia.

Plaza de Europa

Después de Lago Martiánez, esta plaza se sitúa en el segundo puesto de mi ranking de sitios predilectos del Puerto de la Cruz.

Desde el Paseo de San Telmo, la calle Santo Domingo nos conducirá a esta gran plaza. Muy cerquita está la Oficina de Turismo, en la antigua Casa de la Aduna, donde atienden muy bien a los visitantes.

Lo que más me gusta de ella es la perspectiva que ofrece del océano y es que una parte de la plaza da directamente al mar, estando además decorada con varios cañones y pequeñas torrecitas defensivas.

Más atrás tenemos una amplia explanada que, imagino, se empleará para diferentes espectáculos. Hay muchos bancos y es uno de los lugares más limpios de la ciudad.

En el extremo más oriental tenemos un pequeño puerto que nos viene a recordar el no tan lejano pasado de esta localidad como villa de pescadores. Tiene mucho encanto y por un momento uno se olvida de hoteles, restaurantes y demás infraestructuras.

Otra cosa que me encanta de esta plaza es la tranquilidad, ya que a pesar de estar muy cerca de zonas tan animadas como las que he descrito anteriormente, por aquí pasa muy poca gente y los que lo hacen van con la finalidad de dar un paseo en silencio o para hacerse unas fotos con los majestuosos cañones.

Este es un lugar perfecto para darse cuenta de la enorme fuerza que tiene el Atlántico en el Puerto de la Cruz. Yo nunca he visto unas olas tan grandes como las que golpean con furia las playas y acantilados de esta ciudad; son todo un espectáculo que a la vez relaja muchísimo.

Además de la vista del mar, la Plaza de Europa ofrece una bonita panorámica de toda la ciudad, con el Valle de la Orotava por detrás y el Teide alzándose orgulloso al fondo.

Casi todos los días durante mis estancias en Tenerife he acudido un ratito a este lugar tan especial y en alguna ocasión me he presentado allí antes de las 6:30 de la mañana para contemplar algo que me encanta: un amanecer veraniego junto al mar.

Loro Parque

Es un zoológico en el que las visitas a los diferentes animales que alberga se combinan con varios espectáculos muy interesantes de loros, delfines, leones marinos y orcas (imagen número 10). Está extraordinariamente bien construido, señalizado y adaptado. Yo calculo que el tiempo mínimo para verlo es de 6 horas (sin detenerse a comer), por lo que la visita ocupa prácticamente una jornada entera.

Su talón de Aquiles es el nulo control del aforo, de forma que la masificación es un serio problema.

Playa Jardín

Es un conjunto de tres playas situadas al lado de Loro Parque. A diferencia de la Martiánez, esta se encuentra muchísimo más cuidada y de hecho es la única playa decente del norte de Tenerife. La más importante de las tres es Punta Brava, con bandera azul y por lo tanto con muchas comodidades para los bañistas.

Para mí tiene muchos atractivos: jardines tropicales a su alrededor, aseos, vestuarios, bares, buen ambiente, arena fina y limpia… pero por encima de todos tengo que destacar las impresionantes y gigantescas olas que asombran a cualquiera. Si no vais al Puerto de la Cruz con intenciones de bañaros os aconsejo igualmente ir por allí porque os aseguro que merece la pena contemplar la fuerza del Atlántico.

Parque Taoro

Abandonamos ya la costa y nos trasladamos a la zona alta del Puerto de la Cruz, donde tenemos dos parques que nadie se puede perder, el Taoro y el Botánico.

El Parque Taoro se encuentra en una pronunciada subida, algo que permite la existencia de su mayor atractivo: las cascadas, y es que el agua fluye por todo el recinto, formando bellísimos saltos rodeados de una exuberante vegetación (ver imágenes número 5 y 7)

El Parque está muy bien adaptado, con puentes, rampas y escaleras por todas partes, además de bancos y papeleras. Sentarse allí escuchando el agua caer por las cascadas es todo un placer.

Por otra parte, al estar situado a bastante altura, el Taoro ofrece una bella vista del Puerto de la Cruz y del Océano Atlántico (ver imagen número 6). Esa panorámica sería aún mejor si no hubieran permitido la construcción de un espantoso rascacielos de 30 pisos que estropea enormemente el perfil de la ciudad y que está justo al lado de este parque.

Jardín botánico

Una de las cosas que más me atraen de las Islas Canarias es su vegetación, ya que muchas de las plantas resultan imposibles de ver en la Península Ibérica y algunas de ellas son prácticamente endémicas del archipiélago.Este enorme parque alberga muchísimas especies diferentes, la mayoría desconocidas para mí. Por suerte existen muchos carteles informativos que dan algunas nociones sobre estas plantas.

Al igual que el Parque Taoro, está muy bien cuidado y adaptado.

Comer

Aquí poco puedo opinar porque si leéis mis opiniones de los hoteles veréis que tanto en el San Felipe como en el Beatriz disfruté de unos buffets extraordinarios. La media pensión, con unos desayunos y cenas más que contundentes daban de sí para no tener que probar bocado el resto del día.

La zona Martiánez es la que más restaurantes concentra. Hay de todo: comida rápida, restaurantes más caros, chinos, italianos, etc. Según se camina por esa zona constantemente estamos recibiendo publicidad de los diferentes establecimientos, llegando en ocasiones a ser bastante pesados los relaciones públicas.

Compras

Antiguamente todos los que iban de viaje a Canarias venían con las maletas cargadas de diferentes productos porque la diferencia de precios con la Península era notable. Ahora ya no hay tanto desequilibrio pero todavía hay cosas que merece a pena adquirir allí, especialmente lo relacionado con el mundo de la electrónica.

El Puerto de la Cruz tiene en la zona de la ermita de San Telmo y en los alrededores de la Plaza del Charco multitud de establecimientos para realizar estas compras. Una curiosidad es que estas tiendas abren por la noche, nada de cerrar a las 8 de la tarde como estamos acostumbrados en la España peninsular. La variedad es enorme y como digo, los precios bastante asequibles.

Mi experiencia

El Puerto de la Cruz es una ciudad que a mí me gusta mucho, y es que constituye un destino perfecto para combinar ocio con descanso.

Una de las cosas que más me atraen de esta ciudad es que conserva lugares antiguos, recordando el pasado que tuvo. El sur de Tenerife a mí no me gusta porque allí lo que encontramos son localidades compuestas de manera casi exclusiva por inmensos complejos hoteleros y de apartamentos, con la playa y las discotecas como únicos atractivos. El Puerto de la Cruz es algo diferente; es cierto que la ciudad vive del turismo y que muchos de sus edificios están dedicados a la hostelería, pero también hay parques, ermitas, plazas, un pequeño puerto, casas típicas canarias, etc: digamos que no es tan “artificial” como el sur de la isla.

Esa unión de lo nuevo y lo viejo tiene para mí mucho encanto. Yo me aburriría mucho si me alojara en la Costa Adeje, en cambio el Puerto de la Cruz ofrece mucha variedad de actividades para realizar.

No es tampoco el Puerto de la Cruz la típica localidad repleta de grandes discotecas, de forma que el ocio nocturno, aunque existe, no es uno de los principales reclamos. Este es otro de los motivos por los que yo elijo este destino: busco tranquilidad y, como dije antes, vivir junto al mar una semanita. Para estar toda la noche de juerga en una discoteca me quedo en Salamanca, que me sale mucho más barato.

La explosión urbanística de la segunda mitad del siglo XX debió alterar muchísimo el Puerto de la Cruz, y sus resultados se ven a día de hoy. En general, el área de Martiánez está muy bien construida y los inmuebles, a pesar de la altura de algunos, son respetuosos con el entorno. Sin embargo, en las urbanizaciones de los alrededores de Playa Jardín la edificación ha sido caótica: no hay orden ninguno y en vez de existir calles y paseos ajardinados (como sucede en la zona Martiánez) hay aceras mal construidas o a veces ni eso. Es una lástima que esa zona de la ciudad la hayan dejado así.

La limpieza del Puerto de la Cruz es bastante buena. Hay muchas papeleras y las en las calles principales no se ven papeles ni basura en el suelo.

Así mismo, la señalización de los enclaves más importantes es correcta. Resulta difícil perderse en esta ciudad, especialmente porque siempre tenemos el mar como referencia.

Al ser una ciudad tan turística existen multitud de lugares para adquirir un coche de alquiler, algo fundamental en cualquier visita a Tenerife. En las calles más céntricas de la ciudad es imposible no ver algún establecimiento dedicado a este menester.

El ambiente en las calles es muy animado y distendido, me gusta que la gente que vive siempre allí esté dispuesta a ayudar a los turistas en cualquier momento. Yo nunca he tenido sensación de inseguridad aunque en los lugares y momentos con más aglomeración de gente (alrededores de la Plaza del Charco y zona Martiánez en las primeras horas de la noche) no hay que perder de vista las pertenencias porque supongo que, como en todas partes, aquí también habrá carteristas.

A continuación hablaré con detenimiento de las dos playas del Puerto de la Cruz, pero hay que decir en este momento que si lo que buscáis son GRANDES PLAYAS PARADISIACAS ESTE NO ES VUESTRO SITIO por dos motivos:

  • En primer lugar el clima: la abundancia de días nublados y de temperaturas muy agradables pero nada calurosas no invitan precisamente a darse un baño.
  • En segundo lugar el estado de las playas: la Martiánez es horrorosa y Playa Jardín está muy bien pero no se puede comparar con las que hay en el sur de Tenerife o en las isla orientales del archipiélago, especialmente por ese oleaje tan brutal que presenta y por las algas.

Así, en el Puerto de la Cruz la playa es algo accesorio y ni mucho menos constituye el principal atractivo de la ciudad.

Por último, otro aspecto que me encanta es la bella panorámica que se obtiene del Teide desde casi cualquier punto del Puerto de la Cruz. La ladera norte del volcán es muy rica en vegetación, todo lo contrario que la sur, así que el paisaje es extraordinario. Resulta además muy curioso tener a un lado el mar y al otro una montaña tan alta, separados ambos por muy pocos kilómetros.

Conclusión

puerto de la cruz

En cualquier visita a Tenerife es fundamental dedicar como mínimo tres jornadas completas para visitar el Puerto de la Cruz (una para Loro Parque, la segunda para Lago Martiánez y sus alrededores y otra para los parques y Playa Jardín). De esta forma, con tantos atractivos y siendo una ciudad tan bonita y bien comunicada, el Puerto de la Cruz es para mí el lugar ideal para alojarse durante la estancia en Tenerife y ya desde allí organizar excursiones al resto de la isla, especialmente por el tema de las playas que antes comentaba.

Recomendable para gente de todas las edades con intención de descansar pero también de ver muchas cosas nuevas.

Eso sí, los que vayan con el (muy absurdo en mi opinión) esquema mental de levantarse a mediodía, comer, playa por la tarde, cenar, fiesta en las discotecas hasta el amanecer y repetición del ciclo todos los días, que se abstengan de ir al Puerto de la Cruz porque no encontrarán ni la juerga, ni el clima ni las playas con las que sueñan.