Hubo un tiempo en el que para mí el sur de Tenerife era una tierra mítica. Hablo de hace muchos años, claro está, cuando el aeropuerto estaba recién concluido, la autopista aún estaba en construcción y Playa de Las Américas era sólo una incipiente urbanización. En aquellos tiempos era yo un niño, y el ir algún día de verano a aquellas playas del sur era para mí casi como una aventura.

En el coche íbamos atravesando el desértico paisaje hasta llegar a los arenales. Mis playas preferidas eran las de Los Cristianos y la de El Médano. La primera la asocio además con los viajes a La Gomera que realizaba en mi infancia y que sigo haciendo. Desgraciadamente hoy ya no es lo que fue. Quizás la de El Médano aún tenga salvación.

El Médano era un pueblo de pescadores situado en la costa del municipio de Granadilla de Abona, muy cerca del aeropuerto Reina Sofía. Hasta la década de los ochenta no superaba los 1000 habitantes, hoy en día son más de 5000. Y por eso digo que era un pueblo de pescadores: hoy en día, aunque se mantiene una cierta actividad pesquera gracias al pequeño y coqueto muelle, la actividad principal es la terciaria, y El Médano es una localidad turístico-residencial. Sin embargo, el turismo de El Médano es diferente al de Los Cristianos, Las Américas o Costa Adeje: predominan por un lado los tinerfeños que compran o alquilan apartamentos para pasar los periodos vacacionales (Semana Santa y verano, sobre todo); y por el otro los turistas europeos que vienen aquí a practicar windsurf.

Porque en esta zona de Tenerife hace mucho viento, eso desde luego. Y a quien no le guste, mejor que lo tenga en cuenta. Es por ello que hay algunos hoteles orientados a la práctica del windsurf, así como varios comercios relacionados con este deporte. Por supuesto, también se pueden encontrar otros alojamientos y bastantes bares y restaurantes. En El Médano se come buen pescado, pero para eso se suele acudir al vecino pueblo de Los Abrigos.

Y hablemos ahora de la playa: realmente en El Médano hay varias playas, las nombraré en dirección este-oeste:

  • El Cabezo o La Jaquita: es una de las predilectas de los windsurfistas. Es una pequeña playa de 150 m. de longitud y 30 m. de ancho, de fina arena dorada. Su entorno cada vez se encuentra más urbanizado.
  • Playa Chica: es una pequeña cala en el mismo centro del pueblo, frente al muelle pesquero.
  • El Médano o Leocadio Machado: se llega a ella atravesando la peatonal calle Picacho. Comienza junto al hotel Médano, que se sustenta en parte sobre el fondo marino. Es una pena que una playa magnífica como ésta se haya estropeado a causa del urbanismo caótico especulativo, pero al menos El Médano conserva sabor de pueblo, a diferencia de otros lugares del sur de Tenerife.

En este primer tramo de la playa hay duchas y baños, y en el entorno hay un gran número de bares y restaurantes. La playa se prolonga siguiendo un paseo reformado con tablones de madera, a lo largo de 1200 metros, y con 40 metros de anchura media. En la zona más alejada del pueblo se concentran los windsurfistas y kitesurfistas. Al acabar el paseo no termina la playa, ni mucho menos, esta se prolonga hacia Montaña Roja, el impresionante cono volcánico apagado que domina esta zona.

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Llegando a Montaña Roja la playa es bastante solitaria. Se encuentra aquí La Mareta, una laguna litoral de agua salada. Está en un lamentable estado de conservación, con bastante suciedad, a pesar de situarse en el interior de un espacio natural protegido (la Reserva Natural de Montaña Roja) y ser el hábitat de muchas aves nidificantes y migratorias, entre ellas algunas en peligro de extinción en Tenerife como el camachuelo trompetero (o pájaro moro) y el chorlitejo patinegro.

Normalmente las aguas en esta zona son bastante tranquilas, pero a veces el mar se pone muy bravío y lo mejor entonces es dejarse de tonterías y no bañarse, por mucho calor que haga. Sobra decir que la playa es un espacio público que debe ser respetado, así que recojamos nuestros desperdicios y no ensuciemos el mar, en ésta ni en cualquier otra playa.

Playa de El Médano

Y finalmente, quien tenga la oportunidad y le haya convencido, que disfrute esta playa mientras sea posible: está proyectada la construcción de un gran puerto industrial-comercial en sus cercanías. Como todo proyecto, tiene sus defensores y sus detractores, y ya he dejado claro que yo soy uno de estos últimos.

Playa de El Médano, ¿dónde está?
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Sin entrar en otras razones, varios catedráticos universitarios han señalado que puede causar pérdida de arena en las playas cercanas, y está claro que se aumenta el riesgo de vertidos. Si alguien está interesado, puede buscar “puerto de Granadilla” en cualquier buscador. Yo aquí no diré más, sólo quería contar algo acerca de una playa que me gusta y que quiero seguir encontrando en las mejores condiciones.