Carmona es unos de los pueblos de la provincia de Sevilla más importantes, es un lugar con muchos monumentos, uno de ellos es la necrópolis que casualmente descubrieron en 1868, son varios centenares de cámara funerarias en la roca , donde se practicaban el rito de innumación , son muchos los hornos allí conservados.

En ésta población se puede destacar el estilo mudéjar de su decoración con azulejos del siglo XV y XVII. En Sevilla todavía quedan resto de los Caños de Carmona un acueducto muy conocido de la época romana que partía desde Carmona hacia la capital, habrá unos 20 km de un lugar a otro. Hay un dicho que dice Carmona tiene una fuente con cartorce o quince caños y con un letrero que dice » aquí cantó El Tobalo».

Es este lugar tan monumental Carmona, hay mucho para ver y disfrutar de todos sus monumentos y también un zoológico educativo, casa rurales para disfrutar del descanso y la tranquilidad del pueblo y su belleza natural. Carmona tuvo en la antiguedad varios nombres el primero fué Carmo, los etruscos la llamaban Carminius , los romanos Carmonía y los árabes Karmonch.

Historia

Los orígenes de esta ciudad les llenan de orgullo. Es uno de los presuntos focos del neolítico peninsular, uno de los núcleos de donde se difundió hacia Europa Occidental el proceso de sedentarización y de domesticación de flora y fauna que ha desembocado en nuestra actual civilización. Hasta tal punto fue su influencia que media Europa adoptó el estilo «Vaso Campaniforme» creado por Carmona.

En época romana fue un municipium importante por su estratégica situación en la via Augusta, teniendo ceca propia. En el medievo fue capital de taifa y residencia del rey Pedro el Cruel. En 1869 se implantó la República Federal.

Como veis Carmona ha sido siempre una adelantada a su tiempo, aunque languidece actualmente a la sombra de Hispalis.

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Su Semana Santa

Esta es una tierra donde el arte es muy apreciado. Por ello las Hermandades recurren a objetos artísticos para incitar a la devoción. Entre la imaginería destacan el Cristo de la Coronación de Espinas (atribuido al taller de Roldán), el Señor de la Amargura (de Jorge Fdez. Alemán) que es el más antiguo de Andalucía entre los que se conoce su autor, el Cristo de la Humildad y Paciencia (atribuido a Montes de Oca), Nuestro Padre Jesús Nazareno (de Francisco de Ocampo), la Virgen del Mayor Dolor (de Benito Hita del Castillo), la Virgen de los Dolores de la Hermandad de San Pedro (atribuida a Montes de Oca) y la Virgen de los Dolores de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno (de José Duque de Cornejo).

En el terreno de la orfebrería destaca el palio de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en plata de los siglos XVII y XVIII, el má antiguo de los que procesionan en Andalucía.

Entre los bordados destacan el techo de palio y bambalinas de la Virgen de las Angustias, en estilo persa, y el manto de la Virgen de la Paciencia, con dibujos modernistas.

Pero lo que destaca en su Semana Santa es el ambiente de fervor que respira la ciudad. Es uno de mis sitios preferidos, fuera de Huelva, para presenciar la Semana Santa por la tranquilidad con que se puede disfrutar dado que no está masificada la calle. Esto es debido a la cercanía de Sevilla, lo que permite ver pasar las Hermandades con absoluta calma. Un detalle curioso es que en las cabeceras de las procesiones van algunas niñas repartiendo caramelos entre los espectadores más jovencitos. Todo un detalle de cordialidad que dista mucho de los «empujones» que se reciben en otras Semanas Santas.

La Puerta de Córdoba

El símbolo de la ciudad, es una puerta fortificada que se conserva estupendamente, con dos torres octogonales..

En la parte más alta de la ciudad se halla esta puerta fortificada, estupendamente conservada. Entre ella y la de Sevilla, en la parte más baja corren diversas calles (Dolores Quintanilla, Martín I, General Prim) que en tiempos de los romanos formaban el «cardus maximus» o eje principal del municipium. Es la única puerta romana de tres arcos que queda en la península.

Con la Reconquista este acceso defensivo fue convertido en aduana donde se cobraba la alcabala y otros impuestos sobre el tráfico de mercancías. El Renacimiento la decoró con estatuas y escudos de mármol, que hoy se hallan desperdigadas en diferentes museos. En época de Carlos II se la dio aspecto barroco y a finales del XVIII el famoso arquitecto local, José Chamorro, la remodeló dándole el actual aspecto neoclásico.

Todos estos retoques a lo largo de la historia le confieren a este conjunto arquitectónico una belleza singular, siendo a pesar de su pequeñez uno de los atractivos turísticos más importante de Carmona.

Palacio del Marqués de las Torres

En este palacio del XVIII se ha instalado el Museo de Carmona. Lo han estructurado en catorce salas.
En la primera los restos del pueblo que aquí habitaba hace 4.500 años, en chozas circulares en la parte alta del término.

En la segunda testimonios del pueblo turdetano que eligió este escarpe natural para controlar esta vía de comunicación, en los primeros siglos de nuestra era la más importante de la península Es en esta fase cuando se instalan mercaderes orientales y la ciudad se llena de sus costumbres.

En la tercera la época romana donde la agricultura se convirtió en el principal referente.

En la cuarta el mundo medieval donde la economía ganadera era la principal actividad.

Y diez salas dedicadas a su hIstoria moderna y contemporánea, con marcado carácter etnográfico.

La Necrópolis Íbera

De época romana, rito de incineración. Es una de las mejor conservadas de Andalucía. En este conjunto arqueológico destacan sus mausoleos familiares cuyas tumbas se hallan pintadas. A destacar la del Elefante, consagrada a la diosa Atis, que se reencarnaba anualmente, donde se halló un betilo o representación de a Diosa Madre mediterránea. Y la de Servilia, con un patio con columnas griegas en el centro. En sus cercanías el Anfiteatro.

Alcázar de la Puerta de Sevilla

El símbolo de la ciudad, es la principal puerta fortificada, el otro eje del «cardus maximus», mirando hacia Sevilla.

Sobre una torre circular de 10 metros de diámetro los bárquidas construyeron un baluarte rectangular, que luego reforzaron los romanos que, además, levantaron en lo alto un templo.

Queda, pues, un conjunto defensivo completísimo, y magníficamente restaurado en 1975, donde es posible tanto la visita como presenciar exposiciones u otros actos culturales. A destacar la Torre del Homenaje, la Terraza de los Anexos, el Muro de la Cortina, el Patio de los Aljibes, los dos Salones de los Presos y la Torre del Oro.

Las Casas – Palacio

Toda Carmona está llena de edicifios palaciegos que la ausencia de procesos industrializadores ha permitido conservar. Los esquemas de todos ellos son similares: un patio decubierto central alrededor del cual se distribuyen dos plantas con galerías de columnas accediéndose a la superior por amplias escalinatas.

Entre los muchos existentes destacan los siguientes:

  • Alcázar del rey Pedro I: El terremoto de 1755 lo convirtió en ruinas, tiene el Parador Nacional al lado. Se halla en el punto más alto de Carmona, por lo que es interesante subir a su terraza.
  • Casa-palacio de Alonso Bernal Escamilla: O Palacio de los Turmo.
  • Casa-palacio del marqués de las Torres: Con el escudo de armas de los Quintanilla.
  • Casa-palacio de los Aguilar.
  • Casa-palacio de los Rueda: Con una portada-retablo espectacular, con columnas jónicas.
  • Casa-palacio de los Domínguez: Con una fachada decorada geométrica.
  • Casa-palacio de los Lasso: Hoy es el hotel «Casa de Carmona».
  • Casa de las Descalzas: Aquí se halla la Oficina de Turismo y, en consecuencia, se puede visitar su interior. Las demás precisan de permiso de su propietario para entrar.

Otros atractivos de Carmona

carmona

  • Teatro Cerezo: La sede del Carnaval, en la calle San Pedro, lleva el nombre de quien invirtió en su construcciín un premio que tuvo en la lotería. Funciona también como teatro y cine.
  • Fuente de los Leones: Como a su alrededor se reunía la población para pasear fuera de la ciduad se construyó una alameda. También conocida como «Fuente de Abajo» porque en la parte alta de la ciudad se halla la «Fuente de Arriba».
  • Hospital de la Misericordia y de la Caridad: Fundado en 1510 por la duquesa de Arcos con vocación benéfica y gratuita. Su fachada de ladrillo es un icono de Carmona.
  • Plaza de San Fernando: El centro de la ciudad romana, de plano circular.
  • Ayuntamiento: En el antiguo convento de los Jesuitas, con un importante mosaico romano en su patio central.
  • Iglesias de Santa María, sobre la mezquita mayor; de Santiago; de San Blas, sobre una sinagoga; de San Felipe, múdejar; de San Pedro, una ermita reconvertida en el período barroco; de San Bartolomé, con importantes pinturas, y la de El Salvador, inacabada pues tuvo que ser reconstruida por el terremoto de Lisboa.
  • Las ermitas de San Mateo, en donde estuvo la Puerta de Morón, no quedan en su interior elementos de culto, y la de Nuestra Señora de Gracia, erigida por una presunta aparición de la Virgen en 1290.
  • Los conventos de Madre de Dios, dominico; de la Concepción, franciscano; de las Descalzas, agustino, y de Santa Clara, franciscano.
  • El Zoo
  • Etc, etc, etc..

Seguir sería interminable, es una pequeña localidad llena de historia y de encantos.

En todo caso recordad que el principal atractivo de esta ciudad no son sus muchos monumentos, ni su excelente gastronomía con reminiscencias andalusíes, ni su suave climatología, ni sus fiestas populares, ni su ambiente juvenil, ni … sino la ciudad en sí, todo un conjunto extraordinario por donde merece la pena perderse en interminables paseos saboreando el olor a historia de sus milenarias calles.