El caso es que este rincón, que no es otro que la llamada «Casa de la Festa», bien podría considerarse uno de los imprescindibles durante un viaje a la ciudad catalana, y por muy diversas razones que os iré comentando poco a poco…

Dónde está

Suele aparecer como «museo» en muchos de los planos de la ciudad de Tarragona, con lo que no nos será difícil encontrarla si vamos con plano en mano.

Además, su situación es bastante privilegiada, pues está al comienzo de la Vía Augusta (en el número 4), una de las principales de la ciudad, y muy cerca de otros sitios de interés de Tarragona (unos pasos más adelante encontramos el Teatro y a unos metros más, la costa, y en las calles posteriores, algunos de los restos romanos más conocidos de la urbe, como el Circo o el Pretori).

Es decir, que nos pilla de paso en una de las rutas más conocidas de la antigua Tarraco, que es la ruta romana, con lo que no hay excusas para dejar pasar la visita, y dedicarle aunque sean unos 10 minutos (en principio…).

¿Qué es la Casa de la Festa?

Si ya habéis llegado al lugar, quizá os preguntéis que qué es….si una especie de sala de exposiciones, un museo o bien una especie de casa de cultura. Pues más bien diríamos que lo segundo, pues parte o gran parte de lo que alberga en ella está «fijo», y apenas se modifica, salvo si hay algún cambio o alguna novedad en lo referente al tema que trata. Y ahí viene la segunda cuestión. Como su nombre indica, la «Casa de la Festa», está dedicada a la fiesta, y más concretamente a una de las celebraciones más famosas y tradicionales de la ciudad, que son las llamadas Fiestas de Santa Tecla.

Estas fiestas, consideradas de Interés Turístico Nacional, son quizá las más significativas y vistosas de Tarragona, y estoy completamente convencido de que sabéis de que se hace o que identifica a dichas fiestas (ya sea porque habéis asistido en persona, o lo más seguro, porque lo hayáis visto por televisión).

Casa de la Festa, ¿dónde está?
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Fiestas de Santa Tecla

Las Fiestas de Santa Tecla, también conocidas como la fiesta grande de la ciudad, tienen dos grandes identificadores. Por un lado, los «Castillos humanos» (o Castells, en catalán), de los que por cierto hay un monumento en plena rambla de la ciudad (original, y tiene foto, así que tampoco os lo perdáis), y por otro, los llamados «Cortejos Populares» (o Seguicis…), que son una serie de desfiles, bailes, representaciones alegóricas o música popular, entre otros. Y de esto último quizá os suenen los protagonistas, que son unos grandes muñecos que representan a humanos de diferentes sectores o épocas (algo así como los gigantes y cabezudos, pues estos serían los cabezudos). Estas fiestas, por cierto, tienen lugar en torno a la tercera semana de septiembre, y se celebran desde el S.XIV, ahí es nada (para que os fijéis la tradición e importancia que tienen para los tarraconenses).

Por cierto, digo gigantes y cabezudos, pero es que realmente se les llama así, y quizá son los representantes más pintorescos y atractivos de las fiestas.

Y para más información, deciros que éstas tienen el día grande el 23 de septiembre (Santa Tecla, por si no habéis caído, jeje), y que gran parte de los actos o celebraciones transcurren en o junto a la Catedral, con lo que os podéis imaginar la belleza y lo impresionante que puede resultar aquello.

Así que la Casa de la Festa alberga parte de toda esa tradición y celebración, y lo acerca al turista de a pie, y así como a todas aquellas personas que aunque no puedan asistir a la fiesta en sí, si se empapen de su historia o se fotografíen junto a algunos de los protagonistas (que son muchos, dicho sea de paso).

Entradas, horario, etc

Una vez dicho esto, ¿alguien duda en entrar?, espero que no. Ubicación, interés priman, y hay que aprovechar, y que mejor si todo esto lo podemos hacer GRATIS. Pues dicho y hecho, ya que la entrada es libre y gratuita (al entrar lo único que te preguntan es el lugar de procedencia, como en muchos otros monumentos o museos, pero de dinero na de na, así que aquí la pela, pa nosotros,jeje). Y además, algunos días (los viernes a las 19 h., y los domingos a las 12 h.) ofrecen visita guiada (en catalán, pero guiada), aunque sinceramente mejor verlo por vuestra cuenta, ya que en sí tampoco guarda mucho misterio, y todo viene bien explicadito, con sus paneles informativos, fotografías y demás.

El horario de esta casita fiestera tan particular es bastante amplio, aunque no continuado, y cerrando los lunes. Así, abre de martes a domingo, de 11 a 14 h., y de 17 a 21 h. (salvo los domingos, que sólo abre por la mañana)

¿Qué hay en la Casa de la Festa?

Casa de la Festa en Tarragona

Y entramos. La fachada de cristal, junto a las letras indicativas, nos dan la bienvenida. Primera impresión muy buena, de modernidad, sobre todo. Pero la verdadera bienvenida nos la dan dos gigantes que quedan frente a la puerta, y junto a la recepción (amplia recepción, por cierto). Menuda visión nada más entrar. Son verdaderamente impresionantes, por dimensiones, por vestimenta, por expresividad, y también por pensar lo que pesan y en la persona que los lleva (menudo suplicio, y menuda responsabilidad). Los vemos, los contemplamos y los admiramos, pero nos damos cuenta de que no están solos, pues otros dos gigantes, también hombre y mujer, aparecen inmóviles junto a los anteriores. Y esto, para mí gusto, ya ha hecho la visita (y acabamos de entrar) más que interesante y atractiva…

…y seguimos con la ruta (tras las pertinentes fotos, que están permitidas, ya que no nos dijeron nada, y además estaban un poco a la suya, salvo a la hora de preguntarnos la procedencia, en fin…). Junto a los dos gigantes, está la entrada a lo que es el museo, justo enfrente de la puerta principal. Y, de nuevo, sorpresa (aunque ésta ya la esperábamos, pues algo se empieza a ver desde la recepción), pues llegan lo que llamaríamos los minigigantes o cabezudos (o al menos esa impresión me dieron a mí). Ni que decir tiene que me sentí afortunado por no tener tal cabezón, y eso que me lo han dicho muchas veces (a las pruebas me remito, y ahí tenéis la foto,jeje). Pero no sólo cabezudos, también otros muñecos y representantes de las fiestas y desfiles nos saludan. Muñecos conseguidos, muñecos muy bien expuestos (pues la visita se torna ordenada y no te dejas nada en el tintero), y mucha luz, son los máximos exponentes de la visita a la Casa de la Festa. Y todo ello, como digo, con paneles informativos y explicativos (fijaros en las fechas de algunos de los muñecos, pues algunos son bastante antigüos), fotografías y demás (el museo bien podría diferenciarse en dos partes, la más interesante y atractiva, los muñecos en sí, y otra, la sala colindante y por la que debemos pasar para salir a la calle de nuevo, que es dónde se encuentran grandes paneles con fotos de las fiestas, su historia, las costumbres de la zona, etc).

De todos modos, las salas, que serían 3 si contamos la recepción con los gigantes, se ven bastante rápido y el espacio es bastante amplio, y al no ser un rincón tan conocido por los turistas, la visita se torna tranquila y agradable. Y además, como digo, e insisto, en un entorno cuidado y moderno.

Por cierto, que esto también interesa, toda esa información explicativa y descriptiva, la encontramos tanto en catalán (la primera, lógicamente), como en castellano, y también en inglés.

Y centrándome de nuevo en los muñecos, os diré que lo mismo nos topamos con unos fandangueros (como los de la foto, que me animaron a bailar), que con unos negritos zumbones o lo mismo con una especie de dragón. Y son muñecos muy trabajados, tanto la forma en sí, como el vestuario o el pelo. Y de las expresiones, mejor no hablamos. Algunas de maravilla, y otras, dan hasta miedo (mejor no quedarse en la casa cuando la cierren por la noche, que con esas cabezas y esos ojos, y los gigantes en la puerta, como para sobrevivir,jeje). Ahh, esto tenerlo en cuenta, pues si vais con niños, estos se pueden llevar algún susto, que ya sabemos que una sola mirada los puede traumatizar (bueno, a los niños, y a los no tan niños,jeje).

¿Merece la pena su visita?

Sinceramente, después de todo lo que acabo de decir, debe quedar más que claro que recomiendo al 100% la visita a la Casa de la Festa. Por ubicación (excelente), por modernidad (se abrió hace relativamente poco, o mejor dicho, se dispuso de nuevo y mejor pues antes también había ya algo), por interés (excelente), por atractivo (ídem), por originalidad y por tratarse una visita ideal para toda la familia. Y si a ello, le sumamos esos cero euros de entrada, vamos, como para dudarlo…

Ni se os ocurra iros de Tarragona sin ver esta casita fiestera!!