¡Hola a todos! Aquí estoy una vez más para darles mi opinión sobre este parque temático que me ha dejado con un muy buen sabor de boca este verano durante mi estancia en Barcelona. Les hablo de Port Aventura, un parque de atracciones enorme, con innumerables atracciones, ambientado en 5 mundos muy bien diferenciados y que harán las delicias de todos aquellos enamorados de las culturas, la diversidad y, sobre todo, de aquellos que les va eso de soltar adrenalina a raudales.

Sin más rollos, vamos a adentrarnos en este parque increíble que no deja indiferente a nadie que lo visita, ya sea por su grandeza, por sus atracciones fuertes o por sus interminables colas (todo hay que decirlo), pero lo cierto es que es un parque inolvidable que recomiendo casi al 100%. Veamos por qué…

Información general: localización, horarios, precios…

Port Aventura se encuentra en pleno corazón de la Costa Dorada, en Salou (Tarragona) , a tan solo 10 minutos del aeropuerto de Reus y a unos 10 minutos a pie de su propia estación de tren (llamada de la misma manera, Port Aventura) por la que pasa el Renfe. Para llegar en coche les aconsejo que se miren la página oficial del parque donde podrán seguir las indicaciones, ya que yo ahí no me entero demasiado y no voy a decir algo que pueda ser incorrecto.

En mi caso, pasé por el tren y por la guagua (autobús) que cogíamos por la Pineda, donde nos estábamos alojando durante esos días. Cogíamos la línea número 1, que nos dejaba en el mismo parque, tardando unos 10 minutos en llegar desde la zona de la Pineda. La estación de tren desafortunadamente no cuenta con ningún punto de información, no es más que vía y bancos para sentarte, por lo que si tienes dudas de algo, conexiones o líneas, tendrás que preguntar a la gente que haya por ahí (si es que hay) o subirte al tren y esperar a ver donde te lleva el viento… (eso o informarse antes de ir, cosa que yo no hice >_<).

Hablando en general, el parque abre de lunes a viernes desde las 10 de la mañana hasta las 7 de la tarde y los fines de semana la hora de cierre se retrasa una hora más. ¿Qué días del año? Eso es un misterio. Si planeas visitar este parque, ten cuidado con las fechas y mírate su página web, ya que ahora mismo sale que octubre estará abierto todo el mes, pero a partir de noviembre solo abren los fines de semana, aún no sé porqué. Tampoco me queda claro qué días del año abren hasta las 12 de la noche para ver los espectáculos nocturnos, pero bueno, todo eso será cuestión de preguntarlo según los intereses de cada uno).

Los precios varían muchísimo, por lo que también recomiendo que visiten la página oficial para ver ofertas de visitar los 2 parques (el acuático que está junto a Port Aventura), ofertas de grupos, para colegios, etc. Les hablo de mi caso personal y les comento que cogimos una oferta de ir 3 días al parque, teniendo uno de los días la posibilidad de visitar el parque acuático (Costa Caribe), lo que resultó un total de 76€ por persona.

Port Aventura, ¿dónde está?
Booking.com

Puede resultar caro al ver la cantidad así de golpe, pero si les digo que un día costaría 44€, imagínense la pedazo oferta que nos ofrecen con los 3 días, quitándonos 56€ de lo que resultaría 3 entradas individuales 3 días diferentes. Aún así es caro, eso no se puede negar, pero merece la pena ya que además puedes visitar el otro parque. Por cierto, en esta opinión no hablaré del parque acuático porque, desde mi punto de vista, es un parque diferente, pero ya les adelanto que no es nada del otro mundo.

También debo comentar que en determinadas épocas del año hay eventos especiales que quizá les apetezca contemplar, así que si les gusta Halloween o quieren pasar una Navidad o un cumpleaños diferente, pueden reservar su entrada para estas épocas del año en las que lo pasarán igualmente bien, pero con un plus de entusiasmo.

Ahora sí, vayamos a ver que nos encontraremos en el parque…

El parque: recorrido y atracciones

Vayamos al lío. ¿Qué nos encontraremos al llegar a Port Aventura? ¿Vale la pena? Esto y otras muchas cosas se las iré contestando poco a poco en este apartado en el que les describiré el parque con detalles, sus zonas diferenciadas y sus atracciones.

En primer lugar, en la entrada del parque nos encontramos con una fuente preciosa que tiene una bola en su parte más alta indicándonos que Port Aventura está celebrando su 15º aniversario. 15 años de historia que tiene este parque a sus espaldas y con un éxito arrollador. Tras esta fuente nos encontramos con las taquillas para aquellos que no han adquirido su entrada, los precios (de los que hablaré luego), horarios del parque, etc. Pero nosotros, al tener ya nuestras entradas, seguimos de largo hasta adentrarnos en lo que empieza a notarse un cambio de ambiente, pero muy ligero. Las puertas de entrada están en medio del primer mundo: Mediterrània.

Mediterrània

Entramos en un pequeño pueblo, en una plaza (Plaza mayor) en cuya fuente central se encontraba el personaje del pájaro loco que tanto identificamos con este parque. Se trata de Woody, el simpático pájaro loco rojo, situado sobre la fuente con los brazos extendidos dando la bienvenida a todos los visitantes.

Vamos caminando y avanzando por este mundo y observamos que nos encontramos en un pueblo costero, en un pueblo, ciertamente, mediterráneo, con sus casitas de color blanco o salmón, con un lago enorme a nuestra izquierda. Todo esto puede parecer tranquilo, relajante y que te lleva a evadirte mientras caminas por el principio de este parque, pero nada más lejos de la realidad. He hablado solo de lo que ven nuestros ojos, pero ¿qué oyen nuestros oídos? ¡Es la bienvenida al parque! Por tanto, han creado en la entrada un miniespectáculo de unos 5 minutos llamado ¡Hola PortAventura! en el que 5 bailarines (cada uno ataviado con vestimentas propias del mundo al que pertenecen en Port Aventura) y Woody y su novia nos dan la bienvenida y nos anticipan los mundos que nos encontraremos en el parque. Todos bailan cada estilo musical (China, Far West, Mexico…) y al finalizar, Woody y su novia nos deleitan con una canción creada para el propio parque que no se te irá de la cabeza durante el resto del día (repite Port Aventura hasta la saciedad). Es un espectáculo un tanto prescindible la verdad, pero está curioso por ser la bienvenida y por las fuentes que están situadas tras ellos, en el lago, que son enormes y muy vistosas.

Seguimos avanzando por este mundo y empiezo a desesperarme, camino, camino y camino y no veo más que tiendas de recuerdos, souvenirs, restaurantes y a lo lejos una atracción. Y realmente, así se resume este pequeño mundo mediterráneo. No tiene nada que llame la atención, desde mi punto de vista, exceptuando la única atracción que nos encontramos aquí, que, para mí, es la mejor del parque.

Furius Baco

Desde el mapa informativo que nos dan al principio del parque ya vas advertido de que esta es una de las 5 atracciones fuertes del parque. Vale, hasta ahí bien, pero yo he venido a eso, así que tiramos para la atracción tan pronto como pudimos. Nos encontramos con un huerto enorme y con unas escaleras que va ascendiendo entre los terrenos hasta llegar a una especie de fábrica, que es donde se encuentra la atracción propiamente dicha.

Empezamos a hacer la cola desde los huertos, y al llegar a la fábrica (tras unos 15 minutos) no podíamos ya con la emoción de montarnos en nuestra primera atracción, la cual prometía bastante por lo que se veía desde fuera: una especie de vía en forma de 8 que transportaba a 24 personas a toda velocidad. Cuál fue nuestra sorpresa al llegar a la fábrica, que la cola sigue dentro del edificio de una manera bestial, haciendo zig-zags interminables hasta llegar a la atracción. Resumen: 2 horas de cola, sí, así como lo leen. Durante esas 2 horas vas mirando a las musarañas, escuchas una cancioncita muy pesada que repiten cada 2 minutos y te haces con las caras de los de delante y de los de detrás, ya que no puedes ver otra cosa. También te vas enterando de la historia de la atracción. Se trata de un viñedo cuyo dueño, un genio, intenta tener éxito con su nueva invención: una máquina para recolectar uvas. Sin embargo, tiene un mono que le hace la vida imposible y le estropea sus inventos.

Y así es como comienza nuestra atracción, ya sentados en nuestros puestos, con los pies al aire, nos adentran en una pequeña sala en la que ves un corto vídeo del genio con su invento y del mono tocapelotas que toca la palanca que no debe. El inventor sale despedido, miras a todos lados buscando al inventor que lo convierten en muñeco y lo ponen a dar vueltas por el espacio, etc. Total, que buscan tu máxima distracción para darte el susto de tu vida. Y es que, mientras estás en tu mundo intentando averiguar qué ha pasado con el inventor, la atracción despega de golpe, en llano, y aumenta de 0 a 135 km/h (¡es la montaña rusa más rápida de Europa!) .

La peor sensación de mi vida porque te sientes impotente, pegado a tu asiento, deseándote bajar en esos 2 primeros segundos por la velocidad que llega a coger, pero… ¡increíble! ¡indescriptible! ¡alucinante! No tengo palabras para que entiendan esta sensación, simplemente hay que subirse en esta atracción para vivirla. El punto fuerte de la atracción es la velocidad, ya que por lo demás, es muy corta (apenas 15 segundos) y solo tiene 2 curvas y un giro sobre el eje de la vía, no más.

Para mí fue la mejor del parque y les aseguro que, mientras hacía la cola, pensaba que Port Aventura lo iba a visitar de nuevo su tía, pero tras montarme en el Furius Baco, les aseguro que ¡¡¡las colas valen la pena!!! Además, al salir de la atracción hay un pequeño puesto en el que puedes ver un vídeo de ti mismo en la atracción y una foto que toman en el momento de salir despedido. No tienen desperdicio la verdad, aunque los precios… (fotos a 7€ y DVD a 13€). ¡Lo dejo ya! Siento la extensión de este parrafazo, pero es que la atracción lo merece (y mi experiencia de las 2 horas de cola también…).

Esta es la única atracción de la zona Mediterrània, aunque también incluyen el Port de la Drassana y la Estació del Nord. La primera es un barco enorme que se coge en esta zona y que te transporta a Waitan Port, el puerto situado en la zona de China, mientras que la segunda es un tren que te lleva desde esa zona hasta el Far West, dejándote en la Penitence Station. Yo no las considero atracciones, sino atajos para no caminar por todo el parque. Aunque, sinceramente, nunca los cogí, porque prefería ir a pie a todos lados y a mi antojo, sin tener que esperar un barco o un tren para salir.

En cuanto a espectáculos, además del ¡Hola PortAventura! del que les hablé antes, se encuentran otros espectáculos que deben ser increíbles, pero que no pude ver porque no estaban en la temporada. Se trata de Acquamusic y Fiestaventura, espectáculos que realizan sobre el lago cuando es de noche, haciendo que las fuentes y los barcos y demás atracciones que pasan por el lago destaquen por su magia, su luminosidad y su belleza.

Por último, y como dije antes, hay varias tiendas y restaurantes en los que comer. Hay tiendas de souvenirs ( Records de Port Aventura ), de golosinas ( Caramel, Mas Fonoll ) y restaurantes ambientados en el Mediterráneo ( Racó del Mar, Il Caffè di Roma, Vinosfera Tapes i Vins, etc. ), todo con vistas al lago y terrazas muy amplias para disfrutar de los días calurosos.

Como ven, esta zona del parque no me llamó mucho la atención exceptuando mi atracción favorita, así que seguí corriendo como un descosido para encontrarme con más emociones fuertes. Así fue como seguí mi recorrido por Polynesia.

Polynesia

Dejamos atrás el Mediterráneo y penetramos en un mundo tipo hawaiano, surfero y de paz y tranquilidad que te transmite muy buen rollo. Frondosa vegetación, música del estilo y mucha agua serán tus acompañantes en este pequeño mundo. Es el más pequeño de los 5, y por eso tampoco fue de mis favoritos, aunque el rollo y el estilo sí que me pareció el más atractivo, junto con el Far West.Hay 3 atracciones en esta zona, a destacar Tutuki Splash, aunque les hablaré de las otras también.

Tutuki Splash

¿He mencionado que debes llevar bañador al parque? Bueno, no es necesario, pero no estaría mal, ya que en esta atracción acabarás mojado. La descripción de la atracción según los creadores del parque es bestial, promete muchísimo: “…si escuchas un estruendo y las paredes comienzan a temblar, estarás perdido. Los dioses te castigarán y una gran erupción arrastrará tu barcaza…” Ni gran erupción, ni lava, ni nada del estilo.

A ver, la atracción está bien, haces un recorrido ameno con otras 23 personas, pasas por 2 inclinaciones en las que te mojas un poco y por una muy grande, que es la final, en la que sientes esa incomodidad en el estómago cuando bajas una pendiente a gran velocidad, terminando con una gran explosión de agua por todos lados. No está mal, aunque también hicimos una cola bastante grande, lo que ya me resultaba cansino.

Hay otra atracción de este estilo que considero que está mejor, hablaré luego de ella. Una parte en contra de esta atracción es que no te permiten dejar los bolsos en algún lado. Me explico, normalmente las atracciones tienen taquillas en las que dejar tu bolso mientras montas en la atracción y luego lo coges cuando terminas, por lo que no hay peligro de robos. Sin embargo, en esta atracción y en la otra de la que hablaré luego, no te lo permiten, por lo que tienes que tener mucho cuidado con cámaras, móviles y demás dispositivos electrónicos para que no acaben mojados.

Kon-Tiki Wave

¿Saben el barco pirata de las típicas ferias de pueblo? Pues esta es la atracción, no más. No tiene una inclinación especial, ni motivos decorativos muy llamativos. Sí, es un barco más bonito de lo normal, no como los de feria, pero ya está. Lo que es la atracción en sí no vale mucho la pena, no es una gran locura. Está considerada como una atracción “moderada”, al igual que la anterior, por lo que para la gente que no está por la labor de soltar adrenalina puede estar bien, pero para servidor… una atracción aburridilla.

Canoes

Siempre que pasaba por delante de esta me decía a mí mismo que tenía que darle una oportunidad, aunque sea por ver las vistas que se podían observar en el lago o cosas así… hasta que veía a lo lejos que era una atracción infantil, recordando así porqué no lo había intentado. Pues eso, una atracción infantil en el que los niños se suben en parejas en un vagón con forma de canoa y recorren un circuito. Nada de ir por el agua, así que no hay peligro alguno. Esta y todas las atracciones infantiles tienen como límite de altura 1,40, por si alguien piensa en llevar a su hijo al parque.

Estas son las atracciones de la zona Polynesia, pero esta zona quizá destaque más por sus espectáculos, más que por sus atracciones. Estos son:

Aloha Tahití

Puedo hablar de este en profundidad porque lo pude ver el segundo día que fui al parque. En medio de un anfiteatro que llaman “Teatro de la playa” transcurre esta historia de amor entre el jefe de la tribu y una bailarina de la Polynesia. El ambiente es exquisito, una “playa” muy vistosa, con un riachuelo que cruza el escenario, un escenario en el que bailan los miembros de la tribu pidiendo paz y prosperidad y un gran terreno lleno de arena en el que bailan las bailarinas. El espectáculo dura unos 20 minutos y se agradece que no sea más largo, ya que puede llegar a ser repetitivo (la música es muy parecida siempre y los bailes también…). También se agradece que hagan que el público participe. En un momento del espectáculo 3 bailarinas sacan a 3 hombres del público para enseñarles danzas hawaianas (siempre sacan a los más gruesos y con menos pinta de bailarines, claro está, para hacer la gracia) y en otro momento, el jefe de la tribu saca a una muchacha para hacer un baile de cortejo y dejarla en ridículo en cierto momento. Un espectáculo ameno, aunque yo siempre tenía en mente las atracciones, ¡no lo puedo evitar!, por lo que quería que terminara para poder seguir con mi camino.

Aves del Paraíso

En otro teatro (Makamanu Show) exhiben a guacamayos, cacatúas, loros y demás aves exóticas que demuestran sus habilidades, dejando al público boquiabierto. Yo lo vi de pasada y seguí con mi camino, ya que he visto espectáculos parecidos en Loro Parque (Tenerife) y no quería perder mucho tiempo en espectáculos. Supongo que vale la pena, pero siendo sinceros, no lo vi al completo.

Sea Odissey 4D

Esto se encuentra a caballo entre atracción y espectáculo, ya que las colas también son para morir en el intento. El camino que debes hacer para llegar al espectáculo/atracción es muy atractivo, vas pasando entre cascadas, cuevas, sintiendo la humedad hasta que llegas a una sala rollo cibernético en el que se encuentra un submarino y un robot (¿?). Hice una cola de una hora y media para nada, porque tenía que salir pitando para coger un tren, así que no pude entrar. Sin embargo, mi madre y mi hermana sí que entraron y me dijeron que no estuvieron más de 5 minutos y que era un aburrimiento. Y lo de 4D… que tampoco se diferencia mucho del 3D. Se supone que te sientan en estos asientos que son típicos también en atracciones de feria que se mueven para todos lados mientras tú te adentras en un mundo virtual con las gafas necesarias para poder ver los efectos. Pero nada de atracciones fuertes ni nada fuera de lo normal, por lo que, al menos por mi parte, sería algo totalmente prescindible.

Noches de fuego en Tahití

Tampoco pude verlo porque sólo se realiza cuando el parque está abierto las 24 horas, pero yo fui a principios de este mes y el horario era de 10 de la mañana a 8 de la tarde, por lo que este espectáculo no está disponible. Viene a ser algo parecido al Aloha Tahití, pero con muchos más efectos lumínicos, antorchas y demás. Me quedé con las ganas…

En cuanto a tiendas y restaurantes, al igual que la zona anterior, nos encontramos con una gran variedad. Hay tiendas para surferos ( Surf Paradise, en la que te encuentras con una gran variedad de artículos de Quicksilver), de artesanía ( Mers du Sud, con productos que vienen de la misma Polynesia) y el restaurante Bora Bora(en el que se encuentra otro espectáculo: Paseos en Bora-Bora ). Además de los restaurantes y tiendas que nombro por ser los más grandes o famosos, siempre encontrarás infinidad de puestos de comida más pequeños en los que comprarte cualquier pequeño menú. Y cómo no, estos quioscos siempre están ambientados de acuerdo a la zona en la que se encuentren. En esta ocasión, todo son pequeñas cabañas de madera con sus techos de paja que me cautivaron por su esmero y su detallismo. No se les escapaba nada, ni la decoración, ni los nombres de los puestos ( Aloha, Tropical, Captain’s Refuge ) ¡ni el tipo de letra con el que lo escribían! Muy fuerte, pero así es como se consigue el éxito que tienen, con mucho curro y esmero.

Así pues, como ven, un micromundo muy atractivo y curioso, pero que, al igual que el mundo anterior, carece de grandes atracciones. En el 2011 estrenarán además una zona dedicada a los pequeños y promete, ¿eh? Que no pude ver mucho porque estaba todo tapado, pero tiene pinta de ser muy grande y con muchas atracciones para los peques.

Pero yo, a lo mío, en busca de más emociones fuertes, sigo caminando hasta adentrarme en un mundo mágico, que me atrae por su misterio, su misticismo y sus secretos. Entramos en China

China

Un gran pórtico rojo de estilo oriental nos da la bienvenida al mundo chino, al mismo tiempo que empezamos a oír sus instrumentos típicos (no voy a nombrar ninguno, porque sólo me suena el shamisen y por el libro de Memorias de una geisha, no vaya a ser que algún enamorado de la música china se me vaya a echar encima) y nos transportamos al país más poblado del mundo. Si ya he comentado que todo está decorado con sumo detalle y prestando atención hasta a los mismos indicadores de dirección (todos ambientados en el mundo en cuestión, claro está), aquí todo se multiplica por 1000. Todos los edificios del estilo chino, con el rojo como color predominante y cautivando los ojos y oídos de los visitantes que se adentran en el mundo oriental. A medida que avanzas, ya vas viendo atracciones, pero cuando llegas a lo que es una pequeña imitación de la muralla china, no puedes esquivar la mirada hacia el majestuoso, increíble y, para algunas personas, acojonante Dragon Khan. Además de éste y del Waitan Port (puerto al que llega el barco que sale desde Mediterrània ), veamos que otras atracciones nos encontramos por aquí.

Dragon Khan

Quien haya oído hablar de Port Aventura, habrá oído hablar de esta montaña rusa, ya que es una de las más grandes de España. Es una atracción sin historia (bueno, sí que la tiene, pero es absurda, así que paso hasta de contarla) en la que subes en un vagón de 28 personas y te lanzan en una pequeña pendiente hasta que empiezas a subir lo que viene a ser una cuesta interminable. Una vez arriba puedes ver gran parte del parque, ya que no bajas de inmediato, sino que haces un pequeño tramo a ese nivel antes de lanzarte por la empinadísima bajada que da comienzo a la atracción y que no te dará descanso hasta llegar al punto de partida.

La atracción alcanza los 110km/h., da tropecientas vueltas en los giros conocidos como “loopings” y algún que otro giro en el eje de la vía, los cuales son mucho más fuertes que los propios “loopings”, que apenas se notan. Me gusta la duración de la atracción, que no sé si llegará al minuto o poco más, pero la velocidad del Furius Baco hace que esa siga siendo mi preferida. Aparte, hay que tener en cuenta que la velocidad del Furius Baco se coge desde un principio, desde que nos lanzan como si fuéramos una piedra despedida desde un tirachinas, mientras que el Dragon Khan coge velocidad a raíz del descenso de la primera bajada. Es algo así como un aumento de velocidad progresivo, mientras que en Furius Baco no hay nada progresivo, es de ramplón, para que te encomiendes a todos los dioses (incluyendo al Baco…).

Aún así, es una atracción muy buena, las colas no son tan largas (la más larga que hice llegó a la media hora/45 minutos.) y tiene la duración perfecta.

Fumanchú

Un carrusel de intensidad moderada. Vamos, las sillitas de toda la vida. La diferencia es que es un poco más grande de lo normal y que puedes subirte tú solo o en pareja en los asientos dobles. Otra novedad de esta atracción es que la plataforma de la que se enganchan las sillas, además de girar, se tambalea sobre sí misma, lo que hace que vayamos a distintos niveles, a veces subimos, a veces bajamos, etc.

Aún teniendo en cuenta estas novedades, la duración de la atracción es excesiva, se hace muy larga. Y es que no haces otra cosa más que dar vueltas… No me gustó demasiado, pero para niños puede estar bien. Sería algo así como una atracción fuerte para su edad…

Cobra Imperial

En esta atracción no me monté, ya que es la típica circular en la que los vagones empiezan a dar vueltas alrededor del machango central (una cobra, claro está). Atracciones como estas las hay a patadas en las ferias de pueblos, así que pasé de perder tiempo en estas atracciones.

Tea Cups

Al igual que la anterior, ¿para qué dar vueltas en tacitas si ya lo puedo hacer en las ferias? La única diferencia es que estas tazas están decoradas con motivos chinescos y con una gran tetera en su centro. Esta atracción además, marea muchísimo, por lo que me planteaba incluso menos subirme en ella.

Área infantil

Una zona para los más pequeños. En realidad es un parque infantil de estos típicos de cualquier pueblo o ciudad, pero ambientado en China, todo con forma de dragón. Subirse a su lomo, cruzar puentes, escalar redes y tirarse por el tobogán (o salir por la boca del dragón, que viene a ser lo mismo).

En cuanto a espectáculos, no me detendré en ellos como hice en Polynesia porque no presencié ninguno. Simplemente les diré que hay 3, que son: Bubblebou(espectáculo de pompas enormes que tiene lugar en el Temple Màgic, ¡incluso meten a personas del público en pompas!), Xian-Mei y el pequeño panda (espectáculo de marionetas para los peques) y Port Aventura Live! (espectáculo musical que tiene lugar en el Gran Teatro Imperial y que fusiona danza, música y acrobacias en un show en el que se celebran los 15 años de Port Aventura).

En cuanto a tiendas y restaurantes, más de lo mismo. Tiendas de souvenirs y artesanía china ( Aventura Oriental, Lotus Palace…), una tienda propia del Dragon Khan e incluso ¡una tienda de productos de Sony ! Hablando de restaurantes hay una variedad algo más amplia: Buffet Marco Polo, Sichuán y Cantón. Como es evidente, estamos hablando de comida china, lo que hace que la variedad de menús sea increíble, haciendo feliz a cada uno de los visitantes del parque, ya que puede disfrutar del menú que más le apetezca ese día. Como dije anteriormente, también hay pequeños quioscos, a destacar el que se encuentra en la zona del Dragon Khan, enfrente de una fuente en la que un dragón escupe agua a los visitantes (los niños se lo pasan bomba esperando que el dragón escupa para así intentar mojarse).

Así es China. Cautivadora, atrayente, misteriosa y enorme (sobre todo el tramo de la muralla china), pero no es el más grande de los micromundos que nos encontramos en Port Aventura. De hecho, vamos in crescendo. Vamos a México lindo y querido, donde el número de atracciones va aumentando (al igual que mi nivel de felicidad =) ).

México

En esta ocasión nos da la bienvenida una gran entrada rocosa decorada con muchísimas flores al mismo tiempo que oímos a los mariachis cantando de fondo. Sufrimos un cambio radical de ambiente, sobre todo en cuanto a lo que oímos, ya que lo que vemos no destaca tanto, exceptuando el predominante color naranja, las caras indígenas que inundan al zona y alguna que otra pirámide al estilo Chichen Itzá. En esta zona nos encontramos con la atracción más alta del parque, además de una gran variedad de atracciones adecuadas tanto para adultos como para jóvenes y niños.

Hurakan Condor

100 metros de altura visibles desde incluso varios kilómetros más allá del parque. Se trata de la atracción de caída libre del parque y la segunda más grande de España (le vence la que está en el parque Warner de Madrid por unos 15 metros más). Es un gran torreón con 5 góndolas en las que caben 4 personas. Cada góndola es independiente, por lo que al mismo tiempo que una está subiendo, otra puede estar bajando, etc. Es decir, no tienes que esperar que las 20 personas estén preparadas al mismo tiempo, lo que agiliza las colas.

Cuando te encuentras en tu asiento listo para empezar, el vagón empieza a subir lentamente y no puedes ver más que el edificio en el que te encuentras y varias plantas que pretenden distraerte mientras asciendes. Cuando por fin acaba el edificio ya es demasiado tarde, ya estás demasiado arriba para pedir que te bajen, por lo que sigues subiendo viendo el (aterrador) paisaje. Parece que nunca termina de subir, miras arriba a ver cuando acaba y aún queda. Cuando por fin llegas arriba te tienen 2 segundos quieto para que te desesperes, mires para todos lados y esperes el flash de la foto que te sacan justo en el momento en el que vas a empezar la caída libre.

De repente se oye como si se soltara el vagón y así es, caes a lo bestia, tardando unos 3 segundos en alcanzar el edificio, momento en el que se ralentiza la bajada para que no caigas de golpe contra el suelo. La sensación es indescriptible, al igual que la del Furius Baco, pero lo decepcionante es lo poco que dura: ¡3 segundos! Que cuando me di cuenta estaba gritando dentro del edificio, ¡cuando ya se había ralentizado la bajada! Pero apenas te da tiempo de darte cuenta de que ha terminado, no te da tiempo de ver nada mientras bajas. Evidentemente, es una de las atracciones fuertes, aunque me decepcionó lo poco que duró (pero si durara más, no sería caída libre…).

Por cierto, debo decir también que en uno de los vagones no vas sentado como en el resto, sino que te cuelgan de la entrepierna (eso tiene que doler), por lo que te encuentras como si estuvieras de pie.

También dicen que esta atracción es pionera en su sistema de inclinación cuando llegas arriba, aunque yo, sinceramente, no me di cuenta de que me hayan inclinado…

El Diablo – Tren de la mina

Se trata de una montaña rusa de intensidad moderada. Me gustaría destacar de esta el curro que se han llevado con la tematización. Para llegar al primer puesto de la cola tienes que pasar un gran recorrido lleno de motivos decorativos como vagones, cascos, carbón, carros, motores, molinos de agua, etc. y una vez te encuentres en uno de los vagones de la mina (supuestamente abandonada).

Es una montaña rusa en la que puedes montar a los niños, pues a pesar de tener 3 bajadas importantes, no son nada del otro mundo ni para volverse locos, exceptuando la última, que hace un giro de 360 grados. »’Es una buena atracción, ya que es larga, no tiene grandes colas, puedes ver el paisaje, se cruza con otras atracciones, por lo que ves a gente disfrutando de otras montañas rusas y demás y tiene momentos interesantes, aunque si buscas emociones fuertes, esta no es la atracción más adecuada»’.

Fue la primera en la que convencimos a mi madre para que se subiera, y puedo decirles que tras esta, vinieron otras (Stampida, las acuáticas, etc.) y llegó a montarse en el Furius Baco y ¡le encantó! Así que no pierdan la oportunidad si van al parque, dejen fuera los temores y los miedos, que en menos de un minuto se ha terminado el viaje.

Yucatán – Serpiente emplumada

Esto son 2 atracciones distintas, pero hablo de ellas al mismo tiempo porque son muy similares. Son del tipo giratorio en torno a un eje central. Las 2 con distinta temática (una es una serpiente que te va a sacudir si te atrapa y en la otra giras alrededor de un tótem en un ritual a toda velocidad). Como dije anteriormente, no le veo nada especial a este tipo de atracción, por lo que no me subí a ninguna de estas, aunque, como siempre, la temática está muy bien cuidada y llena de detalles.

Los potrillos: Atracción infantil

Muy similar a la de las canoas de la polinesia. Vagones, en esta ocasión con forma de potros y un circuito que siguen los vagones. Sin más, entretenido para los más peques, pero como en nuestro caso, el menor tenía 15 años… pasábamos de largo de estas atracciones.

Si echamos un vistazo a los espectáculos, nos encontramos con Jarana Mexicana, Templo del Fuego y Ábrete Sésamo. El primero tenía lugar en un restaurante ( La Cantina ) en el que no comí, por lo que no pude contemplarlo, pero lo vi de pasada y parece estar entretenido para comer mientras ves un espectáculo. Mucho baile, mariachis y canciones conocidas por todos. El Templo del Fuego no lo llegué a ver porque me fui de la cola, que era muy larga, pero según me comentaron, les decepcionó ya que les habían dicho que contenía algo de terror y nada más lejos de la realidad, un aventurero que buscaba un tesoro y punto. Muchos efectos de fuego que llamaban la atención y tal, pero nada de terror. Por último, el Ábrete Sésamo, como se podrán imaginar, ni me paré a verlo, ya que no me veía yo ahí en medio de un espectáculo de Barrio Sésamo…

¿Tiendas y restaurantes? Ídem de ídem. Tiendas temáticas ( Tianguis, Bazar del Templo, Taxco ) y 2 grandes restaurantes: La Cantina, con sus shows y La Hacienda, con comida mexicana que tenía muy buena pinta, además de tener una terraza preciosa en medio de una plaza mexicana con su fuente central y demás. Como ya he dicho tropecientas veces, todo muy currado y temático, con lo que me ganaron sin lugar a dudas.

Es la zona que menos me atrajo del parque, pero sus atracciones valen la pena. Aún así, México se me olvidó por completo cuando llegué a la última zona del parque: el Far West.

Far West

¡Llegamos al lejano oeste! La zona más grande del parque y con más variedad de tiendas, atracciones y mejor tematizada, según mi punto de vista. Me llama la atención que haya sido la parte que más me ha gustado, ya que odio las películas del oeste, la temática me parece sosa, aburrida, pero en Port Aventura lo han logrado de muy buena manera. Han logrado que te sientas como en un pueblo en medio del oeste, con sus edificios de madera, sus carros de caballos, su escuela, su estación de tren, sus cactus, etc. Pero vayamos a lo que a mí más me interesaba del parque: las atracciones.

Stampida

Última atracción fuerte del parque, aunque de las 4 que hay, me parece la más floja. Aún así, no se queda manca, advierto. Se trata de una montaña rusa con 2 vagones que salen al mismo tiempo, diferenciando el rojo y el azul. De hecho, al entrar a la atracción tienes que elegir el camino rojo o el azul para subirte a uno de esos 2 vagones, teniendo así que hacer 2 colas diferentes. Esta atracción emula las carreras de carretas del lejano oeste. Destaca porque desde fuera puedes ver el gran entresijo de tablones de madera con los que se construyó esta atracción. Evidentemente, no tienen ningún giro, pero sí que tiene muchas bajadas importantes. El hecho de que tenga 2 vagones es para que la gente se pique a ver quién gana al final, aunque el recorrido es casi el mismo, solo que llega un momento en el que se separan para luego encontrarse de frente el uno con el otro, hacen un desvío y vuelven a correr de forma paralela. Una montaña rusa interesante, aunque la más flojita de las 4 atracciones fuertes.

Tomahawk

Al igual que la anterior, se trata de una montaña rusa de madera que además se introduce en los caminos que sigue la atracción anterior, por lo que a veces te ves en medio de una maraña de listones de madera y con vagones de otra atracción que te hace dudar de donde estás. Me llama la atención que esta atracción esté considerada como infantil, ya que creo que es más fuerte que El Diablo de México, la cual está considerada como una montaña rusa de intensidad moderada. Está bien, aunque claro está, más flojilla que la anterior.

Silver River Flume

Segunda atracción acuática del parque. Es más conocida por “los troncos” , ya que el recorrido se hace sobre unos troncos en los que caben 5 personas como máximo. En esta atracción sí que acabas empapado, desde el primero hasta el último, así que hay que ir bien preparado. Hay un total de 3 bajadas, siendo la última, como siempre, la más empinada (y en la que te sacan la foto). Tiene varias subidas que te permiten divisar el paisaje de manera relajada, ya que no va excesivamente rápido, además se cruza con la atracción mexicana El Diablo – Tren de la Mina, por lo que te entretienes aún más, antes de bajar repentinamente y empapándote de arriba abajo. Me gustó mucho más que el Tutuki Splash, ya que es más dinámica y te mojas más =).

Grand Canyon Rapids

Los rápidos del gran cañón. Tercera y última atracción acuática que nos encontramos, aunque en esta apenas te mojas, ya que vas en una plataforma circular en la que caben unas 10 personas realizando un recorrido abrupto en el que los pequeños desniveles hacen que entre algo de agua en la plataforma. No me gustó demasiado ya que no va muy rápido y no presenta nada nuevo. Como siempre, la decoración, parece que vas en medio del gran cañón del colorado, pero poco más…

Volpaiute

Atracción giratoria del tipo que no me gustan. No me subí pero me arrepentí de no haberlo hecho, ya que sí que plantea algo innovador. Al mismo tiempo que vas girando, la plataforma se va inclinando hasta quedar totalmente vertical, por lo que podría haber estado interesante.

Además de las atracciones ya nombradas, hay muchas más que no analizaré de manera individual para no extenderme tanto. Estas son: Wild Buffalos, Carrousel, Laberinto de Blacksmith, Buffalo Rodeo (infantiles) y Crazy Barrels (giratoria).

En esta zona también abundan los espectáculos: The Big Small Show, Can-Can Forever (espectáculo de can-can muy vistoso), Bang Bang West (una contienda en medio del camino de los visitantes en la que uno de los protagonistas lucha contra su adversario el cual tiene a su mujer como rehén), Aventura en el Oeste, Country Music

Por último, los restaurantes y tiendas son gran parte protagonista de esta zona, ya que hay infinidad de estos dispersos por toda la zona. Restaurantes: Long Branch Saloon (con el espectáculo de can-can), The Old Steak House (si te gusta la buena carne, ya sabes…), Emma’s House (comida casera americana), etc. En cuanto a tiendas, te puedes encontrar de todo: ropa, golosinas, fotógrafos que te sacan fotos vestidos de época (18€ la foto…), etc. No sé si lo he dicho antes, pero las personas que te atienden también van vestidos de acuerdo a la zona en la que se encuentran, lo que hace que te sientas más turista aún si cabe.

Y tras salir de esta zona nos encontramos con un gran puente que une a esta última zona, llena de cosas, con la primera zona del parque, lo que hace un recorrido circular interminable, dando fin así al parque (o no, siempre puedes volver atrás, volver a empezar el recorrido, etc., según tus gustos).

Servicios

El parque cuenta con todo lo que te puedas imaginar que sea necesario e incluso con cosas que veo más prescindibles. Lo que no deja de llamarme la atención es la cantidad que hay de algunas cosas no tan necesarias y otras que sí lo son solo se encuentran en un punto del parque. Veamos con qué podemos encontrarnos.

Servicios generales

  • Estacionamiento: Por 7,50€ puedes dejar tu coche aparcado en el gran parking que está al lado de la entrada del parque. El precio me parece adecuado, vale, en primera instancia pienso que es caro, pero teniendo en cuenta de que hablamos de un sitio turístico y demás, pues no está mal.
  • Cambio de monedas y cajeros automáticos: Lo primero para los guiris está muy bien a la entrada del parque, mientras que en cuanto a cajeros, podemos encontrarnos con uno en cada mundo, lo cual considero más que suficientes.
  • Consigna de equipajes: Por 4,50€ puedes dejar tu equipaje en consigna, o si vas en familia, pueden dejarlo todo por 7,50€. Si vas con maletas enormes lo veo bien, pero si vas con mochilas o bolsos, es innecesario, ya que puedes dejarlos en varias taquillas que están en las propias atracciones en el momento en el que te subes en ellas. Además de que así puedes llevar tu propia comida, tu móvil, cámara y demás… Lo malo son las atracciones acuáticas que ya nombré anteriormente…
  • Aseos: Limpios, cuidados, como debe ser, sí, pero no hay suficientes. Hay uno o dos por cada zona temática, por lo que si acabas de pasar de largo uno del que no te has dado cuenta, para llegar al otro ya te puedes pegar 15 minutos caminando sin encontrarlo… Deberían poner algunos más, sobre todo en zonas de transición en las que sólo hay paisajes y motivos decorativos, pero los aseos son muy necesarios, ya que los visitantes se pasan el día entero en el parque y es normal que estén muy concurridos si no ponen suficientes. Además, junto a los aseos siempre hay un servicio de cambio de pañales y teléfonos públicos.
  • Primeros auxilios: ¿Cómo es posible que haya un solo punto de primeros auxilios en TODO el parque? 825 hectáreas de parque con un solo punto de primeros auxilios… es algo ilógico. ¿Qué pasa si hay cualquier tipo de accidente en el Furius Baco, que está justo en el punto opuesto a la zona de Mexico, donde se encuentra este punto de primeros auxilios? Hasta donde yo sé, el parque es bastante seguro y no es conocido por sus fallos en las atracciones, pero sigo pensando que un solo punto de primeros auxilios es indigno de un parque de tal magnitud.
  • Contenedores de reciclaje: Y aquí vamos y nos encontramos con lo contrario. Hasta 10 puntos de reciclaje he podido contar en el mapa informativo. 10 puntos de reciclaje y 1 punto de primeros auxilios. ¿Está el mundo del revés y no me he dado cuenta? ¿Es más importante el reciclaje que la salud? Y mira que soy pro-medio ambiente, pero esto carece de sentido totalmente.
  • Servicio pick-up: Este es un servicio muy interesante ya que mediante él, todas tus compras van pasándose al punto de entrada y salida del parque, por lo que no tienes que cargar con tus compras por todo el parque, sino que las coges a la salida todas juntas. ¿Lo mejor? ¡Es gratuito! Yo no lo utilicé por lo despistado que soy y seguro que me dejaría todo ahí, pero es muy fiable, lo aseguro.

Además de estos servicios, también nos encontramos con un alquiler de sillas de ruedas para discapacitados y para niños, una guardería para animales de compañía (¿?) y un servicio en el que me voy a detener un poco más: el Port Aventura Express.

Port Aventura Express

No lo he nombrado antes porque quería hablarles de él aquí. Cada vez que hacía esas colas interminables miraba como había gente que hacía otra cola mucho más corta, de apenas 10 personas que no tardaban más de 10 minutos en subirse a la atracción. Y yo pensaba que era gente que se alojaba en los hoteles que se encuentran en el parque, que habían comprado un paquete especial, etc. hasta que me informo y me entero de que ¡se puede adquirir como un servicio más! Se trata de un servicio que te permite acceder a las atracciones sin tener que hacer las colas interminables de las que he hablado. Hay 2 opciones: el Express Max y el Express Premium. Con el primero, puedes subirte una vez en todas las atracciones que cuentan con este servicio (las más fuertes y las mejores de la categoría “moderadas”) y cuesta 23€. Con el segundo puedes subirte ¡cuántas veces quieras! Te dan una pulsera identificativa y ¡hala! A volverse loco por todo el parque. Pero claro, prepara los 44€ que tienes que desembolsar… Si lo hubiera sabido, me lo hubiera planteado, porque si hay algo por lo que no le he dado las 5 estrellas a este parque, eso ha sido las colas. Y es que los días ahí dentro se te van volando por culpa de las colas, por eso mismo me lo plantearía, aunque los precios son desorbitados.

Alojamiento

El parque cuenta con varios hoteles propios en los que poder alejarte y así no tener que trasladarte a horas tempranas y demás. En mi opinión, es innecesario, pero si te lo puedes permitir y no vas a ver nada más que el parque…

Los hoteles son: El Paso, Caribe, Gold River y Villa Mediterránea. Los dos primeros están a escasos metros de la entrada del parque, mientras que los dos últimos tienen acceso directo, están en el mismo parque.

Estos hoteles cuentan con numerosas ventajas, como el servicio pick-up (las compras van directamente a tu habitación), el servicio Express Max, régimen todo incluido, entrada diaria gratuita al parque acuático, etc… pero como ya he dicho, esto es para los que se lo puedan permitir, ya que no creo que yo haya disfrutado menos por no haberme alojado en el mismo parque.

Restauración

Ya he hablado de esto en cada uno de los submundos que nos encontramos en este gran parque, pero aquí resumiré lo que nos encontramos en cuanto a alimentación.

En primer lugar tenemos los restaurantes. Cada uno con su ambientación, su temática, su personal ataviado según qué civilización y su comida propia, según el mundo también. Pero, como dije anteriormente, hay varios puestos de comida más pequeños en los que sirven menús con bocadillos, hamburguesas, etc. Esto fue lo que yo comí y de lo que puedo hablar. Comimos menús de bocadillo, papas y refresco, a veces hamburguesas o perritos y comida del estilo. Los menús de todas las zonas eran prácticamente los mismos, pero cambiaban el nombre del mismo. Lo peor, como es de esperar, fue el precio. Casi 10€ cada menú, cuando en cualquier restaurante de comida rápida te saldrá unos 6€ como mucho.

Por último, cabe citar que están en todo, y es que hay 3 puntos en los que los celíacos pueden comer sin problemas, cada uno en un mundo diferente. Además, siempre hay algún sitio donde descansar unos minutos tomándose un helado, un café o un refresco, aunque un servidor siempre prefería descansar tomándose cualquiera de estas cosas al mismo tiempo que hacía una cola, que así pasaba más rápido el tiempo (o al menos lo tenía ocupado y no mirando al cuello del que estaba delante de mí).

Hasta aquí los servicios más importantes del parque, así que terminemos con las impresiones que me ha aportado este gran parque.

Port Aventura en Halloween

Bueno, he preferido reservar esto para el final, porque realmente merece la pena.

En halloween hacen cosas muy especiales, durante el primer mes, septiembre, hacen rúas terroríficas, muy curradas todo sea dicho, donde ves a monstruos, zombies, fantasmas… la verdad es que está muy bien.

Después ya no he visto que hayan hecho más ruas, pero sí que mantienen el pasaje del terror, hay concretamente 3 y son muy interesantes, aunque por cuestiones de colas yo solo pude ver dos.

El primero que vi fue el de la «casa de la penitencia» que se sitúa en el far west, hicimos cosa de media hora tres cuartos de cola. Te meten bajo la estampida, por lo que convierte todavía más tétrica las vibraciones que provocan los trenecillos. Encontrarás sobresaltos de puertas que se cierran de golpe, monstruos que aparecen de repente… Me llamó especialmente la atención el pasillo del mareo, donde hay un puente sobre luces y da la impresión de que se vaya a dar la vuelta, me hizo mucha gracia de ese túnel porque a Cristina se le activó el «simpático» y se quedó abrazada al puente sin poderlo controlar y para despegarla tuvimos que llevarla con los ojos tapados, parece mentira lo que la mente humana puede provocar.

Después horas más tarde fuimos al más grande, que ocupa toda la Polinesia. La cola te hacía rodear medio parque y estuvimos casi 2h, muy desesperantes por cierto. No obstante mereció la pena, la tensión que se respira cuando te meten en una casa llena de niebla que no ves ni torta, y te aparecen monstruos de repente ,o en los jardines fantasmas camuflados de árboles… Muy divertido, y tremendos los sustos que llegaban a dar!!!

A parte de rúas y pasajes especiales, la ambientación del parque es increíble. Multitud de monstruos se mueven y van dando sustos a los visitantes, y además hay muñecos terroríficos ,telas de araña, peluches de araña por todos lados ,cuervos… Todo ambientado de una forma excelente.

Impresión general

port aventura

A lo largo de toda la opinión ya les he ido dando mi punto de vista, los aspectos que me han gustado o no del parque. Por tanto, no me queda más que resumirlos en este último apartado.

Ha sido una experiencia casi al 100% positivaLas atracciones, que son el principal motivo por el que vamos a este parque (nadie va por ver las distintas civilizaciones…) son increíbles. Sí es verdad que hay pocas que sean fuertes, pero yo he repetido en todas ellas y aún así no me cansé de ellas y seguiría subiéndome. No creo que me llegara a aburrir de ellas, ya que las sensaciones que te aportan cada una son muy diferentes.

La ambientación y la temática de cada mundo es ¡sublime! Inmejorable. Todo está cuidado hasta el más mínimo detalle, los carteles de información, las transiciones entre civilizaciones, el personal vestido del mundo en cuestión en el que se encuentran… De verdad que te transportan a la civilización en la que te encuentras, ya que no hay nada que rompa con la visión general de la zona en la que estás. Bueno sí, las papeleras, pero eso ya es ser tiquis-miquis y tocapelotas (en realidad es que me propuse buscar algo que no estuviera tematizado, porque me parecía exagerado lo bien logrado que estaba todo lo que me encontraba a mi paso).

La limpieza del parque es total. Nada de basura por los caminos y eso que no ves a limpiadoras por el recorrido. Pero claro, si tenemos en cuenta los innumerables puntos de reciclaje, ¡imagínate la de papeleras que hay por todo el parque! Esto hace que las vistas sean muy agradables, que fluyas por el parque sin encontrarte con nada que rompa tus esquemas, al mismo tiempo que escuchas música propia de la civilización por la que estás caminando. De verdad, todo está tan logrado que no puedo añadir más detalles, ya solo les queda visitarlo para que vean como lo han conseguido.

Otro aspecto que me ha gustado bastante de este parque es que está en proceso de innovación constante. Al haber cumplido los 15 años, han creado 5 espectáculos nuevos. Como dije anteriormente, están creando una zona infantil bastante grande y además han creado para el verano este que acaba de pasar un espectáculo llamado Celebration on Ice, cuya entrada costaba 15€. La verdad es que me hubiera gustado bastante poder haberlo visto, pero era un espectáculo nocturno que se hacía fuera del parque con música conocida por todo el mundo (tipo Disney y tal) y que contaba con el ganador del mundo de patinaje sobre hielo. Desafortunadamente, el último autobús pasaba a las 9 de la noche por el parque, y el espectáculo daba comienzo a las 10, así que sólo se podía volver en taxi (y costaba una fortuna), por lo que otra vez será…

Una cosa que no he mencionado antes, pero que no puedo olvidar de mencionar es que en mi segundo día en el parque, mientras hacía la cola del Furius Baco, este se paró 2 veces por razones técnicas. Las pausas eran de 10 minutos aproximadamente, pero justo cuando era mi turno se volvió a parar por 3ª vez durante unos 45 minutos. No nos decían nada mientras tanto, sólo que una pantalla les daba error y que no sabían más nada. Tras todo este rato esperando, nos dieron un pase directo a los que estábamos a punto de subirnos, pero no les dieron nada a los que estaban en la cola, por lo que la que se montó fue enorme. Una cola de casi 2 horas para nada, imagínense… Nosotros pudimos volver casi antes de que cerrara el parque y subirnos con el pase directo, aunque el miedo que te da al ver que ha parado en 3 ocasiones… es, como poco, inquietante.

El último día que fui me quedé hasta medio día, ya que cogía un tren para visitar Barcelona por la tarde. Apenas pude subirme en nada, ya que el Dragon Khan también sufrió estas paradas por razones técnicas y perdí casi una hora y media en la cola del Sea Odissey. Me dio bastante pena, ya que era lunes y había menos gente que los dos días anteriores. El peor día sin duda fue el sábado, gente por todos lados, apenas se podía caminar, ya que la gente va a su paso, y un servidor quería ir lo más deprisa que podía para aprovechar el día. El domingo hubo menos gente, y el lunes menos aún, pero eso no quita que las colas fueran enormes de la misma manera. La diferencia se notaba en los caminos de un mundo a otro, pero no en las atracciones.

Desde mi humilde punto de vista, les recomiendo visitar el parque, como mínimo 2 días, ya que en uno es imposible verlo todo. Absolutamente imposible. Si aún así, solo puedes pasar por ahí un solo día, te recomiendo al 100% que cojas uno de los servicios Express, ya que, de cualquier otra manera, no te dará tiempo de subir en todas las atracciones importantes del parque. Recomiendo la visita al parque sin lugar a dudas, teniendo en cuenta que las colas, por mucho que pienses que exagero, son muy grandes, enormes, interminables, por lo que si vas preparado con un libro, un reproductor mp3 o lo que sea, mejor que mejor, ya que, hasta yendo acompañado, los momentos de aburrimiento son inevitables. También hay que tener en cuenta que si quieres ver los espectáculos, debes tener en cuenta los horarios en los que se celebran. Se repiten unas 4 ó 5 veces a lo largo del día, por lo que si te lo has perdido, puedes esperar a la siguiente sesión (toda la información de horarios y demás te viene en el mapa informativo).

¿Y los niños? Como ya habrán visto, pueden ir sin ningún problema, ya que no se aburrirán en absoluto. Hay muchísimas atracciones dirigidas para ellos especialmente y muchas otras de intensidad moderada, que si cumplen con la estatura mínima requerida, en las que podrán montarse sin problemas. Esto de la estatura se lo toman muy en serio, ya que pude ver varios casos de niños que estaban siendo medidos con gran precisión (que si ponte recto, mira al frente, pon la cabeza recta, no mires hacia abajo, etc…). Pero claro, si llevas niños, no pretendas disfrutar tanto tú mismo, ya que el tiempo sí que corre rápido en caso de que vayas con niños… En este caso sí que recomiendo al menos 3 días de parque, siempre y cuando quieras disfrutar tanto tú como ellos, porque si no, se hace imposible. También hay gente que disfruta viendo como los niños se lo pasan bien. Ya ahí no me meto, yo es que soy muy friki de los parques de atracciones, y aun con niños, yo tendría que montarme en todo lo que pudiera… =).

Creo que no me dejo nada atrás, y si lo he hecho, apreciaré sus comentarios y se los comentaré en privado a cada uno. Como ven, un parque genial que recomiendo sin duda alguna. ¡No te pierdas esta oportunidad!

¡Hasta pronto! (Quizá hasta Navidad, ¡mes en el que visitaré el parque Warner de Madrid!)