Que malos son los estereotipos y las ideas preconcebidas y mas aun cuando uno se crea en su cabeza la imagen de un sitio basándolo en las películas que ha visto.

Harlem, ¡Qué miedo! ¿Si o no?

Hace seis años, cuando estuve por primera vez en Nueva York y mi cuñada me dijo «mañana vamos a Harlem», se me pusieron de corbata. Al día siguiente al bajarnos en la parada de la calle 116 y encontrarme con cuatro «hermanos» vestidos de negro, estética rapera, mirada hostil y radiocd a tope mis temores parecieron confirmarse y pensé «a ti, blanquito de mierda se te van a merendar», pero la cosa no pasó de un simple intercambio de miradas.

Al ir caminando por Lennox Avenue y darme cuenta que apenas veíamos gente de raza blanca pensé «así se sienten los emigrantes de color cuando llegan a España», el diferente era yo y no ellos, entramos en varias tiendas, comimos algo en un Mcdonalds y poco a poco me di cuenta de que me estaba comportando como un tonto, que valía la pena relajarse y quitarme de la cabeza todas esas ideas idiotas que traía puestas.

Entonces estuve de visita una mañana, repetí otros años, pero este invierno, el mes de diciembre, estuvimos alojados 15 días en casa de nuestros parientes, que se habían trasladado a Harlem a vivir. Esta es mi experiencia sobre este mítico barrio Neoyorkino.

Si a pesar de lo que te cuento tienes dudas, siempre puedes acudir a Harlem acompañado de otros turistas y un guía en español, lo que te permitirá conocer el barrio de forma tranquila o incluso asistir a una Misa Góspel.

Cómo es Harlem

Dicen que Harlem es la capital negra de Estados Unidos, no les falta razón, solo tienes que fijarte en la gente que sube contigo al metro cuando bajas al centro de Manhattan o en un poco de su historia con personajes como Malcolm X o David Dinkins, el primer alcalde negro de Nueva York, sin contar los numerosos artistas de jazz, soul, blues que nacieron en este barrio.

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Nuestra casa estaba casi pegada a la parte superior de Central Park. una calle muy bonita con casas no muy altas de estilo victoriano con un aspecto muy navideño debido a la gran nevada que había caido en esos días, según nos explicaron hay mucha gente, no solo de color, que están comprando casas de éstas, las rehabilitan y se trasladan a vivir a Harlem, los mismos coches aparcados en las aceras denotaban que la zona no era pobre, ya que se veían todoterrenos de gama alta, Audis y hasta un Jaguar descapotable.

Los vecinos no eran solo de raza negra, también se veían blancos y asiáticos. La situación es muy buena ya que solo cruzar la calle hay parada de metro y junto al parque parada de autobús que baja por Park Avenue y en poco rato te plantabas en el centro de Manhattan..

Enfrente de la calle hacía esquina un supermercado donde los empleados eran casi todos originarios de la República Dominicana y hablaban entre ellos español, al final de las cajas había una chica que te embolsaba la compra a cambio de lo que le quisieras dar y así se sacaba algún dinerillo. Un supermercado es un buen testigo para saber el nivel adquisitivo de la gente que vive en la zona, aquí los precios eran baratos, no faltaba nada pero no había las delicatessen que por ejemplo encontramos otro año que nuestros parientes vivían cerca de Times Square.

En la calle había un puestecillo donde un abuelete vendía libros viejos y en la misma esquina grupos de gente se reunían a charlar. Era fácil y corriente que en la entrada del metro alguien te pidiera dinero, pero en NY la regla que rige es «un cortes sorry, no les mires a los ojos y sigue tu camino» así que ningún problema. Pero me llamó la atención una persona que estaba en un Popeye (pollo frito estilo Kentucky) que habría la puerta a todo el mundo pidiendo un dólar a cambio, en este sentido el contraste con otras partes de la ciudad es grande, aquí se ve mas gente necesitada.El barrio no es peligroso si tomas las mínimas precauciones, ya os digo yo que hay mas peligro en Las Ramblas de Barcelona a plena luz del día que en Harlem.

Hicimos algún paso por el parque, ya que teníamos muy cerca el lago Harlem Meer cuyo aspecto era precioso todo helado, como curiosidad contaros que en este lago de Central Park, hace ya años, un gracioso o aburrido soltó un caimán que por lo visto se le había hecho grande y que causó bastante revuelo hasta que lo capturaron.

Disfrutamos de una «amateur Night» en el Apollo Theatre. ¿De que se trata? pues es una especie de operación triunfo que se lleva a cabo desde los años 30 donde la gente actúa y es recompensada con silbidos o aplausos, aquí no hay academia ni jurado, ni nada, es el público asistente el que elige y para que os hagáis una idea del nivel de las Amateur Nights contaros que han salido de aquí artistas como Billie Holliday, Nat King Cole, Duke Ellington o Sammie Davies Jr, para que comparéis con Bustamantes, Bisbales y compañía. La noche que nosotros fuimos el nivel fue fabuloso y el show divertidísimo, aunque hubo algún artista, que seguramente debido a los nervios, soltaba unos gallos estremecedores, el escenario impone y mas sabiendo quien ha pasado por allí.

Los días que tuvo lugar la famosa huelga del metro de Nueva York aprovechamos para pasear por las calles del barrio y llegar hasta la zona de la Universidad de Columbia, cruzando el triste parque de Mourningside, el cambio de ambiente es total, mucha gente joven con sus carpetas y mochilas y un barrio que parece diferente.

En cuanto a shopping en Lennox Avenue podéis encontrar las mejores tiendas y los chollos en sitios como Marshalls, aunque supongo que si vais allí por razón de alojamiento os será muy difícil resistir la tentación de bajar hasta la Quinta Avenida.

Harlem no es una zona muy turística, se ve muy poca gente con cámaras, aunque cerca de nuestra casa había un hotel al lado del parque lleno de españoles y japoneses. Normalmente pocos se quedan a visitar el barrio y prefieren coger un taxi, metro o autobús para dirigirse al Manhattan mas pijo y típico.

En cuanto a restaurantes poco os puedo contar ya que nosotros si estábamos por la zona comíamos en casa, o encargábamos pizzas o comida china a domicilio.

Misa Góspel

El último día, después de desayunar nos fuimos a la iglesia y cruzamos la acera para antes echar un vistazo porque por allí no se veía ni un turista.

Nada mas pasar la acera un señor muy elegante vestido se acercó a nosotros a preguntarnos si veníamos a la misa, y al decirle que sí y que éramos de España se puso muy contento y nos acompañó dentro a presentarnos a todo el mundo, hasta nos llevó a un despacho a presentarnos al que iba a dar la misa que por cierto hablaba español perfecto.

En cuanto a la misa no voy a entrar en mas detalles porque no es el lugar, pero yo no soy catolico y al cuarto de hora estaba llorando superemocionado ya que poder ver un coro gospel de estos genuinos en una misa en pleno Harlem era como un sueño y oir aquel coro que era INCREIBLE bufff, ademas todo el mundo tan agradable con nosotros, dándonos la bienvenida… no sé, fue el mejor momento de todo el viaje.

Si tú también quieres disfrutar de una Misa Góspel, te recomiendo que contrates este tour en español en el que te enseñarán el barrio y asistirás a una ceremonia de este tipo. Merece mucho la pena.

Qué ver en Harlem

  • Abyssinian Baptist Church: Es la iglesia de gente negra más antigua de Nueva York. Se hizo famosa gracias al pastor Adam Clayton Powell Jr, miembro del congreso que luchó por el reconocimiento de los derechos civiles de la población negra. La misa del domingo se acompaña con los cantos de un maravilloso coro de góspel.
  • Sylvia´s: Es el restaurante de Harlem más frecuentado por los turistas, lo que desgraciadamente le da un aire de parque temático. Sirven «soul food», un tipo de comida muy original, procedente de los estados del sur, sobre todo de Carolina del Sur. El fried chicken es muy bueno. El local también tiene fama por el «gospel brunch» (unos 16 $), que sirven el domingo entre las 11 y las 14 horas. Hay que hacer cola durante largo rato.
  • Apollo Theatre: Inicialmente abierto en 1914 fue un teatro de ópera exclusivamente para blancos. En 1934 Franck Schiffman se hizo cargo del local y lo transformó en una sala de espectáculos que pronto se convirtió en uno de los principales focos de música negra americana. Aquí se organizó la famosa «noche de los aficionados», de la que salieron, entre otros, James Brown y Sarah Vaughan.
  • Lenox Lounge: Desde finales de la década de 1930 ha sido uno de los locales más emblemáticos de Harlem. Aquí han actuado músicos legendarios como Miles Davis, John Coltrane o Billie Holiday. La «jam session» del lunes por la noche, crea un ambiente be-pop extraordinario. Además tiene un restaurante que ofrece un menú de «soul food», algo indisociable de la cultura negra americana.
  • Hamilton Heights: Una zona histórica de Harlem, de las más atractivas por su arquitectura. Hay que pasear por las calles y acercarse al Hamilton Grange National Memorial, uno de los edificios más antiguos de Nueva York. Otra curiosidad es el City College of the University of Nueva York que parece más un castillo que una universidad.
  • Stadio Museum in Harlem: Se trata del mayor museo de Estados Unidos dedicado exclusivamente al arte negro (Africa, Caribe y América). Además de las exposiciones permanentes, se celebran exhibiciones temporales que ofrecen la oportunidad de conocer a un gran número de artistas. Un programa denominado Artist-in-Residence permite promocionar cada año un nuevo talento.

El Barrio

Quizás hayáis oido hablar del Harlem hispano, conocido como «El Barrio» es una parte de Harlem (East Harlem) donde vive gente de origen hispano, los primeros fueron los puertorriqueños y luego vinieron de otros países latinos. Aquí nació el Spanglish y resulta muy gracioso oir hablar a la gente en ese inglés castellanizado.

Otros apuntes

harlem

La estética de Harlem en la gente joven es totalmente rapera: anoraqs enormes de la marca North Face, Ecko o Roca Wear, casi siempre de color negro y con capucha con el ribete con pelo. Pantalones mas enormes aún y caídos completados con camisetas que llegan hasta por debajo de la rodillas, botas de montaña tipo Timberland o Panama Jack y en la cabeza gorra o gorro y a veces también debajo de ellas un pañuelo, imprescindible el reproductor mp3 a ser posible iPod.

Por ello animo a todo el mundo que viaje hasta allí que no se deje «acojonar», que es otra ciudad mas sin mas (es bastante grande) muy bonita y que yendo de día no tiene porque pasar nada, sobretodo si vas para una zona con avenidas y eso (no meterse por callejuelas oscuras y vacía, ni ahí ni en ningún lado) no os dejéis intimidar por ser los únicos turistas por la zona o que solo veáis gente de color porque la visita merece la pena, incluso diría que debería ser una visita obligada, al menos para mi ya lo es.