Santa María del Mar

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Hoy voy a hablaros de una obra arquitectónica que me fascina, por mucho que la haya visitado no deja de ejercer sobre mi una enorme admiración; se trata de la iglesia de Santa Maria del Mar, en Barcelona, una de las joyas del gótico catalán que hace empequeñecer a la mismísima Catedral.

Para llegar hasta ella sólo tenemos que tomar el metro de la linea 4 y bajarnos en la estación de Jaume I, cruzamos la Via Laietana para entrar en la calle Argenteria , ésta nos llevará directamente a la plaza de la iglesia de Santa Maria, emplazada en el centro del barrio de la Rivera.

¿Qué había antes de la construcción del magno templo y de la pujanza económica del siglo XIII?

interior gótico santa maria del mar

Como ya he comentado la iglesia primitiva era la de Vilanova de les Arenes, documentada por vez primera en el año 998. Ésta era una basílica románica que generaría a su alrededor una gran necrópolis. En las excavaciones de esta necrópolis se encontró una cloaca y multitud de tumbas situadas desordenamademte, tumbas datadas entre el siglo IV y el V, de manera que ya existía una basílica paleocristiana antes de la Iglesia románica.

La leyenda dice que en este lugar se encontraba la tumba de Santa Eulàlia ( la antigua patrona de Barcelona ), sin embargo no se encontró prueba alguna en ninguna de las excavaciones; lo que si está claro es que el lugar que ocupaba Santa María de las Arenas llevaba siglos habitado. Santa Maria del Mar se construyó unos metros por delante de la vieja iglesia.

La construcción de Santa María del Mar

Pese a que algunas fuentes dicen que la iniciativa de construir la Iglesia del mar fue de Pedro III el Ceremonioso debido a que éste conde-rey había mandado erigir la muralla del Raval, la Llotja, el Palau reial major i la capella de Santa Águeda, las Drassanes, l’església de Sants Just i Pastor, etc, el hecho es que la iniciativa partió del conde de Barcelona Alfons el Benigne, siendo el maestro de obras el arquitecto Berenguer de Montagut.

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La obra comenzó el día de Santa Maria de 1329, tal y como reza la lápida situada en la entrada: «En nom de la Santa Trinitat, a honor de Madona Santa Maria fo comensada la obra d’aquesta esgleya lo dia de Santa Maria de Mars en l’ayn de MCCCXXIX, regnant n’Amfós per la gràcia de Déu rey d’Aragó, qui conqués lo regne de Cerdenya» ( la traducción es: En nombre de la Santa Trinidad, en honor a nuestra señora Santa María fue comenzada la obra de esta iglesia el día de Santa Maria de Marzo del año 1329, reinando Alfonso por la gracia de Dios rey de Aragón, que conquistó el reino de Cerdeña ); de hecho se puede encontrar un juego de palabras entre Santa María del Mar y Santa María de Marzo, día de la fiesta de la Anunciación ( 25 de marzo, es decir el primer día del año según el cómputo de la Encarnación ).

basilica santa maria del mar

El acta de colocación de la primera piedra alegaba como motivo de la nueva construcción la insuficiencia de espacio en la antigua Santa Maria de las Arenas. Sabemos que la primera fase de la construcción se llevó a cabo gracias a la financiación de los parroquianos y los gremios; especialmente el gremio de transportistas de mercancías, que se encargó de trasladar de manera gratuíta toda la piedra necesaria para la obra. Sin embargo la peste de mediados del siglo XIV hizo disminuir sobremanera la iniciativa privada, de manera que el rey tuvo que hacerse cargo de la construcción.

Pese a que están documentados actos litúrgicos en la iglesia en 1341, ésta no fue formalmente inaugurada y finalizada hasta el año 1383.

Su arquitectura

estilo gotico en el interior de santa maria del mar

La Iglesia impacta con sus tres limpias naves con girola y sin transepto; las naves laterales son de una altura prácticamente igual a la de la nave central; éstas naves están separadas por arcos apuntados sobre pilares octogonales altos, delgados y sin ornamentación y una luz ( separación ) entre ellos de 13 metros, algo inaudito en el arte gótico debido a la gran distancia entre pilares. En el exterior no veremos arbotantes sino contrafuertes entre los cuales se instalan las capillas laterales; el interior la sensación es de encontrarnos en un salón amplio y espacioso. Gracias a su austeridad el conjunto ofrece una sensación de armonía y equilibrio, es un espacio de formas depuradas que queda cerrado al exterior al predominar el muro sobre los ventanales. La sensación que tengo al entrar es de limpieza, luminosidad, majestuosidad y sobre todo amplitud.

Como dato curioso cabe decir que el rosetón de la fachada no es el original ya que éste se desprendió debido a un terremoto en el siglo XV. Lamentablemente el rosetón cayó sobre una multitud de fieles, matando a algunos.

¿La segunda catedral de Barcelona?

interior santa maria del mar

En el corazón de los barceloneses, Santa María del Mar compite con la catedral y con la Sagrada Familia como la iglesia más querida. Como al templo ideado por Gaudí le queda todavía bastante para estar completo, no es cuestión de compararlos, pero sí que hay una rivalidad evidente con la sede catedralicia. Aunque la catedral es una obra arquitectónica impresionante, sufre de muchos inconvenientes en comparación con la iglesia marinera.

Para empezar, tardó muchos siglos en ser completada y de, hecho, la fachada en estilo gótico es del siglo XIX. Por otro lado, siempre ha estado en un estado de conservación bastante precario, lo que conlleva continuas reparaciones con la presencia de andamios que la afean. Finalmente, el interior es bastante incómodo para los feligreses, la mayoría de los cuales no tienen una visión directa del altar, por lo que escuchar misa significa tener que verla por unas pantallas gigantes.

Si a esto añadimos el abarrotamiento de turistas y curiosos y uno grandes carteles que rezan en varios idiomas ‘CUIDADO CON LOS CARTERISTAS’ comprenderéis que probablemente sería el último sitio de Barcelona en el que iría para escuchar misa. De hecho, las pocas veces que ido, he acabado siempre saliéndome antes de hora al claustro para mirar las ocas…

En contrapartida, Santa María del Mar se beneficia del hecho de ser una obra acabada hace muchos siglos, de tener una gran nave desde la que se divisa el altar desde casi cualquier sitio y de que su estado de conservación es envidiable (fue objeto de un remodelación ejemplar a mediados de los 90). Vamos, que no es un pastiche como la catedral sino una obra de arte armónica y proporcionada con una gran unidad estilística que le confiere una gran fuerza. Por añadidura, no sufre de la aglomeración permanente de turistas, aunque no escapa a la presencia de estos. Al menos, hasta ella no pueden llegar en autocar…

El Barrio de la Rivera

fachada santa maria del mar

Es imposible hablar de esta hermosa iglesia sin referirse al barrio que la circunda. Antíguamente extramuros, el pequeño núcleo pescador de Vilanova del Mar, fue encuadrado por la ampliación de la muralla que abrió la ciudad al mar en los siglos XII y XIII, convirtiéndose en el nuevo barrio de la Ribera del Mar. Como su nombre indica, por aquel entonces se encontraba a orillas del mar, que, desde entonces, ha retrocedido notablemente. Con la expansión catalana por el mediterráneo el barrio conoció un gran auge que llevó a la creación de una burguesía mercantil y al establecimiento de gran cantidad de artesanos en la zona (hecho que atestiguan los nombres de las calles que circundan la basílica), convirtiéndose en el corazón económico de la ciudad. De esa época de esplendor, junto a Santa María del Mar, han quedado como testimonio los grandes palacios que hay en la calle Montcada, principal vía burguesa de la Barcelona medieval, en uno de los cuales se aloja actualmente el Museo Picasso.

A partir del siglo XVI, con la construcción de un nuevo puerto, el centro de gravedad económico se desplazó hacia el barrio de la Mercè, actual zona de las Ramblas. La Ribera conoció entonces un amplio período de decadencia, que se agravaría tras el conflicto civil de 1714, cuando más de mil casas (prácticamente, la mitad del barrio) fueron arrasadas para construir la ciudadela, una gran fortaleza edificada por el poder real para prevenir futuras insurrecciones. Tras la demolición de esta en el siglo XIX, se construyó el Borne, el mercado central de abastos de la ciudad y a su alrededor florecieron diversos comercios y se construyeron viviendas burguesas, aunque el núcleo más antiguo del barrio seguía en pleno declive.

La apertura en 1907 de la Vía Layetana, una avenida que unía el ensanche con la zona portuaria, seccionó en dos el barrio gótico, aislando la Ribera del centro histórico de la ciudad. El barrio quedó dividido en dos partes que aún se perciben perfectamente: la parte antigua, un laberinto de callejas medievales y edificaciones ruinosas, y el Borne, a espaldas de Santa María del Mar, más activo comercialmente y con la presencia de numerosas edificaciones decimonónicas. Actualmente, la Ribera es una de las grandes zonas de ocio de Barcelona, con la presencia de múltiples bares y restaurantes y está en proceso de rehabilitación. La plaza del pórtico de la basílica y el Paseo del Borne, justo detrás de su ábside, son el centro de la vida lúdica de este barrio, que sigue teniendo un carácter marcadamente distinto al del resto de la Barcelona gótica.

Conclusión

exterior santa maria del mar

Santa María del Mar no es sólo un lugar para disfrutar del arte gótico, sino que también se pueden realizar otras actividades; la más obvia son las bodas y bautizos aunque cabe decir que si os queréis casar en este hermoso lugar la lista de espera es de años, al igual que en la catedral.

Otra opción es la música; la acústica interior es excepcional por lo que a menudo se celebran conciertos de música clásica, jazz o música oriental.

Teniendo en cuenta de que esta iglesia es marco habitual de conciertos y actividades culturales, estamos en un ejemplo de cómo lo profano y lo religioso se fusionan perfectamente sin estorbarse.

Contrariamente a la catedral, los cientos de turistas que cada día la visitan no suelen entorpecer los oficios religiosos y no son pocos los que se unen a las celebraciones (por añadidura, el mossèn suele intercalar frases litúrgicas en otro idiomas como cortesía hacia los visitantes; aunque su pronunciación es más bien mediocre, la iniciativa es cuanto menos simpática). Como iglesia marinera que siempre ha sido, regularmente concelebran misa con el rector capellanes de naves extranjeras que recalan en el puerto barcelonés.

Para los que sean católicos he aquí los horarios de las misas:

Misas:

  • Domingos: 11 en catalán; 12’30, bilingüe; 19’30 h. en castellano.
  • Misa anticipada del sábado por la tarde, a las 19’30, en catalán.
  • Dias laborables: a las 9’30 y 19’15 h. en catalán.
  • La basílica está abierta cada día de 9 a 13’30 (domingos y fiestas de 10 a 13’30) y de 16’30 a 20 h.

En fin compañer@s, ya sabéis: si visitáis Barcelona no olvidéis pasearos por el barrio de la Rivera y entrar en esta preciosa obra gótica que, personalmente, considero superior a la Catedral en todos los aspectos.

Para mí será siempre un lugar especial en el que uno puede perderse del bullicio que te rodea en Barcelona, cada vez más agobiante. Las misas, como ya dije, sin tener la magnificencia de las catedralicias, son muy brillantes con la música de órgano en vivo. Y, claro, el marco físico es incomparable…

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