Dicen que es difícil llegar a la Playa de Regla en Chipiona. Que se lo digan a los miles de sevillanos que todos los domingos, en que el sol se asoma al horizonte, se aposentan en ella.

Hasta tal punto conocen este camino que muchos la llaman «Playa de los Sevillanos» y las carreteras de acceso a Chipiona han sufrido evidentes mejoras para mitigar el denso tráfico.

Cómo llegar a la Playa de Regla

Normalmente llegaréis desde Jerez, por la reciente autovía inaugurada hace unos años. Si es así os bastará con seguir las indicaciones de «Centro» para llegar hasta el mercado de abastos, entrando ya en la avenida de Nuestra Señora de Regla, que nos llevará hasta nuestro objetivo.

Si la autovía está con mucho tráfico, lo que los sevillanos consiguen en horas puntas, hay otra posibilidad, tomando el desvío de Rota. En este supuesto, llegáis a Chipiona paralelos a la avenida citada, pero alejándoos de vuestro objetivo. Por ello, doblad hacia la izquierda en cuanto os sea posible, aunque las calles sean estrechas, y habréis llegado enseguida.

La avenida muere delante del santuario. Un hermoso edificio en estilo neogótico, junto al que se halla una capillita en alto, siempre llena de flores, luminaria de la Luz.

Cómo es la Playa de Regla

Junto a esta pequeña plazoleta nace la playa de Regla. Mide algo más de un kilómetro, hasta el Faro, enorme faro de Chipiona, con 69 metros sobre el nivel del mar. Es el más alto de España y es el emblema de la ciudad, cuyo nombre procede de un antiguo faro, anterior a época romana.

Playa de Regla, ¿dónde está?
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La playa es de arena finísima y dorada, teniendo una anchura media de 60 metros. El oleaje es moderado y por su situación el levante, el viento castigador del sur, es poco significativo.

A su izquierda se halla la playa de Camarón y, más allá del Faro, la de las Canteras. Que son otras opciones a tener en cuenta. Pero la gran mayoría prefiere esta playa, por su belleza natural. Basta con mirar las fotos para entenderlo.

Además el ayuntamiento ha puesto de su parte para facilitar la visión estética y la comodidad de sus visitantes. El paseo marítimo, bautizado como Costa de la Luz, está cuidadísimo en todos sus detalles.

Limpio como pocos, con un personal permanente dedicado a esta labor.

El equipamiento es completo, por eso siempre consiguen la bandera azul. Incluido acceso para minusválidos, que cuentan con servicios adaptados y sillas de baño.

Todo lo que podáis imaginar lo hallaréis en esta playa, ya sean sombrillas, papeleras, recogida de basura, vigilancia, barcazas, etcétera.

Dos puntos negativos son la falta de tiendas, no hay en todo el paseo marítimo, cuajado de hoteles a pie de playa, y la ausencia de un parque infantil, como suele ser habitual en las playas de tipo familiar.

Pero el principal punto negativo de esta playa es el aparcamiento: En días festivos no existe. Sólo hay un solar de tierra que se suele utilizar con tal fin, por lo que si venías a esta playa en tales días dejad el coche en el primer hueco que veáis, aunque tengáis que andar un poco.

Playa de la regla

Si vais a la Playa de Regla recordad que las tiendas y el ambiente se halla en las calles que desembocan en la playa de Regla, como la Ramón y Cajal, y en la paralela Avenida de la Cruz Roja. Es zona con otras alternativas, que completan la oferta playera. Desde paseos en ponys, a atracciones infantiles, casetas de libros, restaurantes populares, etcétera.

Si lo necesitáis recordad que el servicio central de la playa dispone de megafonía y funciona, asimismo, como Oficina de Turismo. Atienden en el 956/23 50 44.

Claro que toda esta maravilla es en período estival. Cuando llega el invierno los cuatro puestos de socorrismo quedan solitarios. Tened cuidado, pues en dicha época ante la falta de servicios de socorro.

Por último en esta hermosa playa de Regla está prohibida la acampada, así que si sois de los que montan la carpa buscaos otro sitio.

La última vez que fui a esta playa, junto al Santuario de Regla, fue sólo para admirarla. Tiene una belleza especial y eso que todo el sur es un enjambre de playas, pero ésta… ésta… ésta es única.