Como me había ido de vacaciones, que mejor opinión que la del sitio del cual he retornado. Y no es otro que la localidad de Chipiona, famosa playa gaditana, cuna de la famosa tonadillera Rocío Jurado.

Chipiona era un pequeño pueblecito costero de Cádiz, que cada vez se ha ido haciendo más y más grande, debido a la afluencia masiva de turistas, sobretodo sevillanos. Porque podríamos decir que Chipiona es una “Sevilla 2”, pues es muy difícil estar una semana y no cruzarte con ningún conocido. Esto es debido a que es una playa muy buena y es de las más cercanas a la capital andaluza (mi preferida junto a Matalascañas).

¿Qué atractivos tiene esta localidad?

En primer lugar sus playas. Dentro del mismo pueblo están la playa de Regla (ideal para pasear, jugar y darse un bañito) y la playa de las Canteras (ideal para contemplar desde ella impresionantes puestas de sol). A unos dos kilómetros de Chipiona se halla la playa de las Tres Piedras, menos masificada en verano e ideal también para dar buenos paseos.

En segundo lugar su gastronomía. No os vayáis de Chipiona sin deleitaros con una buena fuente de pescadito frito. Probad también la especialidad de la localidad: las ortiguillas. Se trata de un alga, con fuerte sabor a mar, que suele servirse rebozada y frita. Algunos bares la sirven también cuajada con huevo (una especie de revuelto). ¿Os atrevéis después con un moscatel? Es el vino que se produce en Chipiona, un vino dulce que si bien no acompaña a cualquier comida, es ideal para tomar junto a un dulce.

Desde el punto de vista artístico Chipiona tiene cuatro monumentos:

  • El castillito (situado junto a la playa de las Canteras)
  • La Parroquia de la O (una bonita iglesia situada en una tranquila placita)
  • El Santuario de la Virgen de Regla (un edificio neogótico ubicado a pie de playa)
  • El Faro.

Yo me quedo con este último. Si os atrevéis a subir más de 300 escaleras, elegid un día claro y soleado y desde arriba contemplaréis estupendas vistas del pueblo, del Atlántico, del norte de Marruecos y del coto de Doñana. De verdad que el esfuerzo merece la pena.

Chipiona, ¿dónde está?
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La oferta turística a todos los niveles. El turismo es una buena fuente de ingresos para los chipioneros. Por eso la oferta de hoteles, hostales, pensiones, bares, restaurantes y cafeterías es completísima. Podréis elegir dónde dormir o comer de acuerdo con vuestras posibilidades económicas.

Dos son las fiestas principales de Chipiona: En septiembre la feria de la Virgen de Regla y en febrero o marzo los Carnavales, todo un derroche de fantasía e imaginación.

Por último deciros que cerca de Chipiona hay otras localidades que tampoco os defraudarán: Sanlúcar de Barrameda (a 8 Kms.), Rota (a unos 15) y Jerez (a unos 30).

Las playas de Chipiona

Pero hablemos de Chipiona en si. Las playas. A lo largo del litoral de pueblo encontramos varias playas, como la Playa de Regla, la Playa del Camarón, o la Playa de las Tres Piedras. Estos nombres no son por casualidad.

Así la playa de Regla es conocida por ese nombre debido a que en el paseo marítimo de dicha playa encontramos el Santuario de Regla, del que hablare un poco mas adelante. Son todas playas de arena fina (en contraposición a las de piedras macizas, como Almuñecar en Granada).

La calidad de las playas es magnifica, estando todas en un estado optimo, muy cuidadas, con todos los accesos disponibles, rampas y pasarelas hasta la misma línea de playa, servicios, chiringuitos cada 50 metros, duchas y lavapiés.

El agua siempre esta a una temperatura agradabilísima, comparada con otras playas, como las de Málaga, que siempre esta el agua congelada y es todo un reto bañarse. El único problema seria el de algunas zonas especificas, donde hay demasiadas piedras, por lo que hay que tener cuidado, vaya a ser que nos dejemos unos cuantos dedos dentro del agua. También hay esas molestas algas que son arrastradas por la corriente, pero eso ya es algo natural en todas las playas.

Pero lo mejor de estas playas llega cuando cae la noche. Todas estas playas están totalmente iluminadas con focos similares a los que encontramos en los campos de fútbol, por lo que se ve perfectamente en todos los sitios.

Uno se encuentra muy a gusto, con una temperatura muy agradable, con todos los chiringuitos abiertos, y sobre todo con todas las actividades disponibles, como volley playa, fútbol, y demás deportes playeros, que durante el día es más difícil practicar debido a la temperatura que llega a alcanzar la arena expuesta al sol. Casi un infierno. Incluso disponemos de un servicio de guardería muy amplio para dejar a los niños al cuidado de los encargados y que no anden sueltos por allí, que de noche son todo un peligro, que se meten en el agua y no los ves. Es gracioso, porque les ponen un peto con un numero identificativo, y así tienes localizado a tu peque.

Conociendo el pueblo de Chipiona

Al margen de la playa, que es el mayor reclamo de Chipiona, tenemos el resto del pueblo y el ambiente que en él se crea por las noches.

Empezando por los monumentos emblemáticos, tenemos el antes citado santuario de Regla, clásico en las postales, y que delimita la playa de Regla de la del Camarón. También tenemos el famoso faro de Chipiona, y a su base tenemos una de las mayores zonas de ocio nocturno, junto al paseo marítimo. Ambos monumentos adquieren un aspecto realmente impresionante cuando el sol cae, y son iluminados por focos de luz amarillenta, quedando una estampa espectacular.

Luego tenemos el paseo marítimo, que podríamos decir que comienza a la base del Santuario, y recorre toda la costa hasta llegar al Puerto. A lo largo de el encontraremos un sinfín de restaurantes, heladerías, tiendas, Pubs y demás locales de ocio. Destacar los que se encuentran cerca del Faro, sobre todo el Picoco, la Brisa o la Muralla, todos ellos de acceso gratuito, y todos con muy buena música y un ambiente muy agradable.

chipiona

También tenemos una discoteca, el Mohama, que si es de pago, pero tiene todas las ventajas que tienen las discotecas respectos a los Pubs, pero yo os recomiendo que vayáis a los Pubs que antes os he citado, pues se esta muy bien y se puede bailar perfectamente, y las copas no están muy caras.

Siguiendo en el paseo por el pueblo, podremos observar que destacan los chalets, encontrándose muchos con diseños realmente curiosos y llamativos. Todos están interconectados por pequeñas y estrechas calles, salvo unas tres o cuatro, que seria las arterias principales del pueblo. En una de las placitas, tenemos unos pequeños ponys en los que los chicos se pueden montar y dar una vuelta, así como unos pequeños stands de venta de libros, collares, pulseras, perfumes y otros souvenirs.

Si seguimos mas adelante podremos encontrar el cine de Chipiona, que se divide en dos, el cine de verano y el de invierno, aunque este año solo el de invierno estaba operativo. Se habla de que pronto demolerán ambos y pondrán unos multicines. Eso estaría de maravilla, pues las películas que exhiben son ya algo retrasadas respecto al estreno en los cines importantes del panorama Español.

Y finalmente tenemos la conocida como “Calle Sierpes” por sus similitudes con la famosa vía sevillana, estrecha, llena de transeúntes y con muchísimas tiendas y restaurantes. Entre las 8 y las 23 no se puede caminar apenas por dicha calle, pues esta abarrotada y no cabe un alma. Aunque las tiendas tienen un surtido gigantesco y a precios realmente competitivos. Si pasáis por el pueblo no dejéis pasar esta calle.

El pueblo también dispone de una pequeña plaza de toros portátil y un pequeño campo de fútbol, donde el Betis disputo el pasado 2 de Agosto un amistoso con el Chipiona. No es que sea una maravilla de estadio, pero para un equipo de la categoría del Chipiona esta bastante bien.

Desde que tengo memoria y las veces que he ido a este pueblo, este ha ido creciendo de una manera impresionante, llegando a doblar su capacidad prácticamente. Si tenéis pensado pasar una temporadita en él, procurad que el piso, chalet o casa que alquiléis esté cerca de la playa, o bien que dispongáis de piscina, porque hay viviendas que llegan a estar a 30 minutos de la playa caminando a paso ligero.

Pero merece la pena. Muchos dicen que Chipiona está masificada, sobretodo por sevillanos, pero yo soy un amante de las masas. Yo en un pueblo, aislado, sin gente, no podría vivir, yo necesito sentir la vida y el calor de las personas a mi alrededor, por eso me encuentro agustísimo en este pueblo.

Así que ya sabéis, si vivís relativamente cerca de Cádiz, y no sabéis a que playa ir, no os perdáis Chipiona, porque aburriros no os podréis aburrir.