El pasado fin de semana fui a la sierra malagueña para practicar, por primera vez en mi vida, senderismo. Concretamente en el termino municipal del Colmenar y el sendero se hace llamar Las Buitreras.

El viaje

Como mi hermano y yo no teníamos coche quedamos con una pareja de Cádiz que se ofreció a llevarnos. Nos habíamos levantado a las 7 de la mañana y a las 8 y 15 de la mañana empezamos en viaje por carretera.

El pueblo llamado Puerto Real era el lugar de encuentro con el grupo de senderismo con el cual íbamos. Éramos un total de 15 o 20 personas. Me sorprendió ver que había gente de todas las edades, desde niños de 7 años hasta mujeres de 50 años(creo). Así que pensé que la ruta que íbamos hacer era aceptable( que equivocado estaba). Así que comenzamos a coger carretera.

El viaje en coche de Cádiz hasta Málaga (El Colmenar) fue uno de los viajes mas largos y tediosos que haya hecho nunca. Al principio todo muy bonito, viendo las maravillosos pueblos blancos de la sierra de Cádiz como Arco de las fronteras, Ubrique (este pueblo no me gusto nada porque parecía una barriada de cualquiera ciudad),El Bosque y pasando la provincia de Cádiz y llegar a Málaga el pueblo del Colmenar. Al pasar la provincia la vegetación y el paisaje cambio sustancialmente.

Seguía habiendo alta montañas( al menos para mi) pero el camino empezó a ser tortuoso. Fue los ultimo 16 kilómetros lo mas cansinos y mareantes del todo viaje. Literalmente fueron 16 Km. de interminable curvas y de subidas y bajadas. Comencé a tener mareos y nauseas. Faltó poco para echar el pato, pero aguante. Así que después de 150 Km. de caminos por carreteras y mas de tres horas de viaje llegamos a nuestro destino.

La ruta de las Buitreras

Solo pensar y recordar la caminata que hicimos me entra pereza y cansancio en escribir esta opinion. Así que voy hacer un esfuerzo para contar lo mejor posible mi experiencia en este paseo por el campo(por llamarlo de alguna manera). Una caminata dura pero satisfactoria.

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Así que comenzó el camino con una mochila que me pesaba mas de la cuenta. Saque mi cámara de fotos y empece a andar y seguir el camino marcado por el grupo. Al principio fue sencillo y agradable. Hacia fotografías casi de cada cosas que veía: el camino en si, las personas caminando, alguna que otra flor,los arboles, etc. Continuamos el sendero y ya se notaba un poco la subidas y bajadas. Vimos un río precioso que daban ganas de bañarse. Ya a esa hora, sobre las 12 de la mañana empezaba a hacer calor. Así que comencé a beber de mi botella de agua.

Primer contratiempo. Por un pequeño arroyuelo que íbamos a pasar no pudimos porque estaba muy crecido(por las ultimas lluvias) Así que tuvimos que rodearlo y salirnos del sendero. Ya comienza la verdadera aventura. Caminar por zonas con abundante vegetación y algunas con plantas que pinchaban. Me recomendaron utilizar la mochila como escudo contra esas plantas pinchantes.

Segundo contratiempo. Las bajadas eran un tanto inclinadas y yo tan torpe de mi no sabia como hacerlo si caerme al fondo de la ladera. Así que tuve que ir sentado y dejarme caer y arrastrar por la tierra. Fue todo un espectáculo tener que bajar de aquella manera y ademas si ver demasiado(mas allá de 2 metros) porque la vegetación era frondosa. Al final salir airoso de la situación y con el pantalón bastante manchado. Un pequeño inciso. Aquí me di cuenta y algunos de los senderistas me lo comentaron, llevar ropa mas ligera para moverme con mayor libertad.

Superado esta salida de ruta retomamos el sendero oficial .Rodeamos las montañas y por las laderas comenzamos a disfrutar del paisaje y del río al fondo. El camino no era sencillo porque era pedregoso, aun así, me vino bien llevar botas con suela de goma(por el tema del agarre). Ya el camino comenzaba a empinarse y el cansancio mayor. Me tuve que parar mas de una vez para descansar y tomar algo de líquidos. También nos ofrecieron caramelos y frutos secos para tener un poco de energías.

Al fin llegamos a una zona verdosa y descansamos. Allí almorzamos y reposamos un poco la comida y recuperar energias. La vista desde allí era maravillosa y hice su foto correspondiente. También tuvimos el regalo de ver unos buitres volando sobre nuestras cabezas.

Retomamos el camino y el recorrido comenzó a ser más dificultoso. Todo empezó a ser una subida cada vez más inclinado. Yo intentaba no mirar hacia abajo para no marearme y así no tener un traspiés. Miraba bien donde pisaba. Otro cosa que se me olvidaba. El amigo de mi hermano me presto amablemente un palo para apoyarme. Por lo visto lo tenia todo el mundo y servia mucho de ayuda. A mi me ayudo mucho.

Continuando con el relato. El camino comenzaba a ser cada vez más duro. Teníamos la esperanza que a la vuelta íbamos a coger un tren. Así el camino de vuelta no iba a ser tan duro. Pero no fue así. Así que seguimos y nos encontramos (superando la montaña que habíamos rodeado) con una nuevo panorama. Unas bellas montañas pero no seguimos más allá. Eso si pasamos por una pequeña gruta y vimos un panorama espectacular: el hueco por donde el río pasaba entre las laderas juntas de dos montañas.

Ya a la vuelta el camino no fue tanto de subida (aunque las hubo) sino de bajadas y rodeando la ladera de la montaña que antes habíamos atravesado un poco mas abajo. El problema que tuve y muchos del grupo mas experimentado que yo, es que estamos cansados de tantas subidas en la primera mitad del camino. Ademas no contábamos que íbamos a perder el tren de vuelta. Así que sacando fuerzas de donde no la tenia( y con la ayuda de fruta que aun me quedaba me vino de maravilla) Seguimos el camino. Ya continuamos con un camino más convencional y ancho. Sobre las siete de la tarde o así terminamos la ruta. Un total de siete horas de caminata.

Conclusión

Cañón de las buitreras

La experiencia de senderismo fue toda una aventura y quede encantado pese a lo duro que fue. Luego me comentaron que la dificultad fue mayor de lo esperado. Incluso algunos experimentados también se cansaron.

Pese a todo mereció la pena el esfuerzo y la experiencia. He disfrutado del paisaje, de su aire fresco(aunque el calor no ayudo mucho y nos hizo mas pesado el camino) También he descubierto que soy mas fuerte y resistente de lo que creía.

También he conocido gente(sana y amable) de todas las edades. También he aprendido, ya para la próxima vez que vaya a practicar senderismo, que ropa llevar (me sobró la chaqueta) y una indumentaria mas ligera.

En cuanto a los alimentos llevar fruta fresca(aquí acerté de lleno) agua y me falto frutos secos y algún que otro caramelo. Afortunadamente el grupo ofrecía y compartía estas cosas. También me vino bien el palo o bastón para apoyarme. Así que me plantearé comprarme uno.

En definitiva, una experiencia que he vivido y he disfrutado, y que quiero repetir de nuevo.