Esta mañana quisiera hablaros de uno de los bares más típicos de todo el centro de Málaga ciudad, El Pimpi.

Localización

Situado en pleno corazón malagueño, calle Granada, tiene dos accesos bien por esta calle, bien por la paralela calle Alcazabilla donde se encuentra los restos del Teatro Romano. Si no conocéis muy bien la zona no pasa nada, seguro que tanto si le preguntáis a un malagueño como a un guiri por «El Pimpi» sabrán muy bien indicaros.

De todas formas deciros que si llegáis por la calle Larios tenéis que llegar hasta la Plaza de la Constitución y seguir recto donde comienza la calle Granada, seguís el recodo que hace la calle hacia la derecha para llegar a la Plaza del Siglo (donde podéis ver un Unicaja en la esquina) y coger la calle que sube por la izquierda. Veréis un Gambrinus a la izquierda, pues seguid hacia arriba la calle Granada y veréis un poco más arriba a la derecha la entrada a la bodega. En cuanto al acceso por la otra calle es un poco más para intrépidos ya que es como la puerta trasera y está un poco escondida.

Por otra parte, la localización es muy buena ya que al estar en pleno centro puedes disfrutar de muchos otros encantos de la ciudad y aprovechar para hacer una ruta de tapeo, o tomar un helado en la heladería de enfrente, pasear por las callejuelas, ver la catedral, …

Os dejo con la dirección completa de El Pimpi:

El Pimpi.
Tlf: 952 22 89 90
C/ Granada, 68
29015 Málaga

El Pimpi, ¿dónde está?
Booking.com

La Bodega

Por un lado es lo suficientemente antiguo como para ser conocido por todo el mundo y por otro lado gran cantidad de famosos van a esta bodega a degustar el vino moscatel y a dejar su firma y autógrafo en uno de los barriles de madera dónde se conserva el vino. De hecho , en la pared de en frente de la barra principal hay gran multitud de cuadros con fotografías de esos famosos en El Pimpi. Estos barriles con las firmas los tienes a tu lado y lo puedes tocar incluso con tus propias manos, haciéndote fotos con el barril firmado por alguien que te llame la atención. Además, según el día que vayas te sentaras en un sitio distinto al anterior con lo cual te tocará otro barril distinto.

Una vez que llegues a la entrada principal por calle Granada, verás que se trata de una antigua casa bien amueblada y conservada, con largos pasillos, escaleras, patios interiores, numerosas salas, varios pisos, plantas interiores e incluso un par de pequeñas fuentes. Es de un tamaño bastante extenso y sorprende al que entra por primera vez.

Tras esta entrada principal hay un pequeño pasillo que da al primer patio interior, hacia la izquierda ya tienes la primera sala para sentarte y tomarte el Moscatel, si sigues recto llegas a la sala de Tertulias (es la última que abren, ya cuando no hay más remedio de la cantidad de gente que hay). Si subes las escaleritas a la izquierda de esta sala de tertulias llegas a la zona de la barra principal con las fotos de los famosos (malagueños, españoles y extranjeros), dónde generalmente es muy difícil pasar por el estrecho pasillo que hay entre la barra y las fotos, con el consiguiente número elevado de personas tanto en la barra como viendo las fotos.

Tras la barra principal llegamos al segundo patio interior, más amplio que el primero y ya con sillas y mesas a diferencia del anterior. Allí, a la derecha están los servicios; a la izquierda de los servicios una escaleras con bastantes escalones y cuerdas como asidero que da al piso superior con barra independiente, bastante amplio. Y a la izquierda de las escaleras de acceso a la planta superior está la sala con los barriles firmados y con una salida hacia calle Alcazabilla.

Dentro de la decoración interior destacan los cuadros con las fotos del famoseo (personajes de la prensa del corazón; actores, actrices y directores de los festivales de cine malagueños; grupos de música; personajes malagueños más que conocidos; cantantes; …), los barriles firmados (en una sala aparte), cuadros representativos de corridas de toros (de Málaga, Sevilla,….), bancos, sillas y mesas de madera, la cabeza de un toro disecado, los patios interiores adornados con numerosas macetas y plantas (como si fueran los patios de las flores de las fiestas de Córdoba),….

El problema que tiene El Pimpi es que tienes que ir bien temprano para coger sitio, ya que suele llenarse todos los fines de semana de forma exagerada. Desde luego, los dueños tienen uno de los negocios del siglo.

El vino Moscatel y dulce clásico de esta bodega – bar tiene que servirse bien frio y fresquito en vaso pequeño. Al principio entra genial, buenísimo (aunque quizás algo «pasteloso»; de hecho al rato el cuerpo te pedirá que bebas algo de agua). Eso sí, conforme te lo tomas te entra «un contento» bastante singular y te lo pasas genial, pero al ir pasando el tiempo te va entrando un sueño de aupa y si te despistas algún compañero o compañera se te puede llegar a quedar dormida en la misma mesa de El Pimpi. La botella es incluso para guardarla ya que trae la imagen de un cartel de la feria de Málaga de 1902.

Normalmente, vamos a El Pimpi exclusivamente a tomar el vino Moscatel, pero como habeis visto en la carta tienes posibilidades de cenar o tomar alguna cosa. Muy raras veces hemos llegado a cenar allí, por no decir ninguna, a lo mejor pedimos alguna tapita para acompañar el vino en la celebración de el cumpleaños de algún conocido.

Finalmente, en cuanto a la atención al cliente o servicio siempre ha sido de un modo correcto y es un local limpio.

Gastronomía

el pimpi

Como buena bodega tiene vinos de todo tipo pero se especializa en vinitos dulces propios de esta región ya que las uvas de Manilva, Cómpeta y otras zonas de la provincia tienen bastante prestigio. Están las denominaciones de origen «Málaga» y «Sierra de Málaga». Así que lo primero que podemos hacer es pedir la carta de vinos y elegir el que más nos guste o bien preguntarle al camarero para que aconseje.
Nosotros siempre pedimos una botella de vino dulce, media para dos o una grande si somos más personas, siendo 11 euros ésta última.

Para acompañar al vinito, siempre necesario para que no se suba rápido, rápido a la cabeza, podemos degustar algunas tapas y platos típicos de la región como es la porra antequerana. También hay platos de surtido ibéricos, de quesos, tortillas, montaditos. A un precio bastante asequible para la calidad que ofrecen.

Conclusión

¿Se nota el cariño que le tengo a este lugar? Sinceramente me encanta. Además fue el primer lugar donde celebré mi primera visita de 3 meses a Málaga y me lo pasé genial.