El pasado fin de semana estuve de excursión en la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial. A pesar de ser un lugar que está muy próximo a la capital, hacía tiempo que no me dejaba caer por allí y las veces anteriores fue con la finalidad de realizar algún recorrido por los montes cercanos. El pueblo en sí no lo conozco demasiado y he aprovechado esta visita para recorrer un poco sus calles y visitar algún que otro monumento, aunque sólo fuera de paso porque media jornada no da para mucho.

Me habían comentado hace algún tiempo que en estas fechas se suele montar un belén viviente en esta localidad, pero el que me lo dijo lo debía conocer sólo de oídas. Menos mal que intenté informarme antes en la red sobre la hora en que estaba el belén montado (al suponer que era un belén viviente no estaría todo el día, como es lógico). Me di cuenta de que me habían asesorado mal y que no existía un belén viviente en El Escorial, sino un belén gigante o con las figuras a tamaño natural. No he visto con anterioridad ninguno igual y como ya teníamos programada la escapada no nos importó el cambio, aunque nos hemos quedado con las ganas de visitar uno viviente.

Madrid es una ciudad que en estas fechas se engalana y tiene una oferta bastante amplia de actividades relacionadas con la Navidad.

Así podremos recrearnos con el espectacular alumbrado de la zona centro, o visitar el increíble mercadillo que se monta en la Plaza Mayor. Podremos disfrutar también de diferentes exposiciones de belenes, el espectáculo Cortylandia, la Nochevieja en la Puerta del Sol, la Cabalgata de reyes…todo ello ya forma parte de la más tradicional Navidad madrileña.

Pero junto a estas propuestas de siempre, van surgiendo otras que cada día ganan más adeptos.

De este modo, la visita al belén del Escorial se va asentando como uno más de los acontecimientos que tienen lugar en estos días prenavideños y es sin duda una visita que entusiasmará a los más pequeños de la casa.

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San Lorenzo de el Escorial

Es uno de los municipios madrileños con mayor encanto, situado en plena sierra de Guadarrama, a los pies del Monte Abantos, rodeado de Naturaleza. Tiene en su patrimonio cultural uno de los monumentos más reconocidos de Madrid, el Monasterio de el Escorial que fue construido en el siglo XVI y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO hace unos años.

La localidad está bastante cercana a la capital, a sólo 47 kilómetros. Entre sus atractivos más conocidos están sin duda el Monasterio y el Valle de los Caídos, pero en realidad todo el término municipal es merecedor de una visita por su belleza, de hecho es un destino muy apreciado desde un punto de vista turístico. Aparte de los monumentos ya mencionados nos encontraremos con palacios destinados a residencia de la familia real, casas de aristócratas y obras eclesiásticas, aparte de maravillosos jardines y un entorno natural privilegiado.

Cómo es el belén

El belén de San Lorenzo de el Escorial, es un belén gigante, con figuras realizadas a tamaño natural.

Es un Belén monumental, así es como lo denominan y la verdad es que no es para menos ya que es un montaje increíble formado por figuras realizadas a escala natural que representan los diferentes escenarios entorno al acontecimiento del nacimiento de Jesús.

Las figuras se hacen en cartón piedra y papel, y que posteriormente son cromadas para darles un gran colorido. En esta ocasión se cuentan hasta 550 figuras que dan vida a personajes de todo tipo, pero también multitud de animales domésticos y salvajes.

Como ya he dicho, las figuras son fabricadas con materiales reciclados y la vestimenta que llevan son telas y ropas que donan los propios vecinos, por lo que encima de tradicionales y navideñas son ecológicas.

Por supuesto, también se recrean casas, castillos, árboles, estanques, montañas, molinos y, cómo no, el pesebre en el que nació Jesús.

Hay que tener en cuenta que todo este despliegue de figuras y elementos están colocadas en plena calle a merced de las inclemencias del frío propio del clima de la zona, la lluvia y la nieve que es raro el invierno que no se presenta, así que casi todos los años tienen que ser restauradas.

Las escenas

En la Plaza de la Constitución se situaban las escenas más relevantes, como el propio nacimiento. En el centro de la plaza se erige una bonita montaña de cartón y madera plagada de cabras en sus laderas. La montaña se puede atravesar gracias a un túnel que la divide por la mitad y desde el cual se divisa una de las vertientes donde se ubica el pesebre y toda la representación del nacimiento. A otro lado de la montaña tiene lugar la Anunciación a los pastores y, un poco más alejado, podemos ver un molino de agua con su estanque y toda la fauna que conlleva perfectamente representado y, en el otro extremo de la plaza se han reproducido varias construcciones que representan un molino de piedra, incluso con su dos piedras girando, una panadería y una alfarería.

En el borde de la plaza nos encontramos con los Reyes Magos. Son unas de las figuras que más llaman la atención de los visitantes, y sobre todo de los más pequeños. Melchor a caballo, Gaspar en camello y Baltasar a lomos de un enorme Elefante se aproximan al Portal.

En los alrededores, en las calles más céntricas de la ciudad, podíamos contemplar diferentes escenas, que nos transportaban a la Palestina de aquella época.

A lo largo de una calle adornada en su parte central con palmeras artificiales y cubiertas las columnas que delimitan su soportales con corazas de madera para darle un aspecto más antiguo (Casa de las Columnas), se puede contemplar la reproducción de una especie de mercadillo, con sus puestos donde se simula la venta de diferentes productos.

Más adelante nos topamos con el Castillo de Pilatos, con sus almenas y romanos haciendo guardia. Podemos acceder al interior entre las falsas paredes.

Ya en la plaza de Jacinto Benavente, aprovechando los márgenes de sus escalinatas se representas viviendas de la época, incluso con sus establos y ganadería. En el centro de la plaza, alrededor de la fuente se ubican varios animales salvajes como si de un oasis en medio del desierto se tratara.

Estas son las escenas más importantes pero a los largo de las calles colindantes podemos ver diferentes representaciones de los oficios desempeñados por los ciudadanos de entonces, que fundamentalmente eran tareas agrícolas y ganaderas. Así encontramos pastores al cuidado de sus rebaños, alfareros, panaderos, mercaderes, carpinteros desempeñando sus trabajos con un gran realismo.

Quién monta el belén de El Escorial

El belén es obra de un grupo amplio de artistas que hace unos años tomaron la iniciativa y también de vecinos del ayuntamiento de la ciudad que colaboran desinteresadamente.

Es el resultado del trabajo altruista de más de cuarenta personas que durante un espacio de tiempo aproximado de dos meses dedican su tiempo libre a realizar los trabajos de construcción y restauración de las figuras que lo componen. A tal fin, el ayuntamiento contribuye cediendo unas naves donde los trabajos son realizados.

El acontecimiento suele contar con el patrocinio de firmas importantes como el Corte Inglés. Pero también participan gran cantidad de establecimientos de la localidad, sobre todo bares, restaurantes y comercios. Estos patrocinios son lógicos si tenemos en cuenta que esta idea tiene como consecuencia la afluencia de visitantes y turistas de toda la comarca y, como es mi caso, de la ciudad de Madrid que, aunque estamos en crisis, algunos eurillos nos dejamos en las tiendas y bares del pueblo.

¿Dónde está?

La ubicación de las figuras suele cambiarse cada año, con lo que es siempre una sorpresa el lugar en que se encuentran representados los diferentes personajes y sobre todo el Portal y el niño Jesús.

Se suele situar en el centro de la ciudad, en un espacio peatonal y al aire libre y ocupa en la actualidad una extensión de 5000 m2. Pero no se concentra en una sola ubicación sino que se distribuye por las inmediaciones del ayuntamiento, Plaza de San Lorenzo y Plaza de Jacinto Benavente.

Como está al aire libre la visita es gratuita (ya nos dejaremos el dinero en los establecimientos de la localidad) y lo podréis visitar desde el 16 de diciembre al 6 de enero.

Por si os sirve de ayuda para programar vuestra visita os dejo alguno teléfonos de interés:

  • Información turística (918 90 53 13).
  • Monasterio de El Escorial (918 90 59 03).
  • Casa de Cultura (918 96 07 72).
  • Casa de la Juventud (918 90 39 95).

Mi opinión

a es toda una tradición en San Lorenzo de El Escorial que cada Navidad estos personajes ocupen sus calles . El belén lleva montándose ya 20 años y cada Navidad cambia la fisionomía del pueblo.

Es una visita turística en la que podrán disfrutar no sólo los más pequeños, ya que el belén por su detalle y dimensiones les impresiona bastante, sino también los mayores por el ambiente festivo que entorno al mismo se forma. Los visitantes se amontonan en estas calles y aprovechan para tomar el aperitivo en los bares que se cobijan en los soportales de la Casa de las Columnas, donde se respira el ambiente navideño propiciado por el belén y la decoración de los establecimientos.

Además el lugar en el que se encuentra, San Lorenzo del Escorial, ya por sí solo requeriría una visita, así que si no la conocéis, el belén es la excusa perfecta para daros un garbeo Navideño por sus calles, que en esta época lucen más bonitas y acercaros a ver el Monasterio. Es todo un contraste la seriedad del Monasterio, con el carácter festivo y colorista del este belén, un reclamo turístico que se encuentra a pocos metros.

Tened en cuenta la estación del año en la que nos encontramos y la ubicación de este pueblo, por lo que os aconsejo que vayáis bien abrigados si os decidís a visitar este Belén ya que se encuentra en la calle, al aire libre y en plena sierra madrileña, y en esta época del año la verdad es que hace bastante frío.
Si tenéis la suerte de ir cuando haya caído algo de nieve, imagino que todavía se reforzará más el ambiente navideño de las escenas de este bonito belén.