Con esta opinión sobre el Teatro Real de Madrid , me gustaría hacer un pequeño homenaje a toda la gente que trabaja en, por y para el teatro.

Un poco de historia

Inaugurado en 1850 el Teatro Real de Madrid ha visto actuar a los más grandes intérpretes de ópera de los últimos siglos.

No en vano tiene una de las mejores acústicas del mundo, admirada incluso por los italianos, inventores del género operístico.

  • En 1817 , Fernando VII ordenó reorganizar los terrenos frente al palacio de Oriente , abrir una plaza y construir un teatro de ópera. Esta iniciativa dio origen al que hoy es uno de los mejores teatros de ópera del mundo.
  • Claro que los vaivenes de la convulsa historia española del siglo XIX ralentizaron , y en varias ocasiones interrumpieron, su construcción y no fue hasta 1850 cuando se inauguró con » La favorita » de Donizeti.
  • En 1925 un derrumbe parcial obligó a su cierre, que de nuevo la historia de España contribuyó a alargar hasta su regreso en 1966 como sala de conciertos.
  • El 11 de octubre de 1997, tras una compleja remodelación que se alargó siete años, el Teatro Real volvió a abrir sus puertas con la mirada puesta en el siglo XXI.

El edificio se había convertido con los años en un enrevesado laberinto que había que ordenar para crear nuevos espacios para el público, al tiempo que se construían salas de ensayo con todos los adelantos técnicos, desde la que reproduce con su mismo tamaño y decorados el escenario principal, con el objeto de preparar las funciones al detalle, y para que así los actores se habitúen al espacio; hasta la sala de baile y las de instrumentistas y vocalistas, de diversos tamaños y dispuestas en la planta 6ª a lo largo de todo el perímetro del edificio.

Un paseo por el Teatro Real

Entrando por la puerta principal, se accede al vestíbulo que llaman el FOYER, un salón elíptico, rodeado de columnas que están revestidas de madera de cedro del Líbano y con una gigantesca alfombra realizada por el artesano Manuel Morón, el mismo que realizó también las alfombras de los salones que luego veremos.

De los laterales del Foyer salen dos escaleras nobles que comunican con todas las plantas del Teatro con objeto de que los asistentes a las funciones puedan desplazarse fácilmente de un sitio a otro. El centro del edificio lo ocupa, como es natural, la sala principal y la caja escénica, pero todo ello está rodeado por una serie de salones unidos por rotondas.

Teatro Real, ¿dónde está?
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Así , llegando a la segunda planta, vemos el Salón Goya, desde cuyos balcones se puede contemplar la Plaza de Oriente y el Palacio Real. Pasamos a continuación al salón Carlos III, con lámparas araña de gran belleza y espejos que proporcionan amplitud al conjunto. A continuación el Salón Vergara, con cuadros de Palmaroli, Zapater y Larmig y los retratos del tenor Ronconi y del compositor Arrieta.

Mención aparte merece el salón siguiente que es el Comedor. El restaurante del Teatro Real, donde usted puede ir a comer o cenar el día que quiera sentirse en ambiente de fiesta elegante. Porque el comedor es de una elegancia suma. Decorado por Pascua Ortega, tiene una bóveda con 630 puntos de luz que representan las estrellas del cielo madrileño, en recuerdo de los teatros líricos al aire libre que existieron en la ciudad y que alguno se rehabilitó y se utilizó hasta hace pocos años como era «La Corrala».

Pasado el comedor accedemos a otro salón, el Salón Arrieta con tapices fabricados en Bruselas y en la Real Fábrica de Tapices. Tras una rotonda, se llega al Salón Felipe V, donde están los retratos de los Reyes de España.

No alargo más esta descripción porque lo que en realidad quiero resaltar es la posibilidad de visitar todo el Teatro Real, en horas fueras de función, lo que facilita el tránsito por las distintas dependencias y la visita desde diferentes ángulos de la Sala Principal, donde podremos contemplar el palco real, los demás palcos, el patio de butacas y los distintos pisos de localidades. Cuidado con el anfiteatro, vulgarmente llamado paraíso o gallinero, pues las localidades son de un vertical que da vértigo y no solo eso, sino que hay localidades laterales cuya visión del escenario es nula.

Escenario Principal

LA SALA DE ESTILO ITALIANO, con forma de herradura y capacidad para 1.700 espectadores, junto a su situación sobre riachuelos subterráneos contribuye a que la acústica del Teatro Real sea una de las mejores del mundo, según afirman los oídos más expertos.

Frente al público, el escenario es capaz de transformarse en pocos minutos a pesar de sus 1.472 metros cuadrados, con 18 metros de ancho y 14 de alto. Todo ello gracias a una caja escénica de 61 metros de altura ( 37 de ellos hacia arriba y 24 hacia abajo), dónde unas enormes plataformas, mediante desplazamientos verticales y horizontales, permiten tener 3 escenarios intercambiables al mismo tiempo.

De hecho se dice que en la caja escénica cabría sin problemas el imponente edificio de Telefónica situado en la Gran Via de Madrid y que sólo hay 4 teatros en el mundo que puedan comparar su maquinaria escénica con el Real de Madrid.

Entre bambalinas

Durante cada función, además de los cantantes, los figurantes y la orquesta, hasta 250 técnicos ocultos a la vista del público se esfuerzan para que todo salga bien.

Desde los regidores, auténticos mandamases durante la representación, hasta los encargados de la iluminación y la maquinaria. Y además, técnicos de utilería pendientes de que todo esté en su sitio y de que cada actor salga a escena con los elementos que le correspondan; personal de maquillaje y caracterización, para los retoques, de vestuario, para areglos de urgencia y cambios…y así , todos los departamentos están pendientes de sus responsabilidades, que están perfectamente detalladas en la partitura, la columna vertebral de la obra.

EN LO MÁS HONDO, el gran trabajo de los técnicos, patinetes y velas ignífugas:

En la planta -6 , la cota más baja que alcanza el teatro, es donde se montan las escenografías, que llegan en grandes tráileres ( entre 12 y 15), que entran por la fachada trasera del edificio, la que da a la plaza de Isabel II.

Cuando termina la función , si se trata de una producción propia y no se va a trasladar a otro teatro, los contenedores vuelven a salir por la misma puerta para acabar en un almacén de las afueras de Madrid, hasta que la obra se vuelva a representar.
En el almacén de la planta -5 se guardan aquellos elementos que servirán para otras funciones o en ensayos.

Muchos de ellos han sido creados en la planta -3, en Utilería, ya que sólo los elementos más grandes de la escenografía se encargan fuera.

En este departamento han construido desde muebles y lámparas hasta una locomotora y un camión, y de tamaño real.

Uno de sus últimos logros han sido las dos velas ignífugas para el barco de La Gioconda, de 5 x 6 metros y con 90 metros de cable cada una.

Estas velas llevan un material especial que produce una gran llamarada en cada función, y cada día de los que permaneció en cartel , dos técnicos dedicaban entre 5 y 6 horas a prepararlas.

Otro de sus logros fue el patinete oculto bajo las faldas de la autómata de Los cuentos de Hoffman, que, manejado a distancia por un técnico, ponía a prueba cada día la capacidad de la actriz que, desplazada vertiginosamente por el escenario, debía cantar sin pestañear ni mover sus extremidades más de lo que haría un robot.

Subiendo plantas

Ya con luz natural , varios pisos por encima del nivel de la calle, los departamentos de Sastrería y Caracterización se enfrentan a retos no menos exigentes. En Caracterización, 22 personas se encargan no sólo del maquillaje , sino de las pelucas, pues el Real es el único teatro español que cuenta con taller propio de posticería.

Las pelucas , barbas y bigotes, se hacen con pelo natural y luego se conservan en el almacén. Algunas se podrán volver a utilizar, sujetas quizá a un tinte o una permanente.

Al otro lado de un largo pasillo colmado de percheros repletos de ropa, en Sastrería se preparan los vestuarios, por duplicado en caso de las funciones con representación diaria, pues éstas tienen doble reparto.

Las pruebas de vestuario se van sucediendo hasta lograr el resultado esperado.

Telas ráidas ex profeso de » una tienda que alguien vio en tal país», de hasta 250 euros el metro, acaban compartiendo traje con otra tela de mercadillo de 2 euros el metro, todo con el fin de lograr un resultado excelente.

En el recuerdo, ejemplos destacados, como » Carmen», diseñada por Jesús del Pozo y » Madame Butterfly.»

Hasta 84 trajes en 17 días se han llegado a hacer en este departamento, donde también se hacen o atrezan zapatos y otros complementos.

Utilería ,Caracterización, Sastrería, todos se enfrentan a un reto continuo, que a veces no coincide con lo que el diseñador correspondiente tenía en la cabeza, y hay que empezar de nuevo, con el reloj en contra.
Pero el reto les hace crecerse, se respira un ambiente agradable entre tanta gente que se considera afortunada de trabajar en el Teatro Real.

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Silencio, se está haciendo de noche, el público está en sus butacas , artistas y técnicos ocupan sus posiciones….schisssss….comienza la función.

Visitas guiadas

teatro real madrid

Visitar el Teatro Real aprovechando las Visitas Guiadas es una experiencia interesante, que recomiendo a todos, pues además de tener conocimiento de este edificio, sus historia – que se la contarán y estará en los folletos que le entreguen – disfrutarán de la belleza de los salones y de las instalaciones y aprenderá unas cuantas cosas del complejo mundo del teatro y de la opera.

Las visitas son todos los días laborables (excepto martes) de 10,30 a 13 y los sábados y festivos de 11 a 13,30. Las entradas para la visita se sacan en taquilla en el momento de llegar y las visitas se inician cada media hora en grupos de 15 a 25 personas. Si hay más público, se cierra el grupo y se espera media hora hasta la visita siguiente.

El precio normal de la visita es de 4 euros, pero si no se pueden visitar todas las dependencias porque hay ensayo u obras, entonces se habilitan las «visitas rápidas» de solo media hora de duración y el precio es de 2 euros.

Esta organización supone, por una parte, una gran facilidad: llegar , sacar la entrada y entrar. Pero tiene también el inconveniente de que haya mucho público y tener que esperar a otro turno o de que sea visita rápida y no se pueda ver todo.

Para mayor información tienen el teléfono 91-516 06 96 y si quieren darse el gusto d ir a comer al restaurante el teléfono es 91-516 06 70.

Mi experiencia personal fue satisfactoria. Entré con facilidad, recorrimos todas las dependencias y aunque al entrar la guía nos dijo que no se podría ver la sala principal y el escenario porque estaban montando un nuevo decorado, la verdad es que pudimos verlo aunque fuera en forma algo limitada pero más que suficie

Muchísimas gracias.