Los madrileños y el resto del mundo ya ha celebrado que nuestra maravillosa Gran Vía cumple 100 años. Cien años viendo pasar el devenir de la vida, soportando obras, ampliaciones, tráfico, siendo protagonista de muchos acontecimientos que han tenido lugar en Madrid. Y luciendo bella y luminosa, haciendo de su hermosura uno de los referentes de cualquiera que conoce o viene a conocer mi ciudad.

Desde la Calle de Alcalá (cerca de Cibeles) hasta la Plaza de España, la arteria que compone la Gran Vía recorre algunos de los lugares más importantes de Madrid y es en sí misma un espectáculo para los ojos. Siempre he dicho que las prisas que llevamos nos impiden detenernos un momento y mirar hacia arriba, aunque sólo sea para contemplar el cielo. En la Gran Vía es un ejercicio que nos permite descubrir esquinas desconocidas, balcones encantados, estatuas fabulosas.

Por eso, cuando paso por ella, me he acostumbrado a hacerlo, aunque esté lloviendo a gritos, como hoy. Si el día nos regala esos azules que de vez en cuando iluminan nuestro cielo capitalino, el contraste con los blancos de algunas fachadas resulta sorprendentemente alentador, como si mirarlo de nuevo te diese la certeza de que ya estás en casa.

Es la Gran Vía una avenida para pasearla y recrearse, o para usarla como punto de partida para conocer otros lugares de Madrid que quedan en sus orillas. Parece mentira que sólo tenga 100 años, es como si llevase toda la vida aquí. Lo cierto es que hubo un primer proyecto de mediados del XIX que trataba de imitar lo que se estaba haciendo en París por esas fechas, un proyecto que hablaba de unir la Puerta del Sol con la Estación del Norte con una gran avenida. Pero el proyecto se abandonó por costoso e inabarcable.

A éste le siguió otro, pensado para unir los barrios de Salamanca y Argüelles, pero los costosos trámites de los procesos de expropiación dieron al traste con él. Lo que sí es cierto es que estos proyectos sin definición calaron hondo en los madrileños, que aspiraban a tener su propia gran avenida interior, de ahí el estreno de la zarzuela “La Gran Vía” de 1886, avanzando el nombre que disfrutaría en el futuro.

La aprobación en 1904 de una Ley para la Construcción de Grandes Vías, facilitó que el Ayuntamiento apoyase ya definitivamente la apertura de esa gran avenida que tanto se deseaba. Los arquitectos Sallaberry y Octavio planificaron abrir un nuevo eje urbano que uniría la calle Alcalá con la antigua plaza de San Marcial (hoy Plaza de España), aunque eso supusiese desfigurar la red viaria de entonces y echar abajo un buen número de casas que se interponían en el recorrido.

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Decidieron dividir ese nuevo eje en tres tramos: desde la calle Alcalá hasta la Red de San Luis , el segundo desde Jacometrezo a la Plaza del Callao y el tercero desde la prolongación de la calle Preciados hasta la plaza de San Marcial. Las obras comienzan en 1910, derribando varios edificios que se encontraban junto a la calle Alcalá y el primer tramo se concluye en 1918. Se levantaron edificios que querían señalar de forma patente la modernización de la ciudad como el Círculo Mercantil, la Unión y el Fénix o el Hotel Roma.

El segundo tramo se construyó entre 1922 y 1924 y el tercero entre 1926 y 1931. Desde el principio se concibió la Gran Vía como una zona principalmente de ocio, pero también de negocios, puerta de entrada de un Madrid cosmopolita en la que comenzaron a abundar los cines, teatros, hoteles, restaurantes y salas de fiestas dándole un toque de “estilo Broadway”. El mismo Hemingway, tan amante de España en general y Madrid en particular, decía que la Gran Vía era una mezcla entre Broadway y la Quinta Avenida. El segundo tramo, que unía Jacometrezo con la Plaza del Callao, fue el escenario de los “felices 20” madrileños y allí es dónde empiezan a inaugurarse numerosos bares de estilo americano en los que se servían los nuevos cócteles que llegaban desde el otro lado del Atlántico como los que perfeccionó de forma magistral Perico Chicote (que sigue abierto, para delicia de todos).

En estos bares la música también era la típica americana como el Jazz o el Fox-Trot y eso chocaba frontalmente con la tradición del organillo madrileño, por lo que las personas de más edad los miraban con bastante aprensión y aseguraban que se trataban de antros de perdición en los que, para tomar algo, debían encaramarse a taburetes muy altos en los que corría peligro la propia integridad, para apoyarse en un barra. Quién lo diría ¿verdad?

Otro establecimiento asombroso para propios y extraños fueron los grandes almacenes. Los Madrid-París, que más tarde se llamarían SEPU, ofrecían tal cantidad de artículos novedosos que mucha gente entraba en ellos sólo a mirar (bueno, ahora también, porque ¿quién no se mete en el Corte Inglés sólo para cotillear?). Y la tienda de discos Rekord, dónde se vendían las novedades musicales que venían de Estados Unidos fue todo un bombazo de éxito y ventas.

Pasmados se quedaron también los madrileños con los primeros rascacielos, como el edificio de Telefónica (y posteriormente por el Edificio España en la Plaza de España, que era conocido popularmente como “la casa el coño” – con perdón- porque cuando iba la gente a verla decía impresionado “¡¡coño, que casa!!”) y por la inauguración casi continua de salas de cine (hoy, tristemente, se han cerrado la mayoría o se han reconvertido, cosa que me pone de muy mal café, lo reconozco). Cines como el Rialto, el Actualidades, el Callao, el Avenida, el Palacio de la Música y, sobre todo, el Palacio de la Prensa y el archifamoso Capitol.

A lo largo de sus 100 años de historia, la Gran Vía ha tenido tantos nombres que casi da vértigo. En el primer momento cada uno de sus tres tramos tuvo un nombre diferente: Conde de Peñalver, Pi y Margall y Eduardo Dato, pero tres meses antes de comenzar la Guerra Civil los dos primeros tramos pasaron a llamarse Avenida de la CNT (manda huevos, sí). Este nombre se volvería a cambiar durante la Guerra, pasando a ser la Avenida de Rusia y ya en 1937 se la llama Avenida de la Unión Soviética (que ya les valía).

Pero el pueblo de Madrid, con su peculiar y castizo sentido del humor, durante esa época la llamó la Avenida de los Obuses o la Avenida del Quince y Medio, en referencia a los proyectiles que el ejército franquista lanzaba sobre los pisos superiores del edificio de Telefónica, que era usado como observatorio militar. Al finalizar la Guerra Civil, se la bautizó como Avenida de José Antonio (cada cual tirando para lo suyo) y no es hasta 1981 cuando recupera, por fin, el nombre que todos los madrileños le daban desde siempre: Gran Vía (gracias, alcalde Tierno Galván).

Hoy nuestra Gran Vía está de cumpleaños y lo hace más cosmopolita, moderna y preciosa que nunca. Es verdad que están desapareciendo los cines de toda la vida y los que subsisten tienen ese halo de feliz decadencia que tanto me gusta, aunque sus butacas sigan siendo infinitamente más cómodas que las de las salas de cine al uso y aún encuentras acomodadores amables y uniformados que son un dechado de buenos modales.

Ya no existe SEPU y es una pena, porque aquello sí que era fascinante. Solía ir con mi abuela de pequeña y me parecía un mundo aparte. Chicote sigue ahí, referente de todos los bares de copas de España. Y el fantástico edificio de la Plaza del Callao con su letrero de Schweppes a todo color, que antes tenía una cafetería esplendorosa en sus bajos y ahora luce la M de MacDonald’s. Y el Museo del Jamón, con sus 2000 japos haciendo fotos a los jamones colgados. El acceso a la calle Libreros, casi siempre llena de estudiantes universitarios en busca de sus manuales, de la que te llega un olor a libros, nuevos y viejos, pero siempre sabios.

Muchos de los antiguos negocios han sido sustituidos por tiendas de móviles, establecimientos de moda con la música a toda pastilla, locales de comida rápida o de fotografía. Pero aún quedan algunos de los antiguos, sobre todo llegando ya a la Plaza de España, en los que sigue luciendo la madera y el vidrio de sus escaparates.

Por allí también está la calle que desemboca en la Plaza de Santo Domingo, a la izquierda, según bajamos de Callao a la Plaza de España. Y a la derecha, casi enfrente, se abre la calle de San Bernardo. Es un lugar especial para mí. Quizá porque aún espero tropezarme alguna vez con el espíritu noble y valeroso del capitán Luis Daoíz remontando la calle San Bernardo desde Santo Domingo, rumbo al Cuartel de Monteleón y a la inmortalidad. Pero esa, desde luego, es otra historia.

Cómo llegar a la Gran Vía de Madrid

En realidad hay muchas maneras de llegar por varios motivos: en toda la Gran Vía hay más de una parada de Metro de las distintas líneas porque es una calle muy larga, al ser una calle larga pasan bastante autobuses por lo que no solo hay una manera de llegar.

En metro

El Metro es una de las formas más rápidas para moverse por Madrid si no tienes la mala suerte de que se quede parado 10 minutos entre estación y estación, pero bueno, eso suele pasar por las mañanas, cuando la gente lleva prisa, llega tarde a sus trabajos, etc 😛

  • Línea 1: Tenemos la salida que da nombre a la calle, «Gran Vía» y también la correspondencia con la Línea 5 de Metro. Esta parada tiene varias salidas, una de ellas deja al comienzo de la calle Fuencarral, al lado del edificio de Telefónica y la otra salida deja al lado del Mc Donals y lo que era antes el Madrid Rock que ahora es un Bershka. En cualquier caso estas paradas solo están separadas por un paso de peatones regulado pro un semáforo.
  • Línea 2: Quizá una de las salidas deje un poco escondido pero por intuición, si observamos bien y tal iremos rápidamente a la gran calle que se observa, es decir, la Gran Vía. La parada de la que hablo es «Santo Domingo».
  • Línea 3: en esta línea también tenemos la opción de bajarnos en «Plaza de España» o una parada después (o antes, según sea la dirección en la que vayas), en «Callao». Si no recuerdo mal el Metro de Callao solo tiene una salida… Al salir se ve la Fnac, El Corte Inglés y la calle grande que se ve, con mucho coche y un Benetton al lado es la Gran Vía.
  • Línea 5: Al igual que la línea 3 también tenemos una parada en «Callao» y tenemos la parada a la que, si preguntamos a alguien que nunca haya ido por aquí, se bajaría, esa parada es «Gran Vía», correspondencia con la Línea 1.
  • Línea 10: en la línea 10 nos podemos bajar en «Plaza de España» y directamente podemos buscar la salida hacia la Gran Vía. En cualquier caso da igual porque las salidas de éste Metro salen a 3 o 4 aceras pero separadas por unos 20 metros y desde cualquiera por la que salgamos se ven las otras salidas.

En algunas de las otras Líneas de Metro también podemos llegar fácilemente a la Gran Vía, pero para alguien que no conozca la zona, que no haya ido nunca, etc es más fácil ir a dar directamente donde quiere ir a dar y no a una parada escondida de la cual no sabe ni ubicarse.

En autobús:

En autobús no suelo ir porque hay demasiados y me desenvuelvo mejor en el Metro, aunque muchas veces para pequeños recorridos entre dos puntos en mejor coger el bus, pero ojo con el tráfico que en días de diario el tráfico casi nunca ayuda :-

Si queremos información de los autobuses de Madrid, la EMT (Empresa Municipal de Transportes) podemos visitar su página web: http://www.emtmadrid.es/

En esta página podemos ver la sección en la cual si podemos la calle o sitio que deseemos nos dicen que líneas pasan por ahi.

Alguna de las líneas que podemos coger en todo su largo recorrido son:

1: Plaza Cristo Rey – Prosperidad, con paradas en:
Gran Vía – Plaza de España
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Tres Cruces
Gran Vía – Clavel
Gran Vía – Alcalá

= 2: Plaza de Manual Becerra – Reina Victoria, con paradas en:
Gran Vía – Clavel
Gran Vía – Tres Cruces
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Plaza de España

= 3: Puerta de Toledo – Plaza de San Amaro, con paradas sólo en la vuelta en:
Gran Vía – Tres Cruces
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Plaza de España

= 44: Plaza de Callao – Marques de Viana, con paradas en:
Plaza de Callao
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Plaza de España

= 46: Sevilla – Moncloa, con paradas en:
Gran Vía – Plaza de España
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Tres Cruces
Gran Vía – Clavel
Gran Vía – Alcalá

= 74: Paseo Moret – Parque de las Avenidas, con paradas en:
Gran Vía – Plaza de España
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Tres Cruces
Gran Vía – Clavel
Gran Vía – Alcalá

= 75: Plaza de Callao – Colonia Manzanares, con paradas en:
Plaza de Callao
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Plaza de España

=133: Plaza de Callao – Mirasierra, con paradas en:
Preciados – Plaza de Callao
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Plaza de España

= 148: Plaza de Callao – Puente de Vallecas, con paradas en:
Plaza de Callao
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Plaza de España

= 202: Hospital Gregorio Marañon – Reina Victoria, con paradas en:
Gran Vía – Clavel
Gran Vía – Tres Cruces
Gran Vía – San Bernardo
Gran Vía – Plaza de España

En el que más suelo ir es en el 75 porque para en Principe Pío y deja en la Gran Vía. en Callao y cuando quiero ir a esa zona me es más ameno coger el bus y tardar 10 minutos que coger el Metro, hacer 3 trasbordos, túnel….

Los buses se reconocen fácilmente, muchos ya son nuevos y se planta baja, pero todos son de color rojo. En algunas paradas hay unos postes que nos informan del tiempo que va a tardar en pasar el próximo bus y también podemos mandar un SMS para informarnos del tiempo que va a tardar, aunque yo nunca he probado esto jejeje.

Desde otras localidades, en los autobuses interurbanos simplemente hay que fijarse donde nos dejan (Principe Pio, Plaza Castilla, etc) para ver la mejor combinación de Metro o Bus para llegar hasta la zona.
También podemos buscar combinación de Cercanías (tren) con Metro o Bus ya que por ejemplo hay Líneas de Cercanías que dejan en Principe Pío (correspondencia con R, L6 y L10), otras en Nuevos Ministerios (L10, L6 y L8), etc…

Vamos, que será por maneras de ir, jejeje.

En coche

Desafortunadamente, para ir a visitar la Gran Vía, si nunca has ido, mejor que no vayas en coche. Buscar un sitio para aparcar es prácticamente imposible y también es difícil aparcar en una de las calles próximas. Siempre tenemos la salida de los parking subterráneos, pero hay que pagar por horas…

De todas maneras si os animáis a ir en coche y conocéis la zona, por el Puente de Segovia (un poco alejado) casi siempre hay sitio.

Para llegar a la Gran Vía podemos ir por la M-30 aunque con las obras del Faraón Gallardón más que M-30 es una pista de rally con curvas imposibles, sin pintar, llena de polvo…
Igualmente llegando por la A-5, pero cuidado, que con las obras hay desvíos y podemos aparecer casi en El Pardo si nos descuidamos 😛

Cruces con calles importantes

Al ser una avenida larga, en todo su recorrido nos podemos encontrar con calles también imporantes y emblemáticas para Madrid.

Plaza de España y alrededores.

En uno de sus extremos nos encontramos con una de las plazas más representativas para los madrileños y justo al lado de Plaza España. Un poquito más hacia la Cuesta de San Vicente tenemos el Palacio Real, el Campo del Moro, Jardines de Sabatini, etc, muy recomendables por su belleza, etc.

Más hacia la calle Princesa tenemos el Templo de Debod con su parque donde tenemos unas espectaculares vistas de Madrid.

San Bernardo

Ya subiendo por Gran Vía nos encontramos con la calle San Bernardo, menos espectacular pero también más típica. Para todo aficcionado al comic, anime, etc encontrará por calles próximas a San Bernardo (C/Luna, C/Estrella), tiendas de comics y merchandise donde no encontrar algo es difícil.

Yo de vez en cuando solía ir a echar un vistazo a las tiendas de comics y también a «Arise» (tienda de discos de Metal, camisetas, etc) y está a unos 3 minutos saliendo de Gran Vía.

Callao – Preciados – Sol – Plaza Mayor.

Casi en el centro de la Gran Vía está la pequeña plaza de Callao, con la parada de Metro en medio, sus autobuses, el cine, etc y si seguimos entrando nos encontraremos con la Fnac, el Corte Inglés y unas grandes calles llenas de tiendas de todo tipo: calzado, ropa, complementos, bares… Si bajamos más iremos a dar a la mítica Puerta del Sol, 365 días del año llena de gente.

Si seguimos caminando hacía la derecha unos minutos podremos llegar a dar a la Plaza Mayor, otro sitio digno de visitar por su tradición.

Hortaleza – Fuencarral

Para todo aficcionado a la ropa y al ocio es un sitio que le gustara puesto que la calle entera está llena de tiendas de ropa para todos los gustos, eso si, en el 98% hay que preparar el bolsillo 😛
Siguiendo por Fuencarral arriba y callejeando encontramos bares, sitios de ocio nocturno, el Pacha (que nadie piense que voy a eso ¬¬) y arriba del todo tenemos la Glorieta de Bilbao.

Alcalá.

Finalmente acaba en la Calle Alcalá, a unos 200 metros de la estatua de La Cibeles, famosa entre otras cosas por ser donde va el Real Madrid cuando gana grandes trofeos.
Acaba la Gran Vía pero siguiendo por la Calle Alcalá podemos continuar hacia Atocha o hacia el Paseo de la Castellana.

Como veis, conociendo la zona podemos ir casi andando a cualquier parte. Mi novio y yo hemos ido muchas veces de Principe Pio a Nuevos Ministerios casi sin darnos cuenta pasando por la Gran Vía, Alonso Martinez, calle Barquillo, etc.

Si tenéis ganas de andar personalmente creo que estas zonas de Madrid son dignas de visitar andando. Quiza los que conocemos Madrid no le prestamos atención pero por experiencias de gente que no vive en Madrid, que vive en pueblos pequeños fuera de Madrid dice que le ha parecido un sitio gigante y muy bonito, sobre todo la Gran Vía, llena de tiendas, gente, coches…

Ocio en la Gran vía

La oferta de ocio es amplia ya que puedes ir en plan turista observando los edificios, las calles, etc, ir en plan «gourmet» visitando restaurantes y bares, en plan comprador, etc. La verdad es que hay para todos los gustos, pero bueno, como os podéis imaginar la visita a esta zona es más en plan cosmopolita que en plan cultural o para disfrutar de la naturaleza.

A lo largo de toda la calle la oferta de restaurantes y bares es muy amplia y tenemos lo más conocido de «cada casa»: Vips, Ginos, McDonals, Burger King, Pans&Company;, etc. Y de alguno de estos no hay solo uno sino dos como es el caso del McDonals o Vips donde en la misma calle hay dos.

Como recomendación hay un sitio que es un buffet libre italiano donde por 8 euros puedes comer todo lo que quieras, creo que se llamaba «Palazzo» o algo asi. Los días que no son festivos tienen el buffet y es genial porque puedes comer pizza, pasta enlasada y lo que quieras, con el postre y la bebida por 8 euros o también puedes elegir cosas de la carta, estilo Ginos, y el sitio es muy agradable, no es del estilo del Telepizza, esto es más «finolis».

Además de los conocidos tenemos el Museo del Jamón, un sitio de obligada visita para quien sea amante del mejor jamón, heladerías y bares de toda la vida que no responden a ninguna gran cadena.
Ya casi en la Calle Alcalá tenemos el «Gula Gula», conocido por sus espectáculos con Drag Queens, yo nunca he ido pero me han dicho que es divertido.

Hay sitios para todos los gustos y bolsillos aunque realmente la mayoría no son demasiado caros. Hay italianos, turcos, chinos…

Alrededor de la Gran Vía y en la propia Gran Vía se concentran un montón de tiendas de ropa, de zapatos y de variedades.

En las tiendas de ropa lo más reciente es la apertura de un Bershka ocupando el sitio de Madrid Rock, un Bershka de 3 plantas, desordenado como todos, pero muy amplio. De la misma cadena está el Zara, realmente impresionante ese local, entre hace una semanas y tanto mi novio como yo flipamos un poco con el local, si hasta tiene ascensor para subir y bajar de planta! O_o Casi al lado tenemos el Stradivarius, H&M; que también es muy grande, Loewe (preparen sus billeteras :-P), Blanco, United Colours of Benetton, etc..
En cuanto a los zapatos también hay muchas zapaterías. Hay zapaterías para jovenes, para gente más mayor… A mí como no me gustan los zapatos (no es que no lleve sino que uso todo el año deportivas) no me suelo fijar en las zapaterías, solo me fijo para maldecir lo feos que hacen los zapatos últimamente…

Además de tiendas de ropa también hay tiendas de lencería, de variedades, jugueterías (hay una que es muy grande que tienen un montón de muñecas, juguetes y también adornos para casa que está muy bien), sex shop, joyerías, perfumerías, tiendas de telefonía (The Phone House, Movistar, Amena…), típica tienda para comprar unas chuches o un bote de refresco, kioskos, tiendas culturales (La Casa del Libro por ejemplo), etc..

Hay una muy pequeñita pero curiosa por la zona de la calle Fuencarral donde venden cosas de Formula 1 de Ferrari, Renault y demás equipos: pegatinas, camisetas, banderas… La verdad es que está curiosa la tienda.

Si salimos de la Gran Vía a alguna calle de los alrededores aun podremos ver más y más tiendas, sobre todo tirando hacia la Puerta del Sol, por Callao, hay zapaterías para dar y tomar y aun hay más tiendas: Miss Sixty, otro Bershka, otro Zara, Pimkie, Foot Locker, Cortefiel….

Realmente es como un gran centro comercial al descubierto.

Cuándo visitar La Gran Vía

Al ser una zona tan centrica los días de diario siempre está llena de gente y de coches, por lo que si queréis evitar estos agobios mi recomendación es que visitéis la Gran Vía un domingo o cuando haya algún festivo como ahora, en Semana Santa, no suele haber mucho coche ni mucha gente ya que muchos madrileños se van de vacaciones y al menos la afluencia de coches es menor.

En verano, si os atrevéis, llevar con vosotros una gran botella de agua si lo hacéis de 12 de la mañana a las 21 horas de la noche porque ahí el sol pega que da gusto, además si vais desde Plaza España hasta Callao andando veréis que todo es subida por lo que aun ayuda menos a superar el mal trago :-/ Afortunadamente desde Callao hasta que acaba (o empieza) en la Calle Alcalá es más llano, aunque también hay bajada (o subida, dependiendo de como se mira).

Con tanto coche, tanta gente y con 40 grados a la sombra no es muy recomendable andar de paseante por ahi en verano, más concretamente, yo en julio y agosto prefiero evitar la zona, hay muchísima gente (entre gente de Madrid y turistas) y bastante coche aunque si es cierto que el Agosto se nota mucho muchísimo que la gente se ha ido de vacaciones porque, aunque siga habiendo coches, no es lo mismo de siempre.

Pero bueno, el calor en el centro de Madrid es matador 😛

Lo malo de visitarlo los domingos o en festivos es que las tiendas están cerradas, así que dependiendo del plan que llevéis visitarlo un día u otro 🙂

Experiencia personal

gran via

Yo soy de Madrid, pero no vivo en el centro por lo que nadie se piense que me tiro la vida paseando por la Gran Vía, la visito cuando tengo que hacerlo por alguna circunstancia: compras, ir a comer por ahi, etc.
Este verano la visité bastante porque iba a una academía por la zona de Bilbao con mi novio y a veces nos dabamos un paseo hasta Gran Vía y comíamos por alli en el Vips o unos montaditos en El Tío Pepe. Por la mañana, que es cuando iba en verano, no hace demasiado calor, además en Agosto se nota que la gente se ha ido de vacaciones.

La variedad de gente que puedes encontrar es muy amplio, vamos, que aunque seas una persona rara seguro que ves a otra que es más rara aun. Entre tanta gente siempre hay algún mendigo, algunos incluso tirados en medio de la calle por lo que no todo es tan bonito como puede parecer: o bien te puede parecer una calle ruidosa, llena de gente, de barullo, etc o una calle llena de tiendas, ideal para comprar y pasear.

Si hay una cosa que tiene son tiendas de todo tipo y no solo en sus calles sino también por sus alrededores, algunas son caras pero otras no tanto. Y con la variedad de tiendas también hay mucha variedad de restaurantes y bares donde podemos comer o tomar un refresco.

A mí nunca me ha pasado pero si he visto en la TV que algunas listas y algunos listos se aprovechan de que hay mucha gente y PUM, o bien te pegan el tirón del bolso, o te meten la mano dentro o alguna cosa asi, por lo que llevar bien cogidas vuestras pertenencias no vayáis a tener un susto o algo :-S

Para tener un resumen más «visual»….

Pros:

  • Muchas tiendas de todo tipo
  • Zona emblemática de Madrid
  • Fácil de llegar en transporte público
  • Variedad de gente
  • Por la noche se ilumina y es todo muy bonito, en general me parece una zona bastante chula
  • Zona céntrica, tenemos todo a mano

Contras:

  • Mucha gente casi siempre (si queréis evitarlo mejor ir domingos o festivos)
  • Mucho coche (mejor ir en transporte público porque es difícil aparcar)
  • En verano hay que ir armado de botellas de agua
  • Cuidado con los carteristas!

Aun asi, yo os animo a visitar la Gran Vía si es que no sois de los que os gusta otro tipo de turismo alejado de las ciudades, yo es que no se vivir si no hay una ciudad cerca, cuando voy a la aldea de mi abuela rodeada de árboles y naturaleza y estoy 15 días alejada de todo esto estoy bastante triste y hasta las narices de no poder ir a ningún lado 🙁

Se me olvidaba pero desde Plaza de España sale un bus para turistas, de dos plantas (una abajo cubierta y otra arriba al descubierto), estilo Inglés que os da un recorrido por todo Madrid (incluida Gran Vía) con comentarios incluidos. Yo nunca he montado porque no me hace falta a estas alturas pero para ver las zonas más llamativas Madrid en unas horas de forma «rápida» este autobús turista está muy bien.