Hace años cuando aún la artritis no hay hecho estragos en las rodillas de mi campeón, no había sábado o domingo que no se perdiera por este maravilloso lugar que es la PEDRIZA, aún no era muy frecuente disponer de un móvil y yo me quedaba con el alma encogida pensando si volvería, se despeñaría, o le pillaría una tormenta… porque a pesar de ser un lugar donde las familias acuden en tropel no deja de tener los riesgos de cualquier montaña, pero haciendo un poquito de historia…

Visitar La Pedriza (es gratuito) implica levantarse bastante pronto, y es que la entrada al parque en coche es limitada. Más de una vez, sobre todo en fin de semana, he tenido que quedarme esperando en el coche a las 9:30 de la mañana a que saliese alguien para poder entrar.

Y diréis… ¿por qué no dejar el coche fuera e ir andando? Porque la distancia desde la entrada hasta el río Manzanares, donde empieza la verdadera Pedriza, es de unos cuantos kilómetros.

La Pedriza pertenece al Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares declarado por la UNESCO reserva de la biosfera, se caracteriza por sus grandes rocas graníticas de formas caprichosas y su magnífica y densa vegetación, que va disminuyendo a medida que se alcanzan las cumbres, pero además cuenta con hermosas praderas y cristalinos riachuelos, aunque un pelín frescos para mi gusto, incluso para mojarse solo los pies.

En mi época de montañera-dominguera hice alguna que otra marchita, pero cuando realmente la disfruté fue cuando mis hijas eran pequeñas y aprovechábamos cualquier día del fin de semana para subir al Refugio, una pequeña caminata que tenía como premio disfrutar de un caldito al llegar o simplemente tumbarse en la hierba y reponer fuerzas dando buena cuenta de los bocatas. Una bonita excursión para hacerla con niños, pero la Pedriza da muchísimo más, expertos senderistas surcan los riscos y temerarios escaladores conquistan sus cumbres, hay para todos….

Además de los bloques graníticos, la flora y la fauna también es característica de la zona, pinos, cebos, madroños….. ardillas, jabalís, caballos…. y el pobre burrito que sube cargadísimo con las vituallas para el Refugio.

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Una de las cosas que se pueden hacer en este parque natural es tirarse a tomar el sol y descansar en las amplias zonas verdes que rodean al río, al lado del párking.

Cruzando el puente de madera que cruza el río Manzanares (escena ideal para tirar una foto), podemos seguir diversas sendas según a la zona de La Pedriza que queramos ir. Para no perderse, lo ideal es comprarse una guía de la zona o ir con alguien que la conozca bien, ya que mucha gente se ha perdido dándosela de lista.

Uno de mis lugares favoritos se llama El Hueso; se trata de un bloque alargado de granito separado de la pared, y que sólo se apoya en ésta por sus dos extremos; parece que se va a caer (y supongo que un futuro lo hará). Es inmensamente grande. La dificultad para llegar hasta él es poca, y el tiempo que se tarda es aproximadamente hora y media desde el párking a paso ligero.

Otro lugar muy bonito es el refugio, situado en un alto, aproximadamente a 40 minutos del párking. Allí se puede tomar un refresco, comer, e incluso pasar la noche. El guarda es muy amable, y hace la comida él mismo, muy rica (se nota que le conozco, no?). Tiene un perro (creo que es un Samoyedo, pero no estoy segura) muy dócil, acostumbrado a ver pasar por allí a multitud de gente, no muerde no hace nada. Y parece sacado de un circo. Lo digo porque le he visto más de una vez subirse a lomos de un burro que usa el guarda para subir la comida y aprovisionamiento montaña arriba.

La Pedriza, ¿dónde está?
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El tercer lugar que recomiendo está en una cima de La Pedriza, y se llama El Sombrero. Desde aquí las vistas son extraordinarias. Si no hay mucha nubosidad se puede ver hasta el horizonte.

Como veis, todas las zonas y rocas de La Pedriza tienen denominación propia, puesta por la persona que las descubrió. Al igual que las vías de escalada (deporte muy muy practicado en la Pedriza), puesta por la persona que las abrió. Solamente tenéis que coger una guía de La Pedriza y veréis la cantidad de ellas que hay. Escoger es difícil. Son todas tan bonitas…

La distancia de Madrid no es mucha, alrededor de 50 kms. pero son tantos los madrileños que quieren disfrutar de este paraíso que hace años que se tuvo que poner un tope y cuando se llega a esa cantidad no se permite la entrada a nadie más, así que si quieres ir no tienes más remedio que madrugar.

En la entrada te facilitan una bolsa para que ayudes al mantenimiento del lugar y no se deje ningún tipo de residuo y una hoja de instrucciones para evitar fuegos, allí se deja el coche y se elige qué sendero tomar en función del estado de forma de los excursionistas…. en verano es fantástico llegar a alguna de sus lagunas y darse un chapuzón o simplemente un paseito y respirar un aire casi desaparecido en las grandes urbes.

la pedriza madrid

Yo siempre he sido una montañera comodona pero después de hacer esta opinión me ha picado el gusanito y estoy dispuesta a apuntarme a una caminata aunque solo sea hasta el Refugio (es de subida cómoda y se hace en unos 40 minutos) porque si puede el burrito ¿por que no voy a poder yo?. Eso si, yo sin carga….

¡¡Anímate¡¡ el ejercicio es salud y el paisaje es de fábula, pero si te duelen las rodillas mi consejo es que te pases a la natación, es deporte y corres menos peligros.